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lunes, 8 de julio de 2019

Bon Jovi usa viejas canciones para seguir enamorando a Madrid

La carrera musical de Jon Bongiovi nunca habría tenido el mismo desenlace sin la aportación de cuatro grandes músicos, dos de los cuales -el teclista David Bryan y el baterista Tico Torres- todavía siguen siendo parte de la formación de la banda desde 1981. Las cuerdas es donde la formación ha experimentado más cambios en estos años: primero fue el bajista Alec John Such, desde 1994, y más tarde el carismático guitarrista Richie Sambora, tras abandonar el grupo en 2013 por decisión personal. A ellos también habría que añadir el breve paso de Dave Sabo, posteriormente fundador de Skid Row. Otro de los elementos claves del rock de New Jersey, siempre bajo la sombra musical del gran Bruce Springsteen.

Los dos primeros discos de Bon Jovi -dando un nombre más comercial al apellido del cantante- estaban más marcados por el peso del teclado y la excesiva velocidad en la producción. El éxito rotundo para el grupo estadounidense llegaba con el tercer y cuarto trabajo, caracterizados por el sonido de las guitarras de Sambora y un estilo musical más variado, desde el hard rock más ochentero al country -que le serviría después a Jon para interpretar la BSO de la película Arma Joven II. Un western moderno que demandaba melodías más actuales para seducir a otras generaciones-.

Los álbumes 'Slippery When Wet' y 'New Jersey' elevaron muy alto el listón musical al quinteto, tanto en crítica como en ventas, rozando los 50 millones de discos. Son dos obras indispensables para entender el auge en popularidad del rock de finales de siglo XX. Lo que explica que Bon Jovi fuera un pionero en cruzar el telón de acero y encabezar un concierto de vanguardia de la URSS, además de liderar un cartel del Monster Of Rock de 1987, incluso por delante de W.A.S.P. y Metallica.


Las fronteras musicales también se derribaban con 'Keep The Faith' en 1992, en lo que fue el último gran impacto en ventas. Posteriormente 'These Days' suponían en 1995 un pequeño giro musical que fue bien recibido por el público y la prensa especializada, por oscurecer algo el sonido y otorgarle una madurez al trabajo. El último halo de esperanza a una gran carrera que amenazaba con difuminarse entre temas intrascendentes y canciones lentas sin sustancia.

Desde 2000 la producción discográfica ha continuado, sin la brillantez del pasado ni la magia del principio, pese a algún interesante fogonazo. Además de no contar ya con la guitarra de Richie Sambora. Ahora regresaban a Madrid con el reciente 'This House Is Not For Sale'. tras dejar huella en 2013 con un concierto en el que rebajaron el precio de las entradas por la situación económica del país.

Bon Jovi en el Wanda Metropolitano de Madrid, 7 de julio de 2019

Con una extraordinaria puntualidad, casi británica, el combo estadounidense salía ante un público mayoritariamente femenino que llenaba el coliseo rojiblanco -aproximadamente 50.000 personas-, bajo un escenario formado por varios paneles gigantescos que permitía mostrar las evoluciones de los músicos sobre el escenario. Un muro luminoso que acapararía la mirada de todos durante las siguientes dos horas y media.

Bon Jovi, Madrid, 2019, This House Is Not For Sale,

Arrancaron con el tema que da nombre al último disco, This House Is Not For Sale, para después hilar tres clásicos de golpe -Raise Your Hands, You Give Love A Bad Name y Born To Be My Baby-. . Y es que la noche pedía más temas antiguos que nuevos. Una noche para pocos experimentos y ofrecer las fórmulas que funcionan y han funcionado.

Por mucho que pases los años, la música de Bon Jovi de la década de los 80 y 90 sigue teniendo magnetismo, tanto como su cantante, quien no dejaba de brincar y sonreír al público, rendido ante uno de los grandes sex-symbols del mundo del rock, quien no ha perdido ni una pizca de su atractivo, ni siquiera de su forma física. Un estado envidiable que también parecen compartir, a su manera, David Bryan y Tico Torres.

Bon Jovi, Madrid, 2019, This House Is Not For Sale,

Uno de los grandes peros del concierto fue la acústica del recinto, además de la dificultad de Jon para llegar a ciertas notas más exigentes -todo ello con la lupa encima suya tras la polémica sobre el uso de playback en esta gira-. Por otro lado, el resto de miembros del grupo permanecían en un discretísimo segundo plano, exceptuando a David Bryan. Algunos de ellos en sus grises, y prácticos, papeles de músicos de estudio a los que cuesta cuajar en directo, porque no hay que olvidarse que sustituir a Sambora y hacer sombra a Jon Bon Jovi es complicado en todos los aspectos.

Amen y Bed Of Roses, con estribillos en español, fueron las baladas marca de la casa escogidas para la ocasión, para acaramelar a un público que lleva tiempo enamorado de su figura, y que sirvió de preámbulo para mostrar nuevos temas que pronto eran devorados por viejos himnos.


Los seis últimos temas no se movieron de la década dorada del grupo, de los 80 y 90, de la época que el público mayoritariamente quería escuchar. Desde Wanted Dead Or Alive hasta Bad Medicine. Justo la medicina que reclamaba la afición madrileña que rebosaba el estadio y no dejaba de cantar o corear, especialmente cuando I'll Be There For You y Livin' On Prayer terminaron por coronar una gran noche de viejas canciones y músicos que parecen ser conservados en formol, aunque la voz y las canas evidencien que los años pasan incluso para las grandes estrellas del rock.

lunes, 28 de mayo de 2018

La juventud nunca dejará de ser salvaje con Skid Row

Skid Row fue uno de los últimos grupos en tomar la buena ola musical del rock duro en la década de los 80 y 90, cuando el rock movía a las masas y cada poco tiempo se fraguaba una estrella dispuesta a conquistar el planeta. El grupo nació en el momento y lugar adecuado, en la New Jersey que había vuelto internacional Bruce Springsteen, al abrigo de otro de los talentos musicales de la ciudad, Jon Bon Jovi.

Skid Row fue fundado en 1986 por Dave Sabo, quien incluso llegó a ser el primer guitarrista del grupo Bon Jovi antes de la llegada de Richie Sambora, y el bajista Rachel Bolan, para más tarde sumar al proyecto al batería Rob Affuso y al guitarrista Scotti Hill, el joven cantante Sebastian Bach completaba el póker de miembros reclutados.

La formación debutó en 1989 con un disco de título homónimo que resultó un abrumador éxito de ventas y su lanzamiento directo al Olimpo debido al éxito de sus singles y de sus poderosas baladas, que pasaban a convertirse en himnos del hard-rock y el heavy-metal de finales de los 80, con un sonido que podría ser un cruce entre Poison, Mötley Crüe y Guns N' Roses.

Skid Row, logo, band, logos, grupo, heavy, hard-rock, New Jersey,

La gira conjunta entre Bon Jovi y Skid Row en 1989 deterioró la amistad del grupo con Jon Bon Jovi y Richie Sambora, quienes recientemente también rompieron los lazos, y la relación profesional, donde incluso se reclamaba dinero por los derechos de autor en el álbum de debut de Skid Row. Todo ello precedió a la publicación de 'Slave To The Grind' (1991), que suponía la confirmación absoluta de este diamante, de este grupo de chicos de barrio capaces de componer grandiosos temas e interpretarlos con un cantante con sobresaliente magnetismo, tanto por su característico timbre de voz como por su angelical aspecto, convirtiéndose en un icono sexual que rivalizaba con el mismísimo Bon Jovi por conquistar al público femenino.

La apuesta de Skid Row de clásico hard-rock ochentero llegaba justo a tiempo del cambio que estaba por venir, de la influencia que el grunge iba a realizar sobre la música más dura, oscureciendo los sonidos y volviéndolos más crudos y directos. Incluso Skid Row se sumaba a esta revolución con el infravalorado 'Subhuman Race' (1995), capaz de mezclar el heavy, el metal alternativo y el grunge que practicaban Alice In Chains y Soundgarden con un producción que buscaba un sonido tosco, casi recién sacado del garaje.

Este tercer disco era el final discográfico de la formación clásica. El inicio del divorcio con Sebastian Bach, expulsado de la banda por disparidad creativa, y quien comenzaba una interesante carrera profesional, alternando la música con el teatro en Broadway, el cine o la TV.

La ausencia de Sebastian Bach no impedía que ni el cantante canadiense ni el resto de Skid Row, quienes han usado hasta el momento a tres sustitutos al micrófono y dos discos más de larga duración -2003 y 2006- además de varios E.P. , siguieran interpretando sus viejas canciones o realizaran giras, como este tour denominado 'United World Rebellion', con Sabo, Nolan, Hill todavía en la carretera, sin Affuso ni Bach, pero con el sudafricano ZP Theart como nuevo miembro y nueva voz.




Skid Row y Double Crush Syndrome en la Sala Mon de Madrid, 28 de mayo de 2018

Las puertas de la Sala Mon, antigua Penélope, se abrieron con exquisita puntualidad para degustar a uno de los principales exponentes del rock de los ochenta y noventa. Antes de que Skid Row resucitaran sus antiguos himnos sobre el escenario del local madrileño, los alemanes Double Crush Syndrome movilizaron al personal con notable éxito, a base de una buena dosis de rock impregnado de punk y de un saber hacer encima de las tablas, ejerciendo el papel de perfecto anfitrión. Uno de los tatuajes que lucía el cantante germano en su costado decía 'Youth Gone Wild', explicando la pasión compartida que tenía este trío alemán y el público español por el combo de New Jersey.

Double Crush Syndrome, 2018, Skid Row, Sala Mon, Madrid,

Skid Row arrancaba con algo de retraso y tras los acordes del Blitzkrieg Bop, obra de sus vecinos en la 'Gran Manzana' y grandes referentes musicales del quinteto. Y no sería el único guiño de los Skids a los Ramones en una noche donde los norteamericanos comenzaban con un ritmo endiablado, dejando caer un tema tras otro de su etapa más clásica, de los dos primeros álbumes, con la única excepción del We Are The Damned, la única obra dentro del muevo milenio que entraba en la lista de elegidas.



El sonido de la sala fue el gran contratiempo al que se tuvo que enfrentar la banda estadounidense en la primera media hora, dado que el repertorio funcionaba a las mil maravillas por interpretar los temas más famosos del grupo, casi a modo de grandes éxitos, a excepción de dos imperdonables olvidos con In A Darkened Room y Wasted Time. Pero la cita estaba más para agradecer que para exigir, y por ello todos mostraron sus mejores caras, especialmente Dave Sabo y el cantante Zp Theart, el cual tenía la difícil papeleta de luchar con la eterna sombra de Sebastian Bach, cuya voz siempre será el listón que se marque a cualquiera que pretenda llevar el micrófono de los 'Skids'.

Skid Row, Dave Sabo, ZP Theart, Madrid, 2018, Sala Mon,
Dave Sabo (izquierda) y Zp Theart al micrófono (derecha).

A medida que se fueron solucionando los problemas con el volumen de la voz de Zp Theart, y que las canciones más aclamadas iban asomando, como las brillantes 18 & Life y Quicksand Jesus, incluyendo ambas una introducción acústica por parte de Sabo, la temperatura del concierto iba también creciendo, provocando una unión más estrecha entre la audiencia y el grupo.

Como buenos conocedores del mundo del espectáculo, Skid Row fue dejando para el final lo más granado de su cosecha, precediendo a este momento con una versión más larga del Monkey Business, donde las guitarras de Sabo y Hill mantuvieron un improvisada dueto a través de las seis cuerdas.

Dave Sabo, Scotti Hill, Skid Row, Madrid, 2018,
Dave Sabo y Scotti Hill deleitando con sus guitarras.
La nota romántica de la noche la puso I Remember You, con esa crónica rosa de un amor pasado veraniego que todos hemos vivido, breve pero intenso, y con sabor a arena y agua salada, pero siempre dejando huella, como este tema.

Mientras que el lado emotivo fue la conversación que mantuvieron Sabo y Theart, principalmente, con una niña de 11 años, presente en el concierto junto a sus familiares, y a la cual invitaron a participar con el quinteto el célebre himno que, hoy más que nunca, tomaba sentido, porque el Youth Gone Wild representaba a un grupo de veinteañeros que ahora han dejando atrás su juventud y su lado más salvaje, al igual que mayoritariamente su público ha alcanzado la madurez dejando atrás una inocencia que quedaba perfectamente reflejada por esta chica, quien parece haber heredado la pasión por el rock y por unos viejos himnos de los noventa que se resisten a ser olvidados, si las nuevas generaciones los abrazan.

martes, 15 de mayo de 2012

Mis 25 canciones deprimentes favoritas

A petición de mi compañero de fútbol, Álvaro Guitiérrez, y después de haber escuchado concienzudamente los discos que tengo, he decidido tomar el relevo de su lista con las canciones más deprimentes y hacer la mía propia. Así también, recupero el apartado musical al blog.

Para no saturar el artículo con vídeos, colocaré un enlace en el título que redirija a 'Youtube'.

En orden alfabético:

1. Adagio For Strings- Samuel Berber (1938)
Escrito por el compositor norteamericano Samuel Berber, viene siendo utilizada últimamente como pieza habitual para homenajear a los fallecidos. Su popularidad se incrementó por la aparición en la banda sonora de distintas películas, embelleciendo la escena, como el maravilloso contrapunto que logra Oliver Stone en Platoon al utilizar la pieza en la escena con mayor clímax de la cinta.

Platoon
 
2. Beth- Kiss (1976)
Fue la primera balada exitosa del grupo norteamericano de hard rock, famosos por su accesible música, los disfraces, maquillajes y fastuosos espectáculos: Kiss.

La canción habla sobre un persona que intenta componer aún sabiendo que su chica está sola en casa, excusándose constantemente hasta que reconoce que se quedará preparando la letra de la canción. Con esa idea del perdón en la pareja, de la mentira y la comprensión entre las personas que se quieren, Ted Demme utilizó el tema en una de esas hermosas escenas que tiene la maravillosa película 'Beautiful Girls'.
Kiss, Palacio de los Deportes, Madrid, 2010
Concierto de Kiss en el Palacio de los Deportes de Madrid en 2010.
3. Pearl Jam- Black (1991)
El genial álbum de debut de la banda de Seattle, llamado 'Ten', contenía un sincero ejercicio de un amor, una reflexión sobre un corazón roto por una mujer especial. Pearl Jam ha compuesto grandes canciones bañadas en tristeza, como Nothingman o Betterman, pero con Black se gana emotividad y viendo a Eddie Vedder cantando el tema en directo, siempre de manera apasionada, se aprecia el tono personal que tiene esta canción que termina apagándose, en un lento riff de guitarra, como aquel amor pasado.

4. Cemetary- Silverchair (1997)
Formación australiana que nació pronto, creció deprisa y murió joven, teniendo tiempo de dejar su destello de calidad en la década de los 90 con un rock independiente que tenía cierto regusto a grunge. El uso de guitarras acústicas, junto al de las cuerdas y percusión de la orquesta, aportan a este single un tono desgarrador que encaja con la sensibilidad e ideales de gran parte de los grupos surgidos en ese decenio influidos por las bandas de Seattle.

5. Disarm- Smashing Pumpkins (1994)
Como ya expuse en su momento, al hablar del post-grunge, Smashing Pumpkins fue encuadrado fuera del movimiento musical de Seattle aunque mantuvo muchos elementos que les hacía merecedores de la etiqueta grunge. En especial con este disco, 'Siamese Dream', más personal e íntimo, en el que destaca esta melancólica melodía llamada Disarm, en la que Billy Corgan recuerda su niñez de una forma metafórica.
Smashing Pumkins en Madrid
The Smashing Pumpkins en la Sala La Riviera de Madrid, 2011.
6. Eden- Hooverphonic (1998)
Hermosa canción del grupo belga de trip-hop, Hooverphonic, que en su versión "desenchufada" gana en melancolía al ralentizar el ritmo, ayudado por la aparición del piano y de los violines que confieren al tema de una increíble atmósfera de serenidad.

7. Exit Music (For A Film)- Radiohead (1997)
Radiohead son uno de los grupos más vanguardistas de la música contemporánea, entre su variada discografía hay temas que invitan a la tristeza como su famoso Creep, pero con esta canción, inicialmente pensado para aparecer en los créditos finales de la versión cinematográfica de Romeo & Julieta (de ahí el título), terminó enriqueciendo a su afamado y redondo disco 'O.K. Computer', dotándole de un contrapunto de reflexión al álbum que muestra a un Tom Yorke cantando con una rabiosa vitalidad contenida.


8. Glycerine- Bush (1994)
En 1994 con Kurt Cobain recién fallecido, Bush editaba su célebre 'Sixteen Stone' para prolongar el legado grunge de Seattle. Glycerine es un corte que desprende sentimientos, donde las guitarras acaban fundiéndose con violoncellos para otorgar amargura a la composición ante la ausencia de elementos tan propios del rock como la batería o el bajo. La banda inglesa abanderaría con este disco un estilo de rock alternativo denominado como post-grunge.

9. Hallelujah- Leonard Cohen (1984) y Jeff Buckley (1994)
Hallelujah fue publicado en 1984 dentro del álbum 'Various Position's. Es un tema que tiene un sonido casi sacro, gracias al estilo góspel de los coros, que encaja a la perfección con la temática religiosa de la letra, aunque con trasfondo de amor y desamor.

El éxito de la canción aumentó en 1991 con una versión más melódica a cargo del galés John Cale, sobre un fondo donde el sonido del piano acompaña su voz. Numerosos artistas interpretaron posteriormente el himno de Cohen, como Rufus Wainwright, Bob Dylan e incluso Bono. Pero ninguno llegó a los niveles del malogrado Jeff Buckley en 1994, que otorgó a la composición un toque de sensibilidad, tristeza y melancolía con un tempo más pausado y lánguido para convertirlo en su epitafio.

Ha sido utilizado en numerosas películas y series, pero quizás donde mejor encaja es en el último capítulo de la primera temporada de The O.C., un final dramático en el que todos los personajes terminan perdiendo una parte de sí mismos y sus imágenes se suceden desfilando ante el espectador con el Hallelujah de fondo, aumentando el dramatismo.

10. Hurt- Nine Inch Nails (1994) y Johnny Cash (2002)
Trent Reznor escribió este tema para su grupo, Nine Inch Nails (NIN). Una visión personal y tormentosa de la depresión, cantada siempre desde la sensibilidad de una de las mentes más creativas del rock, cuya trayectoria e imaginación ha servido para bautizar el estilo de metal industrial y apadrinar a otro de los gurús de la escena musical, como es Marilyn Manson.

Hurt fue versionada por el hombre de negro. Johnny Cash, convirtiendo su dolor en una nueva forma de enfocar el éxito de Reznor: más desgarrador, delicado e introspectivo, haciendo de la letra un recorrido por su vida.


11. Hold On To My Heart- W.A.S.P. (1992)
A pesar del aspecto agresivo de la formación, las baladas de W.A.S.P. rebosan sensibilidad. De la amplia lista de temas, me quedo con éste que pertenece a un extraordinario disco conceptual The Crimson Idol. Donde no sólo los cortes comparten una linea argumental sino que las melodías también tienen una raíz común y distinguible.

En esta canción, Blackie Lawless hace que su personaje alter-ego en el álbum, Jonathan, se arrepienta de todo lo vivido y tenga el coraje de hacer un ejercicio de confesión antes de engrosar la lista de mártires del rock.

W.A.S.P., Crimson Idol,

12. In A Darkened Room- Skid Row (1991)
La fama nunca terminó de abrazar completamente a los Skids, cuya amistad con el guitarrista Richie Sambora (el otro artífice de Bon Jovi) les valió el primer contrato. Una responsabilidad superada con creces con sus dos primeros trabajos, el homónimo debut de 1989 donde Youth Gone Wild, I Remember You y la genial 18 & Life, destacaban. Al prometedor arranque le siguió la confirmación con el 'Slave To The Grind' de 1991, en el que aparecía este hermoso medio tiempo que trata sobre los abusos sexuales a los niños junto con otro de sus cortes más representativos: Quicksand Jesus.

El grupo se movía perfectamente en un hard rock cercano al heavy metal que los valió el reconocimiento de la industria musical del rock, pero no una fama tan universal como sus paisanos Bruce Springsteen o Bon Jovi, si no más ceñido a los aficionados al heavy.

Al frente de la banda estuvo un cantante cuyo nombre presagiaba estar vinculado a la música, Sebastian Bach, de aspecto aniñado y frágil pero con un tono de voz contundente y melódico que abandonó el barco de los Skid tras su tercer trabajo, 'Subhuman Race': más maduro y de sonido más áspero.

El rumbo de ambos: tanto de Sebastian como el de Skid Row han marchado desde entonces al margen del éxito comercial, dejando atrás una de las carreras más prometedoras dentro del rock y una de las voces más personales de los 90.

poster Skid Row

13. Lucha De Gigantes- Nacha Pop (1987)
Un tema muy poético, cargado de alegorías, escrito por Antonio Vega y que tuvo una segunda juventud, para ser apreciado por las nuevas generaciones, al aparecer de manera estelar en la película mexicana 'Amores Perros'.

Antonio Vega falleció en 2009, una pérdida anunciada por un artista que parecía cada vez más débil y consumido en cada actuación y que fue uno de los compositores más icónicos de la llamada "movida madrileña".


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