Nadie parece acordarse de ellas, pero gracias a aquellas cintas grabábamos los partidos, videoclips, conciertos y películas que forman parte de nuestra colección de recuerdos
Argentinos Juniors, Boca Juniors, Barcelona, Napoli, Sevilla y Newell's Old Boys son la lista de equipos que tuvieron el privilegio de contar con Diego Armando Maradona. A todos ellos, además de la selección argentina, se podrían sumar un número de clubes que contaron excepcionalmente con el genio del fútbol, empezando por el Granada, quien llegó a tener incluso por unas horas a tres miembros de la familia Maradona a la vez sobre el césped. Una situación insólita nunca antes vista.
La temporada 1986-87 apuntaba ilusionante para el Granada. El equipo nazarí había logrado el ascenso desde Segunda B a Segunda tras vivir dos inquietantes cursos consecutivos en la categoría de bronce del fútbol español. El equipo había fichado a Lalo Maradona de Boca Juniors como uno de los principales reclamos deportivos del cuadro rojiblanco para la nueva temporada.
La presentación de Lalo Maradona
El Granada organizó un partido en Los Cármenes el 15 de noviembre de 1987 a modo de presentación de Lalo, pese a que ya había disputado previamente minutos con el equipo en liga. Aquella puesta en largo iba a ser lo más espectacular posible, empezando por la posibilidad de contar con los hermanos de Lalo: Hugo Maradona, por aquel entonces en el Ascoli y quien jugaría poco después en el Rayo, y del campeón del mundo Diego Armando, el cual ya era el ídolo indiscutible del Napoli y había guiado a los partenopeos al primer 'scudetto' de su historia.
Gracias a la gestión del presidente Alfonso Suárez Mendia aquel encuentro amistoso contó con Diego Armando, quien puso la condición de que el rival no fuera español, de ahí la presencia del Malmö como convidado de piedra, aprovechando el parón internacional de selecciones, y de que no luciera a causa de los contratos publicitarios de Maradona el patrocinador del club, Puleva, marca de productos lácteos habitualmente ligada con la entidad granadina por tener sede en la propia ciudad andaluza.
La presencia de los tres Maradonas en Los Cármenes motivó que el Granada sufragara con la taquilla el total de la cantidad de dinero que había pagado por el traspaso de Lalo Maradona, unos 20 millones de pesetas.
Los tres Maradonas jugaron juntos de forma oficial por primera vez aquella tarde de noviembre y lo hicieron con el Granada. La presencia de Diego hizo que ejerciera hasta de capitán rojiblanco -por aquel entonces las rayas eran verticales y no horizontales-, cediendo el habitual '10' a su hermano y quedándose el 'Pelusa' con un atípico dorsal '9'.
Lalo Maradona anotó el primer tanto a pase de su hermano Diego para después ser los suecos los que contestaran hasta en dos ocasiones, llevando el segundo gol escandinavo la firma de un joven Martin Dahlin, quien años más tarde formaría junto a Thomas Brolin la pareja atacante de Suecia en el Mundial de 1994, donde quedarían terceros.
ALINEACIONES DEL PARTIDO:
GRANADA: Toni, Salva, Choya, Lina, Pedro, Leo, Delgado, Hugo Maradona, Diego Maradona, Lalo Maradona y Ramón. Sustituciones: Victor, Espejo, Manolo y Rivera. Entrenador: Joaquín Peiró.
MALMÖ: Fedel, P. Jonsson, Larsson, Andersson, Agren, Eminovski, K.Jonsson, Schwarz, Martin Dahlin, Palmer y Harryson. Sustituciones: Johansson. Entrenador: Roy Hodgson.
El empate llevó la inigualable firma de Diego Armando con una falta magistral lanzada desde la medialuna del área que se coló casi sobre la base del poste tras haber salvado la nutrida barrera del Malmö -quienes habían terminado recientemente su temporada liguera y contaban con un entrenador de prestigio como el inglés Roy Hodgson-.
La fiesta la cerraba el gol de Manuel Muñoz 'Manolo', tan celebrado en el terreno de juego como en el graderío, como si fuera una final de Champions, desatando la locura en la ciudad de la Alhambra, tan orgullosa de su legado histórico como de haber contado con tres Maradonas en su equipo, aunque fuera durante unos pocos minutos.
El tiempo a veces pasa muy deprisa, en especial cuando te fijas en un momento concreto y tienes que echar la mirada atrás para recordarlo. 'Memorias de una cinta VHS' celebra su quinto aniversario. Una cita que siempre es especial, aunque este año lo es más por una casual coincidencia.
Viajando en DeLorean
Curiosamente, el 21 de octubre de 2015 era la fecha en la que los personajes Marty McFly y Doc llegaban desde el pasado con su célebre coche DeLorean en la trilogía de 'Regreso al futuro', una de las películas más representativas de la década de los 80 y que más marcaron a toda una generación.
Hoy quiero dedicar esta entrada a ir atrás en el reloj para situarnos en el instante en el que ambos partieron para viajar en el tiempo: el 26 de octubre de 1985. Por eso, vamos a repasar lo que aconteció en aquel momento tanto en el deporte, el cine y la música -los tres elementos claves de este blog-. ¡Vamos a poner en marcha el DeLorean!
El deporte en 1985 Nacidos en 1985
Estos son los futbolistas más notables que nacieron en ese año:
Guillermo Ochoa (México), Gary Cahill (Inglaterra), Pablo Zabaleta (Argentina), Filipe Luis (Brasil), Rafinha (Brasil); Lassana Diarra (Francia), Valón Behrami (Suiza), Antonio Valencia (Ecuador); Wayne Rooney (Inglaterra), Cristiano Ronaldo (Portugal), Raúl Albiol (España), Diego Alves (Brasil), Gustavo Cabral (Argentina), Rubén de la Red (España), Łukasz Fabiański (Polonia), Mario Gómez (Alemania), Ezequiel Lavezzi (Argentina), Lukas Podolski (Alemania), Luka Modric (Croacia), Asamoah Gyan (Ghana), Abel Aguilar (Colombia), Charlie Adam (Escocia)...
También fue el año en el que nacieron dos de nuestros jugadores de baloncesto más internacionales: Marc Gasol y Rudy Fernández.
El fútbol en España España tenía por entonces tres torneos nacionales: Liga, Copa y la Copa de la Liga, que solo tuvo vigencia durante cuatro temporadas, desde 1983 a 1986, ambos inclusive. En el mencionado 26 de octubre de 1985, el Real Madrid era líder, jornada octava, de una Liga que terminaría ganando. Habiendo sido el Barcelona el vencedor del anterior curso, 1984-85. El 'Pichichi' fue Hugo Sánchez tanto para la campaña 1984-85, defendiendo la camiseta del Atlético, como la 85-86, tras su fichaje por el Real Madrid. El 'Zamora' fue a parar en sendas temporadas a los guantes de Ablanedo, quien asumió el papel de portero del Sporting Gijón durante toda su carrera deportiva. La Copa del Rey coronó al Atlético en 1985 y al Real Zaragoza en 1986. La citada Copa de la Liga había sido para el Real Madrid y cerraría el palmarés con el título del Barcelona de 1986. El fútbol en Europa La Copa de la UEFA recayó por partida doble en el Real Madrid, siendo sus dos únicos trofeos de la competición, superando al Videoton en 1985 y al Colonia en 1986 en sendas finales, a doble partido.
La desaparecida Recopa fue para el Everton en 1985, con el recién desaparecido Howard Kendall como técnico, y el Dinamo de Kiev fue el campeón en 1986 tras imponerse al Atlético de Madrid.
La máxima competición, la Copa de Europa, había vivido uno de sus episodios más negros con la 'tragedia de Heysel' que midió a dos de los colosos del momento -Juventus y Liverpool- y que terminó con triunfo italiano en aquella célebre final de 1985 con un solitario gol de Platini.
A raíz de los incidentes y del número de fallecidos, que ascendieron a casi cuatro decenas, el máximo órgano continental, la UEFA, inhabilitó la participación europea de todos los clubes ingleses durante cinco años. El Liverpool, como único responsable señalado por la UEFA, fue sancionado por diez años, castigo que fue posteriormente reducido a seis.
Si hablamos de las principales ligas europeas... El fútbol en el resto de Europa
En Italia el Hellas Verona había sido el sorprendente campeón en 1985, mientras que en 1986 fue la Juventus quien se llevara el 'scudetto'. De hecho, aquel fin de semana de octubre, los 'bianconeros' ya comandaban la tabla con 14 puntos, con tres de diferencia sobre Milan y cuatro al Nápoles, quien se había reforzado en 1984 con la llegada de Maradona desde el Barcelona.
El Bayern sumaba ensaladeras con la misma contundencia que en la actualidad. En 1985 arrancó una era con tres Bundesligas consecutivas. A pesar de ello, a fecha de 26 de octubre de dicho año, el Bayern era cuarto en Alemania, eso sí, a tres puntos del líder, el Werder Bremen.
La ciudad de Liverpool dominaba un novedoso fútbol inglés que había ya instaurado, desde 1981, los tres puntos por victoria. Everton y Liverpool se alternaron en el título y subcampeonato en sendas campañas de 1985 y 1986, el cual todavía no era denominado como Premier League.
Para terminar, recordar que en aquella época, a nivel de selecciones de fútbol, Italia era la vigente campeona del mundo (1982) y Francia había vencido a España en la Eurocopa de 1984.
Los jugadores más relevantes eran: Maradona, Platini, Sócrates, Francescoli. Lineker, Zico, Butragueño, Schuster, Belanov, Rummenigge...
El baloncesto en España y el resto del continente
El Real Madrid dominaba el deporte de la canasta en la recién creada Liga ACB que llevaba en pie desde 1983. Los títulos nacionales de 1985 y 1986 no se tradujeron en triunfos europeos, donde la Cibona de los hermanos Petrovic dictaba sentencia con un doblete recordado en la Copa de Europa ante el propio club merengue y el Zalguiris, o lo que era lo mismo, un duelo entre Drazen Petrovic contra Fernando Martín y después frente a Arvydas Sabonis, tres de las estrellas europeas del momento.
La desaparecida Copa Korac, por su parte, era propiedad casi en exclusiva del baloncesto italiano. Olimpia Milán y Banca di Roma vencieron, en 1985 y 1986, respectivamente, a los también clubes italianos de Varese y Caserta.
Para terminar el apartado del deporte y dado que en ocasiones he hablado de rugby, el cinco naciones, que pasó a ser seis con la entrada de Italia en el siglo XXI, había sido para Irlanda en 1985 y el de 1986 fue compartido entre Francia y Escocia.
El cine en 1985
No sé si es que es una época que miro con más nostalgia y eso me hace ser menos crítico o la calidad de aquella época era extraordinaria comparándola con la cartelera actual.
Aquí van algunos de los estrenos de 1985:
Terminator, de James Cameron
Érase una vez en América, de Sergio Leone
Los gritos del silencio, de Roland Joffé
Amadeus , de Milos Forman
Dune , de David Lynch
Superdetective en Hollywood , de Martin Brest
2010: Odisea Dos, de Peter Hyams
Brazil, de Terry Gilliam
Desaparecido en combate, de Joseph Zito
Único testigo, de Peter Weir
Loca Academia de Policía 2, de Jerry Paris
James Bond: Panorama para matar, de John Glen
Starfighter, de Nick Castle
Lady halcón, de Richard Donner
La selva esmeralda, de John Boorman
Starman. El hombre de las estrellas, de John Carpenter
La lista de las diez canciones más escuchadas del año fue una pugna entre Wham!, el dúo que popularizó a George Michael, y la eterna reina de las pistas de baile, Madonna. Entre medias se colaron muchos claíscos que siguen sonando como Foreigner y Dire Straits, el temazo de a-Ha, al que acompañaba un inolvidable vídeo, y una canción de Tears For Fears que no ha perdido vigencia porque hace poco la cantante neozelandesa Lorde ha hecho una versión del mismo, demostrando que el arte, y la moda, son cíclicos.
1 Wham! Careless Whisper
2 Madonna Like A Virgin
3 Wham! Wake Me Up Before You Go-Go
4 Foreigner I Want To Know What Love Is
5 Chaka Khan I Feel For You
6 Daryl Hall and John Oates Out Of Touch
7 Tears For Fears Everybody Wants To Rule The World
8 Dire Straits Money For Nothing
9 Madonna Crazy For You
10 a-ha Take On Me
Don't You Forget About Me
Los que sois habituales seguidores de este rincón sabéis que hoy también se cumplen años del fallecimiento de un amigo. Así que, aprovecho para despedirme, daros las gracias a todos por vuestra incondicional fidelidad a este blog y, si me permitís, cierro con una dedicatoria a José Luis a través de un tema representativo de 1985 cuyo título lo dice todo: Don't You Forget About Me, de los escoceses Simple Minds.
Fundación: 1931 Número de socios: 15.500 Estadio: Nuevo Los Cármenes
Terreno de Juego: 105 x 69 metros Capacidad: 22.500 espectadores Número de peñas: 43 Marca: Legea
Palmarés
Ha sido campeón de Segunda División A (en tres ocasiones), otras tantas en Segunda B y dos veces ha conseguido el título como vencedor en Tercera. Su mejor puesto en Primera se alcanzó en 1972 y 1974, siendo sextos en ambos cursos.
En el año 1959 fue finalista de la Copa del Generalísimo.
El reino de Granada
Los Reyes Católicos, Isabel de Castilla y Fernando de Aragón, sitiaron al último dominio de la dinastía Nazarí, 1238-1492, suponiendo, con su caída, el declive del poder musulmán en la península y el final de la reconquista cristiana.
El último sultán, Boabdil el Chico, entregó el poder de la ciudad a los Reyes Católicos, dejando tras de sí una urbe próspera y bella con edificios tan fastuosos y únicos como el palacio de la Alhambra.
La Rendición de Granada, de Francisco Pradilla (1882)
La granada y el escudo de España
El escudo de España representa en sus cuarteles los 5 reinos, simbolizados por: el león (León), el castillo (Castilla), las cadenas del blasón de Sancho VII (Navarra), los cuatro palos de gules sobre fondo de oro (Corona de Aragón) y el fruto de la Granada en alusión a esta última conquista.
Fundación: El conjunto nazarí nació en otra fecha histórica para la nación, el mismo día en el que la Segunda República era proclamada (14 de abril de 1931). El nombre con el que la institución fue bautizada era el de Club Recreativo Granada, cambiado en la década de los 40 a Granada Club de Fútbol.
Colores: Desde la campaña 2004-05, se utiliza de manera continuada la camiseta rojiblanca a rayas horizontales, pantalón azul y medias blancas con vuelta roja.
Origen de la camiseta:En los comienzos del club, años 30, los tonos elegidos fueron los blanquiazules. Tras la Guerra Civil, el Granada quiso aprovisionarse de material deportivo pero en la ciudad no encontraron la indumentaria azul y blanco, por lo que tuvieron que probar suerte en Madrid, según relata el historiador Antonio Lasso Rebate, dicha equipación podría ser la perteneciente al Atlético Aviación, aunque tal hecho no está demostrado.
La aparición de la TV, con sus emisiones en blanco y negro, creaban confusión para el telespectador cuando los nazaríes jugaban con otro equipo con elástica rayada vertical, por lo que en 1973 la directiva decidió probar suerte colocando la rojiblanca de forma horizontal. Si bien, tal efecto no tuvo una trayectoria continuada, con temporadas en las que se volvía a girar las franjas hasta dejarlas como en sus inicios. Desde 2004, se ha implantado las líneas gruesas alargadas como indumentaria oficial.
El escudo ha tenido diferentes diseños, el actual está representado por los colores rojiblancos y en la base se aprecia el fruto de la granada, al igual que en el emblema nacional. La insignia aparece desde 1967, de manera prolongada, en la camiseta nazarí.
Estadios: En Granada, se denomina cármenes a un tipo de vivienda urbana característica de la ciudad y es por este motivo por el que el emplazamiento rojiblanco toma dicho nombre.
El antiguo estadio de los Cármenes destacaba por una original entrada formada por tres arcos. El actual feudo nazarí data de 1995, al cual se acometió una ampliación para la vuelta del club a Primera. Sus medidas actuales, 105x69 metros, lo sitúan como uno de los terrenos de juego más amplios de la Liga, junto a Anoeta y el Coliseum Alfonso Pérez.
Afición: Muy fiel al equipo, como casi todos los equipos andaluces. Desde el 2011 tienen en su honor un monumento en una zona próxima al estadio. Se trata de un escultura de 6 metros de altura obra del artista Miguel Ruíz Jiménez.
Aspecto del estadio en el 'play off' de ascenso contra el Elche.
Motes: Nazaríes y filipinos, en relación otro histórico, el del asedio en Baler, que sufrieron las tropas españolas en 1898, heroicamente atrincheradas durante 11 meses frente a los ataques de los revolucionarios filipinos, aunque la guerra ya hubiera concluido.
La afición rojiblanca encontró cierto paralelismo con el sufrimiento de aquellos “últimos de Filipinas” con la historia del club, que ha tenido que padecer un peregrinaje por todas las divisiones nacionales, junto a los conatos de desapariciones de la institución y los intentos de crear clubes paralelos para sustituir al Granada C.F., como el desaparecido Granada 74 de Quique Pina, que paradojas de la vida es el actual presidente nazarí: y que ha pasado de enemigo público a salvador, de la mano del mentor del Udinese, Gino Pozzo.
Hitos del club: Primer ascenso a la máxima división (40-41), la final de Copa del 59, con derrota ante el F.C. Barcelona por 4-1, y ser el club que subiera con el sistema de ‘play-off’, campaña 2010-11, para promocionar a la Liga BBVA, deshaciéndose del Celta en semifinales y el Elche en la última eliminatoria, tras 35 años sin pisar la primera división española.
Con motivo del fichaje de Lalo Maradona, sus hermanos Hugo y Diego Armando, jugaron por única vez juntos en un partido oficial televisado, fue en 1987 con la elástica nazarí y frente al conjunto del Malmö.
El futbolista granadino Manuel Lucena tiene la singularidad de haber defendido los colores del equipo de su ciudad en cuatro categorías diferentes del fútbol español: desde la tercera división -2003- hasta el regreso a Primera -2011-.
Derbi: El partido que enfrenta al Granada con el Málaga es llamado el derbi de Andalucía oriental, una rivalidad histórica que ha decrecido en los últimos tiempos por haberse encontrado ambos conjuntos en diferentes categorías del fútbol nacional, ahora que ambos están en la élite puede que se reavive como otro gran clásico del balompié andaluz y español.
Máximo goleador: Salenko (Rusia) y Stoitchkov (Bulgaria), 6 goles Sedes: San Francisco, Los Angeles., Dallas, Chicago, Detroit, Nueva York, Boston, Washington y Orlando. Partidos: 52 Número de goles 141 (2.71 por encuentro) Número de espectadores (Media por partidos): 3.587.538 (68.991) récord
Participantes: 24 (Europa, 13) Alemania, Bélgica, Bulgaria, España, Grecia, Italia, Noruega, Holanda, Rep. Irlanda, Rumanía, Rusia, Suecia y Suiza.
(África, 3) Camerún, Marruecos y Nigeria
(Asia, 2) Arabia Saudí y Corea del Sur
(América, 6) Argentina, Bolivia, Brasil, Colombia, México y EE.UU
Final del campeonato: 10-Julio-1994. Rose Bowl, (Los Angeles). Brasil 0-0 Italia (3-2 en los penaltis)
En un intento por extender el fútbol a todos los rincones, la FIFA eligió EE. UU como sede para la edición de 1994. A pesar del escepticismo generalizado inicial, debido a la poca cultura futbolística del país, se batieron récord de asistencia de público a los estadios.
Novedades de Estados Unidos 1994
Entre los cambios que tuvo este Mundial, fueron:
En las camisetas aparecía el número por la parte delantera y el nombre del futbolista en la parte trasera.
Durante la fase de grupos se otorgaban tres puntos por victoria y se podía producir dos sustituciones, más la del portero por lesión o expulsión del meta titular.
Una de las reglas más conflictivas y polémicas del fútbol, como es el fuera de juego, se relajaba, siendo posición ilegal sólo la del jugador o jugadores que se encontrara en la zona de acción del balón.
Alrededor de los banquillos se delimitaba una zona con líneas discontinuas con el nombre de área técnica, donde los seleccionadores pueden moverse libremente dando instrucciones.
Hablando del esférico, el nombre elegido por Adidas fue el Questra y la mascota tenía por nombre “Striker”, un perro con los colores de la bandera.
Adidas Questra, el protagonista de Estados Unidos 1994. Foto realizada por RoyFocker12
Los ausentes para la cita 'yankee'
Tras la caída del muro de Berlín, Alemania jugaba unificada, no lo hacía desde el Mundial de 1938, y la URSS se había disgregado en múltiples repúblicas, sólo Rusia se había clasificado para esta edición.
Los ausentes más significativos de esta Copa del Mundo fueron Uruguay, Inglaterra (que quedó detrás de Holanda y Noruega en su grupo de clasificación) y Francia.
El éxito de Bolivia llega de la mano de un español
El país sudamericano participaba por tercera ocasión en una Copa del Mundo. Si bien, las dos veces anteriores lo había hecho como invitada al torneo. La llegada del guipuzcoano Xabier Azkargorta al cargo de seleccionador, en 1992, condujo al país al éxito.
El escepticismo que provocó la irrupción de un desconocido entrenador vasco en el combinado boliviano se tradujo pronto en un estallido de confianza cuando los malos resultados, como la recordada derrota ante Chile como locales, se tradujeron en históricos triunfos, como la goleada 1-7 ante Venezuela o la victoria, igualmente memorable, frente a Brasil por 2-0.
El fracaso estrepitoso de los 'bleus'
El descalabro de los galos fue mayúsculo. Con jugadores de la talla de Cantoná, Ginolá, Deschamps, Papin y Desailly, caminaban como líderes de su grupo en la fase de clasificación europea para el Mundial, por delante de Suecia y Bulgaria. Matemáticamente necesitaban un punto de los dos últimos partidos, ambos en casa, para ser uno de los 24 participantes de la Copa del Mundo. Una tarea, a priori, sencilla.
El primero fue ante Israel, con la confianza del 0-4 endosado en la ida, pero los hebreos se adelantaron. El asedio galo veía incapaz de doblegar el muro defensivo, donde los balones se estrellaban. Sauzee abría la lata y Ginola con un golazo parecía sentenciar el pase, pero en el los minutos finales Israel hacía saltar la sorpresa, empatando Berkovich en el 83’ y marcando Atar, en el descuento del partido. El 2-3 final obligaba a puntuar ante Bulgaria.
Francia y Bulgaria, suenan los himnos en el Parque de los Príncipes.
El 17 de noviembre de 1993, en el mismo escenario del Parque los Príncipes, tenían la oportunidad los ‘bleus’ de enmendar el error, pero en vez de hacerlo, terminaron repitiéndolo. Los actores eran otros, aunque también vistieran de blanco, pero el guión fue parecido: al tanto anotado por Cantoná, le sucedió el empate de Kostadinov. Y cuando el partido agonizaba, se vivió un deja-vu en el momento que Kostadinov anotaba en las postrimerías del encuentro.
Suecia y Bulgaria se clasificaban, dejando fuera a Francia. Curiosamente ambos países protagonizaron un gran campeonato.
Primera Fase: Se repetía el mismo formato que en la edición anterior. Es decir, dos clasificados por grupo y los cuatro mejores terceros.
El grupo A parecía ser el más impredecible, y así fue. Rumanía terminó como líder, acompañada por Suiza y la anfitriona, Colombia era la damnificada. Estados Unidos pasaba como uno de los mejores terceros.
Los ‘cafeteros’ no pudieron repetir el éxito del anterior campeonato, a pesar de haber llegado con la moral muy alta tras el histórico triunfo que infligieron a Argentina, venciendo por 0-5 en el Monumental de River.
Colombia sufrió un dolor mayor cuando a volver a casa fue asesinado el defensa central Escobar, que había sido el triste protagonista del encuentro ante Estados Unidos al haber anotado un gol en propia meta. El alegre fútbol de una gran generación de jugadores colombianos ponía fin a la aventura mundialista con un triste desenlace.
El grupo B deparaba récords y datos curiosos, Brasil y Suecia pasaban de fase dejando a otra de las sensaciones de Italia’90 en el camino: Camerún. La gran incógnita, que era Rusia, sólo sacó su clase cuando todo estaba perdido, ofreciendo un histórico partido ante los africanos en el que el ariete Salenko, que militaba en el Logroñés, anotó 5 tantos, y Milla, con 42 años, también tuvo su cita con el gol, siendo el jugador de más edad en marcar en un Mundial.
En el grupo C, la R.F.A. y España eran las selecciones clasificadas, la Bolivia de Etcheverry y Edwin Sánchez, dirigidos por Azkargota cerraba el cuarteto, por detrás de Corea del Sur.
El choque para dilucidar el primer puesto, entre españoles y germanos se saldó con empate.
La composición del grupo D estuvo marcada por el positivo de Maradona, que dejó huérfana a la albiceleste. Argentina acababa tercera, empatada a puntos con Bulgaria y Nigeria, que contaba con un interesante plantel con futbolistas como Finidi, Yekini, Amunike, Oliseh y Amokachi.
El grupo E se convertía en el más competido e igualado, todas las selecciones terminaron la última jornada con los mismos puntos y la misma diferencia de goles, por lo que México terminó como líder por haber marcado 3 tantos, seguido de Irlanda e Italia, cuyo partido celebrado en Giants Stadium dividió la metrópoli y llenó el estadio de neoyorkinos con antepasados europeos. Noruega fue la selección perjudicada por el cuádruple empate, teniendo que hacer las maletas. Italia iniciaba su andadura mundialista como en 1982, pasando de ronda por el mayor número de goles anotados.
El grupo F registraba otro triple empate, inesperado, con Holanda, seguido de la sorprendente Arabia Saudí y Bélgica que cerraba la terna. Los árabes contaban con el excéntrico, pero genial, míster argentino, Jorge Solari y un ariete que había tenido el oficioso título de haber sido el máximo goleador del año 1993, Owairan.
Octavos de final
R.F.A. 3-2 Bélgica
El saber hacer de la pareja de delanteros teutones, Rudi Völler y Jürgen Klinsmann, fue suficiente para doblegar una gran generación de ‘diablos rojos’, con Preud'homme y Scifo como hombres más relevantes.
España 3-0 Suiza
Clemente había dado a la selección española cierto equilibrio defensivo que carecía en el pasado, con centrales como Nadal y Alkorta que se apoyaban en un medio del campo rocoso y con músculo, con Hierro al frente. Guardiola ponía la circulación y siempre estaban en la recámara la imaginación aportada por Caminero o Julen Guerrero. Si el partido necesitaba velocidad estaba Luis Enrique y Goiko. En la delantera es donde existían menos opciones, con Julio Salinas como punta nato y el siempre oportuno Bakero.
El enfrentamiento contra los helvéticos fue cómodo, gracias a la aciaga tarde que vivió Chapuisat, el gran peligro ofensivo de los suizos, y el buen juego de la selección. España, aupada por el éxito del oro olímpico de Barcelona’92 y tras haber dejado atrás en la fase de clasificación a los vigentes campeones de Europa, Dinamarca, parecía aspirar a cotas mayores.
Suecia 3-1 Arabia Saudí
La cenicienta del torneo terminaba su cuento ante los escandinavos, que pasaban a ser una de las revelaciones del torneo. El ataque sueco funcionaba y sus nombres estaban en boca de todos: Dahlin, Brolin, Kenneth Andersson y un jovencísimo Larsson que esperaba su oportunidad.
Rumanía 3-2 Argentina
La albiceleste no podía contar con Maradona, pero aquel día su alter ego apareció, con el '10' a la espalda y con camiseta amarilla: Gica Hagi. Aquel jugador que había mostrado gotas de calidad en el Real Madrid, con una dotada y precisa zurda que le valió el sobrenombre del 'Maradona de los Cárpatos', encontró como Diego un Campeonato en el que reivindicarse. Escoltado por una buena hornada de jugadores como Belodedici, Lupescu, Munteanu, Petrescu o Raduciou, habían convertido la anarquía del fútbol rumano en un juego de toque que pasaba siempre por el pie de Gica.
Enfrente estaba una selección herida, sin ángel, que había ido de más a menos y que había perdido a su brújula. Los Redondo, Simeone, Balbo, ‘burrito’ Ortega, Sensini, Ruggeri y Batistuta, cayeron con honor en uno de los mejores partidos de esta edición de 1994.
Selección de Rumanía en la edición de la Copa del Mundo de 1994.
Países Bajos 2-0 República de Irlanda
Bergkamp lideró a los tulipanes, su aportación a este equipo era esencial. Es a partir de este campeonato cuando el jugador intensificó su miedo a volar, debido a un accidentado viaje en el que se juntaron varias situaciones: una amenaza de bomba y una posterior entrada de la aeronave dentro de una bolsa de aire, que provocó la caída libre del aparato durante un lapso de tiempo.
Del grupo que había conseguido el mayor éxito del país, la Euro de 1988, quedaban en el once: Rijkaard, Wouters y Ronald Koeman.
La República de Irlanda, en su segunda participación mundialista, se quedó a un paso de repetir la hazaña de llegar a los cuartos de final. Destacó Houghton, escocés de nacimiento, artífice de la venganza de los verdes sobre Italia en la fase previa.
Brasil 1-0 Estados Unidos
El anfitrión contra el equipo más laureado del balompié, en el día de la independencia norteamericana, el 4 de julio. El guión no podía haber estado escrito mejor. Además, Brasil se quedó con 10 hombres por expulsión de Leonardo, lo que igualó el choque.
Brasil había apostado también, como España, por un fútbol más físico, con un centro del campo de mucho trabajo con Mazinho, Mauro Silva y Dunga. Romario y Bebeto ponían la magia en el ataque. Precisamente una jugada de ambos fue la que decidió el enfrentamiento. Con esta victoria, Brasil pasaba a ser el único representante del continente americano.
Italia 2-1 Nigeria Arrigo Sacchi había hecho historia con el Milan. Su capacidad para reducir los espacios, colocando la línea de fuera de juego muy arriba y la gran presión a la que sometía a los rivales, había revolucionado los planteamientos tácticos. La empresa que tenía no era fácil, coronar a Italia como campeón del Mundo. Curiosamente, uno de los jugadores con los que no contaba al principio, Roberto Baggio, se convirtió en el futbolista que mejor interpretaba el juego ofensivo.
El partido ante Nigeria se les puso cuesta arriba, un córner mal defendido y con jugadores abandonando sus marcas para dejar posición antirreglamentaria al rival, habilitaron a Amunike que anotaba. En los último minutos, con un hombre menos -tras expulsión de Zola-, Roberto Baggio ajustaba un balón al palo. En la prórroga, el oficio italiano permitió plantear mejor el tiempo suplementario que los africanos, y de penalti, Baggio lograba el pase a cuartos de final.
Bulgaria 1-1 México
La velocidad de Stoitckov rompió la lenta defensa mexicana en los primeros minutos. García Aspe, con ese particular estilo de ejecución, empataba para los aztecas desde los 11 metros. Y precisamente fueron los penaltis los que decidieron la clasificación. En la tanda, México falló sus tres primeros lanzamientos, lo que condicionó sus posibilidades de superar los octavos de final. Que se iba a convertir en una maldición, ya que a partir de esta edición nunca superarían esta fase.
Como anécdota, resaltar que se cambió una de las porterías, ya que se rompió una de las barras de sujeción. Extendiéndose el primer tiempo siete minutos más.
Cuartos de final
Italia 2-1 España
Dino Baggio adelantó a Italia en el marcador, Caminero empató y España jugaba mejor. En los minutos finales el otro Baggio, Roberto, anotaba tras un contraataque mal defendido. Pero si por algo es recordado este encuentro es por el mano a mano que tuvo Julio Salinas y por el codazo de Tasotti a Luis Enrique, que rompió la nariz al asturiano y el corazón a los españoles. Una agresión que hubiera supuesto la expulsión y un penalti a favor de los nuestros. La selección comenzaba con Sandro Puhl, una extraña y nociva relación con el gremio arbitral en los Mundiales.
Brasil 3-2 Países Bajos
Ambas selecciones disputaron el duelo de cuartos con sus segundas equipaciones, norma habitual en esta edición.
Tras unos primeros 45’ sin goles, en la reanudación comenzó el vendaval de buen juego y oportunidades. La temible pareja de la canarinha siguió su extraordinario idilio con la portería rival, primero fue Romario y después Bebeto, con dedicatoria a su hijo que había nacido dos días antes, celebración que marcó una tendencia a partir de entonces.
Bergkamp, con su habitual clase y sutileza, y Winter, de cabeza, aplazaron la fiesta brasileña durante unos minutos, hasta que Branco lanzó uno de sus famosos misiles de falta directa. Brasil caminaba firme hacia el título.
Bulgaria 2-1 Alemania
Los búlgaros no eran una sorpresa, eran una realidad, se trataba de la mejor generación de jugadores del país, con futbolistas importantes en todas sus líneas. Desde la portería con Mihailov, pasando por la defensa con Ivanov, un medio del campo con Letchkov y Balakov y arriba dinamita pura con Kostadinov, Sirakov y Stoitchkov.
Como la mayoría de equipos del este europeo, mucha magia en sus botas que cuando dejan atrás la anarquía colectiva, son capaces de alcanzar cualquier tipo de cota. Matthaus adelantó a los germanos, de dudoso penalti, al igual que la falta que dio el empate, obra de un genial Hristo Stoitchkov que se licenció tras unas brillantes campañas en la Liga española como jugador culé. Más tarde, fue la calva de Letchkov la que sirvió de superficie para impactar un extraordinario testarazo, dando una histórica clasificación a Bulgaria.
Suecia 2-2 Rumanía
Eran las dos escuadras, junto a Bulgaria, que habían revolucionado el torneo, y este duelo de cuartos no fue una excepción. Los goles se hicieron de rogar, el primero vino de la imaginación de Brolin que ya había puesto en práctica dicha acción con su club, el Parma. El míster sueco quiso que la tuvieran como alternativa, para una falta en la frontal. La jugada permitía, tras varios amagues, poner el balón raso dentro del área, en lugar de colgarlo, para de primeras tocarla al centro donde cualquier pierna impactaría. Brolin vio hueco en la portería y terminó antes la jugada.
El empate vino de un libre directo y del pánico que suponía ver a Hagi de lanzador. La nutrida barrera escandinava blocó el balón con tal mala fortuna que llegó a una zona despejada donde Raduciou mandó el cuero a las mallas. La prórroga trajo otros dos tantos, para los rumanos fue obra de Raduciou, quien aprovechaba otro rechace de la defensa sueca para disparar desde fuera del área. Todo se ponía en contra de los nórdicos, el calor apretaba, el reloj corría en contra y el equipo se quedaba con 10.
Entonces, emergió Kennet Andersson entre las alturas, sostenido por las valquirias para saltar más alto que nadie y mandar al partido a la suerte de los penaltis. Fieles a la igualdad que habían mantenido, se llegó a la muerte súbita en la tanda. La responsabilidad recayó en un joven con trenzas, con apariencia de surfero, Henrik Larsson, quién marcaba y empezaba a escribir el primer capítulo de su exitosa carrera. El turno era para Rumanía, Belodedici, forjado en mil batallas y con dos Copas de Europas a sus espaldas -Steaua y Estrella Roja- parecía una apuesta segura, pero Ravelli intuyó el lanzamiento. Suecia entraba en el valhalla.
La selcción sueca saluda al público tras eliminar a Rumanía.
Semifinales
Italia 2-1 Bulgaria Las estrellas del fútbol tienen que consagrarse con sus clubes y con la selección, y aparecer en los momentos claves. Roberto Baggio lo volvió a hacer, siguió con su papel estelar y anotó los dos goles con los que la selección azzura se adelantó en el electrónico del Gaints Stadium. Bulgaria se fue quitando de la presión del partido y del rival para empatar de penalti antes del descanso, Stoitchkov lo ejecutó, consiguiendo el sexto tanto del campeonato. Bulgaria, antes de este Mundial, no había ganado ningún partido de la Copa del Mundo, tras esta edición se convertía en una de las revelaciones de la edición.
Brasil 1-0 Suecia Se repetía el partido de la primera fase, que terminó en empate. En esta ocasión el duelo entre ambos suponía un pase a la final, un partido tan histórico como el que decidió el campeonato de 1958, ahora no estaba Pelé en la canarinha y los escandinavos no se veían tan inferiores, pero sí más cansados.
Cuando Suecia había perdido definitivamente el respecto a los brasileños, llegó la expulsión de Thern, por roja directa, amparándose en la nueva norma de castigar todo juego brusco. Romario, aquel jugador que parecía venir de los dibujos animados, rápido, endiablado e inteligente, picó un balón que venía desde la derecha para batir a Ravelli, 1-0. Suecia se resarciría ganando a Bulgaria por un contundente 4-0, en el enfrentamiento para decidir la medalla de bronce.
Final Brasil 0-0 Italia El tetracampeonato estaba en juego, era la final deseada por muchos. El vencedor se convertiría en el único país con 4 mundiales, con la hegemonía del fútbol mundial. El pasto del Rose Bowl de Pasadena era el escenario, el mismo lugar donde el capitán Dunga había perdido 10 años antes la oportunidad de colgarse el oro olímpico.
Baresi y Dunga, los capitanes de Italia y Brasil en la final de 1994.
El partido no se pareció a la mitificada final de 1970, sólo las camisetas recordaban que Italia y Brasil medían sus fuerzas sobre la cancha. El respeto y el cansancio llevaron al partido al tiempo extra, como en 1934 y en 1966, con la diferencia de que el gol se ausentaba en esta edición por primera vez en una final de los Mundiales.
El fútbol fue cruel con Roberto Baggio y benévolo con Dunga. El brasileño anotó el cuarto lanzamiento, obligando a Italia a marcar en su quinto disparo. Pero Roberto lo mandó a las nubes. A pesar de su extraordinario campeonato, este error persiguió a Baggio el resto de su carrera deportiva, ‘Il Divino’ era terrenal y los dioses del fútbol injustos con él.
Casco utilizado por Senna con los colores de Brasil, foto cedida por wikipedia.
El fallecimiento del piloto brasileño Ayrton Senna en Ímola -GP de
San Marino-, apenas unos meses antes, estaban presentes tanto en la
afición de la 'verdeamarela' como en los integrantes del equipo
nacional. En su memoria se dedicó el triunfo.
Diego Armando Maradona (Argentino)
Nacido el 30 de octubre de 1960, Buenos Aires.
Apodado como el 'pelusa' y 'Pibe de oro'.
Sus inicios en Argentinos Juniors
Los comienzos de Diego fueron en el equipo infantil de Estrella Roja, de Fiorito, al sur de Buenos Aires, donde las habilidades del pelusa llamaron la atención de un ojeador que le propuso ir al Argentinos Juniors. Era 1976, y en el pasto de la Paternal comenzó a mostrar las cualidades que le convertirían en un astro del fútbol mundial: descaro, habilidad, regate y genialidades.
No en vano, en su estreno, con el '16' a la espalda, saltó a la cancha sustituyendo a un compañero, el primer balón que recibió lo convirtió en un 'caño' a un defensa. El fútbol veía cómo nacía una nueva estrella.
Por lo que no era de extrañar que el 27 de febrero de 1977, con 16 años, debutara con la selección absoluta argentina, en un partido contra Hungría en el que jugó sólo unos minutos.
De los 116 partidos con el 'bicho colorado', hubo uno en especial que es recordado: fue el enfrentamiento que se produjo en 1980, en cancha de Vélez, contra Boca Juniors. El portero 'bostero', el 'loco' Gatti, había llamado 'gordito' al precoz ídolo de Argentinos Juniors en la previa al choque, la respuesta de Diego sobre la cancha fue inmediata, anotando cuatro goles aquel día.
Con Argentinos Juniors, alcanzó las semifinales del Campeonato de Liga y consiguió el galardón de máximo goleador. En su honor se cambió el nombre del estadio, en 2003, al de Diego Armando Maradona.
Maradona pasa a ser 'xeneize'
En 1981 daba el salto a Boca Juniors, tras rechazar una oferta de River Plate.
En Boca jugó dos temporadas, consiguiendo el título de liga con este equipo, el primer y único campeonato en Argentina.
Europa había fijado sus ojos en ese genio 'regordete', y las ofertas no tardaron en llegar. El Mundial de España, en 1982, era el perfecto escenario para refrendar el éxito cosechado en el campeonato juvenil, pero la albiceleste cayó en la segunda fase, en una liguilla junto a Italia y Brasil.
La aventura europea: Barcelona
El F.C. Barcelona se hizo con los servicios del '10' tras pagar la mareante cifra de 1.200 millones de pesetas. La etapa de Diego en el equipo culé tuvo grande altibajos, marcados por la ausencia de los terrenos de juego por un tiempo prolongado, a causa de la hepatitis y de la lesión ocasionada por Goikoetxea, entre los momentos más brillantes, destaca la exhibición en 1983 durante la Copa de la Liga frente al eterno rival, el Real Madrid, que se tradujo en una fuerte ovación del público madridista.
Precisamente en ese mismo escenario, el Santiago Bernabéu, Maradona firmó su sentencia en el cuadro catalán. El Barça disputaba la final de Copa de 1984 frente al Athletic Club, el choque terminó con victoria del equipo vasco por 1-0, pero lo que hizo que este partido pasara desgraciadamente a la historia fue la tangana posterior, en la que participaron casi todos los jugadores y miembros de los banquillos, la RFEF sancionó al argentino, inhabilitándole durante tres meses de participar en cualquier competición española. El castigo abrió las puertas de 'Can Barça' para Maradona, y el club comenzó a escuchar ofertas.
La aventura europea: Nápoles
En 1984 firmó un contrato con el Nápoles por 1.300 millones de pesetas, la ciudad sureña recibió a Diego con los brazos abiertos, como a un Dios del fútbol. Las dos primeras temporadas en Italia sin llegar a ser exitosas, fueron más que notables, aunque no supusieran ningún título, daba la impresión de que el Napoli podía aspirar a cualquier cosa, máxime con Maradona en sus filas. En 1986, Maradona levantaba el título mundial con la selección Argentina en México. El segundo de la albiceleste. En este campeonato, el pibe destapó el tarro de las esencias futbolísticas. Las cuales siguieron brillando al sur de Italia.
Escudo de la Asociación de Fútbol Argentino con las estrellas representando el doble campeonato mundial.
En el equipo partenopeo, Maradona consiguió el primer scudetto de la historia del Nápoles, el único título que tenía el club en las vitrinas era la solitaria Coppa de 1976. Los éxitos se acumulaban y para esa temporada, 1986-87, se alzó también con la Copa de Italia, lo que suponía un histórico doblete. En la campaña, 1988-89; los napolitanos obtuvieron la primera competición europea de su historia, la Copa de la UEFA. Y en el posterior curso, 1989-90, el club azzurri repetía logro, adjudicándose su segundo título de Liga.
Ese mismo año se casaba con Claudia Villafañe con la que tuvo dos hijas, Dalma y Giannina. Parecía que tanto su vida profesional como personal eran propias de un cuento de hadas, pero tras la fachada de la felicidad estaba el drama de la droga, cuya adicción había comenzado en su etapa barcelonista.
Del cielo al infierno
El calvario para el 'pelusa' comenzó a principio del año 1991, cuando Maradona fue acusado de estar relacionado con el tráfico de drogas y la prostitución. Poco después, el 2 de abril de 1991, el Comité de Disciplina de la Federación Italiana de Fútbol le impuso una sanción cautelar por haberse confirmado en el contraanálisis su positivo por cocaína tras el partido Napoli-Bari.
El infierno para Diego no parecía acabar nunca, ya que pocos meses después fue detenido en Buenos Aires en una redada policial antidroga. Con este oscuro panorama, sus días en Italia y en Nápoles estaban contados, el ídolo de San Paolo tenía que emigrar. Aunque el número quedaría para la eternidad, siendo retirado el '10' de la casaca del Napoli.
El purgatorio hispalense
Tras unas duras negociaciones, el Nápoles vendía a su estrella al Sevilla F.C. por un montante total cercano a los 8 millones de dólares. Después de más de un año y medio inhabilitado, Diego volvía a jugar, era 1992. En el conjunto de Nervión apenas jugó 20 partidos, pero repartió 12 asistencias e ilusiones a la parroquia del Sánchez Pizjuán, dejando para el recuerdo la imagen del '10' jugando con una pelota de papel de plata. Puro arte improvisado.
En febrero de 1993, Diego Armando Maradona volvió a vestir la camiseta albiceleste, tras dos años y medio, en el partido Argentina-Brasil disputado en Buenos Aires. Cuatro meses después era despedido del Sevilla F.C., antes de que terminara su contrato.
El regreso a Argentina
El 7 de noviembre de ese mismo año debutaba como jugador del club Newell´s Old Boys. El paso de Diego por el equipo 'leproso' apenas llegó a los cinco encuentros. Diego fue llamado para la selección, tras el histórico varapalo encajado ante Colombia, para los partidos de repesca del Mundial, frente a Australia. Esto le valió acudir convocado al Mundial de Estados Unidos, de 1994, donde anotó en el encuentro de debut contra Grecia.
Parecía que los dioses del fútbol se aliaban con Maradona. Pero Diego había vuelto a caer, en un control de la FIFA, tras el duelo contra Nigeria, se detectaron numerosas sustancias prohibidas. El '10' tenía que abandonar el Mundial.
Boca Juniors, destino final
Tras cumplir la sanción pertinente, 15 meses, Diego regresaba a la 'Bombonera' para vestir, de nuevo, la camiseta de Boca Juniors. Tras 31 partidos como bostero, repartidos en dos años, puso fin a su carrera futbolística en un clásico del fútbol argentino, por decisión propia durante el descanso de un partido ante River, fue sustituido por otro posterior icono de la entidad xeneize Juan Román Riquelme. Era el 25 de octubre de 1997, en Núñez. Aquel día Boca ganó y el balompié perdía a su gran estrella.
Máximo goleador: Salvatore Schillaci (Italia), 6 goles Sedes: Turín, Milán, Udine, Génova, Verona, Bolonia, Florencia, Roma, Nápoles, Bari, Cagliari y Palermo. Partidos: 52 Número de goles (Media por partidos): 115 goles (2’2) Número de espectadores (Media por partidos): 2.516.348 (48.391)
Participantes: 24
(África, 2) Egipto y Camerún
(Asia, 2) Emiratos Árabes y Corea del Sur.
(América, 6) Costa Rica. EE. UU, Argentina, Brasil, Colombia y Uruguay.
(Europa, 14) Austria, Bélgica, Checoslovaquia, Escocia, España, Inglaterra, Italia, Holanda, Rep. Irlanda, R.F.A., Rumanía, Suecia, U.R.S.S. y Yugoslavia.
Final del campeonato: 8-Julio-1990, Roma. Olímpico. R.F.A. 1-0 Argentina (0-0 al descanso)
Italia acogía una Copa del Mundo por segunda vez. En la anterior ocasión, en 1934, el protagonismo había recaído tanto en el tono político que se le quiso dar al campeonato por parte de la maquinaria propagandística de Mussolini, como en la atmósfera prebélica que impregnaban ciertos enfrentamientos y que terminaría dividiendo Europa en dos partes mediante el muro de Berlín, que separó por un lado la parte occidental y capitalista con la otra cara del 'telón de acero', la de los países comunistas que giraban en torno al 'pacto de Varsovia'.
El muro, desde el lado occidental. Foto tomada por Thierry Noir en 1986.
Un año antes de comenzar el torneo, el 9 de noviembre de 1989, el muro de Berlín caía y con él una de las divisiones del viejo continente, pero no todo eran buenas noticias; Yugoslavia era un crisol multicultural y étnico que estaba a punto de resquebrajarse. Sería ésta su última participación mundialista como nación.
Estrellas estrelladas y grandes ausentes
En los anteriores torneos, los jugadores más importantes aparecieron para llevar a lo más alto a sus selecciones, en esta ocasión no aparecieron las estrellas y el protagonismo perteneció a futbolistas que no se contaba con ellos.
Entre las ausencias notables en el viejo continente estaban Dinamarca, Portugal y Francia que no se clasificaron. Una fase preliminar donde quedó para la posteridad la imagen ensangrentada del central Terry Butcher en el decisivo Suecia - Inglaterra que terminó dando el billete a sendas selecciones. Otras selecciones que no pudieron acudir, por diferentes motivos, eran México y Chile.
Chile y México, sancionados
Los aztecas fueron sancionados por un lapso de dos años, incluyendo los JJ.OO de Seúl y la cita mundialista, por haber alineado a cuatro jugadores que rebasaban la edad requerida en la competición de la Copa Mundial juvenil de 1989. Este escándalo es conocido como el de los "cachirules".
Chile también fue castigada, ya que su portero, Rojas, fingió que una bengala lanzada por el público brasileño le había impactado, cuando en realidad se autolesionó. Chile abandonó Maracaná debido a la supuesta agresión y el partido de clasificación se suspendió, con 1-0 a favor de la canarinha, resultado que dejaba a 'la roja' fuera del Mundial.
Cuando se supo la verdad, Rojas fue apartado perpetuamente del fútbol y Chile expulsada de la fase de clasificación para acudir a Italia 90, negándosele también la posibilidad de optar a la siguiente cita mundialista: Estados Unidos’94.
La mascota fue Ciao, se trataba de una figura cúbica con un esférico por cabeza y el balón fue el Adidas Etrusco. La canción del Mundial fue el exitoso tema, 'Un' Estate Italiana', interpretado a dúo por: Gianna Nannini y Edoard Bennato.
Balón etruco y mascota Ciao, imagen tomada de la web de PaBLOG.
Primera fase: Compuesta por 6 grupos de 4 selecciones cada una. Pasaban a octavos los dos primeros de cada cuadro y los 4 mejores terceros, para completar los 16 equipos. Los anfitriones, junto a Checoslovaquia dominaron el grupo A. La sorpresa se instaló en los partidos del grupo B, donde los “leones indomables” de Camerún sorprendían al ganar a Argentina, en el partido inaugural, y posteriormente a Rumanía.
En el equipo africano destacaba Roger Milla que a sus 38 años se convertía en el jugador de más edad en marcar en un Mundial. Las tres selecciones pasaban a la siguiente fase. Otra de las 'cenicientas' que se rebelaba era Costa Rica, que dejaba en la cuneta a Escocia y Brasil para clasificarse como segunda de grupo, tras la selección brasileña. Colombia con jugadores como Valderrama y el excéntrico portero Higuita se mostraban como otra de las revelaciones, más por juego que por resultados, y acompañaban a la R.F.A. y Yugoslavia en el cuarto grupo como selecciones clasificadas.
El cuadro 'cafetero' fue fiel a un estilo vistoso de toque, pared y desmarque, instaurado por el técnico Maturana y ejecutado por el maestro Valderrama. El gol anotado por Freddy Rincón, en el minuto 90, daba la clasificación y demostraba que el juego exquisito era un sello innato al que no renunciaban ni en los momentos más difíciles.
España pasaba como líder de grupo, cediendo solo un empate ante Uruguay, en esta fase destacó la gran actuación del madridista Míchel, muy entonado y bastante irascible, quién anotó un hat-trick, con dedicatoria a la prensa incluida, ante Corea del Sur, en un encuentro que se le estaba atragantando a la selección. Con el tercer tanto, el futbolista gritó "me lo merezco".
El último grupo de clasificación explicaba la tónica reinante de esta nueva edición de la Copa del Mundo; de seis partidos disputados, cinco empates y siete goles anotados. Es decir, gran igualdad, predominancia del juego defensivo, y pocos goles.
Inglaterra, la República de Irlanda y los Países Bajos sellaban su pase a la siguiente ronda. Una de las anécdotas de esta Copa, se revelaría décadas después, y no es otra que el 'pichichi' del campeonato, Lineker, durante su enfrentamiento ante la República de Irlanda, defecó sobre el césped.
Octavos de final:
Camerún - Colombia (2-1). Dos de los equipos revelaciones se enfrentaban, el portero del equipo 'cafetero', Higuita, tenía por costumbre salir del área con el balón controlado, como un líbero, aquella tarde perdió el cuero ante Milla, que marcó. Camerún estaba en cuartos.
Brasil - Argentina (0-1) Debido a los malos resultados de las grandes selecciones, en este Mundial se produjeron cruces entre las favoritas antes de tiempo. Brasil y Argentina se encontraban en octavos, Maradona apenas pudo brillar en todo el torneo, pero la única vez que lo hizo fue para asistir al rubio Caniggia, quién anotó. Este encuentro, de histórica rivalidad, escribió una de sus páginas negras con los bidones de agua adulterados por las asistencias médicas argentinas y que terminaron ser bebidos por el rival. Branco, acabó el encuentro aturdido.
Inglaterra - Bélgica (1-0). David Platt marcaba de volea en el minuto 119, tras un sutil golpeo de falta realizado por Gascoigne, para clasificar a Inglaterra. Este gol sirvió para calmar los encendidos ánimos de las gradas, donde tuvieron que intervenir los carabinieri.
Checoslovaquia - Costa Rica (4-1),en un choque más igualado que lo que el electrónico reflejó. El ariete Skuhravy anotaba un hat-trick, los tres tantos fueron con la cabeza.
Italia - Uruguay (2-0), los anfitriones tenían un buen conjunto, principalmente en la retaguardia donde Baresi, Bergomi y Maldini ejercían de 'capos', por delante tenían la batuta de grandes jugadores: Giannini, Donadoni o Baggio, y el ataque fue el elemento sorpresa, con la irrupción de un desconocido, el 'Totò' Schillaci.
R.F.A. - Holanda (2-1). En Milán se jugó casi un “derbi”, el 'della Madonnina', ya que se dio la circunstancia de que en la R.F.A. jugaban tres jugadores del Inter, Matthaus, Brehme y Klinsmann, y en Holanda la terna de extranjeros del A.C Milan, Gullit, Rikjaard y Van Basten, siendo por aquel entonces el máximo número de futbolistas foráneos permitido por club. El supuesto imparcial público italiano, dividió sus ánimos hacia sus jugadores. El triunfo fue para los germanos, merced a los goles de los interistas: Brehme y Klinsmann.
España caía en la prórroga contra Yugoslavia (1-2). Stojkovic era, en esta ocasión, nuestro verdugo. En un partido donde Martín Vázquez puso el juego ofensivo de la selección. El gol definitivo vino precedido de una mala colocación de Míchel en la barrera, que facilitó el disparo de Stojkovic.
Irlanda - Rumanía (0-0, IRL pen), Irlanda, que debutaba en un Mundial, seguía en liza pese a no haber ganado ningún partido. Gracias, en gran parte, a su guardameta, Pat Boner. La progresión, pasito a pasito, del combinado verde sirvió de trasfondo histórico a la película 'The Van', de Stephen Frears.
Cuartos de final:
RFA - Checoslovaquia (1-0), Matthaus, de lanzamiento de penalti, adelantaba a los teutones, ante una selección checa que puso mayor resistencia cuando jugó en inferioridad numérica.
Yugoslavia - Argentina (0-0, ARG pen) La albiceleste no deslumbró como lo había hecho en México, cada partido despertaba más dudas, y el duelo de cuartos no fue una excepción. Aún con un hombre más, y bajo un sofocante calor, Argentina fue incapaz de perforar la meta del equipo balcánico. Los penaltis, que se habían adoptado en la Copa del mundo de 1982, volvían a ser los protagonistas de este campeonato, A pesar del fallo en la tanda de Maradona, Argentina, gracias a Goycochea, que fue la estrella parando dos lanzamientos yugoslavos, pasaba a semifinales.
Italia - Irlanda (1-0), Schilacci seguía sumando goles, y convirtiéndose en inesperado héroe, ya que entró en la convocatoria de la selección en el último momento, partió como suplente y terminó siendo el ídolo de la azzurra, aunque su fama fue efímera porque futbolísticamente no aportaría nada más destacable en su carrera.
Inglaterra - Camerún (3-2) Inglaterra derrotaba a Camerún en un vibrante encuentro que terminó siendo el duelo más atractivo de todo el torneo. Lineker fue el salvador desde los once metros, primero en el 83', que supuso el empate, y más tarde en la prórroga, con otra pena máxima que le encaramaba, junto a 'Totò', como el máximo anotador del Mundial.
Semifinales:
R.F.A. - Inglaterra (1-1, RFA pen). Posiblemente, estos 'pross' eran la mejor selección inglesa desde 1966, a los Lineker, Gascoigne y Platt, ya citados, se sumaban Waddle, maravilloso extremo que brillaría en el Olympique de Marsella, Beardsley y Barnes, entre otros redondeaban el plantel.
Pero a pesar de este elenco, volvían a quedarse fuera de la contienda tras un cruce frente a Alemania Federal. Brehme y Lineker habían dejado el encuentro empatado, por lo que los once metros volvían a ser decisivos. En esta ocasión, Pierce y Waddle fallaron los penaltis en la tanda. Lineker entonaba su famosa frase: "el fútbol es un deporte de once contra once, y siempre ganan los alemanes".
Matthäus consuela a Waddle, tras errar el último penalti.
Italia - Argentina (1-1, ARG pen), Argentina se jugaba el pase a la final en Nápoles y Maradona intentó conseguir el apoyo de 'su' público, de los tiffosis napolitanos, arremetiendo contra la política italiana que dejaba de lado al Sur. Apoyándose en su situación como estrella del Napoli. La grada desoyó a su astro y apoyó a Italia, aunque el corazón anduviera dividido.
El encuentro terminó empatado, tras el gol de Schilacci y la réplica, que vino en la segunda mitad, por parte de Caniggia. De nuevo, se llegó a los penaltis donde el guardameta de la albiceleste, Goycochea, volvió a brillar, atrapando dos lanzamientos.
La final: Dejó para la posteridad la imagen de Maradona insultado al público, ya que desde las tribunas, del olímpico romano, se abucheó al himno argentino. Atrás quedaba la plácida atmósfera de San Paolo, donde la albiceleste casi jugaba en casa, en el hogar del '10'.
Alemania basaba su juego en la fortaleza de su defensa: Kohler y Aurgenthaler, apoyado por la versatilidad de Brehme, la clase de Hässler y la velocidad de Littbarski, todo ello bajo la batuta de Mattäus y con el promedio goleador de Klinsmann.
Esta máquina de juego teutona pasó por encima a una mermada y deslavazada Argentina, que contaba con cuatro bajas significativas y que giraba alrededor de un Maradona, el cual no estaba tan fino como en 1986. El partido, poco atractivo, se decidió en la segunda mitad con la tarjeta roja a Monzón, en el 65', primera expulsión de un futbolista en una gran final, y a la que siguió un dudoso penalti en contra transformado por Brehme en el 85', quien lo ejecutó con su pierna derecha a pesar de ser zurdo. Para sumar otra anécdota al lanzamiento, el habitual ejecutor era Matthäus, años después ha reconocido que no quiso lanzarlo porque tenía que cambiar la bota, se le había roto en la primera mitad, y no confiaba en poder golpear bien al cuero.
Argentina, desquiciada, se quedaría con 9 hombres tras la doble amonestación de Dezotti en un ejercicio de impotencia por no poder atacar la meta defendida por Illgner. La Copa se había decidido desde la pena máxima, el hábitat habitual de esta anodina edición.
Nace la nueva Alemania
La República Federal Alemana conseguía su tercer campeonato, siendo éste el último Mundial en el que jugaría bajo las siglas R.F.A. Beckenbauer se convertía en el segundo seleccionador que lograba el título como jugador (1974) y como entrenador. Éxito que ya había cosechado previamente Mario Zagallo, como futbolista en el 58 y 62, y en las labores de técnico en 1970.