Nadie parece acordarse de ellas, pero gracias a aquellas cintas grabábamos los partidos, videoclips, conciertos y películas que forman parte de nuestra colección de recuerdos
La pandemia impidió que The Mission tocaran en 2020 en Madrid y, posteriormente, un año más tarde. Hoy ha sido el propio líder de la banda, Wayne Hussey, el que ha medio impedido que The Mission ofreciera la totalidad de su repertorio, del denominado 'Deja-Vu' Tour.
The Mission surgió a mediados de los 80 como una escisión de The Sisters Of Mercy. Wayne Hussey y Craig Adams crearon este grupo que seguía la línea marcada con los Sisters, en cuanto al sonido oscuro, pero al que ofrecían un nuevo giro de tuerca a la música gótica, con más presencia de las guitarras y alargando las melodías.
La carrera del grupo, con algunas idas y venidas, con algunos largos paréntesis, siempre fue exitosa, teniendo una colección de himnos muy fáciles de disfrutar, con un sonido ameno y virtuoso con el que conquistar cualquier oído.
The Mission + Sigmund Wilder en la Sala la Mon, 26 de abril de 2023
Sigmund Wilder hizo lo que todo telonero ha de hacer: preparar un buen concierto e ir calentando motores. Sonaron compactos instrumentalmente hablando. Solo el micrófono no estuvo a la altura de los barceloneses.
Como si fueran un gregario que prepara a su líder para subir el primer puerto, Sigmund Wilder dejó al público preparado para The Mission, solo que The Mission no parecía preparado para este público.
La entrada de Wayne Hussey, Craig Adams y Simon Hinkler mostraban una fatal mezcla de cansancio, apatía y hasta ebriedad, o eso es lo que parecía. Los tres desfilaron torpes por el escenario para arrancar con Beyond The Pale, casi irreconocible, como el reflejo de una imagen mal revelada.
Si Felipe II se quejó de luchar contra los elementos en aguas británicas, ahora era el inglés Hussey el que libraba una batalla contra el calor, ante la imposibilidad de conectar el ventilador que asomaba por el techo de la sala y, en especial, contra el técnico de sonido, al que señalaba como responsable de los problemas con el micro y la guitarra.
Las canciones iban cayendo sin remisión y con leves mejoras en el sonido en cada tema, pero sin lograr una sonrisa del maestro Hussey. Like A Child Again y Butterfly On A Wheel representaron los mejores momentos de la noche representando a la mejor época de la formación. Y ahí es cuando Hussey, como si sufriera una pájara, una indisposición, o una mezcla de muchas sensaciones, decidió dejar desangelado el escenario para ir al camerino zigzagueando.
Sus compañeros trataron de cubrir su vacío de la mejor manera y, en parte, lo consiguieron. Tras unos minutos largos de espera salía de nuevo Hussey, quien seguía oculto bajo unas gafas oscuras, para tratar de cantar Tower Of Strength tras un simple "Thank You" al que no le acompañó una disculpa. Era la última canción pactada de la noche, aunque por el camino se había dejado unas cuantas. Algo imperdonable.
De este modo tan abrupto concluía este 'Deja-vu' de The Missión que ha acabado como una misión fallida. El público, sin respuestas y con muchas preguntas en su cabeza, iba abandonando la Sala Mon.
Se suele decir que las separaciones no traen nada bueno, aunque, a veces, distanciarse y ver las cosas con perspectiva puede suponer iniciar un camino alternativo que no se habría tomado anteriormente. El grupo británico The Mission sigue los pasos que ya marcaron bandas tan dispares como Dio, Megadeth o Gamma Ray, quienes tienen en común desvinculase de la formación matriz, casos de Black Sabbath, Metallica o Helloween, demostrando que los esquejes también pueden brotar, florecer y echar raíces.
Los músicos Wayne Hussey y Craig Adams fundaron The Mission en 1986, ambos eran exmiembros de Sisters Of Mercy, formación referencia del rock gótico que había nacido a finales de los setenta. El tándem Hussey y Adams pronto recogió los frutos, merced a la gran acogida de los discos editados entre 1986 y 1996, marchando a rebufo de los demás, pero a buen ritmo.
Si el objetivo de un grupo es disfrutar con lo que hacen y tratar de dejar huella, The Mission ha logrado incluir su nombre entre los referentes del rock, en la vertiente más oscura, aunque contradictoriamente su vuelta de tuerca al sonido de los Sisters daba como resultado una melodía más alegre y colorida.
The Awakening y The Mission en la Sala But de Madrid, el 14 de octubre de 2016 No es fácil ser telonero cuando acumulas más de una década sobre los escenarios. Por ello, el combo sudafricano The Awakening cumplió con una nota alta en su aparición en la Sala madrileña But. Solo le faltó a Ashton Nyte algo de química con el público para haber rozado el sobresaliente, dado que no fallaron a la hora de hacer carburar a una audiencia ya entrada en edad y donde las canas triunfaban entre las cabelleras.
Con un leve retraso, The Mission hizo aparición sobre las tablas del local del barrio de Chamberí. Cerrando el quinteto se encontraba Wayne Hussey, tan dicharachero como de costumbre, acompañado de una botella de vino, como viene siendo habitual, y dispuesto a repasar tres décadas de los mejor de su cosecha.
El set del repertorio no dejaba de dudas de las intenciones, arrancando de golpe con Beyond The Pale, Serpent's Kiss y Like A Hurricane. Con un nivel tan alto era lógico que existieran altibajos cuando fueron salpicando temas de los discos más nuevos, el último recientemente editado hace escasos meses.
Como si todo estuviera medido, y haciendo de nuevo un guiño a los seguidores más clásicos, Hussey, reinterpretó el Like A Child de un modo más acelerado a la versión habitual, movido bajo los hilos del bajo de Craig Adams, quien se iba animando a cada minuto, y bañado bajo la sensual voz de la corista femenina, la gran sorpresa de esta gira, un contrapunto sonoro que recordaba a la etapa más oscura de los Sisters, cuando Hussey y Adams eran parte del gran combo británico.
La primera parte del concierto terminaba con otra apuesta fuerte y bien calculada. Met-Amor-Phosis, perteneciente al último trabajo, encajaba a la perfección entre tres clásicos como Severina, Tower of Strength y Wasteland, terminando así el primer bloque de la noche.
Tras el descanso La sensualidad mostrada con la sentida revisión del Bird Of Passage en formato acústico dio paso a una de las canciones más hermosas y dulces de la historia del rock, Butterfly On A Wheel, evidenciando que uno de los grandes logros de The Mission fue popularizar el gótico y llevarlo a las pistas de baile a través de los teclados y la suave voz de Hussey.
Craig Adams (i), con el bajo y Wayne Hussey (d), a la guitarra.
Para poner el broche final a esta nueva exhibición y derroche de talento de los Mission, escogieron un corte muy apropiado. El estribillo de Deliverance se eternizaba mientras Hussey se mezclaba con el público y Adams dibujaba esa atmósfera única a través de sus cuatro cuerdas. "Brother, sister, give me deliverance", clamaba Madrid, banda y público, fundiéndose en un solo lema, hermanándose, cerrando esta comunión perfecta de casi dos horas de duración que valen por otros treinta años.
Hacia finales de los años 70 surgía en el Reino Unido un movimiento musical contrario a la agresividad y rebeldía del punk, pero similar en su desencanto con el presente. Sus características eran crear atmósferas oscuras donde destacaban un marcado bajo, una batería de ritmo constante y los omnipresentes teclados y sintetizadores, todo ello acompañado por voces suaves y melancólicas, a veces intencionadamente distorsionadas que interpretaban una letra que caminaba cercana a la poesía y al intimismo.
Nota personal: Si las etiquetas en la música son complicadas, a la hora de catalogar a los grupos como góticos, se complica. Muchos de los músicos y bandas que voy a citar pueden o no estar incluidos como parte del siniestro escenario en el que se movió el rock oscuro en aquellas décadas, dependiendo del punto de vista de cada uno y de la fuente que se consulte. Éstos son, según mi opinión, los protagonistas de la música gótica.
Los inicios de la nueva subcultura
Las primeras formaciones que practicaban este estilo, que más tarde pasó a ser llamado -de manera casual- gótico, y que fue encuadrado inicialmente como post punk o after punk, fueron: Bauhaus, Joy Division y Siouxsie And The Banshees, donde Sid Vicious (Sex Pistols) y Robert Smith (The Cure) formaron parte del proyecto, símbolos del punk y del after punk respectivamente.
De esta terna destaca Joy Division. La banda del malogrado Ian Curtis apenas duró cuatro años pero su legado perdura. Su icónico debut discográfico, 'Uknown Pleasures' (1979), supuso el despegue del sonido depresivo, lánguido, envuelto en decadencia que significaba la base del estilo musical recién creado.
Poco a poco el listado de grupos se ampliaba, a medida que los 80 iban entrando, formaciones como: This Mortal Coil, Christian Death, UK Decay y Echo And The Bunnymen daban lustre al sonido, y principalmente dos bandas eran las encargadas de abanderar esta primera generación de post punk.
The Cure
El aspecto de Robert Smith sirvió como una de las referencias estéticas, también lo era Peter Murphy, a los seguidores del movimiento gótico (o goth). Las cadenas y las crestas coloridas del punk eran relevadas por el maquillaje y las ropas oscuras, como personajes surgidos de la literatura romántica del siglo XVIII.
Aunque el propio grupo siempre haya descartado su incursión dentro del movimiento gótico, en sus inicios hay temas que son referencia del mismo: como Charlotte Sometimes, A Forest y la excepcional A Strange Day, cuyas melodías se encuentran dentro de un marco lúgubre y sombrío que con el paso de los años -y de los discos- pasaban a ser más new wave que gótico, aunque los ramalazos siniestros de Close To Me o Lullaby quisieran devolver al grupo a unos sombríos, y brillantes, orígenes.
The Cult
Otra formación importante para la comercialización y extensión del estilo son The Cult, quienes daban su toque personal al sonido gótico. En especial, con guitarras más alegres y gran peso melódico en los marcados riffs que practicaron durante su primera etapa, la que corresponde al álbum 'Dreamtime' (1984) y 'Love' (1985), canciones como Rain o She Sells Sanctuary. Este tema fue interpretado por The Cult en su concierto de Madrid de 2009 por segunda vez, cuando las luces se habían apagado y gran parte del público había abandonado el local, un regalo para los oídos de los rezagados que obtuvimos nuestro premio musical, en una escena inolvidable y mágica.
The Cult con el tiempo derivó en un hard rock más convencional, con aires indígenas, cortesía de Ian Astbury. La banda, como anunciaba el nombre, se convertía en una formación de culto para las sucesivas décadas, tanto para el hard rock, como para el gótico, por su influencia a posteriores bandas, con discos como: 'Sonic Temple', 'Electric' y 'Ceremony', canciones que se convierten en himnos de la mano de Astbury y de su 'fiel' guitarrista, Billy Duffy -a pesar de las diferencias existentes entre ambos-.
Temas que se escribían con letras de oro en la historia del hard rock como: Sweet Soul Sister, Heart Of Soul, Edie (Ciao Baby), Wild Hearted Son...
The Sisters Of Mercy
Ellos son otro de los grandes pilares del gótico. La voz característica de Andrew Eldritch -alma máter de la formación- inundaba cada pieza del grupo que se apoyaba en los sintetizadores y teclados para dibujar una atmósfera sensual, rítmica, bailable y envolvente que suele extenderse varios minutos, recreándose en los sonidos generados y culminado con el contrapunto -en algunos temas- de la voz femenina.
Los Sisters en su actuación en Madrid, noviembre de 2011.
Los temas que mejor representan su capacidad artística son: More, No Time To Cry y Temple Of Love, a pesar de su escasa producción discográfica -apenas tres álbumes oficiales- tanto su identificativo logotipo -inspirado en el libro de medicina de 'Anatomía de Gray'- como su música siguen estando presentes, como demuestra el la gira que conmemora el XXX aniversario de la formación.
The Mission
Dos de los miembros de Sisters, en concreto Wayne Hussey y Graig Adams, fundaron a mediados de los 80 otro de los combos más representativos del gótico -aunque a veces no se les incluya dentro del mismo- bajo un estilo más guitarrero que en la etapa como integrantes de los Sisters Of Mercy. El punto en común en ambos grupos era la base de teclado con la que empezar las canciones. La formación se disolvió en el 2008, con paréntesis intermedio incluido, dejando 9 discos y un buen puñado de grandes temas, entre los que hay que destacar: Like A Hurricane, Beyond The Pale, Deliverance y Butterfly On The Wheel.
El oscuro legado del gótico Las guitarras se habían aliado con los teclados y conjuntaban perfectamente, el camino había sido mostrado pero serían otros grupos los que empezarían a fusionar el rock más duro -el metal- con el gótico. Nuevas oleadas de bandas comenzaban a sumir al rock a su vertiente más siniestra, respetando la dureza de base metalera. Aunque otros se decantaran por el lado más orquestado, frágil, recargado y melódico, dando como resultado estilos tan dispares como el rock/metal gótico, el doom, el metal sinfónico y la música industrial. Mientras, otras formaciones habían experimentado con los sintetizadores otorgando un sonido sombrío y decadente, en esta línea encontramos a grupos como Dead Can Dance, Clan Of Xymox -a veces conocidos simplemente como Xymox-
Como un árbol, el gótico había echado raíces y llegaba a todos los campos de la música, tanto pop como rock, dejando una sombría silueta, envuelta en humo, que hace que la luz desaparezca para que la oscuridad prevalezca.