Tras este paréntesis exitoso, la Societá volvió a sufrir descensos y pocas satisfacciones deportivas para una hinchada muy animosa y fiel que llegaba a movilizar 3.000 tiffosi en muchos desplazamientos.
Los Aquilotti, o las pequeñas águilas de Cavese volvieron a despegar el vuelo en la temporada 2005-06 ascendiendo a la C1, tras quedar campeón de su grupo de la C2, donde se encontrarían por fin a su eterno rival, la Salernitana.
Castello Mari, el ídolo de la grada
Si hubiera que personalizar el éxito de la campaña, tal honor recaía sobre el joven central Castello Mari quien estaba muy unido a la afición del campo de Cava y a quienes solía dedicar sus importantes goles. La noche de la celebración del ansiado ascenso la ciudad era una fiesta de color azul marino y blanco. Castello se encontraba cansado por el partido y se fue a casa, donde nunca llegó porque un accidente de circulación frenaba su prometedora carrera y rompía el corazón de la ciudad sureña. El nombre de la curva sur que tanto le idolatraba pasó a llamarse Castello Mari.
Una afición respetada e ingeniosa
En su afán por animar de una forma original respecto al resto de tiffosis, la grada comenzó a utilizar una canción que había sido un éxito de los años 60, "moliendo café" escrita por el compositor venezolano Hugo Blanco en 1958 -llegó al top de ventas en Italia en1962-.
La Curva Sud Castello Mari lo bautizó con el nombre de “Dale Cavese”, el cual se extendió como la pólvora, gracias en parte al vídeo colgado en internet, por los campos de fútbol de todo el planeta. El número de hinchadas que entonan el cántico va en aumento: Boca Juniors, Besiktas, Aris, Real Madrid, Ajax… haciendo moler, cada tarde de fútbol, el pegadizo café del Cavese.
