miércoles, 16 de octubre de 2024

Amor a quemarropa: la unión de Tony Scott y Tarantino

He hablado en el 'podcast' de 'Butaca y Butacón', junto a Nicolás Garrido, sobre 'Amor A Quemarropa' ('True Romance', como título original), película de 1993 que contaba con la dirección de Tony Scott, hermano de Ridley Scott, y guion de Quentin Tarantino. Una gran carta de presentación. Casi nada.


GRAN REPARTO

Además del dúo Scott - Tarantino, si hay algo que resaltar es la exagerada nómina de importantes actores, entre los que hay cuatro con Oscar, y que está formada por: Christian Slater, Patricia Arquette, Dennis Hopper, Christopher Walken, Gary Oldman, James Gandolfini, Brad Pitt, Samuel L. Jackson, Chris Penn, Michael Rapaport, Tom Sizemore y Val Kilmer, quien es complicado de identificar con la versión doblada.

La película es una 'road movie' muy deudora del cine de los noventa, y también de la década anterior, donde las drogas, consumo y tráfico de estupefacientes, era uno de los recursos argumentales más habituales. Aquí se peca de ello, aunque los movimientos vivos de la cámara de Tony Scott y los originales diálogos de Tarantino ponen la firma de autor.

Tanto Scott como Tarantino juegan a expandir sus universos y los guiños y homenajes son constantes. Especialmente al cine oriental, como Sonny Chiba, quien después tendría su hueco en 'Kill Bill' haciendo de Hattori Hanzo

Destacan muchos aspectos, empezando por la química entre Slater y Patricia Arquette, quien luce muy guapa durante todo el metraje, el duelo interpretativo a cargo de Christopher Walken y Dennis Hopper, además del descubrimiento de James Gandolfini para encarnar el rol de mafioso, etiqueta de la que nunca se desprendió.

BANDA SONORA

También es muy hija de su tiempo. Muy de final del siglo XX. Aerosmith todavía era uno de los reyes del rock en Estados Unidos y The Other Side es su contribución. Pero si había un estilo que estaba acumulando críticas positivas y ventas astronómicas de discos era el 'grunge', internacionalizado por las cuatro grandes bandas de Seattle: Alice In Chains, Nirvana, Pearl Jam y Soundgarden. De este último grupo suena Outshined.

Habituales en las BSO de los años 90 como Robert Palmer, Chris Isaak, cuya trayectoria musical no se entiende sin la figura del cineasta David Lynch, o Billy Idol, con ese alma punk presente en su estética, y quien nos deja el White Wedding.

Y si la película parece un laboratorio de pruebas por parte de Scott y Tarantino, la parte sinfónica no es menos y corre a cargo de Hans Zimmer, quien deja muy buenas melodías, aunque personalmente creo que no encajan en la ambientación de la película, y que parecen anticipar lo que después fue la BSO del Rey León.

'Butaca y Butacón' es un programa cinematográfico de http://La-Fm.es que ha recibido el premio #ASECAN2021. 

 'Disparatado Treintañero' es el espacio cinematográfico de Nicolás G.M., tanto en su blog personal como en este podcast.


domingo, 29 de septiembre de 2024

Bonnie Tyler eclipsa Madrid con su elegancia y rasgada voz

 Cuando uno piensa en grandes voces femeninas de la música, nombres como Nina Simone, Edith Piaf o Aretha Franklin, entre otras, pueden venirte a la cabeza, y a los oídos. Si uno piensa en las voces de mujeres que dominaron la década de los 80 es cuando asoman solistas como Madonna, Tina Turner, Withney Houston, entre otras. Si metemos el rock en esta ecuación es cuando nos viene a la mente Janis Joplin, Patti Smith o Bonnie Tyler.

Gaynor Hopkins​, mundialmente famosa por su nombre artístico Bonnie Tyler, es también conocida por el apodo de ser la 'primera Dama del Rock', un apelativo muy estadounidense para una cantante galesa con un tono particular de voz, áspero y rasgado, que se ha mantenido en lo más alto durante varias décadas, incluyendo la actualidad, participando como representante del Reino Unido en la edición de Eurovisión en 2013, sin mucho impacto en la clasificación, eso sí, o conquistando las listas de éxitos estadounidenses en pleno siglo XXI. 


Ese timbre de voz tan característico vino tras una operación en la década de los 70 para extirpar los nódulos de sus cuerdas vocales, que bien pudo acabar con la carrera profesional de la cantante británica, pero que afortunadamente no fue así.

En cuanto a su vida personal, Tyler es filántropa activa y está casada desde hace más de medio siglo con Robert Sullivan, exjudoca olímpico británico en los JJ.OO. de Munich 1972 y con lazos familiares con otra ilustre galesa, Catherine Zeta Jones.

Bonnie Tyler en el CaixaBank Madrid Live Experience 2024, 28 de septiembre de 2024.

Hay artistas que tienen un aura especial. Bonnie Tyler es una de ellas. El coqueto escenario que esconde la Estación de Príncipe Pío, y antigua Estación del Norte, se mostraba como un cofre secreto dentro de un gran cajón. Semioculto al exterior pero con tesoros en su interior, similar a su actuación de esta noche.

En un lugar tan británico como una estación de tren, cuyo nacimiento se debe a la minería, tan galés como la extracción de metales, asomaba la poblada melena color platino de Bonnie Tyler. La cantante galesa iniciaba su repertorio con un elegante atuendo y una amplia sonrisa. Dos bonitas cartas de presentación.

 

El primer tramo fueron versiones de temas que los propios artistas no usan últimamente en sus conciertos: empezando por el Have You Ever Seen The Rain?, de la Creedence Clearwater Revival, esa joya pocas veces usada por los Kiss como es el Hide You Heart o finalizando con el To Love Somebody de los Bee Gees. Variado y con estilo, como el público que había acudido al teatro esta noche.

Entre medias se colaba el primer hit propio de la cosecha de Bonnie Tyler, como es el Lost In France, siempre tan folk y tan positivo, como es ella. Y es que la británica se arrancaba ya a tirar de sus propios éxitos, que son muchos y algunos son parte del sonido del imaginario colectivo, de esa banda sonora que ya abarca varias generaciones. It's A Heartache es un gran ejemplo, cuyo sencillo tuvo ventas millonarias, el cual era interpretado entre junto a The Best Is Yet To Come y Notes From America. La voz llegaba hasta las notas que podía, mientras su simpatía no paraba de aumentar.

 Porque si por algo también se conoce a la Tyler es por ser la reina del karaoke, esa palabra japonesa que define una forma universal de divertirse cantando en grupo. Muy cinematográfico, ya sea con Scarlett Johansson y Bill Murray, con tus compañeros de trabajo o tus amigos de la infancia. En ese cóctel está también Bonnie Tyler como silenciosa invitada en un listado de grandes éxitos.

 

Seguro que a Bryan Adams le gusta la versión de su Straight From The Heart. En Madrid gustó, y mucho. También gusta Bryan Adams, pero él no estaba y ella sí, por lo que los aplausos fueron para la británica. Y es que los sonidos de las palmas no paraban, porque When the Lights Go Down y Faster Than The Speed Of Night son muy buenos temas, pero Total Eclipse Of the Heart y The Best, son mejores, como dice el título.

Curiosamente todo el mundo identifica Total Eclipse Of The Heart con Bonnie Tyler, aunque cuentan que fue inicialmente ofrecida a Meat Loaf, al que le hubiera encajado plenamente por ser una balada con un toque épico, pero pocos lo hacen con The Best, inicialmente interpretada para Tyler pero popularizada solo un año después por Tina Turner y un solo de saxofón que hacía mover las caderas de cualquier ser vivo, incluyendo las de la Turner. 

Aunque el concierto apenas había rebasado la hora, el timbre de Bonnie Tyler pedía un pequeño receso para el tramo final, porque 73 años no los tiene cualquiera y menos a ese ritmo, donde aprovechó para presentar a su banda, que son unos músicos de estudio extraordinarios, y a su marido, que también está de gira y también da una apariencia de extraordinario.

El bis final se compuso del 'blues de la tortuga' y otro de los temas más reconocibles de su carrera: Holding Out For A Hero, donde su voz ya no llegaba a una canción que siempre ha llegado a todo el mundo. Poco importaba al público, rendido ante la diva. Enorme final para una artista única marcada por su peculiar voz y que sigue luchando desde los escenarios como una gran heroína.


domingo, 11 de agosto de 2024

La Cibeles y Atalanta, el mito de las celebraciones de títulos del Real Madrid

 El doble enfrentamiento de los octavos de final de la Champions League en su edición 2021-22 fue la primera ocasión en la que el Real Madrid y el Atalanta de Bérgamo, ciudad situada al norte de Italia y cerca de Milán, cruzaban sus caminos en partido oficial. Los blancos se impusieron en ambas citas (3-1 en España y 0-1 en Italia) para luego caer ante el Chelsea, quien a la postre fue el campeón.      

El destino ha querido que sendos conjuntos hayan cruzado sus caminos de nuevo en 2024, en esta ocasión con otro choque de Champions y antes con un título en juego, la Supercopa de Europa, dado que el Real Madrid volvió a levantar la 'orejona', su decimoquinto entorchado, y la escuadra bergamasca se estrenó en el Viejo Continente con la Europa League. Dos campeones frente a frente. Dos equipos que tienen lazos en común merced a la mitología, escultura y pintura.

 La Cibeles, diosa mitológica
La Fuente de Cibeles es una obra del arquitecto Ventura Rodríguez del siglo XVIII que muestra a Cibeles, diosa de la tierra en la mitología frigia y 'gran madre' en la mitología romana, diseñada por el abulense Francisco Rodríguez de Arribas, quien está subida en un carro que es tirado por dos leones, proyectados por el escultor francés Roberto Michel.

Cibeles está situada en Madrid en la plaza con su mismo nombre, enfrente del actual Ayuntamiento, en la intersección de la calle Alcalá con la arteria que recorre la capital de norte a sur y de sur a norte, y que a esta altura cambia el nombre de Paseo de Recoletos por el del Paseo del Prado. La misma vía que luego se llama Paseo de la Castellana desde Colón hasta llegar al Hospital de la Paz. En esta ruta hacia norte pasa por delante del Estadio Santiago Bernabéu. La casa del Real Madrid y con el que guarda una estrecha relación.

La Cibeles y Emilio Butragueño
Un partido de la selección española fue el detonante de visitar la Fuente de Cibeles por parte del público futbolero. Concretamente los octavos de final del Mundial de México 1986 donde España se medía a la potente Dinamarca, cuyos mejores jugadores -Michael Laudrup (Juventus) o Elkjaer (Hellas)- jugaban en Italia, sin duda la mejor liga doméstica en aquellos instantes.

España jugaba en Querétaro (México) el 18 de junio de 1986 casi de local, con las gradas animando a los españoles, y encajaba el primer gol para reaccionar después con una gran remontada firmada por Emilio Butragueño, canterano y estrella del Real Madrid durante décadas, quien se reivindicó con cuatro tantos. 

Aquel brillante triunfo de España por 5-1 en la Copa del Mundo ante uno de los equipos más importantes del torneo, hizo que muchos aficionados se reunieran de manera espontánea alrededor de la Fuente de Cibeles, dado que la zona de Paseo del Prado y Recoletos estaba, y sigue, de moda en aquellos años, con sus restaurantes y bares de copas repletos de público que veían este encuentro.

Aquella selección española de 1986 contaba en la convocatoria con siete jugadores del Real Madrid -Camacho, Maceda, Gordillo, Butragueño, Gallego, Chendo y Míchel-, siendo estos cuatro últimos criados en el Castilla, filial del equipo blanco. Por este motivo, la celebración en Cibeles se terminó trasladando al madridismo y los triunfos de España se celebran en ocasiones todavía en Cibeles, como la Eurocopa de 2024.

Además, Butragueño encabezaba el grupo de canteranos del Real Madrid acuñados por el periodista Julio César Iglesias como la 'Quinta del Buitre', un quinteto formado por Míchel, Martín Vázquez, Manolo Sanchís, Miguel Pardeza, quien desarrolló la mayor parte de su carrera en el Real Zaragoza, y el propio Emilio Butragueño.

Pese a la euforia con la selección en aquel 1986, esta caería en cuartos de final en la tanda de penaltis ante Bélgica y el título se lo llevaría la Argentina de Diego Armando Maradona, estrella del Napoli y del fútbol mundial.

El cuadro Atalanta e Hipómenes
No muy lejos de Cibeles se encuentra el Museo del Prado, la gran pinacoteca. En la galería central del museo sobresale un monumental cuadro realizado por el pintor italiano Guido Reni en el siglo XVII, y que casi pasa inadvertido a causa de tanta obra y belleza alrededor de otros grandes artistas italianos, como Tiziano o Veronés. Una metáfora perfecta de la temporada del Atalanta de Bérgamo, campeón por primera vez de la Europa League y cuarto clasificado en la Serie A 2023-24, en un curso donde Inter o Fiorentina también han tenido protagonismo.

Dicho cuadro es 'Atalanta e Hipómenes'. Un óleo sobre lienzo que decora el Prado y el Museo di Capodimonte de Nápoles. Dos ejemplares sobre el mismo mito. Un mito que se trasladó al fútbol en Italia en forma de sociedad de 'calcio'.

El mito de Atalanta 
La Atalanta Bergamasca Calcio es el equipo de fútbol de Bérgamo, situada al norte de Italia dentro de la región de Lombardía, que fue fundado en 1907 y que tomó el nombre de la heroína griega Atalanta.

¿Quién era Atalanta? El mito de Atalanta según la mitología era el de una joven consagrada en celibato a Artemisa que fue abandonada por su padre, amamantada por una osa, otro vínculo indirecto con la ciudad de Madrid, y acabó convirtiéndose en una cazadora muy bella, fuerte y muy veloz. Tan segura estaba de sí misma, que llegó a afirmar que tomaría como esposo a aquella persona que lograra superarla en una carrera. El que no lo lograba, la muerte le esperaba.

Hipómenes se enamoró de Atalanta y aceptó el reto, pero usó una artimaña para vencer en dicha prueba. El engaño consistió en lanzar por el camino tres manzanas de oro que previamente le había proporcionado la diosa Afrodita -diosa del amor-, detalle que aparece en el cuadro de Guido Reni, y que mostraba la ayuda divina. Hipómenes logró su objetivo y contrajo matrimonio con Atalanta.

La Atalanta de Bérgamo muestra en su escudo el rostro de una mujer y su pelo movido por el viento a causa de la velocidad de la heroína, muy similar a la imagen mostrada en el cuadro de Reni.


La ciudad de Madrid, Cibeles y Atalanta 
La historia de amor entre Atalanta e Hipómenes, surgida del engaño y de la ayuda divina, sumó un nuevo episodio cuando ambos llegaron a un templo para dar rienda a su pasión. Aquella ofensa hizo que fueran castigados y convertidos en sendos leones. Un castigo en forma de condena dictado por la diosa Cibeles, a quien estaba dedicada dicho recinto sagrado.

Estos leones se pueden apreciar en Madrid en varios sitios importantes: flanqueando la entrada del Congreso de los Diputados, aunque estas piezas de bronce son popularmente conocidas como Daoiz y Velarde -héroes madrileños del Madrid de 1808 en el levantamiento contra los franceses-, como a los pies de la estatua de la Diosa Cibeles, la misma fuente donde lleva celebrando el Real Madrid los títulos ante una Atalanta convertida en leona, incapaz de mirar a su antes amado, y ahora también león, Hipómenes.


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