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viernes, 28 de noviembre de 2025

La 'gente guapa' de Marilyn Manson vibra en Vistalegre

Marilyn Manson ha tenido una carrera profesional irregular, pese a su prometedor inicio. Su segundo disco 'Antichrist Superstar' (1996), producido por ese visionario genio llamado Trent Reznor, agitó los cimientos del metal con un sonido potente y vanguardista, inclasificable y sublime. Rabia imparable en forma de acordes crudos. De este modo, arrancaba una trilogía musical que situó al grupo estadounidense en la cumbre. La estrella del rock, que siempre deseó ser, lucía mucho a finales del siglo XX.

Todo lo que sube, baja; y en este caso planea. Las idas y venidas de miembros importantes en la formación, como Twiggy Ramirez, y los vaivenes discográficos, algunos más acertados que otros, como ese elegante 'The Pale Emperor' (2015), han hecho que pasara de llenar estadios y aparecer en todas las portadas a conformarse con giras en pabellones de tamaño mediano y ser noticia por otras circunstancias.

Brian Hugh Warner, el nombre real de Marilyn Manson, siempre ha vivido en el filo de la navaja, y disfrutaba de esa controversia. Era el hombre al que había que temer. La provocación era parte de su espectáculo, de su teatro de emociones sobre los escenarios. Hasta que la polémica salpicó a su vida personal de manera pública, acusado de agresiones sexuales.

 La llegada de Tyler Bates a la formación dibujan una nueva etapa, menos rebelde y más reflexiva, más acorde con el devenir de los años. No va a haber una segunda parte del Antichrist Superstar porque la expectación no es la misma que en 1996, ni siquiera la banda es la misma. Tampoco el público es el mismo. La crisálida quedó atrás y la metamorfosis ha traído un nuevo mundo. Y ese nuevo mundo no parece necesitar a Marilyn Manson. 

Marilyn Manson + Dead Posey en el Palacio Vistalegre (Madrid), 28 de noviembre de 2025

 El cariño y el amor muchas veces no se puede explicar. Uno quiere a veces al que no puede y otras veces al que no debe. Se puede apreciar mucho la música de Marilyn Manson, entender a las víctimas y señalar al verdugo de este juicio popular. Se puede separar arte de artista, y en ese proceso nos encontramos.

Se puede adorar su hipnótica voz, sus letras, la evolución y la transformación que se ha producido en cada disco, madurando su discografía tras haber vomitado toda su cólera en los primeros trabajos. Sé que quienes comparten esta pasión, entienden esta locura y las dudas.

Como polillas que se acercan a la llama, el Palacio Vistalegre se fue llenando para asistir a otro concierto del 'reverendo' en la capital, quien va camino de cumplir las tres décadas de actuaciones en Madrid. Algunas mejores y otras mejorables, porque su relación con esta ciudad siempre ha sido singular.

La simbología ha tenido mucho peso en Marilyn Manson, especialmente el tarot y la imaginería cristiana. Siete Cruces de Lorena parpadeaban en tonos rojos y blancos entre la oscuridad para indicar el inicio del ritual, el cual necesitaba magia tras el fuego avivado por Dead Posey, cuya cantante Danyell Souza, una mujer con mucho carisma, se llegó a entremezclar por la pista en su brillante actuación. 

Marilyn Manson salía a las 21:00 horas entre la penumbra luciendo un evidente gran estado físico, después de varias giras donde su aspecto era menos saludable, y lo hacía con Nod If You Understand el cual parece una pista descartada de finales de los 90, pero sin la fuerza de entonces. El objetivo era presentar el último álbum y así lo constataba con esta apertura que pillaba todavía fría a la audiencia que ya rebosaba la Plaza de Toros cubierta del distrito madrileño de Carabanchel.

Pronto asomaba la particular Santísima Trinidad discográfica del que fuera sacerdote de Satán en su día. Sonaban la potente Disposable Teens, del 'Holy Wood (In the Shadow of the Valley of Death)' (2000), esas guitarras afiladas con las que rasga el Angel With The Scabbed Wings, del 'Antichrist Superstar' (1996), y la vuelta a la superficie con el Great Big White World del 'Mechanical Animals' (1998). Tres muestras de su mejor época, y el público lo agradecía. Y enloquecía.

Si algo caracteriza tradicionalmente a Manson en los directos es la escasa interacción con el público, un repertorio lleno de sorpresas, con ausencias notables, y una duración por debajo de dos horas. Cumplió con casi todo el guion, menos con su actitud. De hecho, estuvo dialogante, reivindicativo, dirigiéndose a los fans y muy metido en su papel de frontman.

 One Assassination Under God, el título homónimo del último trabajo, era de esperar que sonara en el setlist. Y lo hizo que ese tono muy cinematográfico, oscuro y gótico gracias al apoyo de los teclados y que lleva la inconfundible dirección de Tyler Bates. Temazo envuelto en terciopelo negro que habría aplaudido David Lynch.


Como si fuera una ruleta rusa con pocas balas y muchos huecos, This Is The New Shit precedía a The Reflecting God, otra de esas piezas de orfebrería que tiene el Antichrist. Un álbum difícil de escuchar al principio pero difícil de olvidar después. Sacrilegious es como un autoplagio de éxitos anteriores en su carrera. En directo gana más, pero sigue siendo menos de lo que apunta.

El espectáculo ya había cruzado su ecuador en un visto y no visto. The Dope Show y I Don't Like The Drugs (But The Drugs Like Me) se solapaban y recuperaban la época glam de la formación para llegar al As Sick as the Secrets Within. Una confesión hecha canción, una temática que se repite en el álbum, y que destaca en este último disco, especialmente por los primeros riffs, marca de la casa.

Repertorio de Marilyn Manson en Carabanchel (2025), via www.setlist.fm
 

Marilyn Manson es muy dado a las versiones. No hay duda que con el Sweet Dreams de Eurythmics lo bordó. El tono tétrico y pausado fue un tremendo acierto para modernizar y oscurecer un hit ochentero del synth pop. Un clásico que no debe de faltar nunca en un concierto suyo, donde le añade un tono aún más lúgubre cantando ante un micrófono iluminado. Aquí Vistalegre pidió su turno para cantar y Manson concedió el deseo.

Antes del doble bis llegaba mOBSCENE, que bebe mucho, demasiado, del Be Agressive de Faith No More, especialmente en los coros, y The Beautiful People, el himno de Marilyn Manson por el que fue aclamado en su momento por crítica y público. Y el público siempre desea botar, vibrar y dejarse las gargantas en el estribillo.

Tras la pausa, se abrían las heridas de nuevo con Tourniquet, el cual conducía de nuevo a Vistalegre por esa colosal sinfonía industrial que es el 'Antichrist Superstar'. Lo hacía como antaño, subido en unos interminables zancos y conservando el equilibrio. Meritorio y circense.

Antes de que las trompetas del Apocalipsis llamaran al final del mundo, Coma White cerraba la noche bajo unos copos llovidos, como si fuera Vistalegre una gran bola de nieve agitada, con ese críptico mensaje "eras de un mundo perfecto, un mundo que me desechó hoy", aunque por esta noche sigamos teniendo a Marilyn Manson entre nosotros, por fortuna para el arte y para su verdadera 'gente guapa', quienes han disfrutado de un renovado artista.


sábado, 12 de julio de 2025

Mad Cool, un parque de atracciones musical con noria incluida

 El Mad Cool es un parque de atracciones musical para adultos. Con su noria, sus puestos de comida, sus carpas con promociones y varios escenarios, tres principales, en los que disfrutar de los distintos artistas con muchos decibelios. El Festival nació en 2016, en Madrid, y arrancó en la Caja Mágica, como primera sede, para después vivir tres ediciones en Valdebebas, al norte de la capital. Desde 2023 se realiza en Villaverde Alto, casi en el límite de Madrid con Getafe, de hecho hasta se pueden ver las torres de iluminación del Estadio Coliseum.

El Mad Cool es en cierto modo heredero del Festimad, en el sentido de ser un festival musical para grandes masas en Madrid dedicado al pop, rock y metal. Aunque en esencia fueran distintos, dado que el Festimad, nacido en 1994, buscaba por un lado la promoción de nuevos artistas, además de la difusión de otros más consagrados.


Nine Inch Nails, Alanis Morissette, Kaiser Chiefs, Benson Boone y Hermanos Rodríguez en el Festival Mad Cool de Madrid, 11 de julio de 2025

"Y el mundo me parece más amable, más humano, menos raro", cantaba La Cabra Mecánica y María Jiménez. Esa es la sensación que tiene uno cuando está en el Mad Cool. Público internacional con ganas de divertirse y de mantener una conversación. Porque es un festival musical, pero también da tiempo a perderse por el resto de actividades, o perderse porque sí, mientras se va de un escenario a otro. O perderse con la gente, que cada vez viene de más distintos puntos del mundo: Reino Unido, Italia, Estados Unidos o Francia, principalmente.

El viernes destacaba la actuación de dos artistas muy distintos pero con lazos en común: Trent Reznor y Alanis Morissette. Ambos son norteamericanos, el primero de Estados Unidos y ella de Canadá, los dos vivieron sus mejores momentos en la década de los 90 y el cine es una parte importante de sus biografías. Para Trent, por sus BSO junto a Atticus Ross, y para ella por sus apariciones, como su divino papel en Dogma, de Kevin Smith.


Pero antes de ellos, como si fuera una comida de picoteo, se podía probar de otros platos. Hermanos Gutierrez hicieron lo más complicado, que es abrir a las 18:00h con poca audiencia y el sol de cara. Muy acorde con el sonido que generan con sus guitarras y que teletransporta al desierto o a un película de Quentin Tarantino.

Benson Boone tiene aparentemente todo en la vida. Es un chico con suerte: tiene una familia que le adora, dedicó a sus padres uno de los temas, tiene una extraordinaria voz, juventud, vitalidad -ojo con sus acrobacias, saltos y volteretas-, simpatía, belleza, es el Paul Mescal de la música. Y tiene también un ramillete de buenas canciones, con mucha sensibilidad, como In The Stars o potentes como Sorry I'm Here for Someone Else. Terminó el show mezclándose con el público. Más de uno o una se lo hubiera llevado a casa.

Alanis Morissette empezó pronto a recibir la atención del público, para poco después perder ese gran interés. Su tercer trabajo, 'Jagged Little Pill' (1995), es reivindicativo, es un grito de rabia ante la sociedad, por parte de una mujer joven, contaba con 21 años en aquel entonces, que reclama igualdad, su papel, su rol y su espacio en la vida. El álbum cumple 30 años y su mensaje sigue intacto y su importancia musical, también.

Aquel disco contó con el apoyo de Flea, de Red Hot Chili Peppers, y de Madonna, quienes vieron potencial en este trabajo que caminaba con mucho estilo entre el pop y rock, en su variante más 'grunge'. Y quienes somos el resto de humanos para llevar la contraria a Madonna. Si ella vio algo, nosotros también. Y, además, no se equivocó.

Tiró de clásicos y otros menos clásicos. Son temas que tienen algo especial. Se lanzó con Hands In My Pocket para tener al público en los bolsillos y ya de ahí no se movieron, menos para contornearse al ritmo de sus melodías. Head Over Feet, You Learn e Ironic, con todo el mundo cantando, sonaron deliciosas.

Acabó con You Oughta Know, Uninvited, tan potente y maravillosa como siempre, y ese alegato de gratitud que desprende Thank U.

Kaiser Chiefs tiene ese alma de grupo musical de estadio, de Elland Road concretamente. El grupo de Leeds juega con los estribillos y los coros de sus seguidores. En su setlist no podía faltar Ruby o I Predict A Riot. Todo ello intercalado con un homenaje a The Ramones en forma de Blitzkrieg Bop.

 La vida te lleva por muchos caminos y los escenarios del Mad Cool te transportan a distintos viajes. El nuestro era ver a NIN. Nunca se sabe cuándo es la última vez que uno va a ver a Trent Reznor cantando como líder de Nine Inch Nails. El artista estadounidense es posiblemente uno de los grandes genios de la música contemporánea. Multiinstrumentalista, compositor, productor musical, bajo cuyo paraguas Marilyn Manson cosechó su mayor éxito. En los últimos años compone bandas sonoras para películas junto a Atticus Ross, siendo galardonados con los mayores premios existentes: Grammy, Globos de Oro y Oscars de Hollywood.

El estilo de NIN, acrónimo de la formación, es difícil y a la vez fácil de definir. Es metal fusionado con electrónica, música industrial que incita a moverse, a bailar, a vibrar mientras el ritmo corre por tus venas a través de distintos elementos: guitarras, samplers, teclados, saxofones, pianos, mesas de mezclas, baterías convencionales y/o electrónicas. 

Reznor no es el más simpático del panorama musical, tampoco el más dicharachero, él se aferra al micrófono, como si fuera un salvavidas en mitad de la inmensidad, para contornearse y desnudarse con palabras. 

Empezó con un repertorio y potente, conocidos para todos. ¡Brutal! The Beginning Of The End, Wish, March Of The Pigs o Piggy. Todo ello con un escenario minimalista, en lo estético que no en lo luminoso, para ofrecer dosis de música compleja. Gastar las balas al principio es arriesgado y ese, puede, el punto negativo a la actuación.

Bajo esa atmósfera maravillosa, oscura, asfixiante que genera Atticus Ross, la actuación seguía su trazada. Closer te conecta con otra dimensión a base de pulsos mientras todos los instrumentos se recrean entre sí. Copy A provoca electricidad. Mientas que Every Day Is Exactly the Same es una mentira, porque desgraciadamente ningún día es igual si hoy tenemos a Nine Inch Nails y mañana no. 

El desenlace era épico, como una subida al Mont Ventoux en el Tour de Francia. Escarpado, sin vegetación, exhausto y mágico. Donde el cielo y la tierra se juntan. Burn, The Perfect Drug y The Hand That Feeds. El preludio del final lo formaban la siempre vibrante Head Like A Hole, es como una descarga de energía, y esa maravilla de confesión personal llamada Hurt, la cual es desgarradoramente bella, duele y sana al escucharla, es un marchitar y una primavera a la vez, y que susurrada por Reznor te abre las puertas del paraíso. No hay mejor forma de terminar un concierto ni una jornada de festival. Ni la habrá.


lunes, 22 de abril de 2013

Rammstein y David Lynch: El fuego camina con ellos

El rock tradicionalmente ha hablado inglés. Es un estilo musical fuerte y sonoro que encaja con el idioma utilizado por Shakespeare y que ha forzado a muchos nuevos grupos a abandonar su lengua materna sin importar su procedencia. Alemania no ha sido una excepción, las raíces germánicas ayudaban al cambio aunque con el paso del tiempo la tendencia ha variado para cantar o titular en alemán: Die Ärzte, Die Toten Hosen, Lacrimosa, Oomph!, Wir Sind Helden y Rammstein triunfan con éxito tras la senda marcada por Kraftwerk o Die Krupps.

Die Ärzte

El universo de David Lynch
David Lynch es uno de los directores de cine más inspiradores de la industria de Hollywood. Lynch ha creado un universo particular donde rodar. Un espacio personal inquietante sacado del mundo de los sueños con personajes estrambóticos que se escapan de los arquetipos habituales. Antes de dirigir su película más intimista, que terminó siendo la más accesible, 'Una historia verdadera' (1999), envolvía a crítica y público en otra historia confusa, surrealista, adictiva y potente que tomaba por nombre 'Carretera perdida' (1997).

Carretera perdida, Lost Highway, David Lynch
 
La pasión del autor por la música es otro de los sellos de sus obras, junto al compositor Angelo Badalamenti han tejido las piezas adecuadas para cada una de las producciones como quedó demostrado en la icónica serie de televisión Twin Peaks (1990-91), que enganchó a millones de personas para seguir las evoluciones del misterioso asesinato de Laura Palmer bajo las delicadas notas orquestadas por Badalamenti, y que más tarde tuvo una continuación en la cartelera -a modo de precuela- bajo el título de 'Fuego camina conmigo' (1992).

Previamente, con 'Corazón Salvaje' (1990) había encontrado a Elvis Presley y Chris Isaak -con su célebre Wicked Game- como los mejores aliados para aportar un sonido sesentero a la cinta, pero las escenas oníricas que generaba Lynch en su cabeza para su siguiente cinta, 'Carretera Perdida', necesitaban un sonido transgresor, moderno y violento que acompañara las agresivas piezas de jazz creadas por Badalamenti.

El pesado grupo alemán llama a las puertas de Lynch
Lynch encontró artistas tan rompedores y novedosos en la música como el estilo que practicaba el director de Montana en la gran pantalla. El polifacético Trent Reznor, líder de Nine Inch Nails, trajo de la mano a Marilyn Manson quienes habían revolucionado el mundo del metal, un año antes, con su celebrado 'Antichrist Superstar'. La pesadilla preparada por Lynch abrazaba una adecuada  banda sonora iniciada y terminada con un mito como David Bowie.

A ellos se sumó un, por entonces, semi desconocido grupo alemán, Rammstein, que según cuentan solía enviar maquetas al cineasta para que las escuchara. El estilo industrial de los germanos encajaba a la perfección con el listado de temas ejecutados por Reznor y Marilyn Manson, quien dejaba dos joyas como Long Hard Road Out Of Hell y I Put A Spell On You, temas que se revoloteaban en el ambiente como una polilla ante la luz de una bombilla.

David Lynch

El maestro de la intriga demencial, capaz de colocar inconexas piezas que terminan encajando en un inquietante puzle, se volvió a coronar con 'Carretera Perdida' y colocó a Rammstein en la autopista del éxito comercial, justo en el instante en el que salía al mercado su segundo trabajo: 'Sehnsucht'.

Rammstein, furia desde el otro lado del muro
La formación surgió en 1994 en Alemania con un sexteto capitaneado por el peculiar áspero tono de voz de Till Lindemann dentro de un estilo que alterna y combina el metal industrial con recursos y aspectos propios de la música electrónica. La procedencia de la mayoría de los miembros es de la extinta R.D.A. (República Democrática Alemana)

La ciudad germana de Ramstein -próxima a Kaiserlautern- y el accidente aéreo que se produjo en la cercana base aérea norteamericana -donde varios cazas italianos impactaron entre sí y contra el público en un espectáculo acrobático en el año 1988- pudieron ser el motivo para dar nombre a un grupo que ha llegado a superar los 20 millones de copias vendidas de una discografía que abarca 6 álbumes de estudio y 2 discos en directo.


Rammstein, 21 de abril de 2013. Palacio de los Deportes (Madrid)
El grupo alemán ha heredado el estilo de la escenografía de grandes del rock como los Rolling Stones, Kiss, Iron Maiden, Alice Cooper o AC/DC. Para esta cita de 2013, un DJ con temas remezclados de Rammstein, e imágenes de  la directora de cine habitual del III Reich -Leni Riefenstahl-, sirvieron de aperitivo para la bacanal que se tenía prevista.

Los entremeses fueron llegando poco a poco hasta darse de bruces con uno de los primeros grandes éxitos: un Sehnsucht (nostalgia) que aceleraba a un receptivo público madrileño que necesitaba pocos incentivos para seguir el enérgico y a la vez rítmico sonido del combo teutón.

Rammstein, Madrid
La pirotecnia y la teatralidad habían asomado por el Palacio de los Deportes para tomar forma definitiva con dos temas premonitorios: Feuer Frei! (¡Fuego a discreción!) y Mein Tail (Mi parte), canción que sirvió para recrear la grotesca historia del 'caníbal de Rotemburgo', que todavía conmociona a Alemania. El atrezzo preparado incluía una humeante olla y la transformación de Till Lindemann en un macabro y sangriento chef dispuesto a cocinar al teclista. El primer plato acababa con un suave sorbete como Ohne Dich, una dulce licencia en el intenso repertorio.

Foto prestada por mi colega Vidal: pollobarba
El pabellón recuperaba su temperatura de cocción alternando cortes del primer y último disco para saciarse con los clásicos de la formación. Links, 2-3-4 (que explica la orientación política de Rammstein), Du Hast e Ich Will, las cuales sonaron potentes y magistrales, haciendo brincar y saltar a una fogosa audiencia que respondía de manera marcial ante la llamada del metal más bailable.

Rammstein Madrid, 2013

Tras un breve descanso, Rammstein abrió el segundo set con una novedosa y sentida versión a piano del Mein Herz Brennt que anticipaba el calor irradiado desde Sonne para culminar con otra alegoría apta solo para adultos.  La primera había sido sufrida por el teclista con Bück Dich y la segunda se alcanzaba tanto con el contenido de  la letra de Pussy como a través del cañón de espuma, los cuales ponían fin al show e inundaban a los asistentes en un extenso orgasmo visual y sonoro de casi dos horas de duración. Danke Rammstein.

jueves, 23 de diciembre de 2010

Hurt: Trent Reznor y Johnny Cash unidos por el dolor

La canción Hurt fue escrita por Trent Reznor para cerrar el disco 'The Downward Spiral' (1994) del grupo Nine Inch Nails. A lo largo del tiempo, ha sido interpretada por numerosos artistas: David Bowie, Eddie Vedder, Anathema o Tori Amos (ex novia de Trent Reznor). Pero sólo Johnny Cash, con su interpretación casi póstuma, iguala a la versión original.

¿Quién es Trent Reznor?
Reznor comenzó trabajando como personal de mantenimiento de un estudio de grabación. En los periodos de descanso tenía permiso para preparar sus demos. Aquellas maquetas fueron tomando forma hasta convertirse en 1989 en su álbum de debut: ‘Pretty Hate Machine’.

Reznor es el único representante del grupo Nine Inch Nails -su alter ego en la industria musical- donde realiza las labores de productor, compositor, letrista y multiinstrumentista. Para las giras le acompañan otros músicos, hasta 19 ha llegado a utilizar, de la categoría de Chris Vrenna, Jeordie White -más conocido por su seudónimo Twiggy Ramirez- o Charlie Clouser -teclista y autor de la banda sonora instrumental de la saga de terror Saw-.

NIN logo, Nine Inch Nails, NIN, Trent Reznor,

El rock industrial de Nine Inch Nails
Su estilo es el rock industrial, donde destacan los teclados, baterías electrónicas y sámplers por encima del resto de sonidos. En su ópera prima destacaban cortes como Head Like A Hole, Terrible Lie, Sin y en especial la balada Something I Can Never Have donde una melodía a piano triste y melancólica suena repetidamente hasta casi deshacerse mientras Reznor martiriza con su letra una relación amorosa.

Es uno de los músicos con mayor capacidad creativa e imaginativa de la industria musical contemporánea. Ha influido a numerosos artistas: entre otros a Marilyn Manson, con quien siempre ha mantenido una relación de amor-odio y que fue el segundo fichaje del sello discográfico Nothing Records. Creado por Reznor en 1992 y cuyo primer contrato fue obviamente para fichar a NIN (acrónimo de Nine Inch Nails).

Trent Reznor, Marilyn Manson, NIN, Nine Inch Nails,

Reznor ha editado bajo el nombre de Nine Inch Nails ocho álbumes de estudio y ha vendido más de veinte millones de discos. Alcanzó la madurez compositiva y la cumbre del éxito con su trabajo de 1994, 'The Downward Spiral', que cierra con esta joya: Hurt. Este álbum fue grabado en el número 10500 de Cielo Drive, el mismo lugar en el que Charles Manson cometió los asesinatos en 1969.

El 'dolor' de Trent Reznor
Hurt es en voz de Reznor un tema intimista, depresivo y sincero, cantado siempre con extrema delicadeza, agarrando el micrófono como si quisiera aferrarse a un amigo para confesar sus errores cometidos, errores de juventud que le han hecho apartar a los seres más queridos y llevándole a una espiral de autodestrucción.


Traducción de Hurt:  
Hoy me hiero para ver si todavía siento, me concentro en el dolor la única cosa que es real.  La aguja perfora un orificio, el viejo pinchazo familiar trata de matarlo todo pero yo recuerdo todas las cosas.   ¿En qué me he convertido?  Mi más dulce amigo, toda persona que conozco se aleja al final.  Pudiste tenerlo todo: mi imperio de suciedad, te fallaré y te haré daño.   Llevo esta corona de espinas en mi trono de embustero lleno de pensamientos rotos que no puedo reparar.  Bajo la mancha del tiempo los sentimientos desaparecen, eres alguien más y yo aún estoy aquí.   ¿En qué me he convertido?  Mi más dulce amigo, toda persona que conozco se aleja al final.  Pudiste tenerlo todo: mi imperio de suciedad, te fallaré y te haré daño.   Si pudiera empezar de nuevo a un millón de millas de aquí me evitaría encontraría un camino...
   Johnny Cash, 1969, 

Cash, el hombre de negro
Johnny Cash fue uno de los máximos representantes de la música country. Cantautor autodidacta y hombre de escenario -en el que siempre aparecía con colores oscuros, de ahí el apodo de “Man In Black”-, Fue considerado como la voz de la gente desheredada de los Estados Unidos e implicándose junto con su querida June Carter, también cantante, en apoyar causas de los más desfavorecidos. En el año 2002 la productora ofrece a Johnny Cash la oportunidad de interpretar Hurt en un disco de versiones. Cash accedió a entrar en el estudio, a pesar de vivir un momento personal complicado marcado por su delicado estado de salud y por la pérdida de su gran su amor.      
 
Johnny Cash, June Carter,

Hurt adquiere bajo la potente voz de Cash un tono más desgarrador. Su versión se transforma -aún siendo la misma letra- en un repaso por su vida sin imágenes. Las cuales toman forma con el extraordinario videoclip que produjo Mark Romaneck y que recibió el premio a mejor vídeo del año, donde Cash aparece reflexivo, sereno, haciendo balance de su vida, echando la mirada atrás, mientras su esposa lo observa. Donde los éxitos del pasado se llenan de polvo en un museo cerrado y sin público.




Cash ni siquiera oculta el Parkinson que padecía, ni su fragilidad, ni la pasión por la música como cuando termina acariciando delicadamente la tapa del piano. Desgraciadamente, Cash dejó de tocar la guitarra el 12 de septiembre de 2003, para juntarse definitivamente con June Carter, quien llevaba cuatro meses esperándole.

miércoles, 10 de noviembre de 2010

Mis discos favoritos: Antichrist Superstar (1996)

El notable éxito del disco de debut del grupo estadounidense Marilyn Manson, 'Portrait Of An American Family' (1994), que tenía como mejores temas Get Your Gunn y Lunchbox, se vio refrendado con la extraordinaria acogida internacional de la versión, publicada en 1995, del Sweet Dreams de Eurythmics, incluido en un E.P denominado 'Smells Like Children'.

Brian Hugh Warner y Jeordie White, cuyos nombres artísticos estaban formados por la unión de una celebridad femenina y un asesino en serie, es decir Marilyn Manson y Twiggy Ramirez  contarían de nuevo con la inestimable ayuda del polifacético Trent Reznor, alma máter de la banda Nine Inch Nails, para producir el tercer trabajo de la formación. El cual se sumió en un estado de inanición y de consumo de estupefacientes para lograr sonidos diferentes para el disco, que fue bautizado como Antichrist Superstar. 

Dead To the World, Marilyn Manson, 1997, Antichrist Superstar,
Camiseta de la gira del Antichrist Superstar (1997), con el logotipo utilizado en el tour 'Dead To The World'

El nacimiento de una superestrella
La primera escucha del álbum crea confusión pero con el paso del tiempo la cacofonía se transforma en melodía y las sucias guitarras, junto a los teclados, van generando una embriagadora atmósfera industrial al disco. Es como una bofetada en la cara de un masoquista, duele y confunde, pero te acaba produciendo placer. El apocalipsis podía presumir de tener compuesta su banda sonora.

Las primeras frases que surgen del álbum, como un grito de guerra, son una declaración de intenciones: “We hate love, we love hate”, cantan varias voces al unísono. Tras ello comienza el espectáculo con unas guitarras incendiarias y una batería que es golpeada con fuerza como un martillo que está a punto de estallar. El camino alrededor del infierno acaba de comenzar con 16 canciones, divididas en tres ciclos que tienen como argumento fundamental la reivindicación del “yo” frente a la sociedad, el puritanismo y la religión. Nietzsche está presente en esta obra como lo está la simbología, numerología o el tarot.

Durante el disco, Marilyn Manson da una lección como cantante interpretando diferentes registros, capaz de pasar a susurrar como un amante, gritar como un poseído o chillar como un animal en celo. Hay lugar para canciones más melódicas, como Man That You Fear o Minute Of Decay, pero siempre manteniendo un tono oscuro y deprimente en la composición, acompañado por letras autobiográficas, duras, oníricas, poéticas y cargadas de símiles.

El disco acaba con una frase repitiéndose constántemente, como un gusano excavando en la cabeza del oyente: "When all of your wishes are granted, many of your dreams will be destroyed". Es decir, "cuando todos tus deseos se cumplen, muchos de tus sueños se destruyen".

Si todo gran álbum necesita su bandera que lo represente, éste personal proyecto del grupo tenía un ramillete de canciones llamadas a formar parte de la futura historia del rock, como: Angel With The Scabbed Wings, Tourniquet, The Reflecting God, y su archiconocido The Beautiful People, con uno de los riffs más simple, efectivo y arrollador que ha dado el rock en los últimos decenios.


El siglo XXI no había comenzado cuando se compuso el disco, pero es el perfecto anticipo de las tendencias utilizadas hoy en día y el mejor ejemplo de la evolución que tomaba la música.

Madrid, Marilyn Manson, 2009, Palacio de los Deportes,

La rebeldía del rock volvía a los escenarios
La gira que tuvo el disco, teloneando a Nine Inch Nails, devolvía al rock al pedestal que había ocupado hasta entonces y que momentáneamente parecía haber abandonado, es decir: rebeldía, agresividad, irreverencia y un estilo contestatario que la sociedad norteamericana no vio con buenos ojos, convirtiéndolos en enemigos públicos. Todo ello servido con cierta teatralidad, con actuaciones que usaban la burla y el disfraz con el objetivo de ser parte del espectáculo y transmitir un mensaje contra el puritanismo.

La filosofía del artista quedaba resumida en la siguiente frase: "A lo largo de la historia, la sociedad siempre ha buscado chivos expiatorios para sus problemas. Bien, aquí estoy yo". (Marilyn Manson, 1996)

El grupo tocaba en la sala la Riviera de Madrid el 1 de junio de 1997, la crisálida se rompía y mostraba una nueva estrella a la que idolatrar en uno de los conciertos más intensos y extraordinarios que se han ofrecido nunca en España.

Entrada, ticket, Marilyn Manson, Dead To The World, 1997, Riviera,

Estos son algunos fragmentos de distintas canciones del Antichrist Superstar:

 “Pray now baby, pray your life was just a dream”
Reza ahora, cariño, reza por que tu vida fuese sólo un sueño.
“The world in my hands, there's no one left to hear you scream”
 El mundo en mis manos, no queda nadie para oír tu grito.
“There's no one left for you”
No queda nadie para ti.   
(del tema Man That You Fear)


“Take your hatred out on me”
Saca tu odio sobre mí
“Make your victim my head”
Haz de mi cabeza tu víctima
“You never ever believed in me”
Tu nunca creíste en mí 
“I am your tourniquet”
Yo soy tu torniquete
(Tourniquet)


“Hey, Mr. Superstar”
¡Eh!, Sr. Superestrella
"I'll do anyhting for you"
Haré cualquier cosa por ti 
Hey, Mr. Superstar
¡Eh!, Sr. Superestrella 
"I'm your number one fan"
 Soy tu fan número uno
(Mr. Superstar)


“There is a dream inside a dream, I'm wide awake the more I sleep”
Hay un sueño dentro de un sueño, me despierto cuanto más duermo
“You'll understand when I'm dead”
Lo entenderás cuando esté muerto 
“I went to God just to see, and I was looking at me”
Fui a ver a Dios, y me estaba viendo a mí
(The Reflecting God)

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