sábado, 2 de marzo de 2024

Layer Cake, la cinta que llevó a Daniel Craig a ser James Bond

He vuelto a participar en el podcast de cine 'Butaca y Butacón', junto a Nicolás Garrido, Óscar Navarro y Javier Iribarren, para hablar en esta ocasión de 'Layer Cake', una película británica de 2004, dirigida por Matthew Vaughn, habitual productor de las primeras películas de Guy Ritchie, influencia que se nota en la trama y el estilo de cine, y que cuenta con Daniel Craig como protagonista principal, en un papel que le pudo catapultar, si no lo había hecho ya, para ser el agente 007, el futuro nuevo James Bond por aquel entonces.


SINOPSIS 

Después de haber acumulado una considerable cantidad de dinero, un vendedor de cocaína londinense (Daniel Craig) se dispone a abandonar Inglaterra y comenzar una nueva vida. Sin embargo, sus planes no coinciden con los de su jefe, Jimmy Price (Kenneth Cranham), que quiere encargarle un último trabajo. Se trata del debut en la dirección de Matthew Vaughn. 

PREMIOS 

La película fue nominada a un Premio BAFTA -British Academy of Film and Television Arts- en la categoría de BAFTA al mejor director, guionista o productor británico novel. 

LA BSO 

La Banda Sonora de esta película cuenta con solistas o bandas británicas o anglosajonas, manteniendo ese aire británico de la cinta. Grupos consagrados, y de culto, como The Cult, Duran Duran o New Order ponen música a esta película de acción. La cantante australiana Lisa Gerrard, miembro de Dead Can Dance y conocida por su colaboración con Hans Zimmer, sirve de contrapunto con su torrente de voz. 

  'Butaca y Butacón' es un programa cinematográfico de http://La-Fm.es que ha recibido el premio #ASECAN2021. 

 'Disparatado Treintañero' es el espacio cinematográfico de Nicolás G.M., tanto en su blog personal como en este podcast.

sábado, 24 de febrero de 2024

The Fan (Fanático), con Tony Scott, De Niro, Snipes y Zimmer

He participado en el podcast de cine 'Butaca y Butacón', junto a Borja García Tejero, Nicolás Garrido, Óscar Navarro y Javier Iribarren, para hablar de 'The Fan' (Fanático), una película estadounidense de 1996, dirigida por Tony Scott y con banda sonora del compositor alemán Hans Zimmer.


SINOPSIS 

Bobby Rayburn (Wesley Snipes) es un jugador de béisbol que ha estado en los mejores puestos de la liga nacional. Se incorpora al equipo de los San Francisco Giants tras un traspaso millonario y cuestionado. Un aficionado obsesivo que se dedica a la venta de navajas para cazar, Gil Renard (Robert De Niro), está entusiasmado con este fichaje. Sin embargo, Bobby empieza muy mal esa temporada y Renard hace todo lo posible para ayudarle. Pero va demasiado lejos.

 

'Butaca y Butacón' es un programa cinematográfico de La-Fm.es que ha recibido el premio #ASECAN2021.

'Disparatado Treintañero' es el espacio cinematográfico de Nicolás G.M., tanto en su blog personal como en este podcast.

Hans Zimmer, que ya contaba en 1996 con su primer Óscar con el 'Rey León', lleva una banda sonora donde también destacan los temas de los Rolling Stones y de Nine Inch Nails, el proyecto musical de Trent Reznor.

lunes, 12 de febrero de 2024

Mahomes y Kelce se enfundan un nuevo anillo ante la mirada de Taylor Swift

 No hay evento deportivo en Norteamérica. ya que el público de México también participa como aficionado, que supere la magnitud de la Super Bowl. El partido que decide el campeón de la NFL, la Liga de Fútbol Americano.

Super Bowl Chiefs 49ers
 

La edición LVIII enfrentaba a Kansas City Chiefs, perteneciente a la Conferencia Americana y vigente campeón de la NFL y presente en la primera final del torneo (1967), contra San Francisco 49ers, otro clásico del torneo, que viene de la Conferencia Nacional, y que repiten final tras caer precisamente ante los Chiefs en 2019 y que no levanta el título Vince Lombardi, el de campeón, desde 1994.

Ambas franquicias tienen vínculos con España. Kansas City, no solo por sus colores rojos y amarillos, sino también por el hermanamiento que tiene la ciudad con Sevilla, llegando hasta el punto de haber una réplica de la Giralda en la ciudad estadounidense, mientras que San Francisco debe a los españoles su nombre, siendo la célebre isla de Alcatraz el bastión español más al norte hasta el siglo XIX.  


Chiefs vs 49ers

El futurista estadio Allegiant Stadium de Las Vegas, si bien se encuentra en Paradise, al su de la ciudad, acogía por primera vez la Super Bowl. Un moderno feudo que también fue designado como sede para la Copa América 2024 de fútbol.

El choque también servía para medir dos 'quaterbacks' dispares: Patrick Mahomes contra Brock Purdy. La popularidad ante la menor notoriedad. Los focos sobre el ídolo frente al que destaca entre las sombras. Todo ello se traduce en un altísimo sueldo para el primero y un modesto salario, hasta casi 50 veces menor que su rival.


  • Primer cuarto

Si había un favorito para este encuentro eran los Chiefs, tanto por la trayectoria en los últimos años como en la temporada, donde pasaron de ser irregulares a implacables en los 'play-offs'. 

De rojo Kansas, ejerciendo de locales, y de blanco San Francisco. Los californianos arrancaron poderosos, al ritmo que había marcado el For Whom The Bell Tolls de Metallica. Tema inspirado en la Guerra Civil Española y en la obra homónima de Hemingway. Esta efervescencia duró poco para dar paso a una serie de errores individuales que penalizaban al colectivo en ambos conjuntos. 

Las defensas se imponían a los ataques. Por esos motivos se cerraba el primer cuarto con el empate inicial.



  • Segundo cuarto

Un lejanísimo patadón, de 55 yardas, el más largo de una final, de Jake Moody, tras un buen drive de los californianos, daba los tres primeros puntos a San Francisco.

Hablando de yardas, una bomba precisa de Mahomes acercaba a su equipo al objetivo, pero una pérdida posterior de Pacheco esfumaba la posibilidad para los suyos de anotar. Un jugador seguro que se volvía inseguro. Así son las finales.

Travis Kelce, receptor de Kansas City, siempre protagonista en el tapete y fuera de los terrenos de juego, especialmente desde la confirmación de su relación amorosa con la también superestrella Taylor Swift, quien estaba presente en las gradas.

 En esta ocasión, el protagonismo de Kelce era por abroncar y golpear a su entrenador. Los nervios a flor de piel. El campeón viendo tambalear su corona y agitar su trono. Y Kelce destacando en lo que no hay que destacar.

Como si fueran mineros que pican piedra para extraer oro, los 49ers avanzaban yardas en el final del segundo cuarto. Un jugadón, arrancando con un pase retrasado y buscando el pasillo para que llegara el primer touchdown del partido. Pura acción de pizarra con firma de autor. Un guiño a Montana, icono de San Francisco que miraba a los suyos desde la grada.

 

El electrónico mostraba un 0-10 para los aspirantes. Las alarmas para los Chiefs empezaban a sonar. Tiempo para reaccionar había. 

El talento suele surgir en los jugadores que son estrellas. Mahomes lo es y el talento tenía que asomar cuando quedaban dos minutos para el descanso. No era suficiente y los campeones se tenían que conformar con un field goal para inaugurar el mercado. Un corto botín en un duelo de caza menor.

  • Tercer cuarto

La música de Usher en el entretiempo no cambiaba la letra del partido ni los renglones torcidos que escribían Mahomes y Pacheco. Pese a ello, solo siete de ventaja para los de California.

Las conexiones Mahomes - Kelce y Mahomes - Pacheco no eran suficientes para un touchdown pero sí para otro field goal de récord, superando el anterior por dos yardas. El 6-10 estrechaba la distancia. En sensaciones, el campeón había despertado. Y más si hay regalos.

Una fallida recepción daba la opción de un primer touchdown. Mahomes aceptaba el regalo y los de Misuri sumaban los seis primeros de la noche más el añadido. 10-13 y la tortilla había dado la vuelta. Así se cerraba el tercer acto.

  • Último cuarto

San Francisco se jugaba un cuarto down para sumar seis. El atrevimiento tenía recompensa. Los del casco dorado no culminaba el trabajo y el extra point se marchaba con otro fallo, en este caso era un bloqueo defensivo. 16-13 en un día de muchos errores y algunos aciertos.

Mahomes cada vez disponía de más tiempo. El '15' colorado mostraba su capacidad como mariscal de campo, pero a falta de 6 minutos solo podían rascar un field goal y el consiguiente empate a 16.


Un largo drive de San Francisco, jugando con el reloj, jugando con las emociones. Un FG de 3 puntos adelantaba a San Francisco pero daba el balón a Kansas a falta de dos minutos.

Prisas y precisión. Dos ideas que no van de la mano. De la mano de Mahomes a Kelce, concretamente. De película. El reloj marcaba 10 segundos y tras errar, Butker enmendaba esos fallos con un FG que conducía a la prórroga.

  • Tiempo extra

San Francisco trabajaba su posesión tan extensamente que consumían más de siete minutos de juego. El FG sabía a poco tras tanto pico y pala.


Esta vez tenía Mahomes más tiempo para adelantarse en el electrónico. Siete minutos, tres puntos en contra y una posesión. El QB apareciendo con pases e incluso carreras. Un final de cine que culminaba con otro pase de Mahomes hacia Hardman que daba un nuevo trofeo Vince Lombardi para los Chiefs, cuarto para la entidad y segundo consecutivo, y el tercero para Mahomes y Kelce, todo ello ante la atenta mirada de Taylor Swift.

lunes, 29 de enero de 2024

Blaze Bayley rememora con una gira su etapa en Iron Maiden

 Pocas bandas tienen la universal presencia de los británicos Iron Maiden. No solo en el plano musical, donde su influencia es legendaria, sino también fuera de los escenarios, siendo su imagen e iconografía sus señas de identidad para una legión de seguidores que llevan escuchando a la 'Doncella de Hierro' desde 1975.

Tres personas han llevado la voz cantante de los Maiden; Paul Di'Anno lo hizo desde 1978 y 1981; Bruce Dickinson tomó el relevo de Paul y sigue siendo en la actualidad el 'frontman' del grupo. Pero por espacio de seis años, desde 1993-99 un 'desconocido' Blaze Bayley, procedente del grupo Wolfsbane, tuvo la responsabilidad de sustituir a Dickinson, quien quería relanzar su carrera en solitario en esa década de los 90 y cuya situación en la banda no era tan idílica, más desmotivado y con tiranteces en su relación con Steve Harris, bajista y líder de la formación. 

Iron Maiden estaba en la cumbre en aquel momento.

Sustituir a un ídolo de masas no es fácil. Ejercer de cantante en el grupo cabecera del 'heavy metal' no iba a ser fácil. Relevar a una de las mejores voces del rock nunca fue fácil. Soportar la crítica de los tabloides ingleses y de algunos seguidores no iba a ser sencillo. 

Bayley aterrizaba en Iron Maiden tras haberse publicado 'Fear Of The Dark' (1992) con Dickinson. O lo que es lo mismo, tercer álbum que era número 1 en las listas del Reino Unido para la banda. Nunca un título de un disco parecía tan apropiado porque tras la luz podía venir una temida oscuridad.

 

La etapa de Bayley al frente de Maiden fue tremendamente profesional y sincera. Nunca quiso ser la estrella del grupo, porque no lo era; nunca quiso hacer a olvidar a Bruce, porque no podría. Trató de dejar su sello en la banda con su personal estilo de voz. Y así lo hizo, aunque no se libraría de las críticas ni de las sombras del pasado que llegaban hasta el futuro.

Dos fueron los discos en los que participó. 'The X Factor' (1995), con una de las portadas más oscuras del grupo, que también empapó de esa atmósfera al álbum, y 'Virtual XI' (1998), undécimo disco de Maiden, lo que sirvió para que Harris homenajeara su otra pasión: el fútbol, presente en la portada y en el libreto interior, donde parte del plantel del West Ham, club favorito del bajista, y una selección de importantes jugadores de aquel entonces, compartían espacio con los Maiden en un once atípico donde futbolistas internacionales como Stuart Pearce, Paul Gascoigne, Ian Wright, todos ellos ingleses, junto a Patrick Vieira (Francia), Marc Overmars (Países Bajos) y el 'Tino' Asprilla (Colombia) se codeaban con Blaze Bayley y el resto de los Maiden. 


Blaze Bayley + Absolva en la Sala Moby Dick, 28 de enero de 2024

El cantante británico llegaba a Madrid tras haber iniciado en Barcelona una gira europea con la que repasar su época con Iron Maiden, de la que se cumplen tres décadas, aderezado con algunos cortes de su carrera personal. Para este tour llegaba acompañado de sus compatriotas de Absolva. Formación de Mánchester que practican un heavy metal melódico.

Absolva dejó una gran imagen con su actuación. La pequeña pero coqueta Sala Moby Dick contaba con un lleno absoluto. Un mar de camisetas negras bañadas por las luces rojas del local.

Curiosamente, con el paso del tiempo, estos dos discos en los que participó Blaze aportando su voz han ido ganando incondicionales. Algunos de los temas han pasado del ostracismo a ser parte del repertorio habitual de los últimos conciertos de los Maiden, donde Bruce Dickinson las ha adaptado a su timbre.

A la hora pactada, Blaze subía al reducido escenario junto a los componentes de Absolva para iniciar ese repaso a sus seis años con los Maiden. Una etapa que merece un documental para reflejar este sueño incompleto de un cantante que pasó de jugar en segunda división a ser titular en la Champions, de cantar en salas pequeñas a ser cabeza de cartel en festivales en cualquier lugar del planeta. Del barro al estrellato para regresar al barro.

Blaze empezó con el mismo orden del 'X Factor'. Un disco que se está convirtiendo en una obra de culto y que tiene un sonido más oscuro y denso, pero que cuenta con introducciones muy acústicas y estribillos muy coreables. Lord Of The Flies, con letra basada en la novela 'El señor de las moscas', de William Golding y Sign Of The Cross. inspirada en la obra de 'El nombre de la rosa', de Umberto Eco, evidenciaban el gran estado de la voz de Blaze, que no físico, y el buen papel de sus compañeros de viaje con el resto de instrumentos.

Entrada del 'X Factour' de 1995 firmada por Blaze Bayley

Judgement Of Heaven y Fortunes Of War cerraban la fase del 'X Factor'. Blaze aprovechó para intercalar un tema casi inédito de Maiden, como Virus, y canciones propias, donde brilló Warrior. Tras este interludio, el quinteto tocaba When Two Worlds Collide. Ya no había marcha atrás a este repaso musical. The Clansman se mostraba como lo que es: un himno. Un guiño al 'Braveheart' de Mel Gibson que sonaba perfecto y compacto. Desde Madrid a Escocia de la mano y la voz de Blaze Bayley.

Blaze habló sobre la Guerra de las Malvinas como preludio al Como Estais Amigos, escrito acerca de la sinrazón de la guerra y de este conflicto bélico entre Argentina y el Reino Unido de 1982.  

Man On The Edge y Futureal ponían la guinda a este honesto repaso y justa reivindicación de Blaze sobre su aportación al heavy metal y, en particular, a Iron Maiden. Una etapa que en su momento pasó con un tono gris, casi metalizado, y que poco a poco se ha ido poniendo el foco sobre ella, dejando al borde la oscuridad.

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