martes, 24 de marzo de 2026

Suede: sensualidad, verdades y cintas de vídeo

 Así como hay cuatro jinetes del Apocalipsis, 4 fantásticos y cuatro tortugas ninjas, en el rock también hay cuatro grandes: los del thrash metal (Metallica, Megadeth, Slayer y Anthrax), los de Seattle (Nirvana, Pearl Jam, Alice In Chains y Soundgarden) y los del brit-pop (Oasis, Blur, Pulp y Suede).

Suede era el más elegante de este cuarteto de grupos británicos, como ese chaval que no se mete en problemas mientras sus compañeros de viaje hacen el gamberro, especialmente Oasis y Blur, con esa pugna que recordaba al pulso que mantuvieron en su momento los Rolling y los Beatles. Suede era ese chico triste que dibujaba en el recreo mientras fumaba. Pura sofisticación.

Eran la enésima banda favorita del Reino Unido, justo en el instante en el que surgían muchas bandas favoritas para algunas generaciones. Los dos primeros discos, 'Suede' (1993) y 'Dog Man Star' (1994), fueron dos obras maestras, muy similares en algunos aspectos y distintas en otros, pasando de publicar un disco crudo, directo y con aires juveniles, a un trabajo más reflexivo, nihilista y musicalmente recargado con arreglos orquestales. El virtuosismo del guitarrista Bernard Butler encajaba en la sensualidad que impregnaba Brett Anderson. Una fórmula que apuntaba a ser más exitosa que la de Coca-Cola.

La química entre ambos se rompió en 1994 con la marcha de Butler, pero no la trayectoria del grupo, el cual reclutó a un jovencísimo y talentoso Richard Oakes para seguir seduciendo. Sería en 2004 cuando la formación se tomó un largo paréntesis que se abriría de nuevo en 2010. Así hasta el presente, tras muchos aciertos, algunos errores y un sinfín de recuerdos sobre el asfalto.

 'Antidepressants' (2025) es el décimo disco, con Brett Anderson al micrófono, Mat Osman al bajo y Simon Gilbert a la batería, tres de los pilares del grupo desde su fundación; Richard Oakes a la guitarra y al piano, y Neil Codling como guitarrista y teclista. Quinteto actual de garantías para otra nueva gira. Aquel chico que fumaba y dibujaba en el recreo ha crecido, pero no ha perdido la intensidad en su mirada.


Suede + Swim School en la Sala La Riviera de Madrid, 23 de marzo de 2026

 Parafraseando al protagonista del libro de Alta Fidelidad, escrito por Nick Hornby, no sé si escuchamos a Suede porque estamos tristes, o si estamos tristes porque escuchamos a Suede.

En un universo musical donde los grupos suelen calcar el repertorio de una ciudad a otra, Suede está cambiando el patrón en este tour, demostrando que son un grupo distinto, ajeno a las reglas. Es una metáfora perfecta de su propia propuesta: personal e impredecible. 

Tras una buena actuación de los escoceses Swim School, muy en la onda de Garbage, Suede saludaba a La Riviera con dos muestras del último álbum: Disintegrate, con una fuerte papel en la percusión, y el tema homónimo al último trabajo Antidepressants, con aires post-punk a lo Joy Division o New Order. Mientras que Trash y Animal Nitrate devolvían al grupo al siglo anterior con un estilo pop y más indie.

A Brett le ha cambiado la voz, ahora es más áspera y menos aterciopelada, será cosa de la edad o del tabaco, o de ambos factores, pero sigue siendo un timbre igual de magnético. Porque él es de esas personas que conquistan con su cuerpo, su carisma y su voz. Bendita voz, aunque esta noche no estuviera en su mejor versión.

Concierto de Suede en La Riviera, vía www.setlist.fm

The Drowners fue el single con el que debutó Suede en un ya lejano 1992. Lo bueno es que se mantiene fresco, actual y cercano, máxime si la estrella baja de los cielos para mezclarse con el público, para delirio de sus fans masculinos y, especialmente, femeninos.

El combo británico no quería dejarse ninguna etapa, aunque ello supusiera sacrificar clásicos, y diluir la actuación. It Starts And Ends With You, Pale Snow, con esa interesante atmósfera que dan los sintetizadores, y I Don't Know To Reach You rebajaban la frecuencia cardiaca hasta la aparición de la siempre alegre Filmstar, recibida con un tono festivo, al igual que Can't Get Enough, con esos coros que buscan y encuentran complicidad.

Brett no paraba de moverse, contornearse, hacer girar al micrófono sobre sí mismo o subirse a los monitores como un Cristo del Corcovado sobre un pedestal. A estas alturas, llevaba la camisa tan ceñida y empapada que más que ropa parecía un océano de su propia deshidratación, como un sufrido veraneante disfrutando de la playa.

Pocos grupos encajan tan bien en una tarde lluviosa como Suede. Pocos grupos suenan tan bien en un coche, en una carretera oscura. Pocos grupos pueden hacerte llorar de emoción, ya sea bajo la lluvia o conduciendo. Eso es Suede: una banda que convierte cualquier momento en algo íntimo, especialmente si suena June Rain, de los mejores temas que han compuesto en las últimas décadas.

 She Still Leads Me es una elegía a la madre de Brett. Instrumentalmente es positiva, muy en la línea armónica de Echo & The Bunnymen o The Cure, pero frágil en su esencia.

  Trance State rezuma a escena de Miami Vice, ochentera, con los sintetizadores sonando mientras la brisa te despeina en un descapotable. Michael Mann al imaginario volante en este tema tan cinematográfico. 'Autofiction' es la versión punk de Suede, potente pero sin perder el glamour.

 The Wild Ones llegaba en formato acústico, con Richard a la guitarra, y Brett a capela, permitiéndose el lujo de cantar una parte sin la ayuda del micrófono, pese a que tenía la voz tomada. Otro logro más que desbloqueaba el artista, que sigue en su prime gracias a la implicación.

El tramo final era un maravilloso discurrir entre nuestra vidas, entre las adolescencias y etapas juveniles de los presentes. Todo a ritmo de palmas y de éxitos como Everything Will Flow, Beautiful Ones, Metal Mickey o So Young. Ya no somos tan jóvenes como cuando sonaba, pero Brett sabe que es eternamente atractivo y arrebatador y juega con ello, y los que no somos guapos y arrebatadores jugamos a serlo a veces, aunque sabemos que perdemos esa partida. Él es el Dorian Grey del rock alternativo.

 Todavía había tiempo para un bis, aunque en el camino se quedaran tantas joyas sin asomar. Decía Brett Anderson que escribió Dancing With The Europeans por la inspiración que tuvo en España por su especial conexión con el público, como el de esta noche de Madrid, que después de tanta nostalgia y melancolía no ha parado de bailar con sensualidad al ritmo de Suede.


domingo, 15 de marzo de 2026

Grey Daze: el legado grunge de Chester Bennington está vivo

 Sustituir a un cantante es una de las tareas más complicadas que existen para un grupo musical. Sustituir a un cantante por fallecimiento es una labor todavía más delicada. Linkin' Park ha sufrido ese trance tras la pérdida de Chester Bennington en 2017, quien dejó huérfanos a millones de fans.

Antes de que Linkin' Park se convirtieran en ídolos de masas, Chester había hecho sus primeros pinitos musicales en la década de los 90 junto al baterista Sean Dowdell, en una época marcada por el estilo grunge que impregna el sonido de aquel proyecto musical llamado Grey Daze, heredero del estilo de Alice In Chains y Stone Temple Pilots.

Tras dos décadas de silencio prolongado y tras dos álbumes de estudio 'Wake Me' (1994) y 'No Sun Today' (1997), Grey Daze volvió en 2016 a la actividad, pero la muerte de Chester truncó el plan. Tras un concierto homenaje en 2023, con gran recibimiento de los seguidores, reavivaron la llama que ya había empezado a crepitar con 'Amends' (2020), una versión instrumental modernizada manteniendo la voz de Chester, al igual que con 'The Phoenix' (2022).

Ahora, con un nuevo EP y ya con la voz de Cris Hodges como pieza angular desde 2023, han llegado a España por primera vez, en una gira de escenarios pequeños con la que conectar mejor con su fiel audiencia, y ver cuál es su dimensión. Empezar nunca fue fácil. Empezar cuando ya habías empezado es todavía más complicado.

Grey Daze, Madrid, Sala UNI

Grey Daze + Jack Bennett en la Sala UNI de Madrid, 14 de marzo de 2026

La Sala UNI es un pequeño local en Madrid, en el corazón de Chamberí, que pasa bastante desapercibida desde el exterior. Una bonita metáfora que encaja con la carrera profesional de Grey Daze, quienes han tenido una discografía bastante inadvertida en el mundo del rock, pese a su calidad, pero conocida entre los adeptos de Chester y Linkin' Park.

Unos cuantos privilegiados pudimos asistir previamente a un breve epílogo a cargo de Cristin Davis y Kenny Bulka a la guitarra, Evan Nichols al bajo, Cris Hodges al micrófono y Sean Dowdell en la batería, fundador en el pasado y líder espiritual presente de Grey Daze. El quinteto de Phoenix, Arizona, tocó Monster You Adore y Shadows, esta última elegida por una seguidora.

Grey Daze, Madrid, Sala UNI, 2016, live

 Antes de la descarga definitiva de Grey Daze, Jack Bennett actuó él solo como telonero, y se bastó, con sus guitarras eléctricas y un cartón de gazpacho que no le terminó de convencer. Mucho arte y paciencia para el neoyorquino, que sí convenció a los presentes.

Se iba llenando la sala para comprobar el directo de la banda, que no ha defraudado en absoluto, tanto en fondo como en forma, con una entrega de las que se echan últimamente de menos en el panorama musical.

Arrancaban con More Than I Can Offer, del nuevo EP homónimo, con un Cris desatado que se mostraba como un león enjaulado, dando vueltas entre sus compañeros, pese a la estrechez del escenario. La tranquilidad asomaba parcialmente con She Shines, con esos vaivenes que seducen constantemente. Saturation con los años, y tras la remasterización, se ha vuelto más electrónica y fascinante; cruzando el siglo con estilo.

El vértigo seguía con Fake Little Lies, que pertenece también a su reciente EP y muestra la ruta que puede conducir al grupo en los próximos años: algo menos 'grunge' y más experimental, pero igual de contundente.  

Grey Daze, Madrid, Sala UNI, setlist, 2016,

Las sombrías guitarras de Just Like Heroin, tan poéticamente derrotistas, recuerdan a las baladas de Nirvana. Por su lado, Holding You en su reciente versión es un pelotazo que pone patas arriba cualquier escenario. Ese "Stop Me, If You Can" del estribillo es premonitorio, porque a partir de ese punto la canción se acelera. Cris se había metido al público en el bolsillo, con su alegría contagiosa y sus ganas de congeniar con todos.

Sometimes arranca muy suave para dar gas después, como una Ducati en MotoGP. Un tema que podría haber firmado perfectamente Alice In Chains en los 90. Una década tan creativa como autodestructiva para las estrellas musicales, pero tremendamente estimulante para los que seguimos aquí.

Cris Hodges, Grey Daze,

La melancolía se iba brevemente para dar paso a la felicidad con ese cover popero y divertido que es el Anything, Anything (I'll Give You). Sin descanso, Wake Me y Monster You Adore, aportaban lo viejo y lo nuevo, como las tradiciones de las bodas. Para levantar las copas con Drag, la cual era solo una voz en la sala, con unos coros espectaculares llenos de desolación.

Cada grupo tiene un tema bandera, a veces tres o cuatro para ondear, por lo que Morei Sky podría izarse como una de ellas. No es solo una canción, es también una confidencia hecha en un diario imaginario. Frases que se tatúan en el alma como "If I had a second chance, I'd make amends. Only to find myself Losing in the end". Y Cris se lo tomó al pie de la letra, porque abandonó el escenario para perderse literalmente entre la gente en otro de los momentos de la noche. Una catarsis grupal.

 

Cris Hodges, Grey Daze, live, Madrid,

Still Screaming es otra muestra de lo más reciente del quinteto, perteneciente al recién publicado EP 'More Than I Can Offer' (2026). Justo antes de la sorpresa en forma de Man In The Box, de otra gran voz desaparecida del rock como era la de Layne Staley y sus Alice In Chains.

Más recuerdos y miradas al cielo con Soul Song, otro corte intimista, de los que invitan a ser escuchados en la soledad de la noche y que se quedan perennemente en la cabeza en estado latente, aquí llegó uno de los grandes homenajes a Chester, y es que la canción lo merece, y el artista también. 


Sickness ponía el primer cierre del repertorio con su alternancia de riffs pesados y cambios en el registro de voz, donde se lucía de nuevo Cris, cuyo timbre es muy similar al de Chester, no en vano participó en una banda tributo a Linkin' Park.

El bis final lo rubricó Shadows, y si se alguien necesitaba un chute de vitamina, B12, tan apropiado por el nombre como por el ritmo que marca el bajo y la batería. Es de esos cortes que provocan maremotos sonoros sobre mareas humanas; y en el epicentro, la voz de Cris. Una gran elección para cerrar una grandísima actuación, de las que crean adeptos.

Con Grey Daze siempre uno se plantea lo siguiente: por qué no tuvieron tanto éxito en el pasado y cuándo van a tenerlo en el futuro. El mundo necesitaba a Chester y el circo del rock necesita a grupos como Grey Daze: honestos, con un puñado de grandes canciones y con mucha energía.


sábado, 21 de febrero de 2026

Equipos históricos en España: la primera edición de LaLiga

 Febrero es el mes del amor, es cuando se celebra el Año Nuevo Chino, también es época de Carnaval y el Día de la Marmota, la celebración de la Super Bowl es en las dos primeras semanas, al igual que el All Star de la NBA. En el fútbol español también es un momento especial, dado que la primera jornada de LaLiga se disputó un 10 de febrero de 1929.

¿Qué clubes son los históricos en España?

 Depende de a qué consideremos histórico: si es por antigüedad, aunque desde hace un tiempo hay clubes que han variado la fecha de fundación, por títulos conseguidos o por la masa social que movilizan. Lo que sí es innegable es que diez instituciones fueron las que jugaron la edición inaugural de la Primera División de España de fútbol, y una, el Real Club Recreativo de Huelva, es la más antigua (1889), el Decano del fútbol español.


 

Los 10 clubes fundadores de LaLiga en España

Después de varios intentos fallidos, se decidió hace un siglo que participaran en una liga los campeones coperos (Athletic, Real Madrid, Barça, Real Unión, Arenas y Español), y algunos subcampeones del Campeonato de España, actual Copa del Rey -como el Athletic de Madrid o el Europa-, ocupando la Real Sociedad la plaza que le correspondía al Ciclista Foot-ball Club de San Sebastián, campeones coperos de España en 1909 y entidad predecesora de los guipuzcoanos.

La décima posición de la lista la ocupó el Real Racing Club, quienes superaron tres duras eliminatorias de promoción, ante el Valencia, Betis y Sevilla, en una final que se llegó al tercer partido para cubrir esta histórica última plaza disponible.

Curiosidades de la época: Cabe recordar que el RCD Español no cambió su actual denominación a RCD Espanyol, hasta 1995, y que el Atleti se denominaba por aquel entonces Athletic de Madrid, dada la influencia vasca en su nacimiento, y que no sería Club Atlético de Madrid hasta 1947, antes fue Club Atlético Aviación. Otra anécdota es que el Real Madrid había estrenado en esa década su condición de Real.

El Europa, actualmente conocido como CE Europa, siempre vinculado al barrio de Gràcia de Barcelona, es junto al Real Unión de Irún, los únicos de la lista que disputan en la actualidad sus partidos fuera de la liga de fútbol profesional, pese al poso histórico que acumulan.

Es decir, había cuatro equipos vascos:

  • Athletic Club, de Bilbao
  • Arenas Club, de Getxo, Bizkaia - Vizcaya
  • Real Sociedad, de San Sebastián - Donosti
  • Real Unión de Irun, Gipuzkoa - Guipúzcoa.

Tres equipos catalanes, todos de Barcelona:

  • FC Barcelona
  • Español, por aquel entonces
  • Europa

Tres equipos castellanos, ya que la Comunidad de Madrid no estaba constituida y Cantabria no tuvo su Estatuto de Autonomía hasta 1982.

Primer gol en la historia de la Liga, obra de Pitus. Fuente: RTVE

El primer gol de la historia de LaLiga en España

 Hablando del Espanyol, el conjunto perico logró el primer gol de la historia de LaLiga en España. Fue el 10 de febrero en el Estadio de Sarriá de Barcelona y su autor fue José Pitus Prat, en un encuentro ante el Real Unión de Irún que terminó 3-2. El guardameta del conjunto vasco era Antonio Emery, cuya familia siempre ha estado vinculada al fútbol, como su nieto Unai Emery, exjugador y entrenador de renombre, y a la entidad irundarra, caso de Igor Emery, hermano de Unai.


El primer campeón de LaLiga en España y ningún descendido

El FC Barcelona fue el campeón de la primera edición de la Liga en España, temporada 1928-29. Los azulgranas sumaron 25 puntos, mientras que el subcampeón fue el Real Madrid con 23 unidades. El Racing quedó último y disputó una promoción para el descenso que logró eludir.

Clasificación de LaLiga
Clasificación de LaLiga 1928-29, fuente: Bdfutbol
 

En la Segunda división, el campeón fue el Sevilla, que promocionaba al ascenso, y empatado a 22 puntos con el Iberia Sport Club, desaparecido equipo de la ciudad de Zaragoza. Cabe recordar que en aquella época la victoria era solo de dos puntos. No fue hasta el curso 1995-96 cuando se contabilizaron los tres puntos por partido ganado.

Casualmente, Sevilla y Racing, que ya se habían visto las caras para ver quién ocupaba la plaza para la primera edición de LaLiga, tuvieron que medirse de nuevo, esta vez en un doble partido para la permanencia: el Racing por haber ocupado el 10º puesto en Primera y los hispalenses por su primera posición en Segunda. Los santanderinos remontaron en los Campos de Sport de El Sardinero, por lo que el campeonato se cerró sin ningún descendido en esta histórica primera edición de LaLiga que va camino de celebrar su 100 años.



lunes, 16 de febrero de 2026

Candlelight: Metallica a la luz de las velas

 No es extraño escuchar a Metallica a través de un cuarteto de cuerdas o con un tono más clásico. Es más, el grupo finlandés Apocalyptica nació interpretando versiones de Metallica con cellos en la década de los 90, en su ya célebre disco 'Plays Metallica by Four Cellos' (1996).

Antes de que terminara el milenio, era la propia banda estadounidense la que se unían con la orquesta sinfónica de San Francisco, bajo la batuta del malogrado Michael Kamen, para publicar aquel álbum llamado 'S&M' (1999), en el que Metallica mezclaba el thrash metal con la música clásica, logrando momentos únicos como el Nothing Else Matters. Este disco fue el último trabajo del bajista Jason Newsted.

Para aquellos que nunca han podido ver ni escuchar a Apocalyptica y/o que nunca hayan podido ver ni escuchar el 'S&M' de Metallica, existe la posibilidad de vivir emociones similares a través del formato Candlelight: una experiencia distinta donde se realizan tributos de tus artistas favoritos a través de la música clásica, con el aliciente de vivirlo en lugares únicos y bajo la luz de las velas. ¡Planazo!


Candlelight de Metallica en el Hotel Wellington de Madrid, 15 de febrero de 2026. 

El Hotel Wellington es uno de los lugares más lujosos y exclusivos de Madrid. Un cinco estrellas que ha contado con el escritor Ernest Hemingway como selecta clientela, pasando por toreros, porque posiblemente sea el hotel más taurino de la capital, hasta actores de Hollywood. Un elenco tan variopinto como selecto, dentro de un distrito ya de por sí famoso por su glamour como es el de Salamanca. 


Una hora aproximadamente duró el repertorio de los cuatro músicos interpretando los grandes clásicos de los 'Cuatro Jinetes', como se los conoce a los miembros de Metallica. Una hora que se hizo corta y amena gracias al cuarteto Parallel Quartet: el grupo musical formado por Alfredo Ancillo, Laura Hidalgo, Fátima Poblete y Stamen Nikolov. Un diez en ejecución y un diez en interacción con el público, a través de comentarios personales con mucho sentido de humor.

El repertorio arrancaba con ese himno antibelicista que es One, pasando por la pesadilla personal que dibuja el Enter Sandman, siguiendo con dos de los grandes medio tiempos de la formación Fade To Black y The Unforgiven. Las habituales guitarras de Metallica adquirían otro sonido distinto. Otra nueva dimensión.


Seguía el espectáculo con Sad But True, Seek & Destroy, For Whom the Bell Tolls, con letra inspirada en la visión de Hemingway por la Guerra Civil en España, para anticipar la fiesta de San Patricio con ese clásico folk irlandés que es Whiskey in the Jar.

Emulando a James Hetfield, Lars Ulrich, Kirk  Hammett y Robert Trujillo, el concierto acababa con dos de las habituales para cerrar un concierto de Metallica: la rejuvenecida Master of Puppets, que ha sido descubierta por toda una generación gracias a la serie Stranger Things y la eterna Nothing Else Matters, tan apropiada para estas fechas tan románticas y para poner el broche de oro a una hora de Metallica entre velas.


lunes, 9 de febrero de 2026

Seattle gana su segunda Super Bowl al son de Bad Bunny

Hay veces que las revanchas no se producen. Otras veces llegan enseguida y, en ocasiones, es un plato frío que se sirve frío once años después. En aquella ocasión, en 2015, fue Tom Brady el que guió a los Patriots a la victoria. En esta ocasión, la defensa de los Seahawks, junto al acierto del californiano Jason Myers, que jugaba en casa, ha dado el segundo anillo de los Seahawks (29-13). Un partido que también será recordado por la actuación reivindicativa de Bad Bunny sobre el Levi's Stadium de Santa Clara (California).

De este modo se ponía fin a una temporada de fútbol americano profesional que ha sido histórica para España por vivir en directo un partido de la NFL de liga regular, el cual fue celebrado entre los Dolphins y los Commanders en el Santiago Bernabéu de Madrid. Una cita que se repetirá la próxima temporada con otro enfrentamiento de fútbol americano en el césped del estadio del Real Madrid.

Super Bowl LX

Seahawks vs. Patriots

Una de las principales noticias antes del encuentro era la figura del Presidente Donald Trump, quien mantiene una gran amistad con Robert Kraft, dueño de los Patriots, y cuya ausencia se terminó confirmando, pese a ser el evento deportivo, y cultural, más importante del año en los Estados Unidos.

  • Primer cuarto

En el primer cuarto Seattle logró una pequeña victoria, y New England un mal menor, al anotar Jason Myers un field goal de 33 yardas. Empezaba el partido movido con apenas unos pocos minutos de juego disputado para después calmarse, como una canoa que alcanza aguas tranquilas tras superar unos rápidos.

  • Segundo cuarto

El juego terrestre era el mejor aliado de Seahawks. Como decía Al Pacino en 'Un domingo cualquiera', pulgada a pulgada y yarda a yarda, los de Seattle avanzaban, pero los Patriots frenaban de nuevo la embestida, aunque no el castigo, dado que el FG sumaba otros tres puntos en su contra: 6-0 para los del estado de Washington, alejando el foco por el momento del duelo entre los mariscales Darnold y Maye.

Porque las cámaras se centraban en el colombiano Christian González, el cual evitaba dos touchdowns, transformados en otro FG para Seattle, confirmaba el mayor papel en esta cita de las defensas sobre los ataques. Con 9-0 se cerraba este acto para dar paso al 'halftime show'. donde otro latino iba a brillar.


 

El puertorriqueño Bad Bunny, quien venía de hacer historia en la gala de los premios Grammy, fue el encargado del espectáculo del entretiempo, siendo el grupo estadounidense Green Day el que se había encargado de abrir el apartado musical. Bad Bunny reivindicaba el poder latino en el continente americano. Un mensaje muy necesario en la Estados Unidos actual, donde la polémica figura del ICE ha emergido en una nación siempre caracterizada por la presencia migratoria.

No estaba solo, rodeado de muchos extras y otras figuras, como Lady Gaga o Ricky Martín, Bad Bunny dejó un mensaje de paz, de reivindicación de todas las naciones de América. Todo ello en un espectáculo cantado en español y con un guiño especial, por lo tanto, a la población de habla hispana.  Todo sea dicho, también en contra de las decisiones de la administración de Donald Trump, evidenciándose cuando el cantante entregó el galardón a un niño, en clara referencia a Liam Conejo.

  • Tercer cuarto

Si González y Bad Bunny habían sido los protagonistas hasta entonces, Darnold despertaba con pases certeros y un ramillete de acciones positivas, pero no suficientes para un touchdown. De nuevo, Seattle se resignaba con otro gol de campo de Myers, cuarto de la noche. La distancia empezaba a ser significativa, pero salvable. 12-0 para los Seahawks. 

Una recuperación de Murphy en los últimos segundos del cuarto aclaraba el camino de los Seahawks hacia el título, aunque si hay un rival al que se le dan bien los milagros: esos son los Pats.

  • Último cuarto
El anillo ya estaba casi adjudicado cuando caía el primer touch down del día tras conectar Darnold con Barner por la ruta 88 hacia la end zone. 19-0 para Seattle a falta de menos de quince minutos.

 

 En ese momento las prisas se apoderaban de Patriots, como ese alumno que recuerda la noche del domingo que tiene que llevar sí o sí una tarea para el lunes. Hollins recuperaba la emoción al electrónico con un 19-7. El muerto había resucitado tras un coma inducido.

Una intercepción a Maye, quien había espabilado en este cuarto, condenaba a los suyos a falta de 9 minutos. Máxime si Myers firmaba el quinto FG del día para situar el casillero en un claro 22-7, preludio del último clavo puesto por Nwosu (29-7) sobre la tumba simbólica de su rival. La resurrección de los Pats había sido un espejismo, aunque maquillara los números al final. De este modo, Seattle obtenía su revancha más de una década después, con Bad Bunny robando protagonismo al deporte.

 


martes, 3 de febrero de 2026

Atrapados en el tiempo de Nightwish con Tarja Turunen y Marko Hietala

Todos tendemos a relacionar a la cantante finlandesa Tarja Turunen con el grupo finés Nightwish, cuando lleva más tiempo fuera de la banda que desarrollando su carrera como solista. No en vano, el maravilloso disco 'Once' (2004) fue su última participación como vocalista del grupo antes de su expulsión. Tiempo suficiente como para que una generación no haya visto nunca a Tarja con Nightwish. Tiempo suficiente como para hacernos a la idea de que los caminos entre Tarja y Nightwish se separaron hace mucho.

Del mismo modo que los caminos de ambos se separaron, Tarja empezó a profundizar más en su registro musical. La versatilidad de su voz de soprano le han permitido moverse con comodidad en un amplio abanico que puede ir desde un estilo operístico, pasando por el pop y llegando al metal sinfónico. 

Dicen que los amigos son la familia que no eliges. A lo largo de su carrera, Tarja ha tenido muchos compañeros y colegas sobre el escenario, algunos incluso amigos. Ahora, y para esta gira, ha rescatado al gran Marko Hietala, también finlandés, también vocalista, además de bajista, y también excompañero de Nightwish, formación que dejó en 2021.

Un tour denominado 'Living The Dream Together' que, sin querer, recupera la esencia de la etapa más exitosa de Nightwish, cuando 'Once' llegó a vender más de dos millones de ejemplares, justo la que vivieron Tarja y Marko juntos, porque aunque ellos no pertenezcan actualmente a Nightwish, para muchos siguen siendo gran parte del alma de Nightwish, y que Tuomas Holopainen nos perdone por pensar esto.


Tarja Turunen + Marko Hietala, Rok Ali And The Addiction y Serpentyne, en la Sala La Riviera de Madrid, 2 de febrero de 2026

Con un tiempo invernal y un Madrid recién nevado, parecía la mejor estampa para dar la bienvenida a dos iconos musicales de la fría Finlandia. Antes de su actuación, dos grupos liderados por dos mujeres tomaban las riendas de la tarde-noche: primero eran los más habituales: los británicos Serpentyne, quienes caminan entre el folk y los arreglos orquestales, destilando mucha simpatía, y después llegaban los estadounidenses Rok Ali and The Addiction, con atmósferas de guitarras sucias, maravillosamente conducidas por el virtuoso guitarrista, para confeccionar un grunge que son un cruce entre Soundgarden y Alice In Chains, quizás lo que menos encajaba era la voz en un guiño noventero.

Marko Hietala, quien conoce perfectamente España ya que vive aquí, descargó posteriormente su show: potente y con un sonido clásico de la escuela de Deep Purple o Judas Priest, pero a veces también con ecos medievales, por ese toque tan de obra de Tolkien. El genio barbudo de las cuatro cuerdas interpretó diez temas, destacando Rebel Of The North, con ese porte tan imponente que parece sacado de una película Robert Eggers, para más tarde deleitar con la melancólica Isäni Ääni, cantada en finés.

El timbre de Marko se volvía de nuevo aterciopilado para cantar la épica Roses From The Deep. La misma Tarja salió para hacer un dueto con Marko en Left On Mars, para finalizar con un tono más de música tradicional como Stones, que podrían entrar en cualquier álbum de Blind Guardian, solo que en una versión más vikinga. 

Bill Murray se quedó atrapado en el tiempo durante la gran comedia que recrea el día de la marmota, el cual se produce todos los 2 de febrero. Creo que no nos hubiera importado a todos los presentes vivir este día en bucle junto a Marko Hietala y Tarja Turunen, cuyo español ya no es que haya mejorado, es que es propio de una chulapa. Tarja, al igual que otros muchísimos compatriotas, tiene a la provincia de Málaga como su particular refugio.

 Y bajo ese refugio que era en ese momento La Riviera, la reina Tarja se dirigía a sus súbditos con el señuelo de su voz tarareando Eye Of The Storm, un guiño a Argentina y al tango, un guiño a la etapa en la que vivió en Buenos Aires. Undertaker invitaba a bailar a su ritmo, con la alegría contagiosa con la que cimbreaba. 

Había que repasar muchos temas, porque la discografía de la cantante empieza a ser considerable. Demons In You o Victim Of Ritual ya son clásicos personales. Y también compartir escenario con Marko, ahora con un set semi acústico que transformaba y fusionaba The Crying Moon, Eagle Eye, ¡qué bien queda en este formato a dos voces y con guitarra española!, Feel For You o Higher Than Hope, las primeras de la noche bajo el sello de Nightwish. Como si fuera el Sorteo de Navidad, los premios iban cayendo.

Slaying The Dreamer y Wishmaster eran el tercer y segundo gran premio, con una sala volcadísima en esos momentos. Todo ello se mezclaban con éxitos ya consolidados de la propia Tarja, como ese emotivo Silent Masquerade o el grandioso I Walk Alone, aunque hoy no estuviera sola y tuviera a su lado a Marko. El único pero a tantos halagos y alabanzas es habernos privado en el repertorio de la personal versión que realizan sendos artistas del Fantasma de la Ópera.

El bis final era muy potente, Dead Promises servía de aperitivo para otro regreso de Marko Hietala para cantar el premio gordo: Wish I Had An Angel. Y ya, casi sin aliento, se acababa con Until My Last Breath, la guinda habitual de Tarja en una gira especial por ver a ambos juntos en concierto. Un tour maravilloso que nos ha devuelto a todos a la época del 'Once', aunque sea solo por esta vez.


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