Mostrando entradas con la etiqueta ochentero. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta ochentero. Mostrar todas las entradas

domingo, 20 de septiembre de 2026

Actors: la elegancia del post-punk viene de Canadá

No es nada fácil sobrevivir en la industria musical en la actualidad. Nunca lo fue. El grupo canadiense Actors pertenece a ese colectivo que suena bien en estudio, genial en directo, y que sigue su ruta por locales pequeños mostrando su calidad a la espera de un salto mayor.

La banda cuenta con múltiples influencias, desde The Cure a Joy Division con trazas de David Bowie, especialmente en el timbre de voz, y un estilo que lejos de etiquetarse como post-punk, cuenta con detalles propios del synth-pop de la década de los 80, la melodía del new wave y el estilo sombrío del darkwave.

Actors + Hallows en la Sala Nazca (Madrid), 19 de septiembre de 2026

La Sala Nazca tiene la ventaja de poner en contacto al músico y al aficionado con una cercanía y visibilidad que no tienen los grandes estadios o pabellones de deportes. Además, ya era conocido por el grupo de descargas anteriores por la capital.

El dúo de dark electronic Hallows, afincados en Los Ángeles pero con orígenes en la exótica Isla Mauricio fue el encargado de abrir el concierto. El dueto, pese a haberse formado en 2019, cuenta con una cohesión propia de aquellos que llevan tiempo compartiendo tablas. Mucha sensualidad.

Hallows en Madrid
Hallows, en su concierto en Madrid

De la cálida Isla Mauricio a la fría Vancouver, pero todo ello bajo un parecido paraguas sonoro impregnado de oscuridad. El cuarteto canadiense, que ya empieza a ser habitual en hacer una parada en Madrid durante sus tours, mostró su habitual sello sobre el escenario, empezando por un convaleciente Jason Corbett, cuyos dolores le impiden separarse de una silla.

El aire ochentero, pero con revisionismo del siglo XXI, que había marcado Hallows lo seguía firmando Actors, incluso elevando la apuesta. El set no lo podía hacer de otra manera que con Dead Inside y la bailable y discotequera Object Of Desire, ambos pertenecientes a este último trabajo, 'Our Love Will Live Forever' (2026), tercero del combo norteamericano tras 'Acts Of Worship' (2021) e 'It Will Come To You' (2018).


Love U More es tan cinematográfica gracias a la melodía de los sintetizadores que podría haberse colado en la BSO de Drive, con Ryan Gosling, también canadiense, conduciendo al caer la noche por los túneles de AZCA que se encuentran debajo de donde se celebraba el concierto.

Actors en Madrid, Sala Nazca 2026

Like Suicide, mantiene la misma línea, y permite al vocalista Jason Corbett lucirse más gracias al estribillo y a una melodía evocadora. Tanto o más que Left On Read, donde los pies se animan a danzar entre guitarras fascinantes y bajos rotundos. La habitual firma de los canadienses, que con In Real Life es capaz de transportarte al festival Tomorrowland, por ese espíritu dance que tiene.

Las maravillosas atmósferas invitan a cerrar los ojos y cuando uno los abre, especialmente con Strangers y Slaves, parece estar en un cruce de laboratorio entre Depeche Mode, Daft Punk, The Sisters Of Mercy y The Cure, porque aunque suenan a décadas pasadas lo hacen con un aire más actual y oscuro. 

Kendall Wooding, bajista canadiense de Actors
Kendall Wooding, bajista canadiense de Actors
La esperada CTRL, con esos repetidos coros que le otorgan un toque industrial y secuencial. Bryan Ferry o New Order también podrían verse reflejados en el buen hacer de este cuarteto, especialmente con We Don't Have To Dance o Youth. El ritmo decaía más tras un inicio fulgurante.

Jason Corbett – voz y guitarra –, Shannon Hemmett – teclados, sintetizadores y coros, y con un aire futurista a lo Matrix a la actriz también canadiense Carrie-Anne Moss –, Kendall Wooding – bajo y coros – y Adam Fink – batería –, ofrecían sus últimas plegarias tras un obligado parón. La pausa eléctrica de Face Meets Glass junto a la serenidad de PTL chocaban con la fuerza por momentos de How Deep Is The Hole. 

 La última en sonar fue Bury Me, atravesando el alma gracias a su lánguido mensaje que cala hondo, tanto como este grupo canadiense que no para de buscar la luz entre tanta oscuridad, con tremenda elegancia y aires ochenteros.


viernes, 27 de septiembre de 2013

Gun dispara balas al ritmo de los hermanos Gizzi

La madurez de los grupos llega cuando son capaces de conocer sus limitaciones y su lugar dentro del mercado. Esta afirmación se podría aplicar al grupo escocés Gun, quienes regresaban a Madrid en una de sus giras europeas en pequeños recintos.

Escocia, cuna de grandes músicos
La pequeña Alba ha nutrido de grandes formaciones a la música. Por citar algunos ejemplos: Belle and Sebastian, Teenage Fanclub, Mogwai, The Delgados -nombre dedicado a nuestro ciclista Pedro Delgado-, Garbage, The Exploited, Nazareth, The Proclaimers, Franz Ferdinand, Mark Knopfler, The Almighty, Glasvegas, The Jesus and Mary Chain, Primal Scream, Simple Minds, Travis, Deacon Blue, Texas y los propios Gun han ondeado con orgullo la bandera de la cruz de San Andrés.

Glasgow ha sido el epicentro de muchas de estas formaciones y precisamente en esta ciudad fue el lugar donde los hermanos Gizzi, junto al cantante Mark Rankin, daban lustre a su proyecto de hard rock que se formaba a mediados de los 80. Uno más de los tantos grupos que proliferaban por las islas por aquel entonces.

Gun,

La fórmula mágica de los Gun
La discografía de la banda arrancaba en 1989 con 'Taking On The World'. El estilo era un rock melódico sin artificios, con riffs de pocos acordes pero efectivos que ensamblaban pegadizas melodías. Los coros apoyaban la voz de Rankin, con un tono personal pero nada virtuoso.

¿Cuál fue el secreto del grupo? Difícil de responder. Todo parecía ir en contra del éxito. El nombre de la formación no era ni llamativo ni excesivamente original. No tuvieron ninguna promoción especial y tampoco destacaban con complicadas composiciones. Además, su cantante cumplía pero carecía del magnetismo de las estrellas del rock momento (Guns N' Roses, Iron Maiden y Metallica) o del atractivo nihilismo del 'grunge'.

Gun terminó encajando en este panorama. Sus dos primeros discos fueron extraordinarios, a 'Taking On The World' le siguió 'Gallus' (1992) -con portada dedicada al escocés Benny Lynch, campeón del mundo de boxeo en los años 30- Dos pilares donde sobresalían grandes temas como Better Days, Taking On The World, Shame On You, Watching The World Go By, Steal Your Fire o Higher Ground.

Gallus

La respuesta tanto del público como de la crítica especializada alababan el estreno de Gun, los cuales se embarcaban como teloneros junto a las leyendas de la música: Rolling Stones y en especial su incursión dentro del festival 'Monsters Of Rock' de la mano de Steve Harris, bajista de Iron Maiden.

España ejerce de epicentro por un año
1992 fue un momento especial en nuestro país. El quinto centenario del descubrimiento de América junto a los JJ.OO de Barcelona, la Exposición Universal de Sevilla y la capitalidad de la cultura europea en Madrid, situaron a España en el centro de la mayor parte de actividades culturales y deportivas del momento.

El 'Monsters Of Rock' hizo una parada en la península con tres escalas -San Sebastián, Barcelona, Madrid- y cuatro embajadores: Iron Maiden, Megadeth, Pantera y Gun. Los escoceses eran los cuartos en discordia en importancia con un estilo alejado a los otros tres compañeros de fatigas. Elementos que jugaron a favor y en contra: por un lado se dieron a conocer a un mayor público y por otro lidiaron ante algunos fans más radicales que no daban el visto bueno a un estilo tan dócil.

Incluso se retransmitió por Canal + su concierto ofrecido en la Expo de Sevilla ante 10.000 personas. El idilio de los Gun con el público español llegaba a su cénit. Como curiosidad, en el libreto interior del 'Gallus' aparecen fotos de su paso por España y en casi todos los directos en la península aparecían con camisetas de fútbol. La equipación de Meyba del Barcelona, de Hummel del Real Madrid o el '10' de Puma del Atlético de Madrid pasaron a formar parte de su puesta en escena. Un guiño hacia sus seguidores y al deporte rey de una formación que profesa admiración por el Celtic de Glasgow.


Versionando a Cameo
El disco 'Swagger' (1994) ofrecía brillantes temas como Don't Say It's Over, Seems Like I'm Losing You o The Only One. Curiosamente, la versión del clásico Word Up de Cameo fue el mayor logro de una carrera que caía estrepitosamente con el álbum lanzado en 1997 denominado con un número de teléfono, "0141 632 6326". Una última llamada para un grupo que ha vuelto a conectar con la audiencia sin Mark Rankin y bajo la dirección de los hermanos Gizzi, tras haber contado durante un tiempo con el ex Little Angels, Toby Jepson.

Así se presentaban en Madrid. Sin Rankin, sin Jepson, sin los grandes estadios del pasado. Parte de la vieja audiencia acudía a la sala Independance Club para escuchar los viejos himnos de la formación y los nuevos CD que han grabado en 2009 y 2012, 'Popkiller' y 'Break The Silence'.

Gun en la Independance Club: Madrid, 26 de septiembre de 2013

El concierto, anunciado a las 20 horas, empezó con un considerable retraso. Los encargados de calentar al público en la coqueta sala eran los murcianos Vacío. El cuarteto cumplió con creces con material propio de gran calidad y una gran interpretación del Wicked Game, más cercana a la propuesta que hicieron los fineses HIM que a la creada por el propio Chris Isaak, la cual sería usada y perpetuada en la película de David Lynch 'Corazón salvaje'.

grupo rock Vacio

Los operarios se encargaban de arreglar los desperfectos del kit de batería alargando la espera de los escoceses favoritos de Madrid. No sería el único contratiempo contra el que lucharon los Gun en su esperado regreso, los micrófonos y el sonido también se aliaban en su contra durante el 'show'.

El lado positivo de tocar en un sala pequeña es obviamente la cercanía del público y también el hecho de reducir la audiencia a una casta de elegidos, capaces de recitar cada estribillo de memoria: Unos fans que veneran a los hermanos Gizzi, perdonan el tropiezo musical del 'Popkiller' y se resigna a que olviden tocar Watching The World Go By cuando vienen a la capital.

El quinteto mostró las tablas que suponen más de dos décadas de directos para ofrecer con inteligencia un repertorio en el el cual alternaban los temas del último prometedor trabajo, con cortes sobresalientes como Lost & Found -con un registro de voz similar a Axl Rose- y Break The Silence, junto a los grandes himnos que todos ansiaban con revivir como Don't Say It's Over, Better Days o Higher Ground.


La versión de Word Up y el fantástico Steal Of Fire robaban los corazones de los más indecisos y recuperaban otro par de grandes éxitos del combo, que tras un parón tuvieron su continuación con un último bis compuesto por tres de los temas más representativos de la carrera de los de Glasgow.

Gun en Madrid, Independance Club

La última fase del setlist se componía de una íntima Takin' On The World, sólo con los hermanos en el escenario, para cerrar con Welcome To The Real World y Shame On You. El defectuoso sonido no impedía alcanzar el clímax para unos viejos rockeros que no han muerto. Gun no dispara balas de fogueo, dispara al ritmo de los Gizzi.

Según dicen, el antiguo cantante Mark Rankin había desechado participar en esta reunión pero dio su bendición a que el proyecto siguiera sin él, ¿de verdad sabe lo que se está perdiendo?

LinkWithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...