Dicen que la edad es un número. También dicen que una de las crisis en la que los hombres sufren más es la de los 50. Justo la cifra a la que van en camino los 'niños' de cuarenta y tantos que forman Simple Plan, quienes se conocieron en la escuela secundaria y llevan media vida juntos con la mochila cargada de ilusión y discos, nada menos que seis de estudio.
Simple Plan es la inmadurez convertida en música. La juventud al poder con un eterno Síndrome de Peter Pan. Un verano que no tiene fin encima de un monopatín. Música que invita a la positividad, aunque en el trasfondo esté presente la angustia y la frustración propia de la adolescencia. La paradoja mental de crecer.
Hace un año, Simple Plan tocó en España de la mano de The Offspring, hermanos mayores de este movimiento musical. Ahora han venido a Madrid como primeras espadas a la Plaza de Toros de Vistalegre bajo un sugerente nombre para la gira como 'Bigger Than You Think'.
Simple Plan + Neck Deep + Charlotte Sands en el Palacio Vistalegre (Madrid), 27 de octubre de 2026
El lema era cierto: "más grande de lo que piensas". El pop-rock eurovisivo de la artista Charlotte Sands —con su característico pelo azul como un personaje de anime japonés— y los británicos Neck Deep abrieron la noche. Estos últimos con su punk popero muy influenciado por Green Day y una desbordante energía a cargo del guitarrista Matt West.
A las 21:20h saltaba el cuarteto de Montreal encabezado por el siempre divertido Pierre Bouvier. Sonaban I'd Do Anything, Nothing Changes, Shut Up!, Jump, que provocó saltos colectivos como si se tratara de un número circense, Jet Lag o Addicted. El inicio era repasar la playlist de cualquier representante de las generaciones X,Y y Z, y porque el alfabeto termina ahí. Tampoco su repertorio.
Simple Plan siempre se ha movido con alegría entre el pop y el punk, dos extremos que parecían irreconciliables y que viven una noche de baile de fin de curso con estos canadienses. El repaso era antológico: Welcome To My Life, número uno en España en 2004, tenía que aparecer para dinamitar todo.
Summer Paradise era una tarde eterna al sol con amigos en la playa coreando Pedro a su amado Pierre, y Untitled (How Could This Happen To Me?) ponía el contrapunto con su melancolía trágica. Una hermosísima balada a piano interpretada con la dulzura que se merece y desde el fondo del escenario, junto a un graderío que veía embobado cómo Pierre trepaba hasta los vomitorios entonando el Million Pictures Of You. Esta escena hizo que el mayoritario público joven tomara sus selfis y vídeos ante su cercanía.
Los temas iban apareciendo de manera íntegra: Astronaut demuestra lo bien que se mueven estos norteamericanos con las baladas y los medios tiempos. O en pequeñas píldoras: como los popurrís de All Star de Smash Mouth, Sk8er Boi de Avril Lavigne o el Mr. Brightside de The Killers, anticipando a ese cachondo momento que es el What's New Scooby Doo?, el tema con el que la Warner Bros relanzó la serie animada Scooby Doo con Simple Plan como ejecutores en 2002, y que con el paso del tiempo se ha convertido en un baile de disfraces sobre el escenario. La primera parte de la fiesta la cerraba Where I Belong tras esta catarsis grupal.
El bis contenía alguno de los éxitos más populares de la formación en estas casi tres décadas de música que les ha permitido arrastrar a muchos seguidores y ahora sumar a la nueva hornada surgida al calor de TikTok y los videojuegos. Por todo ello I'm Just A Kid era coreada y alargada al máximo. Chuck Comeau cedió las baquetas y se enfundó la camiseta de la selección de España de fútbol, mientras Jeff Stinco y Sébastien Lefebvre seguían con sus cuerdas, ajenos al ir y venir de su batería surfeando en volandas en la pista.
Tras ella llegaba la sanadora This Song Saved My Life que sirve de salvavidas emocional para esos pozos de depresión por los que podemos llegar a caer.
Ya son adultos y tampoco pretenden ser perfectos. Incluso habrá quien los tilde de comerciales o más pop que punk, pero demostraron que buscan la perfección a su manera. Con Perfect cerraron de nuevo en Carabanchel, dejándonos con una sonrisa nostálgica y la hermosa sensación de haber regresado, por un instante, al lugar donde las preocupaciones eran cosas de niños. Lo sentimos, no pueden ser perfectos, pero intentaron entretener, justo el mismo objetivo que esta crónica.









