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miércoles, 18 de diciembre de 2013

Las finales de la Copa de Europa (1967-84)

La vieja Copa de Europa (1956-66) se había caracterizado por un dominio de los países latinos. Los vencedores de las diez ediciones disputadas hasta entonces eran Real Madrid, Benfica, Milan e Inter, demostrando el poder de los clubes españoles, portugueses e italianos. Pero todo iba a cambiar con la primera cita bajo el nuevo trofeo diseñado, once kilos de plata, que viajaban a Gran Bretaña, a la cuna del fútbol.

Los loenes de Lisboa
Un equipo formado por gente de la casa, todos nacidos en Glasgow o alrededores, y dirigidos por un entrenador de confesión protestante, en contraposición al marcado carácter católico de la entidad, se sobreponían al penalti materializado por Mazzola para conseguir el triunfo en Lisboa en 1967. El Celtic, capitaneado por el legendario Jimmy Johnstone, colocaba la estrella sobre el verde trébol.

Celtic, 1967

Sobreponiéndose a la tragedia
La Copa volvía a quedarse en las islas, un año después, devolviendo la alegría a un club que había sufrido mucho en el pasado. La tragedia del accidente aéreo de Múnich (1958) siempre ha estado presente en la historia del Manchester United pero quizás más en la generación superviviente liderada por Foulkes y Bobby Charlton a la que el técnico Matt Busby daba el toque final con los otros dos integrantes de la denominada 'Santísima Trinidad': George Best y Denis Law -quien estaba lesionado desde semifinales-.

Los 'diablos rojos' se impusieron en Wembley ante el Benfica de Torres y Eusebio por un contundente 4-1. La maldición de Guttmann seguía haciendo el efecto anunciado por el antiguo míster húngaro. Inglaterra, tras haber conseguido el Mundial de 1966, coronaba, por fin, a una de sus instituciones profesionales en lo más alto de Europa.

Plantilla del United en 1955, los denominados 'Busby Babes'
El paréntesis 'rossonero'
El duro camino del Milan hasta la final, con compromisos exigentes ante Celtic y United, no tuvo su reflejo en una final, a priori complicada, que terminó siendo sencilla. El Ajax de Cruyff, dirigido por Rinus Michels, pecó de inocente en un duelo donde los habituales goles de Rivera fueron sustituidos por los de Pierino Prati -autor de un 'hat-trick'-. El encuentro celebrado en Madrid, año 1969, se vivió con incidentes entre las dos aficiones, una situación a la que no estaba acostumbrado el fútbol español por aquel entonces.

La naranja mecánica
El extraordinario momento de una selección suele estar refrendado por la buena salud deportiva de sus clubes. Los Países Bajos asombraron con su 'naranja mecánica' que se quedaba a las puertas de su primer Mundial en 1974. Un escalón alcanzado por Feyenoord y Ajax.

La locura se instaló en Rotterdam con el entorchado europeo de 1970. El entrenador austriaco Ernst Happel construyó un equipo rocoso que remontaba el tanto de Gemell con las dianas de Israel y Ove Kindvall.

escudo del Ajax

El Ajax, archirrival del Feyenoord, se hacía con un histórico triplete en las ediciones que abarcaron los años 1971 y 1973. Panathinaikos -entrenado por Ferenc Puskás-, Inter y Juve fueron las tres víctimas de la escuadra de Ámsterdam en aquellas citas. Cruyff, Rep, Krol y Neskeens formaban la piedra angular de aquellos ajacied, cuyo reinado iba a encontrar el relevo en Múnich.

El poder bávaro
El combinado de Alemania Federal -campeón de mundo en 1974 y subcampeón de europa en 1976- tenía como base al Bayern Múnich. Los bávaros extendieron su dominio por el viejo continente con otro trienio de títulos, desde 1974 a 1976.

El Atlético de Madrid estuvo cerca de llevarse la 'orejona', pero un postrimero tanto de Schwarzenbeck en la prórroga llevó a la repetición del partido donde los 'rojos' no tuvieron piedad. Por aquel entonces, hasta 1976, no existían las tandas de penaltis en caso de empate tras el tiempo extra.

En las posteriores ediciones, Leeds -con dosis de vandalismo por parte de los jugadores y de sus propios hooligans- y el Saint-Etienne sucumbían ante un bloque plagado de grandes referentes del balompié teutón y mundial como Maier, Beckenbauer, Hoeness, torpedo Müller, Roth o Rummenigge.

Football it's coming home
La cuna del fútbol sólo contaba con la gloria del United. La explosión que se produjo a finales de los años 70 derivó en seis años consecutivos en los que la Copa de Europa no salió de Inglaterra. Tres vencedores distintos; uno imaginado y dos inesperados.

escudo del Liverpool

El rojo se había convertido en el color de moda para triunfar en Europa. El doblete 'red' tuvo un primer rival complicado con el Borussia Monchengladbach -Heynckes, Schäfer, Simonsen, Bonhof y Vogts- y un segundo más sencillo con el Brujas como cenicienta y en el que destacaba el míster Ernst Happel.

El Liverpool logró silenciar la marcha de Kevin Keegan, quien fichaba por el Hamburgo después de la final ante el 'Gladbach', para ser sustituido por otra futura leyenda de la ciudad de los Beatles: Kenny Dalglish.

Hablando de entrenadores, el tándem formado por Brian Clough y Peter Taylor eran los siguientes técnicos en inscribir su nombre en el torneo. El Nottingham Forest pasaba a ser el único club con más Copas de Europas que Ligas de sus país, ambas materializadas con sendos 1-0 de Francis y Robertson, los estiletes favoritos de Clough, ante Malmö y Hamburgo, respectivamente.

El bonito cuento de hadas que estaba viviendo el equipo terminó de forma brusca en su tercera tentativa en el máximo campeonato continental, cuando el Forest caía inesperadamente en primera ronda ante el CSKA Sofía.
Peter Taylor y Brian Clough, dos genios de los banquillos británicos.
El Liverpool alcanzaba la final de 1981 después de dejar en la cuneta al Bayern, mientras que el Real Madrid hacía lo propio con el Inter en una eliminatoria recordada por la multitud de objetos lanzados por los tiffosis de San Siro. Una tónica propia de esta década que tendría gravísimas consecuencias en el futuro.

Aquel conjunto merengue, conocido como el 'de los García', contaba con una gran representación de canteranos como Camacho o Vicente del Bosque, junto a dos referentes de la talla de Juanito y Santilla. Un plantel que fue incapaz de ofrecer resistencia ante el equipo de moda del continente: el Liverpool de Bob Paisley, con Kenny Dalglish, Lee, Souness y Kennedy como piezas más notables.

Villa Park, Birmingham
Si el triunfo del Forest había sido inesperado, no menos fue el del Aston Villa en 1982. Los 'villanos' de Birmingham defendían con solvencia y maximizaban los escasos goles que anotaron. No en vano, se plantaron en la final con 5 en 6 encuentros para derrotar al Bayern por 1-0.

Un partido que pasaba a la historia por la actuación de Spink. El portero suplente del Villa relevó al lesionado Rimmer, a los 6 minutos, para firmar una gran actuación frente a los Breitner, Rummenigge o Hoeness. 

El Hamburgo se italianiza
El inmaculado curso del Hamburgo en Bundesliga en la campaña 1982-83, con el récord de 36 partidos invicto -recientemente roto por el Bayern-, necesitaba de una dosis mayor de relevancia. La ruta hacia la cita de Atenas pudo sufrir un traspié con la eliminatoria ante la Real Sociedad, doblegando a los donostiarras tras un polémico arbitraje.

No eran los favoritos frente a la Juventus. Los 'bianconeros' lucían un once con Giovanni Trapattoni en el banquillo, dirigiendo a Gentile, Scirea, Cabrini, Bonini, Platini, Tardelli, Boniek, Bettega y Dino Zoff, el cual era batido por Felix Magath. Un chut que daba la 'orejona' al HSV.  

Magath, HSV, Juventus, goal, gol

El espectáculo de Bruce Grobbelaar
La final más anodina de la Copa de Europa, 1984, estaba condenada a terminar en el punto de penalti. La Roma de Falcao, Cerezo y Conti no aprovechó su condición de anfitrión, se disputaba en el Olímpico romano, desperdiciando la ocasión de coronarse como reyes del continente en casa.

El Liverpool de Dalglish y Rush necesitó de la excéntrica exhibición de su portero sudafricano Grobbelaar, a quien le habían aconsejado hacer muecas y moverse en exceso para despistar al contrario, en una tanda de penaltis que rozó la comedia y concluyó en tragedia 'giallorossi'. La pena máxima decisiva fue obra de Alan Kennedy, el mismo jugador que había marcado en París ante el Real Madrid. Un hombre nada habituado en la faceta goleadora y protagonista en sendas finales.

La reacción de los seguidores romanistas al ver el cuarto título de los 'reds' vaticinaban el negro porvenir que asolaba al fútbol. Unos oscuros nubarrones que descargarían toda su ira en la siguiente temporada, en la tragedia de Heysel.

miércoles, 30 de mayo de 2012

The Damned United: Brian Clough vs Don Revie

El fútbol no es una temática que haya aportado grandes películas al cine. Apenas unos cuantos filmes han pasado a la historia. Entre ellos 'The Damned United', adaptación de la novela de David Peace y llevada a la gran pantalla por Tom Hooper en 2009, antes de otorgarle un discurso al rey Jorge VI, en su siguiente éxito.

En esta ocasión, aprovechando la tormentosa, y pasajera, estancia del entrenador Brian Clough en el Leeds, sirve de eje para narrar, de manera no lineal, la carrera de uno de los técnicos más carismáticos del fútbol inglés, ligada a su amigo Peter Taylor y a la de su rival en los banquillos, Don Revie.

The Damned United

Brian Clough, el gran delantero
Brian Clough nació en Middlesbrough, como jugador tiene unos números envidiables en Inglaterra a razón de 251 goles en 274 partidos con el Middlesbrough (197 goles en 213 encuentros) y Sunderland (54 dianas en 61 partidos). Colgó las botas en 1965 tras una grave lesión que le tuvo apartado dos años de los terrenos y que condicionó su prematura retirada.

La First Division perdía un gran ariete y ganaba un nuevo entrenador, el más joven de la era profesional, de apenas 30 años.

Clough y Taylor se especializan en ganar ligas
Si como futbolista sus números eran soberbios, en los banquillos terminó por ser un personaje legendario. Como entrenador inició su actividad en el Hartlepools United formando pareja con su inseparable e indispensable compañero de fatigas, Peter Taylor, con quien ya había compartido vestuario durante la etapa de ambos en el Middlesbrough.

Clough y Taylor guiaron a dos clubes hacia las cotas más altas de su historia: el Derby County (dirigido en la etapa de 1967-73), que llevaba una década abandonado y naufragando por la categoría de plata y conducirlo al histórico primer campeonato de liga para los 'carneros'. Posteriormente, trabajando para el Nottingham Forest realizaron la misma exitosa ruta, desde la segunda división a 'First Division', consiguiendo también el estreno liguero para los 'reds' y alcanzando sueños impensables al lograr dos veces la Copa de Europa (1979 y 1980), firmando un curioso dato, que probablemente nunca se superará: ser la institución con más títulos continentales que campeonatos nacionales.

Sólo una leyenda como Herbert Chapman había logrado en Inglaterra conquistar la competición doméstica con dos equipos diferentes: Huddersfield Town Football Club y el Arsenal. De esta manera, el tándem formado por Clough y Taylor entraban en un selecto grupo de técnicos de prestigio, igualando así a otros mitos contemporáneos de los banquillos ingleses como Don Revie en el Leeds y Bill Shankly en el Liverpool.

Peter Taylor y Brian Clough
Peter Taylor (izquierda) y Brian Clough (derecha)
Don Revie, el rival a batir 
Nació, al igual que Clough, en Middlesbrough y también jugó como delantero bajo la camiseta rojiblanca del Sunderland. Su historial de traspasos, sumando sus cuatro ventas, le convirtieron en el futbolista más caro de la historia en aquel momento: Hull City, Manchester City, donde vivió la legendaria final de 1956 con Bert Trautmann en la portería, Sunderland y Leeds.

Su paso en el Leeds, en el final de su carrera le sirvió para tomar la responsabilidad de compaginar el papel jugador y entrenador en su última campaña, una decisión transitoria tomada por la institución que acabó marcando una era.

Sus drásticas propuestas sorprendieron en el club: una de sus primeras medidas fue la de modificar la política del filial y la segunda: cambiar la indumentaria del equipo, que pasaba del azul y amarillo al blanco, emulando al mejor equipo del momento, década de los 60, el Real Madrid.

Casualidades de la vida, de blanco el Leeds rompió la mala racha de resultados y vivió una etapa gloriosa caracterizada por triunfos, títulos y un regreso a la élite del fútbol inglés en 1964, que no se abandonó hasta 1982.

Los chicos de Revie (desde 1961 a 1974), con jugadores como Peter Lorimer, Jack Charlton -hermano de Bobby-, Johnny Giles y el talentoso escocés Billy Bremner, se hicieron con 2 Ligas, 1 Copa, 1 Copa de la Liga y 2 Copas de Ferias, llenando las vitrinas de Ellan Road que no se volverían a abrir hasta 1992 para recibir la tercera liga.

Esta brillante época se caracterizó por un juego físico, más agresivo, profesionalizado y brusco que los hizo valedores de ser uno de los planteles más odiados de la First Division. ganándose el sobrenombre del dirty Leeds (el sucio Leeds).


El mérito de Revie fue hacer del equipo un cuadro compacto, gracias a su gran conocimiento táctico al que se le añadía un trato paternalista hacia sus pupilos que se sentían protegidos y ligados a su míster, ofreciendo su mejor versión, con un punto de agresividad mayor que el de sus adversarios y llevando los encuentros al aspecto físico, donde el Leeds era superior al resto de equipos ingleses.

Don Revie y Billy Bremner, en la final de Copa de 1972. Foto propiedad de mightyleeds.co.uk
En 1974, Revie daba el paso más importante de su carrera: tomar los mandos de la selección que había sufrido el fracaso de no acudir a la Copa del Mundo de 1974, siendo eliminados en la fase de clasificación ante Polonia, recordada por la grandiosa actuación del meta visitante Tomaszewski en Wembley.

Revie dejaba tras de sí el recuerdo de 13 exitosos años en el Leeds, cuyo banquillo iba a ser sorprendentemente ocupado por uno de los técnicos con el que había tenido más problemas y discusiones: Brian Crough.

Se rompe el matrimonio deportivo
La pareja Clough-Taylor se rompió por un espacio de tiempo, Taylor continuó al frente del Brighton & Hove Albion y Clough aceptaba un reto personal de dirigir al mejor equipo de Inglaterra: el Leeds, que además tenía el morbo personal de haber sido entrenado por su gran rival, Don Revie.

La corta estancia de Clough, apenas 44 días, estuvo marcada por la huella que había dejado Revie y la nula relación de Clough con los capos del vestuario de Ellan Road condicionada por declaraciones incendiarias tanto a su llegada como por las que había realizado habitualmente, en una de las columnas periodísticas donde escribía, en contra de uno de los equipos que practicaba un fútbol más trabado, sucio y al límite del reglamento.

Además, Clough intentó imponer su vieja guardia, trayendo futbolistas leales que habían estado junto a él en otros proyectos y todo ello sin Peter Taylor. Los nefastos resultados y el ambiente irrespirable en el vestuario del vigente campeón de liga, acabaron con la aventura de Clough, incapaz de haber superado a su archienemigo Revie en su propia casa.


La entrevista en la televisión de Yorkshire
Tras ser despedido del Leeds, en 1974, Clough fue entrevistado junto a Don Revie, en un encuentro pactado (no como aparece en la película) que sirvió para mostrar claramente el odio mutuo que ambos técnicos se profesaban. Fue un programa moderado por el periodista Austin Mitchell en un debate tenso, enriquecedor y sincero en el que dos posturas diametralmente opuestas se encontraban en un plató de la TV de Yorkshire.

Revie era el espejo en el que la mayoría de técnicos querían mirarse, pero Brian Clough comenzaba a escribir su particular versión de Blancanieves para mostrarse como el mejor de todo el reino.


Taylor, el contrapunto de Clough
Clough, quien padecía serios problemas de alcoholismo, era una persona prepotente, arrogante, con un discurso directo, mordaz, polémico y un extraordinario motivador que sabía llevar a sus hombres al mejor estado anímico con prácticas poco habituales como: llevarse toda la plantilla del Forest a Mallorca para desfasar durante toda semana, como previo a la disputa de la final continental contra el Hamburgo o hacer que Frank Carson, cómico irlandés, contara chistes en el vestuario antes de un partido.

Taylor era el contrapunto, dejando los focos y la atención a Clough, siendo el equilibrio en las decisiones que en la mayoría de los casos provocaban situaciones tensas en las relaciones entre la dirección técnica y la cúpula directiva.

Ambos imprimieron a sus clubes un toque de romanticismo, un brillo de tradicionalismo entre un profesionalismo que comenzaba a emerger en las Islas con un fútbol práctico, de toque y apertura a bandas, respetuoso con los colegiados, tenían prohibido protestar, y algo alejado de la violencia que adquirían ciertos encuentros de la década de los 70 y 80.

Peter Taylor y Brian Clough
Peter Taylor y Brian Clough, en la final europea de Madrid en 1980

Clough y Taylor sabían elegir a sus jugadores, futbolistas en muchos casos con grandes cualidades que habían permanecido ocultas hasta la aparición del tándem técnico que sabía exprimir el talento de sus hombres. Uno de los casos más notables fue el de John McGovern que pasó de jugar la cuarta división a levantar la ‘orejona’ como campeón de Europa.

Todo ello gracias a un vínculo de confianza y lealtad que creaba con sus hombres, que solían acompañar a Brian Clough en cada uno de los destinos, como Dave Mackay, el citado Mc Govern, O’ Hare, Collin Todd o el escocés , famoso por su gol en 1978, Archie Gemmill. Futbolistas, en muchos casos, que dejaban de brillar cuando no estaban bajo la dirección de Clough y Taylor

El milagro futbolístico del Forest 
La nefasta experiencia del Leeds fue compensada, con creces, con el milagro futbolístico del Forest. Un conjunto de segunda división al que Clough, acompañado esta vez de Taylor, supo moldar con sus propios patrones. En esta etapa volvían a sumarse la retahíla de lugartenientes fieles a la pareja: McGovern, O’Hare, Gemmill, a los que se alistaban jugadores que Taylor era capaz de localizar, futbolistas sin apenas opciones de mostrar su categoría, pero con hambre de títulos y una enorme necesidad de explotar aunque fuera en sus últimos días de carrera deportiva.

Aquella plantilla dominó el continente por dos años consecutivos, además del título doméstico, un éxito sin precedentes que coronó a una generación de jugadores como Martin O'Neill, Peter Shilton, Viv Anderson, Trevor Francis o John Robertson.

Celebración de los jugadores del Forest tras el gol de Robertson en la final europea de 1980
Una vida con el Forest 
Su idilio con el Notthinghan Forest duró 18 temporadas, hasta 1993, firmando la mejor época del club bajo su eterno jersey verde, aunque su despedida se vio empañada por el descenso de categoría de la institución y la imagen deteriorada de Clough, cuyo alcoholismo avanzaba mermando la capacidad del brillante técnico.

A pesar de sus números, tanto como jugador y entrenador, su historia personal con la selección fue la de un amor platónico: se enfundó dos veces la camiseta de los tres leones y nunca fue seleccionador con Inglaterra, un eterno candidato cuyas formas no casaban con la rectitud de la Football Association.

La pérdida de Peter Taylor
Desde 1982, la eterna pareja Clouh-Taylor se rompió deportivamente llegando en los últimos años a deteriorarse la relación amistosa. En 1990 la media naranja deportiva de Clough, Taylor, dejaba de exprimir talentos y fallecía en España.

Brian Clough murió en septiembre de 2004, su dependencia a la bebida, acrecentada desde la muerte de Peter Taylor, provocó numerosos problemas físicos que terminaron por quitarle la vida.

Estatua de Clough y Taylor en Derby. Foto propiedad de Russ Hamer
A título póstumo tiene otro hito, el hecho de que se hayan erigido tres estatuas en lugares distintos: Middlesbrough, Nottingham y Derby, en la que comparte espacio para la posteridad con su amigo Peter Taylor.

A pesar de la rivalidad existente entre estas dos últimas localidades: Derby y Nothingham, el legado que dejó en los corazones de la provincia hizo que la carretera que une dichas ciudades se denomine la carretera de Clough. Es hijo adoptivo de ambas poblaciones y el encuentro que los enfrenta tiene en juego el trofeo en honor al malogrado técnico.
El camino de Clough. Foto propiedad de Russ
Frases para la posteridad de Clough
  • "Si Dios hubiera querido que jugáramos al fútbol en las nubes, hubiera puesto hierba ahí arriba". 
  • "Dicen que Roma no se hizo en un día. Pero yo no estaba dirigiendo aquel trabajo". 
  • A sus hinchas del Derby "Sólo empezaron a cantar al final, cuando ya íbamos ganando por un gol. Quiero oírlos cuando estemos perdiendo. Son vergonzosos".
  • A los jugadores del Leeds en su primer día de trabajo: "Hasta donde yo sé, podéis tirar todas esas medallas que habéis ganado estos años a la basura, ya que las ganasteis todas robando". 
  • Tras sus 44 días al frente del Leeds: "Hoy es un día espantoso... para el Leeds United" .
  • Sobre su delantero: "John Robertson era un joven realmente muy poco atractivo. Si un día me encontraba un poco mal, me sentaba al lado suyo. Parecía el maldito Errol Flynn comparado con él. Pero le dabas un metro de césped y era un artista. El Picasso de nuestro deporte". 
  • "Si me discutiera un jugador, nos sentaríamos juntos unos veinte minutos, hablaríamos del asunto y al final decidiríamos que yo tengo razón".
  • "Dios no te ha dado seis tacos para que los claves en la pierna de un rival".
  • "No fue un gran partido, ellos fueron un equipo aburrido. De hecho, Suecia es una nación aburrida. Pero hemos ganado, qué importa lo demás".
  • "No digo yo que fuera el mejor entrenador del mundo. Pero siempre ocupé el primer puesto de la lista".
  •  "No quiero epitafios de frases profundas ni nada de ese rollo. He aportado algo. Espero que eso sea lo que digan de mí, y ojalá le haya gustado a alguien".
Claro que sí, señor Clough.

jueves, 11 de noviembre de 2010

El derbi más antiguo del mundo: Sheffied - Hallam, los primeros clubes y el 'Boxing Day'

Este deporte que amamos nació cuando William Prest y Nathaniel Creswick, residentes de la ciudad inglesa de Sheffield y apasionados del críquet (el cual sólo practicaban en verano), pensaron en desarrollar una actividad de ocio que pudieran disfrutar en cualquier momento del año. Aquellos juegos de balón que solían realizar en los ratos libres fue la solución: había nacido el fútbol.

Sheffield, la cuna del balompié
Para ello fundaron el 24 de octubre de 1857 el primer club para esta nueva disciplina (Sheffield F.C.) estableciendo también las reglas para practicarlo, las cuales se conocen como "El código Sheffield" o simplemente como "Las reglas de Sheffield".

En 1860 nacía el Hallam F.C., también afincado en Sheffield, convirtiéndose en el segundo equipo de la historia. El 26 de diciembre de 1860, ambos conjuntos disputaron el primer partido, o lo que es lo mismo el primer derbi, el cual se repite anualmente.

Poco después, se produjo una reunión, el 26 de Octubre de 1863, en la Taberna de Freemason (situada en la Great Queen Street de Londres) donde se creó la F.A. (Asociación de Fútbol de Inglaterra). Éste pasaba a ser el primer órgano de gobierno del deporte. Una de sus primeras medidas fue adoptar y modificar el código que se había realizado por parte del Sheffield.

La fiebre por el fútbol se extiende por el mundo
La historia del fútbol había comenzado y la pasión por el balompié se había extendido por todo el planeta fundándose los primeros clubes:
1860 Munchen, bandera, flag, banderín,
  • Alemania, el 1860 Munchen (1860)
  • En Inglaterra aparecen el Notts County (1862), Stoke City (1863) y Nottingham Forest (1865). 
  • En Escocia, Queen's Park Football Club (1867) y Kilmarnock (1869). 
  • El primer club francés dedicado al balompié fue Le Havre Athletic Club (1872), dado que el Racing de París de 1882 comenzó su actividad futbolística en 1896.
  • En Suiza, el FC St. Gallen (1879)
  • En Bélgica, el Royal Antwerp CF (1880), de la ciudad de Amberes.
  • En Hungría se funda el Ujpest (1885), en Budapest. 
  • Los pioneros de la península ibérica fueron la Académica Coimbra (1887), en Portugal. 
    Académica de Coimbra, Decano, equipo más antiguo Portugal,
  • El privilegio en los Países Bajos lo ostenta el Sparta de Rotterdam (1888), mismo año en el que ve la luz un histórico europeo, como es el Celtic de Glasgow.
  • En España nuestro decano fue el Recreation, más tarde pasó a denominarse Recreativo, afincado en Huelva (1889)
  • En Italia las primeras asociaciones de calcio están marcadas por su origen británico. La primera escuadra fue el Genoa (1893), ya que el F.C. Pro Vercelli (de 1892) se refundó en 2010, que al igual que el Milan (1899) y otros tantos clubes nacidos en el siglo XIX tienen el nombre de sus instituciones escritas en inglés.
  • El cuero traspasaba todo tipo de fronteras y cruzaba el océano: Quilmes (1887), en Argentina y Peñarol (1891), en Uruguay, contribuían a extender la fiebre por el fútbol en el continente americano.
Genoa, escudo,
Sheffield y Hallam, tan amateurs como cuando nacieron
Toda esta conquista del balón por tierras remotas para extender este idolatrado deporte se lo debemos a estos equipos pioneros que parecen seguir su existencia alejados del éxito del fútbol:

Hallam, Sheffield, derbi, El Sheffield F.C hoy en día es un equipo semiprofesional que juega en el octavo escalón del fútbol inglés (no tiene ningún vínculo con ninguno de los dos equipos más importantes de la ciudad ni con el Sheffield United, aunque contribuyera a su fundación, ni con el Sheffield Wednesday). Sin ningún título internacional y con premios menores nacionales, eso sí son el club por excelencia (también se les conoce como The Club), su presidente de honor es Joseph Blatter y tienen la orden de mérito de la FIFA (otorgada en 2004).

Por otra parte, el Hallam F.C, puede presumir orgulloso de haber conquistado el primer título que se jugó oficialmente, en 1867 The Youndan Cup, y de jugar en Sandygate Road, que ostenta el récord de ser el campo de fútbol más antiguo del mundo. Actualmente, como sus vecinos, camina por el fútbol semi amateur en el noveno nivel de las divisiones inglesas, ajenos al glamour de la Premier.

San Esteban, patrón del 'boxing day'
El 26 de diciembre, festividad de San Esteban, es el día en el que se celebra en los países que formaron parte del Imperio Británico el tradicional boxing day, Una celebración ancestral cuyo significado viene del gesto que surgía tras el día de Navidad, por parte de las clases nobles, de obsequiar a sus empleados con un aguinaldo y con cajas con comida y ropa. Un regalo que se ha convertido, con el paso del tiempo, en una jornada especial y significativa en el deporte. Una fecha ineludible del calendario.

El fútbol, además, tiene una cita con la historia en este 'día de las cajas' con en el enfrentamiento que tendrá lugar en Sandygate Road, con capacidad para 1.000 elegidos, entre The Countrymen de color azul y los Ancients de color rojo sobre la hierba con más solera de nuestro querido deporte, 150 añazos para celebrar el primer derbi de la historia. ¡Felicidades!

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