jueves, 9 de julio de 2026

La gran noria de Villaverde: 10 años girando con el Mad Cool

 En una época donde varios festivales han tenido que cancelar su cartel por falta de financiación público o privada y por falta de público, evidenciando que la oferta supera a la demanda y que el público demanda otro tipo de oferta, el Mad Cool sigue afianzándose como uno de los colosos en España, junto al Sónar y el Primavera Sound (ambos en Barcelona), el BBK Live (Bilbao), Festival Internacional de Benicàssim, el FIB (Castellón), el Arenal Sound de Burriana, también en la provincia de Castellón o el Resurrection Fest Estrella Galicia (Viveiro, Lugo), cuya apuesta metalera pasó de ser arriesgada a un rotundo acierto. Un camino que quiere emular el Rock Imperium, en Cartagena (Región de Murcia).

El Mad Cool, asentado actualmente en el distrito madrileño Villaverde tras su periplo por Valdebebas y la Caja Mágica, ha soplado las velas por sus diez años de música, diversión, gastronomía y entretenimiento. Todo ello bajo la atenta mirada de su característica noria, nuevo símbolo de la capital.

Para celebrar esta fecha tan redonda, la organización ha pasado de ofrecer tres días de actuaciones a los cuatro de esta edición. Más de 70 artistas y cinco escenarios donde disfrutar y vivir la música: un parque de atracciones musical para adultos con noria incluida.


Mad Cool Festival en Villaverde (Madrid), del 8 al 11 de julio de 2026

El cartel, tan variado como siempre, cuenta con cabezas de cartel como Foo Fighters, Moby, Florence And The Machine, Lorde, Twenty One Pilots, Kings Of Leon, Pixies, A Perfect Circle -el otro proyecto musical del cantante de Tool-, Nick Cave & The Bad Seeds, las tres hermanas mexicanas que forman el grupo The Warning, Arde Bogotá, que apareció por sorpresa bajo un seudónimo, Pulp o The Black Crowes, entre otros.

Un popurrí de bandas que han seducido a distintas generaciones, y a veces a las mismas, que se mueven entre el pop y el rock, entre el indie y la electrónica, entre los elementos más tradicionales a los más vanguardistas.

Y, en parte, es uno de los encantos del Mad Cool. Un lugar de reunión de fanáticos de la música que encuentran en varios días a algunos de sus grupos favoritos, mientras descubren otros que estaban fuera de su radar.

Dicen que la vida es una tómbola, y también una gran noria donde disfrutas del panorama para bajarte cuando quieres. Lo mismo que en el Mad Cool.


lunes, 6 de julio de 2026

Haga calor o llueva; todos somos felices con Garbage

Los años 90 vivieron un repunte para el papel de las mujeres en el rock. Varios grupos o solistas de distintos estilos, como The Cranberries, Hole, Skunk Anansie, Alanis Morissette, Portishead, Dover, The Cardigans, L7, Guano Apes y No Doubt, entre otros, reinaron en el panorama musical con voces femeninas liderando sus formaciones en ese decenio.

 Garbage fue uno de ellos, con la polifacética Shirley Ann Manson al frente. Una escocesa pelirroja, al más puro estilo de la princesa Mérida en 'Brave', cuyo carisma contribuyó al éxito del grupo, convirtiéndose sus dos primeros álbumes 'Garbage' (1995) y 'Version 2.0' (1998) en auténticos referentes del rock alternativo, lo que les llevó a escribir, posiblemente, uno de los mejores temas principales para una película del agente 007 James Bond: The World Is Not Enough (El Mundo Nunca Es Suficiente).

Casi tres décadas después de su creación y con un reciente disco publicado, 'Let All That We Imagine Be The Light' (2025), el octavo de estudio del grupo estadounidense al que se le añade ese toque escocés de Shirley, como un buen trago de whisky, Garbage vuelve a Madrid, en esta ocasión, no al Mad Cool —su 'jardín' festivalero habitual—, y sí al Botánico, el rincón verde más doctorado de la capital.

Garbage Botánico Madrid

Garbage en el Festival Noches del Botánico de Madrid, 5 de julio de 2026

El gran aval de la formación es la actitud rebelde de Shirley Manson, cuyo apellido es real y no tiene ningún vínculo familiar con el cantante apodado como Marilyn Manson, una casualidad que los llevó a conectar más allá de su imagen oscura. De hecho, ambos llegaron a trabajar juntos en una canción que nunca vio la luz. 

Había empezado a anochecer cuando Garbage empezaba su actuación, bonita metáfora para este grupo de rock alternativo con múltiples variantes: como la música electrónica, el trip-hop, toques industriales, densos y tenebrosos. Un cóctel musical que bien venía para refrescar otra noche tropical. Y lo hacía tras la hermosa melodía que Angelo Badalamenti escribió para el personaje Laura Palmer de la icónica serie Twin Peaks. Otro guiño a los noventa y a la figura de la mujer misteriosa de la mano de David Lynch.

Mejor embrujo musical no podría haber escogido el cuarteto, convertido en este tour en quinteto con la presencia de Nicole Fiorentino, para este repaso discográfico personal, desde los años 90 hasta la actualidad, de una banda cuya fama sigue en el anterior siglo y no ha sabido, quizás, replicarlo en las últimas etapas.

No en vano, fueron más celebradas las apariciones de himnos como Stupid Girl (1995) o I Think I'm Paranoid (1998) que el fatalista There's No Future In Optimism o la pegadiza e industrial Hold (2025) con las que empezaron el set. Entre medias se cruzaban cortes que no eran tan antiguos ni tan modernos, pero que han calado hondo, como ese melancólico It’s All Over But The Crying (2005) o ese guitarrero Empty (2016).

Shirley no paraba de interactuar, bromear y hablar sobre la Copa del Mundo de fútbol, acerca de política, destacando la belleza de Pedro Sánchez, también había hueco en su discurso para el feminismo y el edadismo, centrado en la figura de Madonna, a través del tema Chinese Fire Horse, que le sirvió de excusa para mostrar su amor por Escocia y España, un país que siempre le recibe con calor, real y metafórico. 

Shirley Manson abanicándose en su actuación en Madrid


La noche se prestaba también para un homenaje directo a The Cure en forma de Lovesong y uno indirecto a Joy Division con No Horses, cuya densa atmósfera post-punk puede recordar a un cruce entre Depeche Mode y Nine Iinch Nails.

Pocos artistas tienen esa vitalidad que posee Manson entre tanta atmósfera sombría y recuerdos tristes. Pocos artistas tienen el bagaje de Butch Vig, uno de los cerebros del grupos, además de productor, con un bagaje tan sobresaliente a su espalda como el 'Nevermind' de Nirvana, culmen del grunge, o el 'Siamese Dream' de Smashing Pumpkins, otro referente de la época junto a la ópera prima de Garbage.

Un dueto así, junto a los habilidosos Duke Erikson y Steve Marker, no podían decepcionar, por ello guardaron para el tramo final la artillería pesada que el público madrileño rugía por escuchar When I Grow Up y Push It. Haciendo vibrar a todo el mundo para luego meterlo en formol con esa adictiva confesión íntima llamada The Day That I Met God. Una lluvia de notas hechas con sintetizadores y entremezcladas con melancolía.

 Para terminar, no podía faltar la ironía hecha temazo con un título tan sugerente como I'm Only Happy When It Rains, precisamente una crítica a ese grunge al que contribuyó Butch Vig a hacer internacional y con el que tuvo que pelear Garbage para sacar la cabeza desde los más profundo de la 'basura' a todos los rincones del planeta, aunque el mundo nunca parezca suficientemente grande.


jueves, 2 de julio de 2026

Pennywise: pogos, payasos y un himno punk

 California ha sonado durante varias décadas a punk. El sol golpeando en el cielo, las ruedas del skate surcando el asfalto y las tablas de surf jugando con las olas, mientras muchas bandas se protegían bajo la sombrilla de Epitaph, el sello discográfico fundado por Brett Gurewitz, guitarrista de Bad Religion.

Uno de esos grupos que salieron a la luz a finales de los 80 fue Pennywise, homenajeando al terrorífico payaso creado por el novelista Stephen King, con un punk, hardcore melódico, tan habitual de esas calles y playas, sin la fama internacional de otros paisanos, como NOFX, Blink-182, Green Day, The Offspring o los propios Bad Religion, pero con un directo demoledor y son autores de uno de los himnos más representativos del género.

Con este enorme legado se presentaba el cuarteto estadounidense en su gira por la Península Ibérica, una parada poco habitual en sus tours, especialmente en Madrid, que convertía todavía en más especial su visita por la capital española.


Pennywise + End It + Bladders en la Sala La Riviera de Madrid, 1 de julio de 2026

Los madrileños Bladders fueron los encargados de calentar motores, en otro sofocante día en la capital. Su punk-rock fue una agradecida brisa sonora. Los siguientes en pasar por vicaría eran End It, procedentes de Baltimore con un hardcore tan crudo que el bajo parecía afilarse con los amplificadores. La peculiar voz de Akil Godsey ofrece un resultado final distinto a otros grupos del gremio.

Pocas presentaciones necesita Pennywise. A estas alturas de la película, ninguna. Peaceful Day sonaba a una cruel ironía, porque la pista de La Riviera se convertía en una improvisada zona de combate con pogos, crowd surfing, empujones, cuerpos sudorosos y gargantas que amenazaban con resquebrajarse.

A las canciones propias, como Same Old Story o Waiting, se le sumaban chascarrillos entre Fletcher Dragge y Jim Lindberg, confesiones políticas y proclamas anti-Trump, además de homenajes a un sinfín de grupos: por un lado, los improvisados al ver qué bandas llevaba el público en sus camisetas, y por el otro, algunos más preparados como el popurrí dedicado a NOFX o el Do What You Want de los admirados Bad Religion.

Tampoco podía faltar el tema homónimo Pennywise, también el Society, con los fans haciendo los coros e incluso una versión distinta del popularísimo Stand By Me, que empezaba calmado para transformarse en un vendaval que parecía difícil de superar. Pero sí, obviamente había una bala más.

Muchas canciones tienen el calificativo de himno, pero pocos himnos pueden calificarse en un nivel tan alto como Bro Hymn. Una catarsis colectiva, una gota de sudor cayendo lentamente mientras suena el bajo y crece un coro mágico donde grupo y público rompen la cuarta pared para unir el alma y cuerpo en esta oda afligida a la amistad ideada por Jason Thirsk, que con el paso del tiempo se ha transformado en un festivo homenaje póstumo a él mismo. De esas paradojas que tiene la vida. De esas contradicciones que tiene el punk.


miércoles, 24 de junio de 2026

Linkin Park ya no empieza de cero con Emily Armstrong

 Olvidar a alguien que ha sido muy importante en tu vida es muy complicado. Sustituirlo es todavía más complejo. Cuando el grupo Linkin Park se planteó volver a la carretera tras el suicidio de su guía Chester Bennington, pocos podían sospechar que el relevo iba a ser una mujer. Una manera de acabar con las especulaciones para elevar el debate a otra dimensión.

Las comparaciones son siempre odiosas. Es algo que sabemos todos y que Emily Armstrong también asume. Su papel no es fácil, y hay aficionados que no se lo ponen sencillo, pero el resultado está ahí. El nuevo disco, muy inteligentemente llamado 'From Zero' (2024), es un regreso a los orígenes sabiendo lo que eres y lo que puedes ofrecer. Un álbum que mira al futuro pero asentándose en el pasado.

Desde el fallecimiento del cantante Chester Bennington, 20 de julio de 2017 —justo el mismo día en el que su gran amigo Chris Cornell hubiera cumplido años, lo que demuestra que el vínculo de amistad entre ambos músicos era extraordinario—, el silencio se apoderó lógicamente de la banda y las giras quedaron como recuerdos en papel y fotografías. 

Huérfanos de su música y viudos del nu metal, Linkin Park devolvía la ilusión con el último disco y el posterior tour que vuelve a traer a los californianos a España. La cuenta se ha vuelto a iniciar.

Linkin Park + Clipse + Phantogram en el Auditorio Miguel Ríos de Rivas Vaciamadrid, 23 de junio de 2026

El dúo estadounidense Phantogram, Sarah y Josh —muy en la línea de Massive Attack con unas elegantes atmósferas de trip-hop—, y los también norteamericanos Clipse hip hop urbano a cargo de los hermanos Thornton con mucha temática racial que quizás no cuaja tan bien en Europa—, ambas formaciones pelearon contra el calor y encendieron a la audiencia con sus bailables propuestas musicales. Quizás el cambio de orden de los teloneros hubiera sido un acierto.

Si uno vuelve, que sea a lo grande. Una máxima que ha aplicado Linkin Park en esta gira por España. Un concierto largo, espectacular y donde no han faltado los grandes clásicos ni los nuevos temas. Más de veinte canciones y dos horas tocadas con pasión e intensidad ante un público sediento de su música, especialmente en un día tan tórrido como el que asolaba España.

Si el Barça superó la salida de Messi y el Real Madrid la de Cristiano Ronaldo, los grandes grupos musicales también se reinventan para hacer frente a la marcha de sus ídolos, aunque ese ídolo sea Chester Bennington. 

Porque era una noche para centrarse en el 'From Zero', pero sin olvidarse del 'Meteora' o el 'Hybrid Theory', las dos columnas de Hércules de los estadounidenses en su carrera musical y los dos grandes referentes para algunos despistados que siguen encerrados en aquellos discos, aunque el grupo no haya parado de evolucionar, como un sistema operativo con sus actualizaciones y parches de seguridad.

Desde cero comenzó el show con varios actos divididos en canciones de distintas etapas y un desenlace. Pronto las guitarras se fusionaron con los teclados y los samplers de Joe Hahn. Pronto las voces de Emily y Mike Shinoda se empezaban a solapar y relevar, cada vez con mayor complicidad. Linkin Park había regresado en una nueva versión tras nueve años de ausencia en Madrid. 

The Emptiness Machine o Up From The Bottom se mezclaban con Points Of Authority y Somewhere I Belong. El segundo acto lo arrancaba The Catalyst, que bien podría aparecer en el Sonar, con algunas sorpresas como Where'd You Go, que incluso queda mejor en este formato que con Fort Minor, y un ramillete de canciones nuevas y alguna que otra versión, como ese bonito guiño a Tears For Fears.

La sentida versión de Lost fue acortada, y fue una auténtica lástima, aunque se compensó con Breaking The Habit y What I've Done, porque tirar de clásicos es algo que ha funcionado siempre. El grupo se gustaba, especialmente Emily, cuya actitud punk es muy notoria e iba a más. 

Cualquiera podría pensar que sonarían pocos temas más, pero siempre hay que dejar sitio para el segundo plato y el postre, porque a todos nos gusta el dulce. From The Inside, Numb, Heavy Is The Crown y Bleed It Out daban la oportunidad a las nuevas generaciones de probar este material vintage en vivo junto a las nuevas propuestas, porque se notaba gran presencia juvenil entre el público, evidenciando que hay una nueva hornada de fanáticos.

Papercut, In The End y Faint hacían vibrar definitivamente las cuatro pistas, algunas muy alejadas del escenario, y las también remotas gradas del Miguel Ríos, aquejadas de problemas de sonido. Un desenlace muy bienvenido que ponía fin a la actuación.


Al final de la noche, con los ecos de los viejos himnos flotando en el aire caluroso de Rivas, quedó claro que no se trataba de olvidar a Chester, sino de homenajearlo de la única manera que una banda y sus aficionados saben hacerlo: reviviendo su legado musical. Las lágrimas, ya casi secas, siguen ahí, pero la música ha vuelto a sonar. Linkin Park ha restablecido su sistema y la cuenta, efectivamente, se ha iniciado. Con fuerza. Ya no desde cero.


martes, 16 de junio de 2026

Todos los raros fuimos al Botánico a ver a John Boy bajo la lluvia

Un nicho de mercado a veces es más rentable que una campaña global. Sin buscarlo, Love Of Lesbian firmaron esta sentencia a partir de 2005 al aparcar el inglés en sus letras y abrazar el castellano. Con este gesto, llegó su explosión comercial, convirtiéndose en una de las banderas del 'indie español' desde principios del siglo XXI.

A veces un error es también un acierto, la grabación accidental de una película porno lésbica dio al traste con los recuerdos de la infancia del cantante barcelonés Santi Balmes, pero otorgó un nombre con gancho para este proyecto musical que camina con soltura entre el pop y el rock, siempre con un trasfondo poético en sus letras.

Ahora que se acerca su trigésimo aniversario, el grupo catalán ofrece tres conciertos en Madrid dentro del Festival Noches del Botánico, emulando e su paisana Rigoberta Bandini —con quien han colaborado musicalmente—, y demostrando el poder de convocatoria de ambas formaciones.


Love Of Lesbian en el Festival Noches del Botánico de Madrid, 15 de junio de 2026

Un poco más tarde de lo acordado, el habitual cuarteto catalán, convertido para esta gira en una sección de diez músicos, se presentaba ante su Ejército De Salvación de Madrid. Título homónimo de su último disco y una grandísima canción, de esas que navegan con soltura entre el pop, con un arranque suave y otoñal, para desembocar en el rock más independiente en una noche tormentosa de primavera.

Se empezaba por lo más nuevo para seguir con lo más antiguo, como los primeros días en la playa, donde muestras lo primero que te has comprado y luego sigues con las prendas de siempre, que venían en forma de Cuando No Me Ves, Bajo El Volcán o 1999.


Entre medias llegaba otra de las nuevas, Contradicción, con Rigoberta Bandini en la grabación de estudio asomando en las pantallas, lo que restaba naturalidad al dueto, justo sobre el mismo escenario donde Paula Ribó había estado una semana antes.

La Champions Y El Mundial, título tan apropiado en estas fechas, sí que es una contradicción. En un vídeo que sirve como homenaje a Tarantino —que cuenta con la colaboración de Leiva— y donde el grupo disfruta por TV de la primera Copa de Europa del Barça, la de Koeman, que también está en el Mundial, aunque aquello no fuera todavía la Champions. Una pequeña contradicción que se perdona.

No fue el único guiño futbolístico a la noche, porque el nombre de Cucurella y su fichaje por el Real Madrid también salió a colación entre tema y tema.

Santi Balmes, y Julián Saldarriaga se marcaban un set acústico con mucha nostalgia y sensibilidad. Música Para Ascensores elevaba el directo a otro nivel de intimidad, a la planta elegida por los soñadores, quienes también se habían tomado Un Día En El Parque muy tranquilo y evocador, especialmente estando en el Jardín Botánico de la Complutense.


25 años son muchos, y también muchos éxitos y pocos fracasos. La noche no se iba a alargar, pero La Noche Eterna se volvía épica con la aparición de la lluvia. La cual espabilaba a los 4.000 seguidores de la banda, hasta entonces tímidos y apocados.


 El diluvio, lejos de estropear el desenlace, ofrecía una estampa única y mística. El nuevo himno La Hermandad —que podría también firmarlo Arde Bogotá— sonó más creíble, con una comunidad envuelta en chubasqueros azules que bailaban la nueva danza de la lluvia. Los mismos que forman parte del Club De Fans De John Boy. como el viejo himno que no podía faltar a la cita. Lo nuevo y lo viejo dándose el relevo.



Y no, lejos de terminar, el espectáculo seguía con Allí Dónde Solíamos Gritar, Los Irrompibles y Oniria e Insomnia, digna despedida para mandar a dormir a su público, y aprovechar para secarse por tanta agua acumulada y melancolía desbordada.


sábado, 6 de junio de 2026

Rigoberta Bandini encuentra su centro de gravedad

 Los apodos o alias son muy habituales en el mundo de la música. Rigoberta Bandini, cuyo verdadero nombre es Paula Ribó, adoptó su seudónimo de sumar el nombre de Rigoberta -homenaje indirecto a la activista guatemalteca Rigoberta Menchú- y el apellido Bandini -un guiño al personaje de ficción Arturo Bandini, de John Fante-, con esta identidad, se ha consolidado como una de las figuras relevantes del indie español.

La artista catalana eleva el término "artista" a lo más alto. No solo canta, compone, escribe y actúa; también brilla en el papel de presentadora, como en la gala de los Goya, galardón que obtuvo en 2024, y fue la voz de personajes tan icónicos como Chihiro, Caillou o la princesa Mérida en 'Brave', dada su vertiente de actriz de doblaje. Aunque no fue hasta 2019 cuando el proyecto musical ve la luz y es en 2022, a raíz de su participación en el Benidorm Fest, cuando salta realmente a la fama. 

Y es que aquella edición histórica del Benidorm Fest de 2022, con Chanel, Tanxugueiras y Rigoberta Bandini como grandes candidatas a acudir a Eurovision, dio con la hispano-cubana como candidata de RTVE al certamen y Paula Ribó junto a su equipo fueron agraciados con el cariño del público, demostrando la máxima de que a veces los "perdedores" terminan siendo ganadores, especialmente con ese Ay, Mamá que va camino de ser un nuevo himno generacional. 

En estos últimos años Paula Ribó no deja de añadir buenas noticias a su intensa vida, más ahora con su segundo embarazo recién anunciado. En el apartado musical, dos son sus creaciones: 'La Emperatriz' y 'Jesucrista Superstar', haciendo alusión a su edad en el momento de gestación del disco, 33 años, y a la reivindicación de la mujer, una temática habitual y presente en su obra.

Rigoberta Bandini Noches del Botánico

Rigoberta Bandini en el Festival Noches del Botánico de Madrid, 5 de junio de 2026

En una edición especial como es el décimo aniversario del Noches del Botánico, Paula Ribó y su proyecto musical Rigoberta Bandini no podían faltar a la cita, abriendo el festival y firmando tres noches consecutivas de actuaciones, a la altura de una gran estrella, a la altura de lo que es. 

El pop electrónico, a veces psicodélico e inclasificable, evidenciado en JAJAJA arrancaba un repertorio tan variado como la vida misma: Simpática Pero Problemática, con ese aire ochentero, e In Spain We Call It Soledad, con su atmósfera más vanguardista y experimental; ambas igualmente bailables y disfrutables. Si Almodóvar hubiera nacido en este siglo, habría compartido una versión de la Movida Madrileña con ella.

Ribogerta Bandini en el Botánico

Sonaron otros temas más intimistas, como esa carta de amor de una madre a su hijo hecha canción y que toma por nombre Canciones De Amor A Ti o Amore Amore Amore, presentada con una ronda de chupitos para las primeras filas y con un leve toque de radiofórmula italiana clásica, tanto como el homenaje a Massiel con El Amor, la gran bandera eurovisiva en España. Hablando de banderas e iconos, Pamela Anderson también tenía su homenaje particular en el concierto, al igual que Julio Iglesias.


La ternura de Aprenderás o Cançó De Primavera, cantada en su lengua materna, se cruzaban con el humor de rescatar aquel célebre Mayonesa, que todavía no ha caducado, y que se agitaba con el contorneo de las simpáticas coristas, empezando por Belén Barenys, prima de Paula, cuyo rol va más allá haciendo duetos y voces de apoyo.

Llegaba el instante de repasar los grandes temas de la barcelonesa, como ese pegadizo Kaiman, formado por unos estribillos geniales y modernos, que rivalizan con los de Perra, donde el sonido de los sintetizadores flotaba como libélulas en una noche estrellada como las de Van Gogh y coloridas como un cuadro de Gauguin. 


Si algo tiene Rigoberta Bandini es el espíritu positivo de su mensaje, a la par que reivindicativo, tras pasar por una batidora emocional que diluye los grumos de la realidad. Too Many Drugs precedía al duelo de cabeza, como si fuera un pulso entre Real Madrid - Barça o un Barça - Real Madrid, club muy vinculado al padre de la barcelonesa, Pepe Ribó, quien es presidente de las Peñas del Real Madrid en Cataluña. Otra contradicción más dentro de este genial rompecabezas.

Ay Mamá se transformaba en una nana grupal y reivindicativa, escenificado al mostrar los pechos, para culminar con Busco Un Centro De Gravedad Permanente porque, como dice el tema, ella busca "un lugar del que no se quiera bajar". Un lugar que, al menos, ya ha encontrado su público madrileño después de estas noches.


martes, 24 de marzo de 2026

Suede: sensualidad, verdades y cintas de vídeo

 Así como hay cuatro jinetes del Apocalipsis, 4 fantásticos y cuatro tortugas ninjas, en el rock también hay cuatro grandes: los del thrash metal (Metallica, Megadeth, Slayer y Anthrax), los de Seattle (Nirvana, Pearl Jam, Alice In Chains y Soundgarden) y los del brit-pop (Oasis, Blur, Pulp y Suede).

Suede era el más elegante de este cuarteto de grupos británicos, como ese chaval que no se mete en problemas mientras sus compañeros de viaje hacen el gamberro, especialmente Oasis y Blur, con esa pugna que recordaba al pulso que mantuvieron en su momento los Rolling y los Beatles. Suede era ese chico triste que dibujaba en el recreo mientras fumaba. Pura sofisticación.

Eran la enésima banda favorita del Reino Unido, justo en el instante en el que surgían muchas bandas favoritas para algunas generaciones. Los dos primeros discos, 'Suede' (1993) y 'Dog Man Star' (1994), fueron dos obras maestras, muy similares en algunos aspectos y distintas en otros, pasando de publicar un disco crudo, directo y con aires juveniles, a un trabajo más reflexivo, nihilista y musicalmente recargado con arreglos orquestales. El virtuosismo del guitarrista Bernard Butler encajaba en la sensualidad que impregnaba Brett Anderson. Una fórmula que apuntaba a ser más exitosa que la de Coca-Cola.

La química entre ambos se rompió en 1994 con la marcha de Butler, pero no la trayectoria del grupo, el cual reclutó a un jovencísimo y talentoso Richard Oakes para seguir seduciendo. Sería en 2004 cuando la formación se tomó un largo paréntesis que se abriría de nuevo en 2010. Así hasta el presente, tras muchos aciertos, algunos errores y un sinfín de recuerdos sobre el asfalto.

 'Antidepressants' (2025) es el décimo disco, con Brett Anderson al micrófono, Mat Osman al bajo y Simon Gilbert a la batería, tres de los pilares del grupo desde su fundación; Richard Oakes a la guitarra y al piano, y Neil Codling como guitarrista y teclista. Quinteto actual de garantías para otra nueva gira. Aquel chico que fumaba y dibujaba en el recreo ha crecido, pero no ha perdido la intensidad en su mirada.


Suede + Swim School en la Sala La Riviera de Madrid, 23 de marzo de 2026

 Parafraseando al protagonista del libro de Alta Fidelidad, escrito por Nick Hornby, no sé si escuchamos a Suede porque estamos tristes, o si estamos tristes porque escuchamos a Suede.

En un universo musical donde los grupos suelen calcar el repertorio de una ciudad a otra, Suede está cambiando el patrón en este tour, demostrando que son un grupo distinto, ajeno a las reglas. Es una metáfora perfecta de su propia propuesta: personal e impredecible. 

Tras una buena actuación de los escoceses Swim School, muy en la onda de Garbage, Suede saludaba a La Riviera con dos muestras del último álbum: Disintegrate, con una fuerte papel en la percusión, y el tema homónimo al último trabajo Antidepressants, con aires post-punk a lo Joy Division o New Order. Mientras que Trash y Animal Nitrate devolvían al grupo al siglo anterior con un estilo pop y más indie.

A Brett le ha cambiado la voz, ahora es más áspera y menos aterciopelada, será cosa de la edad o del tabaco, o de ambos factores, pero sigue siendo un timbre igual de magnético. Porque él es de esas personas que conquistan con su cuerpo, su carisma y su voz. Bendita voz, aunque esta noche no estuviera en su mejor versión.

Concierto de Suede en La Riviera, vía www.setlist.fm

The Drowners fue el single con el que debutó Suede en un ya lejano 1992. Lo bueno es que se mantiene fresco, actual y cercano, máxime si la estrella baja de los cielos para mezclarse con el público, para delirio de sus fans masculinos y, especialmente, femeninos.

El combo británico no quería dejarse ninguna etapa, aunque ello supusiera sacrificar clásicos, y diluir la actuación. It Starts And Ends With You, Pale Snow, con esa interesante atmósfera que dan los sintetizadores, y I Don't Know To Reach You rebajaban la frecuencia cardiaca hasta la aparición de la siempre alegre Filmstar, recibida con un tono festivo, al igual que Can't Get Enough, con esos coros que buscan y encuentran complicidad.

Brett no paraba de moverse, contornearse, hacer girar al micrófono sobre sí mismo o subirse a los monitores como un Cristo del Corcovado sobre un pedestal. A estas alturas, llevaba la camisa tan ceñida y empapada que más que ropa parecía un océano de su propia deshidratación, como un sufrido veraneante disfrutando de la playa.

Pocos grupos encajan tan bien en una tarde lluviosa como Suede. Pocos grupos suenan tan bien en un coche, en una carretera oscura. Pocos grupos pueden hacerte llorar de emoción, ya sea bajo la lluvia o conduciendo. Eso es Suede: una banda que convierte cualquier momento en algo íntimo, especialmente si suena June Rain, de los mejores temas que han compuesto en las últimas décadas.

 She Still Leads Me es una elegía a la madre de Brett. Instrumentalmente es positiva, muy en la línea armónica de Echo & The Bunnymen o The Cure, pero frágil en su esencia.

  Trance State rezuma a escena de Miami Vice, ochentera, con los sintetizadores sonando mientras la brisa te despeina en un descapotable. Michael Mann al imaginario volante en este tema tan cinematográfico. 'Autofiction' es la versión punk de Suede, potente pero sin perder el glamour.

 The Wild Ones llegaba en formato acústico, con Richard a la guitarra, y Brett a capela, permitiéndose el lujo de cantar una parte sin la ayuda del micrófono, pese a que tenía la voz tomada. Otro logro más que desbloqueaba el artista, que sigue en su prime gracias a la implicación.

El tramo final era un maravilloso discurrir entre nuestra vidas, entre las adolescencias y etapas juveniles de los presentes. Todo a ritmo de palmas y de éxitos como Everything Will Flow, Beautiful Ones, Metal Mickey o So Young. Ya no somos tan jóvenes como cuando sonaba, pero Brett sabe que es eternamente atractivo y arrebatador y juega con ello, y los que no somos guapos y arrebatadores jugamos a serlo a veces, aunque sabemos que perdemos esa partida. Él es el Dorian Grey del rock alternativo.

 Todavía había tiempo para un bis, aunque en el camino se quedaran tantas joyas sin asomar. Decía Brett Anderson que escribió Dancing With The Europeans por la inspiración que tuvo en España por su especial conexión con el público, como el de esta noche de Madrid, que después de tanta nostalgia y melancolía no ha parado de bailar con sensualidad al ritmo de Suede.


domingo, 15 de marzo de 2026

Grey Daze: el legado grunge de Chester Bennington está vivo

 Sustituir a un cantante es una de las tareas más complicadas que existen para un grupo musical. Sustituir a un cantante por fallecimiento es una labor todavía más delicada. Linkin Park ha sufrido ese trance tras la pérdida de Chester Bennington en 2017, quien dejó huérfanos a millones de fans.

Antes de que Linkin Park se convirtieran en ídolos de masas, Chester había hecho sus primeros pinitos musicales en la década de los 90 junto al baterista Sean Dowdell, en una época marcada por el estilo grunge que impregna el sonido de aquel proyecto musical llamado Grey Daze, heredero del estilo de Alice In Chains y Stone Temple Pilots.

Tras dos décadas de silencio prolongado y tras dos álbumes de estudio 'Wake Me' (1994) y 'No Sun Today' (1997), Grey Daze volvió en 2016 a la actividad, pero la muerte de Chester truncó el plan. Tras un concierto homenaje en 2023, con gran recibimiento de los seguidores, reavivaron la llama que ya había empezado a crepitar con 'Amends' (2020), una versión instrumental modernizada manteniendo la voz de Chester, al igual que con 'The Phoenix' (2022).

Ahora, con un nuevo EP y ya con la voz de Cris Hodges como pieza angular desde 2023, han llegado a España por primera vez, en una gira de escenarios pequeños con la que conectar mejor con su fiel audiencia, y ver cuál es su dimensión. Empezar nunca fue fácil. Empezar cuando ya habías empezado es todavía más complicado.

Grey Daze, Madrid, Sala UNI

Grey Daze + Jack Bennett en la Sala UNI de Madrid, 14 de marzo de 2026

La Sala UNI es un pequeño local en Madrid, en el corazón de Chamberí, que pasa bastante desapercibida desde el exterior. Una bonita metáfora que encaja con la carrera profesional de Grey Daze, quienes han tenido una discografía bastante inadvertida en el mundo del rock, pese a su calidad, pero conocida entre los adeptos de Chester y Linkin Park.

Unos cuantos privilegiados pudimos asistir previamente a un breve epílogo a cargo de Cristin Davis y Kenny Bulka a la guitarra, Evan Nichols al bajo, Cris Hodges al micrófono y Sean Dowdell en la batería, fundador en el pasado y líder espiritual presente de Grey Daze. El quinteto de Phoenix, Arizona, tocó Monster You Adore y Shadows, esta última elegida por una seguidora.

Grey Daze, Madrid, Sala UNI, 2016, live

 Antes de la descarga definitiva de Grey Daze, Jack Bennett actuó él solo como telonero, y se bastó, con sus guitarras eléctricas y un cartón de gazpacho que no le terminó de convencer. Mucho arte y paciencia para el neoyorquino, que sí convenció a los presentes.

Se iba llenando la sala para comprobar el directo de la banda, que no ha defraudado en absoluto, tanto en fondo como en forma, con una entrega de las que se echan últimamente de menos en el panorama musical.

Arrancaban con More Than I Can Offer, del nuevo EP homónimo, con un Cris desatado que se mostraba como un león enjaulado, dando vueltas entre sus compañeros, pese a la estrechez del escenario. La tranquilidad asomaba parcialmente con She Shines, con esos vaivenes que seducen constantemente. Saturation con los años, y tras la remasterización, se ha vuelto más electrónica y fascinante; cruzando el siglo con estilo.

El vértigo seguía con Fake Little Lies, que pertenece también a su reciente EP y muestra la ruta que puede conducir al grupo en los próximos años: algo menos 'grunge' y más experimental, pero igual de contundente.  

Grey Daze, Madrid, Sala UNI, setlist, 2016,

Las sombrías guitarras de Just Like Heroin, tan poéticamente derrotistas, recuerdan a las baladas de Nirvana. Por su lado, Holding You en su reciente versión es un pelotazo que pone patas arriba cualquier escenario. Ese "Stop Me, If You Can" del estribillo es premonitorio, porque a partir de ese punto la canción se acelera. Cris se había metido al público en el bolsillo, con su alegría contagiosa y sus ganas de congeniar con todos.

Sometimes arranca muy suave para dar gas después, como una Ducati en MotoGP. Un tema que podría haber firmado perfectamente Alice In Chains en los 90. Una década tan creativa como autodestructiva para las estrellas musicales, pero tremendamente estimulante para los que seguimos aquí.

Cris Hodges, Grey Daze,

La melancolía se iba brevemente para dar paso a la felicidad con ese cover popero y divertido que es el Anything, Anything (I'll Give You). Sin descanso, Wake Me y Monster You Adore, aportaban lo viejo y lo nuevo, como las tradiciones de las bodas. Para levantar las copas con Drag, la cual era solo una voz en la sala, con unos coros espectaculares llenos de desolación.

Cada grupo tiene un tema bandera, a veces tres o cuatro para ondear, por lo que Morei Sky podría izarse como una de ellas. No es solo una canción, es también una confidencia hecha en un diario imaginario. Frases que se tatúan en el alma como "If I had a second chance, I'd make amends. Only to find myself Losing in the end". Y Cris se lo tomó al pie de la letra, porque abandonó el escenario para perderse literalmente entre la gente en otro de los momentos de la noche. Una catarsis grupal.

 

Cris Hodges, Grey Daze, live, Madrid,

Still Screaming es otra muestra de lo más reciente del quinteto, perteneciente al recién publicado EP 'More Than I Can Offer' (2026). Justo antes de la sorpresa en forma de Man In The Box, de otra gran voz desaparecida del rock como era la de Layne Staley y sus Alice In Chains.

Más recuerdos y miradas al cielo con Soul Song, otro corte intimista, de los que invitan a ser escuchados en la soledad de la noche y que se quedan perennemente en la cabeza en estado latente, aquí llegó uno de los grandes homenajes a Chester, y es que la canción lo merece, y el artista también. 


Sickness ponía el primer cierre del repertorio con su alternancia de riffs pesados y cambios en el registro de voz, donde se lucía de nuevo Cris, cuyo timbre es muy similar al de Chester, no en vano participó en una banda tributo a Linkin Park.

El bis final lo rubricó Shadows, y si se alguien necesitaba un chute de vitamina, B12, tan apropiado por el nombre como por el ritmo que marca el bajo y la batería. Es de esos cortes que provocan maremotos sonoros sobre mareas humanas; y en el epicentro, la voz de Cris. Una gran elección para cerrar una grandísima actuación, de las que crean adeptos.

Con Grey Daze siempre uno se plantea lo siguiente: por qué no tuvieron tanto éxito en el pasado y cuándo van a tenerlo en el futuro. El mundo necesitaba a Chester y el circo del rock necesita a grupos como Grey Daze: honestos, con un puñado de grandes canciones y con mucha energía.


sábado, 21 de febrero de 2026

Equipos históricos en España: la primera edición de LaLiga

 Febrero es el mes del amor, es cuando se celebra el Año Nuevo Chino, también es época de Carnaval y el Día de la Marmota, la celebración de la Super Bowl es en las dos primeras semanas, al igual que el All Star de la NBA. En el fútbol español también es un momento especial, dado que la primera jornada de LaLiga se disputó un 10 de febrero de 1929.

¿Qué clubes son los históricos en España?

 Depende de a qué consideremos histórico: si es por antigüedad, aunque desde hace un tiempo hay clubes que han variado la fecha de fundación, por títulos conseguidos o por la masa social que movilizan. Lo que sí es innegable es que diez instituciones fueron las que jugaron la edición inaugural de la Primera División de España de fútbol, y una, el Real Club Recreativo de Huelva, es la más antigua (1889), el Decano del fútbol español.


 

Los 10 clubes fundadores de LaLiga en España

Después de varios intentos fallidos, se decidió hace un siglo que participaran en una liga los campeones coperos (Athletic, Real Madrid, Barça, Real Unión, Arenas y Español), y algunos subcampeones del Campeonato de España, actual Copa del Rey -como el Athletic de Madrid o el Europa-, ocupando la Real Sociedad la plaza que le correspondía al Ciclista Foot-ball Club de San Sebastián, campeones coperos de España en 1909 y entidad predecesora de los guipuzcoanos.

La décima posición de la lista la ocupó el Real Racing Club, quienes superaron tres duras eliminatorias de promoción, ante el Valencia, Betis y Sevilla, en una final que se llegó al tercer partido para cubrir esta histórica última plaza disponible.

Curiosidades de la época: Cabe recordar que el RCD Español no cambió su actual denominación a RCD Espanyol, hasta 1995, y que el Atleti se denominaba por aquel entonces Athletic de Madrid, dada la influencia vasca en su nacimiento, y que no sería Club Atlético de Madrid hasta 1947, antes fue Club Atlético Aviación. Otra anécdota es que el Real Madrid había estrenado en esa década su condición de Real.

El Europa, actualmente conocido como CE Europa, siempre vinculado al barrio de Gràcia de Barcelona, es junto al Real Unión de Irún, los únicos de la lista que disputan en la actualidad sus partidos fuera de la liga de fútbol profesional, pese al poso histórico que acumulan.

Es decir, había cuatro equipos vascos:

  • Athletic Club, de Bilbao
  • Arenas Club, de Getxo, Bizkaia - Vizcaya
  • Real Sociedad, de San Sebastián - Donosti
  • Real Unión de Irun, Gipuzkoa - Guipúzcoa.

Tres equipos catalanes, todos de Barcelona:

  • FC Barcelona
  • Español, por aquel entonces
  • Europa

Tres equipos castellanos, ya que la Comunidad de Madrid no estaba constituida y Cantabria no tuvo su Estatuto de Autonomía hasta 1982.

Primer gol en la historia de la Liga, obra de Pitus. Fuente: RTVE

El primer gol de la historia de LaLiga en España

 Hablando del Espanyol, el conjunto perico logró el primer gol de la historia de LaLiga en España. Fue el 10 de febrero en el Estadio de Sarriá de Barcelona y su autor fue José Pitus Prat, en un encuentro ante el Real Unión de Irún que terminó 3-2. El guardameta del conjunto vasco era Antonio Emery, cuya familia siempre ha estado vinculada al fútbol, como su nieto Unai Emery, exjugador y entrenador de renombre, y a la entidad irundarra, caso de Igor Emery, hermano de Unai.


El primer campeón de LaLiga en España y ningún descendido

El FC Barcelona fue el campeón de la primera edición de la Liga en España, temporada 1928-29. Los azulgranas sumaron 25 puntos, mientras que el subcampeón fue el Real Madrid con 23 unidades. El Racing quedó último y disputó una promoción para el descenso que logró eludir.

Clasificación de LaLiga
Clasificación de LaLiga 1928-29, fuente: Bdfutbol
 

En la Segunda división, el campeón fue el Sevilla, que promocionaba al ascenso, y empatado a 22 puntos con el Iberia Sport Club, desaparecido equipo de la ciudad de Zaragoza. Cabe recordar que en aquella época la victoria era solo de dos puntos. No fue hasta el curso 1995-96 cuando se contabilizaron los tres puntos por partido ganado.

Casualmente, Sevilla y Racing, que ya se habían visto las caras para ver quién ocupaba la plaza para la primera edición de LaLiga, tuvieron que medirse de nuevo, esta vez en un doble partido para la permanencia: el Racing por haber ocupado el 10º puesto en Primera y los hispalenses por su primera posición en Segunda. Los santanderinos remontaron en los Campos de Sport de El Sardinero, por lo que el campeonato se cerró sin ningún descendido en esta histórica primera edición de LaLiga que va camino de celebrar su 100 años.



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