jueves, 23 de junio de 2022

Simple Minds, vivos y coleando 40 años después

La banda escocesa Simple Minds también se ha sumado a esa moda de celebrar las décadas de aniversarios desde que el grupo diera la luz. Son cuatro ya los que iluminan a este grupo de Glasgow, desde que arrancaran en 1977, con muchas más luces en sus comienzos que en la actualidad, cuya fama ha quedado relegada a los antiguos fans y viejos himnos, como le ocurre a la mayoría de bandas fundadas en los 70 y 80, pese al aparente atractivo que supone esta época.

El éxito para Simple Minds llegó de la mano del cine, cuando la BSO de la película 'El Club de los Cinco' (The Breakfast Club), del año 1985, popularizó su tema Don't You (Forget About Me), escrito precisamente exprofeso para la película y que como ella pasó a ser una obra de culto y tremendamente popular.

Simple Minds, 40 years tour

Simple Minds en el Espacio Ibercajas Delicias, 22 de junio de 2022 

A la espalda de la estación de trenes de Atocha en uno de los días más largos del año, Simple Minds se disponía a desgranar 40 años de carrera musical en dos horas y media en el Espacio Ibercajas Delicias, 40 años de un rock y pop con denominación de origen, muy elegante y con gran apoyo en los sintetizadores y coros femeninos, especialmente en las giras.

El concierto arrancaba con el So May We Start, el mismo tema con el que empieza la película 'Annette' de Leos Carax, una manera muy oportuna para que el guitarrista Charlie Burchill y el cantante Jim Kerr, bien acompañados por Gordy Goudie y Ged Grimes, quien demostró el buen español que tiene heredado de sus andanzas por Andalucía, la gran baterista Cherisse Osei y otras dos mujeres para cerrar la formación Sarah Brown y Bernice Scott, coros y teclados.

Kerr se esforzó en meter al público, quien no había tenido unos teloneros para entrar en calor ni un tema de órdago, uno de estos ases que guarda este combo de escoceses, con el que dar palmas de manera natural y no desde el escenario. 

Simple Minds, Madrid 2022

Ese momento llegó con Promise You A Miracle, Waterfront y luego con Someone Somewhere In Summertime, justo cuando el micrófono parecía conceder una tregua y mejorar su sonido. Algo que agradecimos cuando Kerr dio su mejor versión de sí mismo con una emotiva versión de Belfast Child.

Los temas seguían cayendo sin remisión: See The Lights anunciaban la traca final con un Don't You (Forget About Me), que se hacía innecesariamente largo con tanta interacción con el público, Alive And Kicking y Sanctify Yourself, tres muestras que definen por qué fueron tan grandes como U2 y por qué vendieron tantos discos, más de 60 millones de copias. 

El problema para Simple Minds es que ya no llenan estadios como antes y con una oportunidad como esta, de llamar de nuevo la atención, fallan a la hora de no hacer un repertorio más largo o más corto pero más dinámico. Todo ello supeditado también por el excesivo precio de las entradas, unos 70€, que condicionaba las sensaciones.

Simple Minds, Madrid 2022

Eso sí, Simple Minds siguen vivos y coleando, la cuestión es cómo van a afrontar los años, si viviendo de viejos himnos alargados en el tiempo o vuelven a sorprendernos con un giro de guion y enganchan a nuevas generaciones de adeptos.

domingo, 22 de mayo de 2022

El punk nunca muere de la mano de Bad Religion

Siempre se ha dicho que el punk nunca muere ("punk never dies"). Un lema complicado de conservar en esta época donde la música está dando la espalda a las guitarras y las letras quedaron huérfanas del inconformismo, justo los ingredientes con los que nació el punk. La legendaria banda californiana Bad Religion ha cerrado una exitosa gira por España que muestra lo grandes que fueron, como un hermoso escaparate por el que lucir sus mejores creaciones. Creaciones compuestas con rabia, crítica y muchas cuerdas.

El punk británico y el de New York poco tuvo que ver con el de California. Ambos compartían el gusto por las melodías sencillas en canciones cortas de espacio, pero con matices. El punk tradicional era más crudo y descuidado, mientras que en Los Angeles y alrededores nacía en los 80 un punk más melódico y hasta cuidado, con guitarras menos ruidosas y más melódicas, con voces más suaves y menos rasgadas.

El punk británico y el de New York poco tuvo que ver con el de California. El sol y la cultura del surf, y posteriormente del monopatín, hizo que tanto los grupos como sus seguidores se alejaran del cuero y las cadenas como vestimenta para abrazar una estética más playera, con bermudas y camisetas, con sudaderas con capucha y gorras. El calzado tenía que ser distinto, haciendo que las botas Martens se desecharan por las cómodas zapatillas Vans. Una marca íntimamente relacionada con este movimiento y que por ello ha querido estar de la mano de algunos de sus principales embajadores.

 

Bad Relgion son denominados como los padres del hardcore melódico. Y lo son no solo por influir musicalmente, sino también de apadrinar a través del sello discográfico Epitaph, propiedad de Brett Gurewitz, guitarrista de la banda, y responsable de haber producido discos de grupos como Green Day, L7, Turbonegro, Bring Me the Horizon, Hell Is for Heroes, NOFX, The Offspring, A Day to Remember, Pennywise y Millencolin, entre otros.

Precisamente la banda sueca Millencolin era una de las cinco formaciones que acompañaban a Bad Religion en su vuelta a Madrid, en este segundo intento de realizar la gira del 40º aniversario y que la pandemia de la COVID-19 ha impedido que se realizara en 2020.

Bad Religion, 40 years + 2 Tour

Bad Religion en el WiZink Center, 21 de mayo de 2022 

Las altas temperaturas que asolaban Madrid no impidieron que un nutrido número de personas recibiera a la formación barcelonesa Blowfuse, la cual congenió enseguida con la audiencia madrileña a base de potentes y rápidos temas. Los siguientes en pasar por escena eran los norteamericanos Pulley, que cuentan con la curiosidad de tener al cantante. Scott Radinsky, como miembro de las grandes ligas de beisbol. El grupo sufrió demasiado con el sonido del micrófono principal, desluciendo una actuación que iba a más.

Con tremenda puntualidad seguían sucediéndose los grupos en este megaconcierto que ya tenía visos de festival. A los suecos Millencolin no les condenó el sonido. Todo lo contrario. Salieron con seguridad a mostrar también su dilatada discografía y salieron victoriosos, pese a no tocar su archiconocido éxito Bullion.

Antes de que Bad Religion regresara a las tablas madrileñas, era otra formación angelina, Suicidal Tendencies, los que movían el pabellón a base de su punk con toques de thrash y a través de la juventud de Brandon Pertzborn a las baquetas, ex Marilyn Manson, y del bajista Tye Trujillo, hijo de Robert Trujillo, el dueño de las cuatro cuerdas de Metallica. Mención aparte tuvo Ben Weinman, quien se lanzó de espaldas sobre la marea humana con la guitarra enchufada, dando 'riffs' a la vez que era trasladado sin rumbo por un mar de manos.

La voz de Greg Graffin entonaba a las 22:30 horas las primeras estrofas del Generator. "Like a rock, like a planet, like a fucking atom bomb", cantaba con tono firme y sereno el también profesor de ciencias en UCLA (Universidad de California en Los Angeles) y así daban comienzo a un largo paseo de dos horas a través de sus 17 álbumes en estudio, el último es 'Age of Unreason' (2019), y 40+2 años de carretera.

 

Bad Religion es una gran fábrica de ideas. Un combo capaz de generar canciones de poco menos que tres minutos que en apariencia parecen similares pero que en esencia son totalmente dispares. Canciones con mucha crítica y gran dosis de lírica. Temas con mucha melodía hechas para cantar con rebeldía.

Los 'pogos' se sucedían ante un público cada vez más entregado que recibía dosis rápidas de su medicina. Las canciones se alternaban por épocas, como si de un ascensor sin rumbo se tratara, como si de una receta con múltiples ingredientes se estuviera preparando. 

Del 'Recipe For Hate' elegían cuatro canciones por tres del 'Against The Grain' y 'No Control'. Tres de los pilares de su discografía. El tramo final del concierto era un éxito tras otro, himno tras himno, con Modern Man, Anesthesia, ¡qué manera de calentar aún más al WiZik Center!, No Control, Atomic Garden, You, con dedicatoria a los skaters que hubiera en la sala, Infected, Sorrow, I Want To Conquer The World y 21st Century. Todo a un ritmo endiablado, 24 canciones sin apenas descanso y sin cortar el ritmo, como si de un ciclista escapado en el Tourmalet se tratara. 


El bis final era totalmente metafórico, por un lado el tema más popular, o uno de ellos, American Jesus, junto a Fuck Armageddon...This Is Hell, o lo que es lo mismo, uno de los temas del primer disco en estudio, evidenciando que el grupo sigue ahí, fiel a sus orígenes y caminando firmes, con zapatillas Vans, como grandes abanderados del punk californiano.

martes, 22 de marzo de 2022

Dios salve a Skunk Anansie otros 25 años más

Todavía bajo los ecos de la pandemia, dado que muchos conciertos siguen cancelándose o posponiéndose, Skunk Anansie ha vuelto a la carretera con motivo de rememorar aquel disco en directo que homenajeaba su 25º aniversario como grupo. Por lo tanto iba a ser un tour que repasara sus seis discos de estudio hasta el momento, los de la primera etapa -en la última década de los años 90- y los que surgieron tras la reunión -desde 2010 hasta nuestros días-.


Skunk Anansie en la Sala La Riviera, 21 de marzo de 2022 

Bajo una constante lluvia que llevaba mojando Madrid desde primera hora, arrancaba el concierto de New Pagans, grupo norirlandés que logró su propósito. Su rock con toques garajeros, indies e incluso punks hicieron las delicias del público que poco a poco iba congregándose, sin llenar, La Riviera.


A la hora establecida salió el sexteto que actualmente forma Skunk Anansie con Skin como absoluta maestra de ceremonias. Con la energía intacta, con su habitual elegancia en los movimientos, descarada y divertida. Un volcán en movimiento que suelta lava por la boca. Los éxitos iban cayendo uno tras otro, alternando épocas, mezclando estilos y mostrándolos como si fuera un elemento único.

La historia de este combo británico es única en muchos sentidos. Siguen siendo los mismos miembros, lo que provoca que suenen tan compactos en directo, son liderados por una mujer de raza negra y sus miembros son de procedencias distintas. Un crisol multicultural con muchos himnos, los cuales han evolucionado con naturalidad, al principio con más trazas de hard rock para después abrazar un soplo de viento más electrónico, pero siempre con letras reivindicativas, rebeldes y de protesta. Un altavoz que usa Skin para seguir avivando sus ideas políticas, incluyendo su visión sobre el Brexit o la Guerra de Ucrania, demostrando que nunca han rechazado opinar sobre cualquier tema social, racial o religioso. Demostrando que la censura es una palabra prohibida en su vocabulario.

Cass Lewis, Skunk Anansie, Skin

Por eso Yes It's Fucking Political fue la primera en sonar. Una carta de presentación que tendría muchos apartados. Lucía una cornamenta que más que diabólica era burlona, dando una actitud satírico. Con Because Of You llevaba su voz a niveles espectaculares y con Weak le llevaba la contraria al título y se sentía un tema portentoso, Love Someone Else sonó seductora y atrevida, con ese tono discotequero heredado de su etapa como DJ. Y es que Skin jugaba con La Riviera, conduciendo a su público de una sensación a otra, del tono acelerado de I Believe In You al más íntimo con Hedonism o Without You. Una marioneta en manos de esta musa del micrófono.

Skunk Anansie, Skin
 

La recta final para la británica era una proclama antibelicista y otra antirracista. Dos caras de un mismo odio: This Means War e Intellectualise My Blackness, que servían de anticipo al terremoto que supuso Charlie Big Potato, evidenciando lo bien que suena el bajo históricamente en este grupo y lo camaleónica que es el timbre de Skin, tanto como su vestimenta en un escenario.

 

Después de hora y media llegaba un descanso formado por un homenaje a sempiterno Highway To Hell de AC/DC al que le habría precedido esa preciosidad llamada Brazen (Weep), triste en su letra pero hermosa en su ejecución, como las tardes lluviosas en Madrid, que dejan grises el asfalto pero dan un tono bonito a esta acogedora ciudad, especialmente si recibe visitas como estas.

lunes, 14 de febrero de 2022

Los Angeles Rams logran la Super bowl en casa

Los Rams se han proclamado en casa campeones de la NFL por segunda vez en su historia, primera vez con Los Angeles, tras el título del año 2000 con St. Louis, al impornerse a los Bengals por un apretado 23-20. Una temporada que pasará a la historia por ser el adiós de toda una leyenda sobre el verde como Tom Brady, con siete Vince Lombardi alzados, y por la marcha de John Madden, icono de este deporte.  

                              



El SoFi Stadium en Inglewood en California acogía la 56º edición de la Superbowl. Era la octava vez que el área metropolitana de Los Ángeles vivía la gran fiesta del fútbol americano con el partido entre LA Rams y Cincinnati Bengals. Casualmente otro equipo volvía a jugar en su ciudad natal, encima en su campo, como le ocurriera el año pasado a Tampa Bucaneers, precisamente con Brady al frente. 

 

Tom Brady


Rams vs Bengals

Se trataba de la quinta Super Bowl para los Rams, incluyendo el título del año 2000, y de la tercera para los Bengals. Una final inesperada entre dos equipos que no entraban en casi ninguna quiniela, especialmente para los de Cincinnati, siendo la peor franquicia en cuanto a victorias en 2020 y 2021.

Rams vs. Bengals Superbowl

  • Primer cuarto

Ambos conjuntos arrancaron el partido mostrando su habilidad en la parcela defensiva. Una disciplina en la que sendos equipos destacan. 

Pese a ello, el marcador se abrió con un 'touchdown' de Odell Beckham a servicio de Stafford. Dos jugadores recién fichados para el cuadro angelino, en 2021, y que amortizaban su fichaje con los siete primeros puntos.

Los nervios parecían maniataban a Joe Burrow, incapaz de encontrar el temple a sus pases en este primer acto. Hasta que llegó la conexión entre el propio 'quaterback' y Chase, la misma que se había hecho famosa en la Universidad de Luisiana (LSU). Este buen 'drive' terminaba con menos puntos de los esperados para los Bengals, pero quitándose el cero del marcador para poner los 3 primeros puntos tras un 'field goal'.

  • Segundo cuarto

Las estadísticas de Stafford y de Beckham seguían mejorando y engordando, sumándose Kupp a la causa con el segundo TD de la noche tras seis jugadas. La acción no fue perfecta porque el 'extra point', pese a la aparente sencillez no se pudo sumar ese punto extra.

El 13-3 exigía respuesta y la tuvo tras un 'drive' largo y trabajado a base de pases para inaugurar la lista de TD para los Bengals y recortar la distancia a solo tres puntos.




Stafford cometía su primer error grave al arriesgar en exceso con una bomba que cambiaba de manos e impedía a los Rams mover el 13-10 con el que se llegaba al descanso. Aunque la peor noticia para los locales era la lesión de Odell Beckham.

  • Tercer cuarto

Si el descanso tuvo ritmo de rap y estuvo marcado por el hip-hop. con la vieja guardia comandada por Dr. Dre, Snoop Dogg, 50 cent, Mary J. Blige  y Eminem,  el partido empezó rápido como un grupo de speed-metal. El TD daba por primera vez ventaja a los Bengals por 13-17.

 

 

Burrow no solo había recuperado sensaciones sino que también asumía la responsabilidad en un cuarto down en el que se lanzaba al piso para conservar el oval y alargar el tiempo. El TD, la intercepción y finalmente el 'field goal' daba la vuelta a la tortilla y dejaba el electrónico en un 13-20 para los de Ohio.

Era el momento de dar una respuesta por parte de Los Angeles, quienes no fallaban y después de una elaborado 'drive' sumaban 3 puntos en un lanzamiento largo, aunque rozaron con la opción de haber profundizado más. 

El tobillo de Stafford se doblaba en el peor momento para su equipo, con cuatro por debajo y cada vez menos minutos en el segundero. Otra lesión, sumada a la de Beckham, de las que hacía daño.

  • Último cuarto
Los últimos quince minutos arrancaban con incertidumbre, la misma que provoca una moneda lanzada al aire, sin saber qué cara mostrará. La suerte le daba la espalda a Bengals con un Burrow que sufría un duro 'sack', excesivo y que dejaba también al otro mariscal de campo malherido.

En este duelo de defensas, y de QB supervivientes, afrontaba Stafford a falta de 6 minutos su gran reválida. Y Kupp conectaba en el momento clave con Stafford. Los californianos exprimían tanto el tiempo que se agotaba, en un final dramático que finalizaban a falta de 1:25, y tras varias repeticiones con un TD y, ahora sí, un extra point que ponía el 23-20 para Los Angeles Rams.

El turno final para los Bengals acababa en un muro llamado Aaron Donald, capaz de frenar a Burrow otra vez, y certificando el segundo título de los Rams en la NFL.

LinkWithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...