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lunes, 9 de octubre de 2017

1974: la última vez que España dejó de jugar un Mundial

La selección española disputará en Rusia 2018 su decimoquinta participación en una Copa del Mundo, undécima de forma consecutiva. España se ha convertido en una de las selecciones clásicas del torneo mundialista, de las más fiables en la fase de clasificación. Aunque hubo un tiempo, no excesivamente lejano, en el que acudir al Mundial era una labor ardua y en ocasiones sin recompensa, como en 1974, la última vez que la Roja vio la máxima competición de selecciones desde el sofá.

Mundial 1974, Alemania Federal, R.F.A., 1974, WM 1974,

Si hablamos de un gran torneo internacional de naciones, la Eurocopa de 1992 celebrada en Suecia y ganada contra todo pronóstico por Dinamarca, en la mayor sorpresa de la historia del fútbol, es el anterior fracaso futbolístico español, en una etapa donde el campeonato europeo solo contaba con ocho países participando, lo que dificultaba la clasificación.

Volviendo a los Mundiales. Yugoslavia fue el último responsable en 1974 de quitar a la selección española las aspiraciones de acudir a una Copa del Mundo. Los yugoslavos empezaban a convertirse en un rival habitual de los españoles y que lo fueron durante todo el siglo XX hasta en 19 partidos, siendo en ocasiones superados por la Selección y en otras tantas uno de sus verdugos, como en esta oportunidad.

Yugoslavia, bandera Yugoslavia, YUG,


La fase de clasificación de España para el Mundial de 1974
España fue encuadrada en la fase de clasificación en el grupo séptimo junto a Yugoslavia y Grecia. Solo los campeones de los respectivos grupos, algunos de los cuales estaban formados por cuatro países, se aseguraban el billete para Alemania Occidental.

La igualdad prevista entre españoles y yugoslavos se manifestó en los empates en sus respectivos duelos, en Las Palmas y Zagreb, por lo que la clasificación iba a depender de los puntos que sumarían ambos ante los helenos. El 2-4 conseguido por Yugoslavia ante Grecia sobre la bocina en la última jornada dejaban a España y Yugoslavia empatadas en todos los apartados: tanto a puntos e idéntica diferencia de goles, obligando a España y Yugoslavia a desempatar para dilucidar el pase al Mundial.

AñoAnfitriónActuación españolaPuestoEspaña, eliminada ante
1930UruguayNo inscrita
1934ItaliaCuartos de final5Italia
1938FranciaNo inscrita
1950BrasilCuarto puesto4Liguilla final por el título (Brasil, Uruguay, Suecia)
1954SuizaNo se clasificó
1958SueciaNo se clasificó
1962ChileEliminada en primera fase13Fase de grupos del Mundial (Brasil, México. Checoslovaquia)
1966InglaterraEliminada en primera fase10Fase de grupos del Mundial (Alemania Federal, Argentina, Suiza)
1970MéxicoNo se clasificó
1974Alemania FederalNo se clasificó
1978ArgentinaEliminada en primera fase10Fase de grupos del Mundial (Austria, Brasil, Suecia)
1982EspañaEliminada en segunda fase12Segunda fase de grupos del Mundial (Alemania Federal, Inglaterra)
1986MéxicoCuartos de final7Bélgica (penaltis)
1990ItaliaOctavos de final12Yugoslavia
1994Estados UnidosCuartos de final8Italia
1998FranciaEliminada en primera fase17Fase de grupos del Mundial (Nigeria, Paraguay, Bulgaria)
2002Corea del Sur -JapónCuartos de final5Corea del Sur (penaltis)
2006AlemaniaOctavos de final9Francia
2010SudáfricaCampeona1
2014BrasilEliminada en primera fase23Fase de grupos del Mundial (Países Bajos, Chile, Australia)
2018RusiaClasificada

La final para el Mundial en Frankfurt
Dado que el encuentro del 13 de febrero de 1974 de desempate entre Yugoslavia y España tenía que ser sobre terreno neutral, se eligió el mismo escenario sobre el que daría comienzo meses después el Mundial de Alemania Federal: el Waldstadion de Frankfurt, actualmente conocido como Commerzbank-Arena.

España - Yugoslavia, Mundial 1974, último Mundial sin España,
Pitido inicial en el Yugoslavia - España del 13 de febrero de 1974.

La liga de fútbol española había pospuesto la jornada 22 de la edición 1973-74 con el objetivo de que la Selección dirigida por el técnico hispano-húngaro Kubala tuviera más margen para preparar la cita.

El equipo de España ante Yugoslavia estaba formado por: Iríbar; Sol, Benito, Jesús Martínez, Uría; Claramunt, Juan Carlos (Marcial, 73′), Asensi; Amancio (Quini, 73′), Gárate y Valdez.
Las gradas del estadio del Eintracht contaban con un inmejorable aspecto y repleto de seguidores de sendos bandos, dada la cantidad de emigrantes españoles que vivían en Suiza y Alemania ya por aquel entonces.

Kubala había prescindido de Pirri en la convocatoria previa y de Quini en el once inicial, pese a que sería el Pichichi al terminar aquel año. El mal momento deportivo del Real Madrid o Valencia, acabarían octavos y décimos en la Liga respectivamente no se evidenciaba en la falta de madridistas o valencianistas en el equipo titular, en lo que sería la despedida de Amancio como internacional.

Si el hecho de disputarse el partido en un día 13 podría haber levantado primero la suspicacias de algunos supersticiosos, el único tanto del partido llegó a los 13 minutos cuando Iribar no blocaba un balón que quedaba vivo en el área para que fuera rematado de nuevo por el propio Josip Katalinski, el cual marcó a toda a una generación que se quedaba sin la mayor fiesta del fútbol.

Este fracaso explicaba el mal momento deportivo que vivía el fútbol español a nivel de clubes en la década de los 70 y 80 -con sus clubes casi siempre alejados de las finales de Copa de Europa- y evidenciado en la era más gris de la selección española, la cual se situaba dos escalones por debajo de las potencias del viejo continente.



Yugoslavia finalmente tuvo una gran participación en una Copa del Mundo que empezó precisamente en Frankfurt con el partido inaugural ante Brasil, al que los yugoslavos superaron en la primera fase para después caer en la segunda ronda donde compartió grupo con Alemania Federal, anfitrión y ganador final de este certamen de 1974, el último sin España como participante.

viernes, 23 de septiembre de 2011

Manchester United- Man. City: El derbi de Denis Law

El derbi de la ciudad de Manchester enfrenta al City contra el United, o lo que es lo mismo: los citizens contra los red devils. De todos los partidos disputados entre ambos equipos sobresale uno en especial, el que disputaron el 27 de abril de 1974 en Old Trafford, con Denis Law como indiscutible protagonista.

Manchester City
El City, fundado en 1880, viste de color celeste. Vivió su mejor etapa en la década de los 60 y 70. Consiguiendo en esa época: su cuarta FA Cup, la tercera Community Shield (este título equivale a la Supercopa Inglesa), la segunda Liga y el único triunfo continental: la Recopa de 1970 que daba glamour internacional a la vitrina de los ‘ciudadanos’.

Manchester United
El United, nacido en 1878, vistieron al comienzo de verde y oro, colores de la compañía ferroviaria Lancashire and Yorkshire Railway Company, para pasar al rojo desde 1902.

El Manchester United no era en la década de los 60 ó 70 el equipo grande de Inglaterra, ni siquiera el club representativo de la ciudad. El Leeds de Don Revie era la institución a batir y el entrenador Brian Clough, junto a su colega Peter Taylor, habían logrado una rebelión de modestos, consiguiendo la Liga para el Derby County y posteriormente otra para el Nottingham, con el colofón de dos Copas de Europa consecutivas para el Forest.

En 1967, el United lograba su séptima competición liguera, y en 1968 su primer trono continental, la ansiada Copa de Europa. Dos entorchados que servían de pequeño consuelo para una plantilla sufridora.

El desastre aéreo de Munich
El United partía de Belgrado el 6 de febrero de 1958, tras su clasificación frente al Estrella Roja, en la Copa de Europa, con destino a Manchester, previa escala en Munich para repostar. El avión intentó despegar para continuar su ruta, pero el hielo y la nieve impidieron realizar la maniobra colisionando la aeronave sobre una edificación. En total 23 personas fallecían, entre ellos 8 futbolistas de la plantilla. Entre los supervivientes se encontraban Bobby Charlton, Bill Foulkes y el entrenador Matt Busby, escocés, antiguo jugador del City y uno de los mejores técnicos de la historia del United.

Desastre aéreo de Munich, United, 1958
Reloj situado a las afueras de Old Trafford y que representa la hora del accidente áereo. Foto tomada por PeeJay2K3
Esta tragedia frenó una de las mejores generaciones del equipo de los 'diablos rojos', término acuñado en esta época por el entrenador, pero no impidió que con orgullo, casta y una nueva hornada de jugadores, se consiguieran grandes éxitos de la mano de Charlton, el irlandés George Best (quien llegaba en 1963) y el escocés Law, que lo había hecho la temporada anterior -1962-.

El United se sobrepuso a la desgracia y comenzaba a coleccionar títulos domésticos que desembocó en la mayor recompensa posible: la Copa de Europa de 1968, la primera para un club inglés. Un año después, tras 14 exitosas campañas, Busby dejaba el United.

Denis Law 
Jugador escocés pequeño y habilidoso que comenzó su carrera profesional en un modesto conjunto inglés: el Huddersfield Town.

El Manchester City lo fichó en 1960, tras un par de temporadas con los 'ciudadanos', probó suerte en el calcio, concretamente en el Torino, donde el sistema enconsertado defensivo, caracterizado por el catenaccio, y el estilo de juego italiano, no encajaba con el fútbol directo de Law.

En 1962 volvía a Manchester, pero al otro equipo de la ciudad, el United. En compañía de Charlton y de las maravillosas asistencias de ese genio irlandés que era George Best, Law dictaba su ley: la del gol.

Su leyenda se generó a base de perforar la portería contraria, consiguiendo con la camiseta de los diablos la escalofriante cifra de 237 goles en 404 partidos, por detrás del otro mito del United, Booby Charlton, que alcanzó las 249 dianas.

En 1973, Law cambiaba de equipo al no ser renovado, pero no de ciudad, tras 11 años en el United, siendo uno de los buques insignias de los 'diablos rojos', pasaba a jugar su última temporada como profesional en el City.

Law no se iba al eterno rival por despecho, se marchaba a una institución que ya conocía y le permitía no cambiar su residencia. Su gran carrera como futbolista tuvo el premio más deseado: jugar en un mundial con Escocia, el de 1974, donde no pudo anotar y donde disfrutó de sus últimos minutos como jugador.
El descenso del United 
En 1974, el Leeds de Don Revie lograba el campeonato, por delante del Liverpool y del Derby County, dirigido por Clough. La batalla de dos de los entrenadores más famosos de las islas había escrito otro de sus capítulos, aunque Clough saldría finalmente victorioso de esta particular guerra de los banquillos. Esta lucha de egos está perfectamente plasmada en una de las mejores películas realizadas sobre el mundo del fútbol: 'The Damned United'.

En esta temporada se disputaba un dramático United-City en la última jornada, en el que los 'diablos rojos' dependían de su victoria, y de otros resultados, para mantener la categoría.

El 27 de abril de 1974, Old Trafford vivía con angustia el derbi de Manchester, sin Charlton, ni Best, que habían dejado el club años atrás, pero con Law en el terreno de juego, con su 10 a su espalda, capitaneando al otro equipo de la ciudad: a los ‘ciudadanos’.

Law da la puntilla a su ex equipo
En el minuto 80, se vivió un desenlace cinematográfico, inesperado y dramático, con 0-0 en el marcador, Denis recibió un balón en el punto de penalti, de espaldas, golpeó sutilmente el cuero con el tacón para marcar a su querido United, era el gol de la victoria del City.


Atónito y confundido, Law no celebró el tanto que enviaba al 'Man Utd' a segunda división. Si bien los resultados que se produjeron durante la jornada impedían, de cualquier modo, la permanencia de los 'diablos rojos' en la máxima categoría.

 Denis Law, con un gran sentimiento de culpabilidad, pidió el cambio y puso fin a su trayectoria profesional de clubes tras el partido, el cual no se pudo concluir debido a las constantes invasiones del terreno de juego por parte del público, sumado a una densa nube de humo que surgió detrás de una de las porterías, como presagio del inicio de la andadura por el infierno de la segunda división para los diablos.
Charlton, Best y Law, Old Traffor, Manchester United
De izquiera a derecha: Best, Law y Charlton. La 'United Trinity' del Manchester. Foto tomada por Bernt Rostad
La mítica 'Trinidad del United'
Tras el Mundial de la R.F.A., de 1974, Law se retiraba. Se iba uno de los mayores goleadores de Escocia y de la historia del Manchester United. Aunque su último tanto tuvo un sabor amargo para el United y para él mismo.

En los aledaños del estadio, una estatua le recuerda, junto a Charlton y Best, la ‘United Trinity’ que hizo vibrar a Old Trafford. 

martes, 7 de junio de 2011

Beckenbauer, el 'emperador' de la defensa germana

Franz Antón Beckenbauer nació en Munich en 1945. Su gran pasión por el fútbol y sus grandes cualidades en el terreno de juego superaron la reticencia de su padre a que se dedicara profesionalmente al deporte.  Se trata de uno de los jugadores más legendarios de la historia. 


Los comienzos del ‘kaiser’ se vivieron en el seno del SC München. El sueño de Beckenbauer era vestir la histórica camiseta del München 1860 -club del que era seguidor-, pero un desencuentro con el decano del fútbol alemán forzó su marcha en 1959 hacia las filas del gran rival de la ciudad muniquesa: el Bayern.
Derbi de Munich

El primer líbero del fútbol
A Beckenbauer debemos una innovación táctica que comenzó a realizar, la del líbero, se trata de un defensa sin un marcaje especial que echa una mano al resto de compañeros de la zaga e inicia las jugadas de ataque desde la retaguardia con el balón controlado, demarcación en la que sobresalió tras haber empezado como centrocampista. Debido a esta capacidad de mando, como si de un mariscal de campo se tratara vino el sobrenombre de 'kaiser', emperador en alemán.

Beckenbauer, líbero

La primera época dorada del Bayern
En 1964, Beckenbauer debutaba con el primer equipo participando en el ascenso a la recién creada Bundesliga. Su aparición en el club, junto a la presencia de jugadores como Müller y Maier, y a la posterior llegada de Breitner y Hoeness, coincidieron con un periodo de éxitos para el conjunto bávaro.

Hasta entonces el Bayern sólo tenía en su palmarés una Liga (31-32) y una Copa (56-57), esta etapa dorada se saldó con 3 Copas de Europa (74,75 y 76), una intercontinental (76), una recopa (67), 4 Bundesligas (69, 72, 73 y 74) y 4 copas de Alemania (66, 67, 69 y 71).

La aventura estadounidense y el título con el Hamburgo
Tras dejar el equipo muniqués, Beckenbauer se alzaba con tres títulos de liga con el Cosmos de Nueva York en el recién creado campeonato de fútbol de los EE.UU. (77, 78 y 80). En aquel conjunto 'yankee' compartía vestuario con Pelé, Chinaglia y Carlos Alberto.

Volvió a Alemania donde aportó sus últimas gotas de calidad al Hamburgo, ayudándole a conseguir otra ensladera (82). Su vuelta al Cosmos era premonitoria del anuncio de su retirada que se produjo finalmente en 1983. A título individual recibió el galardón del balón de oro en los años 1972 y 1976.

Beckenbauer joven

Los éxitos con la selección alemana
Con la Mannschaft sumó 103 internacionalidades y 14 goles, logrando como títulos la Eurocopa de 1972 y la Copa del Mundo de 1974, tras haber participado en los dos Mundiales previos, siendo el capitán del conjunto alemán desde 1971, en parte gracias a su mítica estampa con el brazo en cabestrillo en el partido contra Italia en la gloriosa semifinal de México’70.

Beckenbauer en México 1970

Posteriormente conseguía como seleccionador el Mundial de Italia en 1990. Hito realizado previamente por el brasileño Mario Zagallo, quien también se había proclamado campeón del mundo como futbolista y después como técnico, siendo ambos los únicos en conseguirlo.

Su carrera como entrenador de clubes fue breve, dirigió durante un corto periodo de tiempo al Olympique de Marsella y en dos etapas distintas al Bayern, al que convirtió en vencedor de una Bundesliga y de una Copa de la UEFA.

De los banquillos al sillón presidencial
Su meteórica y exitosa carrera, primero como jugador y después como técnico, se trasladó a los despachos, siendo nombrado primero presidente del Bayern y después ocupando el cargo de vicepresidente de la Federación Alemana en 1998, cuya figura influyente fue decisiva a la hora de otorgar el Mundial de 2006 al país germano.

miércoles, 1 de junio de 2011

Mwepu Ilunga, el mediático defensa del Zaire en 1974

Desde 1971 a 1997 lo que hoy se conoce como la República Democrática del Congo tenía por nombre Zaire.
Y en 1974 el país africano disputaba su primer mundial, siendo el estreno para una selección del África negra, antes habían representado al continente tanto Egipto en 1934 como Marruecos en 1970.

Los métodos de presión de Mobutu
Zaire se encontraba bajo el control militar del dictador Mobutu, que había pasado de prometer a los futbolistas coches, casas y todo tipo de lujos por la clasificación mundialista a no pagar y amenazar a los jugadores tras las duras derrotas ante Escocia (0-2) y, en especial, frente a Yugoslavia (0-9).

El dramatismo se instaló en la concentración zaireña, Brasil necesitaba tres goles para clasificarse en la última jornada y la guardia presidencial de Mobutu había hecho acto de presencia con órdenes claras del dictador: los jugadores no volverían con vida a casa si encajaban cuatro goles ante la ‘canarinha’.

Ilunga entra en la historia del fútbol
La tarde del 22 de junio de 1974, en Gelsenkirchen, el cronómetro marcaba el minuto 78 y Brasil ganaba 3-0 a Zaire. Rivellino se disponía a botar una falta que pasaría a la historia, de la barrera apareció la figura de Ilunga, presa del pánico que vivía el combinado de Zaire, corriendo para golpear el balón y así evitar el lanzamiento hacia la puerta africana defendida por Kazadi, un guardameta que alternaba intervenciones felinas con clamorosos fallos de principiante.

Rivellino, confundido por la acción del defensor, erró el libre directo y Zaire aguantó el marcador, por lo que el dictador afortunadamente no ejecutó la orden. Volvieron a casa como villanos, humillados y pobres, en el aire se quedaban las promesas de riquezas. Durante mucho tiempo se pensó que los jugadores desconocían el reglamento, pero eran los campeones de África que fueron rehenes de los caprichos de un mandatario.

Ilunga, un icono televisivo
El defensor Mwepu Ilunga apareció en 1998 en el programa humorístico de la ITV británica, presentado por David Baddiel y Frank Skinner, parodiando su actuación. Con Mobutu recién fallecido en 1997, Ilunga tuvo ganas de bromear y sonreír sobre lo ocurrido aquel día.

Baddiel y Skinner habían saltado a la fama mundial años antes cantando junto a los Lightning Seeds el tema célebre de la Eurocopa 96: Three Lions. Cuyo videoclip repasa la historia de la selección inglesa y que es habitualmente utilizada como melodía en los programas deportivos que ha dirigido Paco González, tanto en su etapa en la SER como en la COPE.


Han pasado más de 30 años desde aquel Mundial de 1974 y la figura de Ilunga sigue siendo recordada como uno de los iconos mediáticos de aquella Copa del Mundo de Alemania Federal. A través de ebay se vende la camiseta-homenaje al futbolista más famoso de Zaire.

jueves, 26 de mayo de 2011

El encuentro de 1973 en el que Chile no tuvo rival

La fase de clasificación del Mundial de Alemania Federal de 1974 estuvo marcada por un controvertido partido entre Chile y la Unión Soviética que ha pasado a la historia del fútbol por su singularidad y resolución.

Condenados a jugar la repesca
La U.R.S.S. había terminado como líder del grupo 9 de los preliminares europeos por delante de Francia y la República de Irlanda. Al tener peores números que otros campeones de grupo tenía que jugar la repesca.

Chile, por su lado, sólo tuvo que enfrentarse a Perú a doble partido, dada la retirada de Venezuela del torneo, en un grupo de dos integrantes que no tenía acceso directo a la Copa del Mundo. Los triunfos de cada uno de los combinaron forzaron a un encuentro de desempate que se resolvió en terreno neutral, Montevideo, con triunfo de ‘la roja’ por 2-1 sobre los peruanos.

El duelo entre Chile y la U.R.S.S. se convertía en el único enfrentamiento de repesca entre un representante de la UEFA (Europa) y otro de la CONMEBOL (Sudamérica) para decidir el último billete para el Mundial de 1974.


La eliminatoria de repesca ante la U.R.S.S.
El 26 de septiembre de 1973, se disputó en Moscú el partido de ida con empate a cero. Un duelo aguerrido con una colosal actuación de la dupla defensiva formada por Alberto Quintano y Elías Figueroa, considerado como el mejor futbolista chileno de todos los tiempos; un elegante zaguero con grandes dotes de mando.

Para el 21 de noviembre de 1973 estaba prevista la celebración del encuentro de vuelta en el Estadio Nacional de Santiago de Chile. La U.R.S.S. se negó pisar ese terreno de juego. El motivo de la queja soviética era que el estadio Nacional había servido  como centro de interrogatorios, detenciones y torturas a la dictadura de Augusto Pinochet -quien había derrocado el 11 de septiembre de 1973 con un golpe de Estado al presidente socialista Salvador Allende; atrocidades que la FIFA negaba tras su última visita a la capital en los días previos a la eliminatoria.

Estadio Nacional de Santiago

La negativa soviética a jugar en Chile
La selección soviética, aún estando en el continente americano disputando amistosos, rehusó jugar en Santiago, pidiendo que el partido se celebrara en un país neutral como Argentina o Perú. Petición denegada.

La decisión de la U.R.S.S. recibió el respaldo inmediato de algunos países del Eje comunista, en especial por Alemania Oriental que ya estaba clasificada y amenazaba con no presentarse al evento mundialista. No así Polonia, que desde un principio manifestó su intención de acudir a Alemania Occidental.

Con las relaciones diplomáticas rotas entre ambos países y las noticias contradictorias que cruzaban el charco, Chile exigió una indemnización de 300.000 $ si no se presentaban, por no poder poner a la venta entradas y por los gastos de la preparación del choque.

La tarde más triste del fútbol
La U.R.S.S. cumplió su amenaza y no compareció, por lo que Chile saltó al estadio sin rival y con unas gradas semivacías, en un extraño sucedáneo de partido donde pusieron el balón en juego y el centrocampista Francisco Valdés, icono de Colo-Colo y de la selección, anotó simbólicamente en un marco vacío. Curiosamente, un club al que siempre se vinculó cerca del general Pinochet.

El partido fue dado como victoria de la ‘Roja’ por 2-0, al no presentarse el rival, en un encuentro que los rotativos chilenos calificaron como “la tarde más triste del fútbol”.


Carlos Caszely, el incómodo socialista
Chile disputó aquel Mundial de 1974 con un estado anímico decaído por la situación político-social del país. Los futbolistas, lejos de permanecer al margen, tomaron partido en aquella época. Uno de los más activos fue Carlos Caszely, socialista confeso y futbolista por aquel entonces del Levante, quien se negó a dar la mano a Pinochet antes de la marcha de la 'Roja' a la Alemania Federal.

El extraordinario delantero Caszely entraba en la historia de los Mundiales al ser el primer jugador en ser expulsado por tarjeta roja en una Copa del Mundo. Hasta entonces, los árbitros podían sancionar y pedir que abandonaran el terreno de juego, pero sin mostrar cartulinas. El colegiado de aquel Chile - R.F.A. era curiosamente Dogan Babacan, indiscutible protagonista del Celtic - Atlético de Madrid de semifinales de Copa de Europa de 1974.

La desastrosa participación de la 'roja'
Chile cayó en la primera fase con un pobre papel. La ‘roja’ cosechó una derrota ante Alemania Federal y sendos empates ante Alemania Democrática y frente a Australia. Contra los oceánicos en un partido anodino e insulso, celebrado en Berlín, terminó con empate sin goles y una reivindicación dirigida por un grupo de espectadores chilenos que saltaron al césped con una bandera gigantesca para concienciar a la FIFA de la situación que vivía el país andino desde la llegada de Pinochet.

Chile 1974

El fútbol servía de megáfono para que los chilenos expatriados pudieran expresar su disconformidad con el golpe de estado sufrido, aunque el resto del mundo pareciera hacer oídos sordos a esa hermosa esquina del continente americano.

domingo, 22 de mayo de 2011

Historia de los Mundiales: R.F.A. (1974)

Máximo goleador: Lato (Polonia), 7 goles.
Sedes: Hamburgo, Hannover, Berlín, Gelsenkirchen, Dortmund, Dusseldorf, Munich, Frankfurt y Stuttgart  
Número de espectadores (Media por partidos): 1.768.152 (46.530)
Número de goles (Media por partidos): 97 goles (2’55)
Número de partidos: 38
Participantes: 16
(América, 5) Haití, Argentina, Brasil, Chile y Uruguay
(África, 1) Zaire y (Oceanía, 1) Australia
(Europa, 9) Bulgaria, Escocia, Italia, Holanda, Polonia, RFA, RDA, Suecia y Yugoslavia.
Final: 7-Julio-1974. Olímpico (Munich) R.F.A. 2-1 Holanda (2-1 al descanso)

Los tres títulos de Brasil (1958, 1962 y 1970) le adjudicaron definitivamente la propiedad del trofeo Jules Rimet, hasta que fue robada de la Confederación brasileña en 1983.

Para confeccionar una nueva copa, se convocó un concurso con 53 proyectos presentados. El ganador fue el italiano Gazzaniga quien diseño un galardón en oro de 18 quilates con 36 cm de altura y un peso de 5 kilos. El nuevo trofeo pertenece a la FIFA, por lo que ningún país lo puede tener en propiedad.

Copa del Mundo, FIFA
Trofeo de la FIFA, desde 1974. Foto subida a wikipedia por Roberto

El Mundial nace de las cenizas del fuego olímpico
En el congreso de Tokio de 1964 se decidió que la R.F.A. acogiera el Mundial, parte de la infraestructura fue aprovechada de los JJ.OO que se celebraron en Múnich en 1972. Se incrementaron las medidas de seguridad debido a que durante el certamen olímpico un comando terrorista palestino llamado "Septiembre Negro", secuestró y asesinó a 11 atletas de Israel. Spielberg lo relata en su película Munich.

Se utilizaron como imagen dos mascotas (Tip y Tap) y el balón era una versión del Telstar, utilizada en 1970, adaptada a la lluvia con materiales impermeables.

Logo Alemania Federal 1974

La primera tarjeta roja del mundial
Fue el Mundial con más tarjetas: 79 amarillas y 5 rojas. El chileno Caszely fue el primer jugador en ser expulsado de una Copa del Mundo tras ver la cartulina roja, durante el enfrentamiento entre Chile y los anfitriones. El colegiado que lo envió a la caseta era el turco Babacan, famoso durante esa misma temporada tras haber expulsado a tres jugadores del Atlético de Madrid en Glasgow, frente al Celtic, en el choque de ida correspondiente a las semifinales de Copa de Europa.

Otra de las novedades de este campeonato de 1974 fue que los jugadores lucían el número en el pantalón.

Ausencias notables
Inglaterra no se clasificó, ya que fue parada por Tomaszewski (más tarde militaría en el Hércules), en una actuación memorable del portero polaco en Wembley, con la anécdota de llevar unos guantes de pintor, y que terminó suponiendo la clasificación (1-1, a Polonia le valía el empate). Se trataba de la época dorada del balompié polaco que se había iniciado bajo el brillo del oro de los JJ.OO de Munich'72 y los destellos de un veloz y magistral jugador, Grzegorz Lato.

La U.R.S.S. tampoco acudió ya que se negó a jugar contra Chile en el estadio donde Pinochet había utilizado como centro de torturas. Chile saltó al campo sin rival y marcaron un gol simbólico que les daba el pase al Mundial.

España fue eliminada por uno de sus habituales verdugos, Yugoslavia, en el partido de desempate celebrado en Frankfurt (0-1). El gol a bocajarro materializado por Katalinski ante Iribar ha sido el último, hasta ahora, que ha impedido a los españoles acudir a un Mundial.

Primera fase: En el mismo grupo quedaron encuadrados la R.F.A. y la R.D.A.. En el partido que enfrentó a ambos, celebrado en Hamburgo, la RDA ganó a la RFA 1-0 (gol de Sparwasser). Desde el otro lado del muro esta victoria sirvió como propaganda política ensalzando al equipo amateur comunista frente al profesionalismo del capitalismo. Paradójicamente, la derrota le vino bien a la Alemania Federal ya que le llevó a un grupo más fácil como segunda clasificada.

Yugoslavia y Brasil se clasificaban en el grupo B, con la anécdota de Mwepu Ilunga. Mientras Brasil se disponía a lanzar un tiro libre a 22 metros de la portería de Zaire, el jugador Ilunga, salió corriendo desde la barrera defensiva para golpear el balón en dirección contraria. Se ganó una tarjeta amarilla por esta sorprendente acción.

En este grupo, Escocia se fue a casa tras permanecer invicto. Es considerada como la mejor actuación de los escoceses en un Mundial, los cuales contaban con un notable elenco de futuras leyendas del deporte como Johnstone, Dalglish, Bremner, Lorimer, Joe Jordan y Denis Law.

Holanda y Suecia pasaban de ronda en el grupo C y Polonia y Argentina en el cuarto.
Ernest Joseph de Haití fue también protagonista en esta ronda por ser el primer jugador en dar positivo en un control antidopaje.

Las selecciones de Haiti y Zaire pusieron la nota exótica de esta Copa, aunque ambos demostraron estar futbolísticamente lejos del nivel exigido, como lo demuestra el hecho de que ambos conjuntos encajaran 14 goles en los 3 partidos que disputaron. Al menos Haití podía presumir de despedirse del Mundial con dos goles, uno ante Argentina y otro frente a Italia, que causó un bochorno en el país transalpino similar al vivido en 1966 frente a Corea del Norte y que rompió el récord de imbatibilidad de Dino Zoff, el cual se quedó en 1.143 minutos. El haitiano Emmanuel Sanon fue el responsable de cortar la racha.

Segunda fase: Con los ocho equipos clasificados se formaron dos grupos:
  • Grupo A (Holanda, Brasil, RDA y Argentina) donde el “Fútbol Total” holandés liderado por el “14 naranja”, Cruyff  -la selección tulipán -utiliza ese color por la Casa Real Orange-Nassau- se imponía en un grupo complicado: venciendo a Brasil (2-0), a la R.D.A. (2-0) y a Argentina (4-0).
  • En el grupo B (RFA, Polonia, Suecia y Yugoslavia) quedaron en este orden clasificadas. El choque entre la RFA y Polonia (1-0) sólo se pudo celebrar después de que se drenara el agua del empapado césped, algo muy habitual en este Mundial y que en este enfrentamiento estuvo cerca de suspenderlo por la cantidad de agua anegada en el campo. A pesar de ello, se trata de uno de los mejores partidos de la historia con un Maier sobresaliente repeliendo los ataques polacos para luego cambiar las tornas en un segundo tiempo donde Müller certificó el triunfo.
En esta Copa del Mundo es donde las diferencias futbolísticas entre Europa y América son mayores. También donde el apartado táctico y físico se impone de manera definitivamente. Aspectos que se pudieron comprobar en el 0-2 encajado por Uruguay ante Países Bajos de la primera fase, con una presión extrema que hizo daño al equipo uruguayo, haciendo casi imposible que los celestes cruzaran el centro del campo. Y también en el notable triunfo de Polonia contra Argentina, evidenciando el gran momento de forma de Lato, Deyna, Gadocha y el portero Tomaszewski, el cual paró dos penas máximas en este Mundial, récord absoluto de las Copas del Mundo.

La gran final de Múnich: Los ganadores de ambos grupos A y B: la R.F.A. y Holanda disputaban en Múnich para conseguir el título. Por primera vez en la historia, la final no se celebraba en la capital del país anfitrión -Río de Janeiro en 1950 era la capital de Brasil, fue a partir de 1960 cuando pasa a ser oficialmente Brasilia.

Estadio Olímpico de Munich
Estadio Olímpico de Múnich, sede de la final de 1974 entre la R.F.A. y los Países Bajos

El encuentro comenzó con un insultante poderío tulipán, Neeskens a los dos minutos marcaba de penalti tras haber sacado inicialmente Holanda sin que ningún jugador alemán tocara el balón. Posteriormente, Breitner, también de penalti y “torpedo” Müller daban la vuelta al marcador antes del descanso bajo la batuta del "Kaiser" Franz Beckenbauer, dando a la R.F.A. su segundo Mundial.

Müller entraba en la historia de las Copas del Mundo con 14 goles a sus espaldas. A los diez cosechados en México 1970 se añadían los cuatro materializados en esta edición. Un delantero que vivía en el área, que no destacaba por su juego vistoso pero sí por su efectividad y su habitual concurso en los choques claves. Un ariete letal que se coronaba campeón.

Clasificación final:
  1. R.F.A.
  2. Países Bajos
  3. Polonia
  4. Brasil

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