Un nicho de mercado a veces es más rentable que hacer una campaña global. Sin querer, Love Of Lesbian firmaron esta sentencia a partir de 2005 al aparcar el inglés en sus letras y abrazar el castellano. Con este gesto, llegó su explosión comercial, logrando ser una de las banderas del 'indie español' desde principios del siglo XXI.
Un error es también un acierto, la grabación accidental de una película porno lésbica dio al traste con los recuerdos de la infancia del cantante barcelonés Santi Balmes, pero otorgó un nombre con gancho para este proyecto musical que camina con soltura entre el pop y el rock, siempre con un trasfondo poético en sus letras.
Ahora que se acerca su trigésimo aniversario, el grupo catalán ofrece tres conciertos en Madrid dentro del Festival Noches del Botánico, emulando a su paisana Rigoberta Bandini —con quien han colaborado musicalmente—, y demostrando el poder de convocatoria de ambas formaciones.
Love Of Lesbian en el Festival Noches del Botánico de Madrid, 15 de junio de 2026
Un poco más tarde de lo acordado, el habitual cuarteto catalán, convertido en una sección de diez músicos, se presentaba ante su Ejército De Salvación de Madrid. Título homónimo de su último disco y una grandísima canción, de esas que navegan con soltura entre el pop, con un arranque suave y otoñal, para desembocar en el rock más independiente en una noche tormentosa de primavera.
Se empezaba por lo más nuevo para seguir con lo más antiguo, como los primeros días en la playa, donde muestras lo primero que te has comprado y luego sigues con las prendas de siempre, que venían en forma de Cuando No Me Ves, Bajo El Volcán o 1999.
Entre medias llegaba otra de las nuevas, Contradicción, con Rigoberta Bandini en la grabación de estudio asomando en las pantallas, lo que restaba naturalidad al dueto, justo sobre el mismo escenario donde Paula Ribó había estado una semana antes.
La Champions Y El Mundial, título tan apropiado en estas fechas, sí que es una contradicción. En un vídeo que sirve como homenaje a Tarantino —que cuenta con la colaboración de Leiva— y donde el grupo disfruta por TV de la primera Copa de Europa del Barça, la de Koeman, que también está en el Mundial, aunque aquello no fuera todavía la Champions. Una pequeña contradicción que se perdona.
No fue el único guiño futbolístico a la noche, porque el nombre de Cucurella y su fichaje por el Real Madrid también salió a colación entre tema y tema.
Santi Balmes, y Julián Saldarriaga se marcaban un set acústico con mucha nostalgia y sensibilidad. Música Para Ascensores elevaba el directo a otro nivel de intimidad, a la planta elegida por los soñadores, quienes se habían tomado Un Día En El Parque.
25 años son muchos, y también muchos éxitos y pocos fracasos. La noche no se iba a alargar, pero La Noche Eterna se volvía épica con la aparición de la lluvia. La cual espabilaba a los 4.000 seguidores de la banda.
El diluvio, lejos de estropear el desenlace, ofrecía una estampa única y mística. El tema La Hermandad —que podría también firmarlo Arde Bogotá— sonó más creíble, con una comunidad envuelta en chubasqueros azules que bailaban la nueva danza de la lluvia. Los mismos que forman parte del Club De Fans De John Boy.
¡Aquí está LA HERMANDAD! @loveoflesbian 🙏💙 pic.twitter.com/FdBWbU7E7H
— Noches del Botánico (@nochesbotanico) June 15, 2026
Y no, lejos de terminar, el espectáculo seguía con Allí Dónde Solíamos Gritar, Los Irrompibles y Oniria e Insomnia, digna despedida para mandar a dormir a su público, y aprovechar para secarse por tanta agua acumulada y melancolía desbordada.




No hay comentarios:
Publicar un comentario