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domingo, 6 de julio de 2025

Iron Maiden celebra 50 años muy heavys en el Metropolitano

 Dicen que a los 50 años llega la madurez de una persona, su plenitud personal y profesional, la estabilidad que siempre se desea. También aparecen los primeros achaques de edad y, a veces, una crisis psicológica por no haber logrado ciertos objetivos.

El grupo británico Iron Maiden nació en 1975. Por lo tanto, cumple medio siglo desde su creación. Son referentes absolutos del heavy-metal y de numerosos grupos. Junto a Steve Harris, sempiterno bajista y fundador de la banda londinense, han desfilado multitud de músicos y hasta 17 discos de estudio.

 El público ha ido a la par que la 'Doncella', a excepción de un pequeño porcentaje de relevo generacional. Es una afición fiel que ha crecido y va envejeciendo con Iron Maiden, con sus achaques de identidad, con sus crisis de edad, pero siempre escuchando buena música.

Aprovechando la cifra redonda, con las 50 velas en la tarta, el grupo ha querido hacer una de esas giras en las que rememorar tiempos pasados, donde parece que el tiempo se detiene al son de la misma melodía. Desde 'Iron Maiden', primer álbum, al 'Fear Of The Dark'. Es decir, solo iban a sonar temas compuestos hasta 1992. Un baño de juventud en el Metropolitano ante una audiencia madura. 

Iron Maiden + Avatar en el Estadio Metropolitano de Madrid, 5 de julio de 2025

El Estadio Metropolitano de Madrid abría sus puertas para una nueva cita con la 'Doncella', tan habituado ya al feudo del Atlético de Madrid como el propio Conor Gallagher. Antes de que los ingleses realizaran su particular aquelarre musical, el escenario saludaba a los suecos Avatar.

Avatar parece vivir en una contante actuación circense, con maquillaje, mimos y un aire a alegre cabaret. Es un cruce visual entre el personaje de 'El Cuervo', popularizado por Brandon Lee, KISS, King Diamond, Ghost o Marilyn Manson. Agitado, no mezclado. Musicalmente también beben de Machine Head, Sepultura e incluso fogonazos de Gamma Ray. 

Unas veces con un tono melódico y otra más gutural. Heavy metal con ramalazos de death, procedentes de la inagotable cantera musical de Göteborg, desde Ace Of Base hasta los propios Avatar, pasando por At The Gates, Dark Tranquility, Evergrey, In Flames o Hammerfall, entre otros. La formación escandinava arrancó con un pepino como Dance Devil Dance, sorprendieron con The Dirt I'm Buried In, tan heredera del pop sueco como un Ikea, y Madrid danzó con ellos hasta el Apocalipsis, mientras atronaba el Hail The Apocalypse.

Avatar Madrid
 La fórmula de Iron Maiden volvía a ser sencilla, y efectiva, como si el mundo volviera a estar en 1992 debatiéndose si disfrutar del Tour del Fear Of The Dark o de los Juegos Olímpicos de Barcelona, algo parecido a lo que le pasó al bueno de Bruce Dickinson cuando pudo ser olímpico como esgrimista. Y es que este hombre del Renacimiento moderno acumula habilidades como maestro cervecero, piloto de avión, historiador, esgrimista y... ¡cantante!

Bruce Dickinson ha sido el segundo, cuarto y es el primer cantante de Iron Maiden. Un galimatías numérico que se explica por el hecho de que Bruce sucedió a Paul Di' Anno, fallecido en 2024, y después relevó a Blaze Bayley, quien había reemplazado previamente a Bruce, en una etapa incomprendida por muchos fans con más luces que sombras, y eso que fue una fase oscura a nivel musical. Después de esos vaivenes como la voz de la 'Doncella', Bruce siempre ha demostrado ser el mejor, el hombre idóneo para cantar para Iron Maiden. 

 Y con esa voz tan personal, los Maiden empezaban a desempolvar los primeros temas del concierto, rescatados del fondo del armario, porque tanto Murders In The Rue Morgue, Wrathchild, Killers, con la primera aparición de la mascota Eddie sobre el escenario, o Phamtom Of The Opera son tan antiguas como poco habituales en los últimos repertorios de la 'Doncella'. Vieja escuela. Un buen epílogo donde Simon Dawson, batería sustituto de Nicko McBrain, pudiera mostrar las habilidades y ser examinado.


The Number Of The Beast asomaba en quinto lugar, o sexto si incluimos los acordes de The Ides Of March como apertura. Un número diabólico, el seis, para exhibir la interminable lista de éxitos de los británicos. El público movía las manos al unísono, creando un mar de brazos, y otras acompasaba con palmas. Entrega total. Comunión absoluta entre grupo y seguidores.

La música, la puesta en escena, con tres pantallas gigantes, el carisma de sus integrantes, empezando por el bajista Steve Harris, cuya adoración por el West Ham siempre está presente, máxime habiendo tocado en su estadio unos días antes, hacen de este grupo uno de los más grandes de la historia. ¿O es el más grande realmente?

La terna formada por The Clairvoyant, Powerslave, con una proyección de pirámides que casi nos llevaban al Calderón en metro, 2 Minutes To Midnight daban paso a otra de las sorpresas de esta gira, porque Rime Of The Ancient Mariner es compleja. Compleja por su extensión, por su texto de corte clásico y por los cambios de ritmo marca de la casa y cortesía de las cuerdas de Gers, Smith y Murray. Trece minutos de épica y megalomanía. Trece minutos de grandiosidad.


Si los jugadores de cartas siempre tienen un jugada maestra esperando, las grandes bandas tienen sus ases, aunque el resto de cartas estén a la altura. Run To The Hills, que da nombre a esta gira, Seventh Son Of A Seventh Son, The Trooper, con Bruce ondeando una bandera de España tras haber paseado la Union Jack, Hallowed Be Thy Name e Iron Maiden eran el repóquer decisivo, que no definitivo, pese a ser una jugada redonda.


Iron Maiden Madrid
Fotos publicadas por Iron Maiden en su cuenta @ironmaiden

La voz de Winston Churchill en su célebre discurso de la II Guerra Mundial anticipaba el único bis y un final de altos vuelos con Aces High y la imagen de un Spitfire sobrevolando los cielos, que no los del Metropolitano. La teatralidad alcanzaba máximas cotas con Fear Of The Dark, donde la oscuridad -con Bruce iluminando el escenario con un farol como si fuera un solitario personaje surgido de la pluma de Charles Dickens-  y una sola voz ahuyentaban al silencio en Madrid.

Fotos publicadas por Iron Maiden en su cuenta @ironmaiden

Ya solo quedaba Wasted Years como colofón, evidenciando que Iron Maiden no ha malgastado ninguno de sus 50 años recién cumplidos y que el medio siglo le sienta realmente bien, más maduro y siempre en lo alto de la cima.


lunes, 28 de mayo de 2018

La juventud nunca dejará de ser salvaje con Skid Row

Skid Row fue uno de los últimos grupos en tomar la buena ola musical del rock duro en la década de los 80 y 90, cuando el rock movía a las masas y cada poco tiempo se fraguaba una estrella dispuesta a conquistar el planeta. El grupo nació en el momento y lugar adecuado, en la New Jersey que había vuelto internacional Bruce Springsteen, al abrigo de otro de los talentos musicales de la ciudad, Jon Bon Jovi.

Skid Row fue fundado en 1986 por Dave Sabo, quien incluso llegó a ser el primer guitarrista del grupo Bon Jovi antes de la llegada de Richie Sambora, y el bajista Rachel Bolan, para más tarde sumar al proyecto al batería Rob Affuso y al guitarrista Scotti Hill, el joven cantante Sebastian Bach completaba el póker de miembros reclutados.

La formación debutó en 1989 con un disco de título homónimo que resultó un abrumador éxito de ventas y su lanzamiento directo al Olimpo debido al éxito de sus singles y de sus poderosas baladas, que pasaban a convertirse en himnos del hard-rock y el heavy-metal de finales de los 80, con un sonido que podría ser un cruce entre Poison, Mötley Crüe y Guns N' Roses.

Skid Row, logo, band, logos, grupo, heavy, hard-rock, New Jersey,

La gira conjunta entre Bon Jovi y Skid Row en 1989 deterioró la amistad del grupo con Jon Bon Jovi y Richie Sambora, quienes recientemente también rompieron los lazos, y la relación profesional, donde incluso se reclamaba dinero por los derechos de autor en el álbum de debut de Skid Row. Todo ello precedió a la publicación de 'Slave To The Grind' (1991), que suponía la confirmación absoluta de este diamante, de este grupo de chicos de barrio capaces de componer grandiosos temas e interpretarlos con un cantante con sobresaliente magnetismo, tanto por su característico timbre de voz como por su angelical aspecto, convirtiéndose en un icono sexual que rivalizaba con el mismísimo Bon Jovi por conquistar al público femenino.

La apuesta de Skid Row de clásico hard-rock ochentero llegaba justo a tiempo del cambio que estaba por venir, de la influencia que el grunge iba a realizar sobre la música más dura, oscureciendo los sonidos y volviéndolos más crudos y directos. Incluso Skid Row se sumaba a esta revolución con el infravalorado 'Subhuman Race' (1995), capaz de mezclar el heavy, el metal alternativo y el grunge que practicaban Alice In Chains y Soundgarden con un producción que buscaba un sonido tosco, casi recién sacado del garaje.

Este tercer disco era el final discográfico de la formación clásica. El inicio del divorcio con Sebastian Bach, expulsado de la banda por disparidad creativa, y quien comenzaba una interesante carrera profesional, alternando la música con el teatro en Broadway, el cine o la TV.

La ausencia de Sebastian Bach no impedía que ni el cantante canadiense ni el resto de Skid Row, quienes han usado hasta el momento a tres sustitutos al micrófono y dos discos más de larga duración -2003 y 2006- además de varios E.P. , siguieran interpretando sus viejas canciones o realizaran giras, como este tour denominado 'United World Rebellion', con Sabo, Nolan, Hill todavía en la carretera, sin Affuso ni Bach, pero con el sudafricano ZP Theart como nuevo miembro y nueva voz.




Skid Row y Double Crush Syndrome en la Sala Mon de Madrid, 28 de mayo de 2018

Las puertas de la Sala Mon, antigua Penélope, se abrieron con exquisita puntualidad para degustar a uno de los principales exponentes del rock de los ochenta y noventa. Antes de que Skid Row resucitaran sus antiguos himnos sobre el escenario del local madrileño, los alemanes Double Crush Syndrome movilizaron al personal con notable éxito, a base de una buena dosis de rock impregnado de punk y de un saber hacer encima de las tablas, ejerciendo el papel de perfecto anfitrión. Uno de los tatuajes que lucía el cantante germano en su costado decía 'Youth Gone Wild', explicando la pasión compartida que tenía este trío alemán y el público español por el combo de New Jersey.

Double Crush Syndrome, 2018, Skid Row, Sala Mon, Madrid,

Skid Row arrancaba con algo de retraso y tras los acordes del Blitzkrieg Bop, obra de sus vecinos en la 'Gran Manzana' y grandes referentes musicales del quinteto. Y no sería el único guiño de los Skids a los Ramones en una noche donde los norteamericanos comenzaban con un ritmo endiablado, dejando caer un tema tras otro de su etapa más clásica, de los dos primeros álbumes, con la única excepción del We Are The Damned, la única obra dentro del muevo milenio que entraba en la lista de elegidas.



El sonido de la sala fue el gran contratiempo al que se tuvo que enfrentar la banda estadounidense en la primera media hora, dado que el repertorio funcionaba a las mil maravillas por interpretar los temas más famosos del grupo, casi a modo de grandes éxitos, a excepción de dos imperdonables olvidos con In A Darkened Room y Wasted Time. Pero la cita estaba más para agradecer que para exigir, y por ello todos mostraron sus mejores caras, especialmente Dave Sabo y el cantante Zp Theart, el cual tenía la difícil papeleta de luchar con la eterna sombra de Sebastian Bach, cuya voz siempre será el listón que se marque a cualquiera que pretenda llevar el micrófono de los 'Skids'.

Skid Row, Dave Sabo, ZP Theart, Madrid, 2018, Sala Mon,
Dave Sabo (izquierda) y Zp Theart al micrófono (derecha).

A medida que se fueron solucionando los problemas con el volumen de la voz de Zp Theart, y que las canciones más aclamadas iban asomando, como las brillantes 18 & Life y Quicksand Jesus, incluyendo ambas una introducción acústica por parte de Sabo, la temperatura del concierto iba también creciendo, provocando una unión más estrecha entre la audiencia y el grupo.

Como buenos conocedores del mundo del espectáculo, Skid Row fue dejando para el final lo más granado de su cosecha, precediendo a este momento con una versión más larga del Monkey Business, donde las guitarras de Sabo y Hill mantuvieron un improvisada dueto a través de las seis cuerdas.

Dave Sabo, Scotti Hill, Skid Row, Madrid, 2018,
Dave Sabo y Scotti Hill deleitando con sus guitarras.
La nota romántica de la noche la puso I Remember You, con esa crónica rosa de un amor pasado veraniego que todos hemos vivido, breve pero intenso, y con sabor a arena y agua salada, pero siempre dejando huella, como este tema.

Mientras que el lado emotivo fue la conversación que mantuvieron Sabo y Theart, principalmente, con una niña de 11 años, presente en el concierto junto a sus familiares, y a la cual invitaron a participar con el quinteto el célebre himno que, hoy más que nunca, tomaba sentido, porque el Youth Gone Wild representaba a un grupo de veinteañeros que ahora han dejando atrás su juventud y su lado más salvaje, al igual que mayoritariamente su público ha alcanzado la madurez dejando atrás una inocencia que quedaba perfectamente reflejada por esta chica, quien parece haber heredado la pasión por el rock y por unos viejos himnos de los noventa que se resisten a ser olvidados, si las nuevas generaciones los abrazan.

domingo, 15 de octubre de 2017

Blackie Lawless homenajea su obra maestra en Madrid

Todo melómano debería tener la oportunidad de escuchar su disco favorito en directo al menos una vez en la vida. Y con esa intención la sala La Riviera de Madrid se llenó de apasionados del heavy metal de la década de los 80 y 90, además de fanáticos del 'Crimson Idol', la obra culmen del grupo norteamericano W.A.S.P., que coincidiendo con el 25º aniversario de la publicación del disco iba a ser interpretado en su totalidad.

Blackie Lawless se ha sumado a la tendencia, tan propia de esta década en el cine, la música o la moda, de echar mano de la nostalgia para sacar rentabilidad económica. Es lo que reclama un público que también ha envejecido y no se ha regenerado, al menos en el caso de W.A.S.P., motivando que las giras de este grupo tengan más de una mirada al pasado, un guiño descarado a lo que funcionó. Y el 'Crimson Idol' bien que lo hizo, aunque la crítica no fuera unánime en esas alabanzas.

Proyecto 'hollywoodiense'
No hay duda de que este quinto disco es el 'hijo favorito' de toda la producción discográfica de Lawless. Donde más creatividad desarrolló. Se trataba de un proyecto megalómano de tres años de duración con unas elaboradas letras, para dar forma a un disco conceptual al que le acompañaban vídeo e imágenes. Un resultado final tan completo como cualquier producción 'hollywoodiense'.

El cine y W.A.S.P.
El grupo angelino, y en especial Blackie, han tenido a lo largo de su carrera coqueteos con el séptimo arte. No solo por ese interés de Lawless de hacer una película con su amado 'Crimson Idol', sino también por su colaboración musical en el film de terror Ghoulies II, unos extraños personajes que parecían un diabólico cruce entre los Critters y los Gremlins, donde el cantante empezaba a popularizar los característicos dientes de sierra en el antebrazo que aún luce y son ya parte del logotipo de la banda, y una posterior participación frustrada en Terminator 2, donde incluso optó al papel del T-1000 enemigo de Arnold Schwarzenegger y Edward Furlong, todo ello bañado con música de los también californianos Guns N' Roses.

Crimson Idol, W.A.S.P., 1992, Disco, Blackie Lawless,

W.A.S.P. en La Riviera de Madrid, 3 de noviembre de 2017
El cuarteto regresaba a Madrid con la gira denominada 'ReIdolized Tour', dejando claro que el 'Crimson Idol' sería el plato fuerte de un concierto que empezaba la interpretación completa del disco publicado en 1992. Tocando los diez temas en el mismo orden, para así no romper la línea argumental, el contexto y hasta el equilibrio musical, arrancando de forma brusca para manejar varios registros a lo largo de la hora de duración de la gran obra maestra del colosal Lawless, en todos los aspectos, y no solo por su imagen impactante de casi dos metros de altura.

Una hora con el 'Crimson Idol'

La Riviera se silenciaba con el atronador inicio del 'Crimson Idol', sumergiéndose en cada pasaje de la historia del personaje ficticio creado por Lawless y que toma por nombre Jonathan Steele. Una vida que comenzaba a ser desgranada canción tras canción, en esta obra de teatro transformada en disco de rock.

Sin tener una temática excesivamente original, la magia de este álbum siempre ha sido la cohesión de cada tema, tanto argumental como instrumentalmente, siendo muchos 'riffs', melodías o golpes de batería recuperados a lo largo del disco, elaborando pequeñas piezas que finalmente forman un gran bloque sonoro con un timbre inconfundible. 

Empezando con el tema instrumental de apertura (The Titanic Overture), con título premonitorio por el desenlace final, donde las afiladas guitarras y la contundente percusión, otro de los sellos de este disco, anuncian el viaje que va a realizar Jonathan Steele desde su casa, maltratado y castigado por su padre e incomprendido por su madre, en especial, tras perder a su hermano 'Little Red' en un trágico accidente, (The Invisible Boy) pasando por la huida del 'hogar' hacia un ficticio paraíso de luces de neón (Arena Of Pleasure), un lugar donde cae en las garras de un hambriento caza-talentos musical que intenta exprimir sus cualidades y destrozar sus sueños, (Chainsaw Charlie), que a veces parecen dictadas por el destino o por la suerte de las cartas, que le avisan de su trágico destino (The Gypsy Meets The Boy).

Crimson Idol, W.A.S.P., 1992, Disco, Blackie Lawless, Riviera, Reidolized Tour,

Jonathan entra en la dinámica de ver pasar los días sedado bajo cualquier tipo de fármaco o droga, (Doctor Rockter) que le permite seguir tocando y siendo, pese a todo, el mejor artista sobre el escenario, (I Am The One), hasta darse cuenta que se ha convertido en un ídolo de barro con un ego muy grande, por lo que recapacita y pide perdón a su madre, como un hijo pródigo (The Idol), y al público que tanto le ha idolatrado (Hold On To My Heart). A todos ellos escribe su última confesión antes de convertirse en otro mártir del rock, a modo de epitafio y despedida. (The Great Misconceptions Of Me).


Blackie Lawless y sus compañeros de fatiga, cuya formación se ha estabilizado en los últimos años merced a la dupla Blair y Duda al mando de las cuerdas, y quienes ahora cuentan con la calidad en las baquetas de Aquiles Priester, se llevaban en este punto una buena ración de aplausos con el que cerraban este homenaje al disco más emblemático de la banda, salpicado constantemente con imágenes de la película que pretendía haber acompañado siempre al disco y que se proyectaron en las tres gigantescas pantallas situadas en la parte trasera del escenario.



Aún había más, al 'Crimson Idol' le siguieron varios de los temas más representativos de la extensa carrera del grupo, como L.O.V.E. Machine, Wild Child y I Wanna Be Somebody, especialmente celebrados por el público y tocados con un punto de alegría y más dinamismo, todos ellos intercalados con Golgotha, perteneciente al último álbum, donde se evidencia el nuevo bautismo personal que ha sufrido Lawless, alejado ahora de las polémicas tras abrazar el cristianismo, exorcizando los antiguos demonios, viviendo una confesión pública muy similar a la escenificada en el personaje Jonathan Steele, el alter ego de Blackie Lawless que sigue más vivo que nunca 25 años después, aunque se nota que ha madurado. 

martes, 29 de marzo de 2011

Lección magistral de 'thrash metal' en el Carnage Tour

El thrash metal es un subgénero del heavy metal que combina velocidad con agresividad, heredada del punk, con ritmos rápidos y cambios vertiginosos junto con un potente sonido atronador de la batería. A diferencia del speed o power metal, los temas no son tan melódicos ni se aprecian las influencias de la música clásica.

Si hay que personalizar en una banda el bautismo de este nuevo estilo, el mérito recae sobre el modo de tocar practicado por los ingleses Venom. Si hubiera que poner nombres a los difusores del thrash, habría que hablar de dos personas que comenzaron trabajando juntas para después enemistarse y separar sus caminos, que no son otros que James Hetfield y Dave Mustaine, es decir los líderes de dos de las bandas más importantes del metal: Metallica y Megadeth.

Los 'Big Four' del thrash metal
En 1981 nacen tres bandas norteamericanas claves para este movimiento musical: Anthrax, Slayer y Metallica. En el seno de esta última, las peleas ente Hetfield y Mustaine eran constantes por lo que éste último es expulsado de la banda antes de la publicación del disco de debut 'Kill’Em All'. Por la cabeza de Dave no pasaba otra cosa que crear un grupo que fuera más exitoso que Metallica, en menos de dos años lograba reclutar a los músicos adecuados para su proyecto que tomó por nombre Megadeth.

Es por ello que una de las controversias entre ambas bandas sea el tema The Mechanix, compuesto por Mustaine en 1982 y que lo interpreta con ese nombre Megadeth, también Metallica utiliza la misma parte rítmica, con diferente letra, en su canción The Four Horsemen.

Megadeth pasó a ser considerada junto a las tres bandas antes mencionadas como los 'Big Four’ del thrash, que juntaron guitarras y sonido extremo, dejando atrás rivalidades, en especial entre Megadeth contra Metallica y Slayer, para realizar una primera e histórica gira el pasado año 2010.

Megadeth, al igual que Metallica, suavizó su sonido en los 90 con la publicación de 'Coutdown To Extinction' (1992) y 'Youthnasia' (1994), alejándolos del thrash y acercándolos al heavy, apartándolos de los círculos más especializados para llegar al éxito popular. Anthrax optó por la vertiente más experimental y por los cauces menos comerciales y Slayer se mantuvo fiel al estilo inicial.

La gira europea de Megadeth y Slayer: el Carnage Tour
Anoche la sala la Riviera de Madrid tuvo su ración de thrash metal. Empezando con el grupo nacional ‘Angelus Apatrida’ que a pesar del nombre reconocieron ser manchengos. Su repertorio sonó perfecto, compacto y trabajado para un cuarteto que ha paseado su nombre por Europa en sus últimas giras.

Los siguientes en aparecer fueron Megadeth, sonaron a través de la afilada guitarra de Mustaine y del bajista David Ellefson, que ha vuelto al grupo tras 5 años de paréntesis y desencuentros con el ego de Mustaine, un total de 13 temas entre los que destacaron ‘Hangar 18’, ‘She-Wolf’, ‘A Tout Le Monde’, ‘Symphony Of Destruction’ y ‘Peace Sells’

Mustaine, genio de personalidad conflictiva y generalmente poco amistoso tuvo anoche otra cara distinta cuando se quedó solo en el escenario ante una arrebatada sala para aplaudir sinceramente a la audiencia anunciando su siguiente tema como broche final, la extraordinaria ‘Holy Wars’ que resume la grandiosidad de esta banda, un thrash metal más accesible y amable al servicio del virtuosismo y de los riffs antológicos de Mustaine.

Dave Mustaine Riviera Madrid

Slayer ha recuperado la formación inicial, algo no muy difícil ya que a excepción del batería Lombardo, el resto de miembros han permanecido en el grupo desde su creación. El sonido de la banda siempre ha sido fiel al estilo del thrash, crudo y sin concesiones.

Abrieron con ‘World Painted Blood’, con un público que inundaba la Riviera (a pesar de ser lunes y del excesivo precio de la entrada, 50€) con sus camisetas del grupo adornadas bajo el pentagrama que siempre ha sido parte de la simbología de la banda angelina.

Marcando un ritmo constante, sin pausa, como si se tratara de una apisonadora con un motor Ferrari, fue un espectáculo demoledor, rápido, endiablado y agresivo que no tuvo descanso, destacando por encima de todas ‘Dead Skin Mask’, ‘South Of Heaven’ y cerrando con ‘Angel Of Death’.

A pesar de la procedencia hispana de alguno de sus miembros, Araya chileno y Lombardo cubano, no intercambiaron ninguna palabra en castellano con una audiencia que vibraba ante un espectáculo que convenció a los más escépticos.

Larga vida al thrash metal.

martes, 1 de febrero de 2011

Los discos que forman parte de mi banda sonora

Hace poco me pidieron cuáles eran los discos que más me gustaban, que hiciera una lista de los 20 álbumes que me hubieran marcado.

Estuve unos cuantos días pensándolo hasta que la completé. Después la miré y me di cuenta que faltan clásicos, no hay grandes bandas míticas de rock, de aquellos que hicieron grande la música en los 70.

Todo se debe a que empecé a comprar discos en los años 90, de la mano de Bon Jovi quien me abrió la puerta del resto de grupos, endureciendo a partir de entonces más mis gustos y encontrando sonidos alternativos que desconocía, a medidas que pasaban los años y descubría nuevos sonidos

Para bien o para mal, ésta es la lista (ordenada por el año de publicación):


lunes, 13 de diciembre de 2010

Iron Maiden, los polifacéticos hinchas del West Ham

El grupo británico Iron Maiden fue fundado en 1975 por el bajista Steve Harris. Se trata de una de las mayores referencias del heavy metal con una dilatada carrera consagrada a sus espaldas.

Otro de los miembros más carismático es Bruce Dickinson,  quien no entró en la formación hasta después del álbum 'Killers' (1981), siendo el cantante de la “doncella de hierro” hasta 1993, momento en el que se anunció su expulsión por una aparente falta de implicación en el proyecto.

Dickinson fue sustituido por Blaze Bayley, quien no cumplió las expectativas generadas en un principio. Tras una serie de acercamientos entre Harris y Dickinson, ambos decidieron en 1999 reemprender la marcha juntos: Bruce volvía a ser la voz de los Maiden.

La discografía del grupo es la siguiente:
  • 1980: Iron Maiden 
  • 1981: Killers 
  • 1982: The Number Of The Beast 
  • 1983: Piece Of Mind 
  • 1984: Powerslave 
  • 1986: Somewhere In Time 
  • 1988: Seventh Son Of A Seventh Son 
  • 1990: No Prayer For The Dying 
  • 1992: Fear Of The Dark 
  • 1995: The X Factor 
  • 1998: Virtual XI 
  • 2000: Brave New World 
  • 2003: Dance Of Death 
  • 2006: A Matter Of Life And Death 
  • 2010: The Final Frontier 
  • 2015 The Book Of Souls
  • 2021 Senjutsu

Discografía de Iron Maiden, discography,

La cultura en la historia de los Maiden
A lo largo de estos quince discos, el grupo británico ha demostrado su amor por la literatura e historia. Entre sus canciones podemos encontrar las siguientes referencias:
  • Murder In The Rue Morgue, basada en los cuentos de Edgar A. Poe.
  • Where Eagles Dare, novela del escocés Alistair MacLean. "El desafío de las águilas" ("Donde las águilas se atreven"). 
  • The Trooper, sobre la guerra de Crimea (1854), inspirándose en la obra del poeta inglés del siglo XIX, Alfred Tennyson. 
  • Alexander The Great, canción sobre el rey de Macedonia, Alejandro Magno (Siglo IV A.C.) 
  • Flight Of Icarus, sobre el mito griego de Icaro y Dédalo. 
  • Rime Of The Ancient Mariner, poema del siglo XVIII, de Samuel Taylor Coleridge. 
  • Aces High, trata sobre la batalla aérea de Inglaterra entre la Royal Air Force y la Luftwaffe. El tema en directo incluye el discurso que dio Winston Churchill el 4 de junio de 1940.
  • The Loneliness Of The Long Distance Runner, basado en la historia del escritor inglés, fallecido este año, Alan Sillitoe “La soledad del corredor de fondo”. 
  • Seventh Son Of A Seventh Son, de la novela del escritor norteamericano Orson Scott Card: “El séptimo hijo” dentro de la saga de Alvin Maker. 
  • The Evil That Men Do, toma el discurso de Marco Antonio a los romanos según la obra “Julio César” de William Shakespeare. 
  • Sign Of The Cross, basado en "El nombre de la rosa" de Umberto Eco.
  • The Clansman, acerca de la vida del libertador escocés William Wallace, enfocándolo a la visión que se dio a través de la película “Braveheart”.
  • Lord Of The Flies, de la novela “El señor de las moscas”. Escrito por el Premio Nobel de literatura, William Golding, 
  • Brave New World, disco inspirado en la obra fantástica de Aldous Huxley, “Un mundo feliz”. 

Bruce Dickinson, entre el esgrima y la aviación
El cantante Bruce Dickinson es el más polifacético de los miembros de Iron Maiden, practica esgrima e incluso fue invitado a participar con Gran Bretaña en los JJ.OO de Barcelona (1992), oferta que rechazó por encontrarse en medio de la gira del 'Fear Of The Dark'.

Tiene el rango de comandante y pilotó el avión Boeing del tour "Somewhere Back In Time", llamado Ed Force One, en honor a Eddie, la mascota del grupo.

Eddie, Iron Maiden,

Bruce Dickinson ha escrito varias novelas e incluso elaboró el guión para la película Chemical Wedding, y sus estudios sobre Historia Antigua le han permitido dar clases como profesor.

Bruce Dickinson, piloto
Bruce Dickinson, esgrima

Steve Harris y el fútbol
Otra de las pasiones del grupo es el fútbol, en especial para Steve Harris, bajista y líder de la formación, de ahí el motivo por el que el undécimo disco de la banda se llamara Virtual XI, como tributo al fútbol y en especial al West Ham, donde Harris llegó a jugar en las divisiones inferiores.

West Ham, Iron Maiden, Up The Irons,

En la foto que aparece en el interior del libreto del álbum podemos observar al quinteto de los Maiden, en la época de Blaze Bayley como cantante, posando con la camiseta de los hammers junto a parte de la plantilla del West Ham United.

Previamente, Harris ya había dejado claro su pasión por el club londinense en la famosa y alabada portada del sexto disco, 'Somewhere In Time', donde se pueden observar, entre otros detalles: un letrero luminoso con los últimos resultados de Liga con una apabullante victoria del West Ham al Arsenal por 7-3 y el nombre de una de las calles del dibujo es Upton Park, estadio del West Ham.

Una cubierta plagada de homenajes y guiños, como la propia hora (23:58) -Two Minutes To Midnight- o las pirámides situadas al fondo reflejadas también en el álbum 'Powerslave'.

West Ham 7-3 Arsenal

West Ham
El West Ham es un club londinense fundado en 1895 que tiene como sobrenombres The Irons (dado que el antiguo nombre de la entidad era Thames Ironworks F.C.), The Hammers o The Academy debido a la gran cantidad de jugadores que han dado al fútbol inglés, Lampard (padre e hijo), Joe Cole, Rio Ferdinand, Hurst (Campeón del Mundo en 1966 y único jugador en anotar un hat trick en una final) o Bobby Moore.

Los seguidores que acuden a Upton Park ofrecen una de las escenas más originales del fútbol mundial. Tradicionalmente se recibe al equipo con una nube de pompas de jabón mientras se entona 'Blowing Bubbles', una canción infantil usada antiguamente con motivos publicitarios y que sirve ahora como himno oficioso.

Sus hinchas de procedencia humilde y obrera son conocidos como los InterCity Firm. El nombre nace de los trenes que llevaban a los aficionados hammers desde Londres al resto de ciudades. De todas las rivalidades, son temidos los enfrentamientos ante el Millwall, una enemistad ancestral que proviene del origen portuario de ambas entidades. Los trabajadores de la metalurgia frente a los estibadores; West Ham contra Millwall.

West Ham United, Iron Maiden, Up The Irons, Hammers,

Todos los discos de Iron Maiden finalizan los agradecimientos con un: “Up The Irons”. Un modo de jugar con el nombre del grupo y con uno de los apodos del club londinense. Un colofón envuelto en una pompa de jabón que hace de guiño para los fans más futboleros.

Up The Irons.

jueves, 21 de octubre de 2010

Mis discos favoritos: The Crimson Idol (1992)

De la gran cantidad de discos que poseo, hay uno en especial que sobresale por encima del resto. Editado en 1992, por el grupo W.A.S.P., con su carismático cantante Blackie Lawless al frente, autor de la música y letra de la historia, autobiográfica, por momentos, de un chico desde el anonimato al firmamento del rock. El álbum es conceptual y consta de diez temas con un amplio epílogo para entender la personalidad del protagonista principal, Jonathan.

logo de W.A.S.P. 25 aniversario
Logotipo de W.A.S.P. utilizado para la gira del 25º aniversario.

Análisis del disco, canción por canción
En el 'Crimson Idol' cada canción aborda un pasaje de la vida de un personaje ficticio, Jonathan, que comienza con un tema de apertura (The Titanic Overture), con título premonitorio por el desenlace final, donde las afiladas guitarras anuncian el viaje que va a comenzar desde la casa paterna y la incomprensión que sufre allí, (The Invisible Boy) pasando por la huida de la misma hacia un ficticio paraíso de luces de neón (Arena Of Pleasure), un lugar en el que cae en las garras de cualquier hambriento caza-talentos que intenta exprimir sus cualidades y destrozar sus sueños, (Chainsaw Charlie), que a veces parecen dictadas por el destino o por la suerte (The Gypsy Meets The Boy).

 
Jonathan permanece sedado bajo cualquier tipo de fármaco o droga, (Doctor Rockter) que le permite seguir tocando y siendo el mejor en la escena, (I Am The One), hasta darse cuenta que se ha convertido en un ídolo de barro con un ego muy grande, por lo que recapacita y pide perdón a su madre, como un hijo pródigo (The Idol), y al público que tanto le ha idolatrado (Hold On To My Heart). A todos ellos escribe su última confesión antes de convertirse en otro mártir del rock, a modo de epitafio y despedida. (The Great Misconception Of Me).

W.A.S.P., Riviera, Madrid,
Blackie Lawless y los W.A.S.P., durante su actuación en la Riviera de Madrid (diciembre de 2009)


Crítica del 'Crimson Idol'
Musicalmente es un álbum sin fisuras, compacto que actúa como un conjunto, con acordes que se repiten para dar unidad. Hay espacio para temas rockeros y otros que se mueven entre el medio tiempo y la balada. Las canciones se entrelazan con sonidos de conversaciones y de llamadas telefónicas para acentuar el carácter de ópera-rock al disco. Siempre teniendo a la voz de Blackie, que suena mejor que nunca, como hilo conductor de la vida de Jonathan, convirtiendo este disco en un trabajo indispensable para entender el heavy-rock.
 

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