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sábado, 5 de septiembre de 2015

Dinamarca heredó el papel de Yugoslavia en 1992

Dinamarca protagonizó en la Eurocopa celebrada en 1992 la mayor sorpresa que se ha producido nunca en la historia de un campeonato de selecciones de fútbol, junto a la posterior victoria de Grecia en 2004. Un torneo donde, a diferencia de la epopeya del cuadro heleno en Portugal, los daneses ni siquiera estaban clasificados.

Dinamarca, Danmark, Denmark, 1992, EURO,

La nueva Europa entra en escena
Los cambios políticos a los que estaba viéndose sometido el viejo continente tuvieron su lógico reflejo en el deporte.

El desmembramiento de la U.R.S.S. hizo florecer en la última década del siglo XX a las repúblicas en las que estaba formado el gigante soviético. Una transformación que se trasladó al fútbol, donde la Unión Soviética se había clasificado como primera de grupo en una ronda preliminar que había dado comienzo en 1990.

La decisión tomada fue la de ser representados para esta ocasión con una bandera distinta, un himno universal –como es la 9ª Sinfonía de Beethoven- y una denominación diferente. Así es como la Confederación de Estados Independientes saltaba a escena y cobijaba a 9 de sus repúblicas (Armenia, Azerbaiyán, Bielorrusia, Kazajistán, Kyrgyzstán, Moldavia, Rusia, Tayikistán, Turkmenistán, Ucrania y Uzbekistán), quedando fuera las tres naciones bálticas (Estonia, Lituania y Letonia).

CEI, Comunidad Estados Independientes,
Escudo de la Comunidad de Estados Independientes (C.E.I.)

La otra gran modificación que estaba sufriendo Europa se estaba produciendo en los Balcanes, donde los ropajes que habían cubierto a Yugoslavia se estaban descosiendo para dejar desnudo a un país cubierto de cicatrices y heridas.

La sobresaliente camada formada por jugadores como Pancev, Prosinecki, Jarni, Boban, Stanic, Jugovic, Stosic, Spasic, Katanec, Hadžibegić, Suker, Ladic, Stojanovic, Bogdanović, Savićević, Jokanović, Mijatovic y Mihajlović –muchos de ellos campeones de Europa de clubes con el Estrella Roja en 1991 y campeones del mundo de selecciones juveniles en 1987, en Chile- estaba llamada a alcanzar grandes cotas, empezando por una Eurocopa cuyo billete se esfumó por la sanción impuesta por el Consejo General de las Naciones Unidas en mayo de 1992.

Estrella Roja Belgrado, Red Star, Crvena Zvezda, 1991,

Se rompía de este brusco modo el sueño de una selección que apuntaba a ser uno de los candidatos al título. Su plaza recayó sobre Dinamarca, quien había quedado en segunda posición en la fase de clasificación que habían encabezado precisamente los yugoslavos. Una invitación tan inesperada que sorprendió al propio cuadro danés.

Explota la ‘dinamita roja’
En la década de los 80 se produjeron las chispas que encendieron la mecha del fútbol en Dinamarca. Los buenos resultados sumados en la fase de clasificación para España’82, como el triunfo ante Italia –posteriormente campeona del mundo-, daban cuenta del potencial que estaba manando. Sensaciones refrendadas en la ronda preliminar de la EURO de Francia'84 donde además de conseguir el billete se tomó el fortín inexpugnable de Wembley, con un solitario gol de Allan Simonsen.

Todas estas victorias necesitaban un espaldarazo, el cual llegó por partida doble: alcanzando las semifinales de la Eurocopa de 1984 y posteriormente clasificándose por primera vez para un campeonato de mundo, el que se celebró en México, en 1986.

El grupo formado por Morten Olsen, Søren Lerby, Ivan Nielsen, Preben Elkjær, -protagonista del éxito del Hellas Verona-, John Lauridsen y Allan Simonsen, junto a los más jóvenes, como Jan Mølby, Jesper Olsen y Michael Laudrup firmaron las semifinales en Francia 1984 y un brillante estreno en la Copa del Mundo de 1986, cayendo en octavos de final. El responsable de apagar la dinamita de los escandinavos en ambos casos fue España: primero, con la emocionante tanda de penaltis en Lyon (1984) y, después, en México (1986), con una inspiradora tarde de Emilio Butragueño en Querétaro, autor de cuatro goles.

Butragueño, México, 1996, Dinamarca, España, Querétaro,

La eliminación en primera ronda de la Euro 1988, en un grupo donde España fue de nuevo el responsable de truncar las aspiraciones nórdicas con un 3-2 en el partido inaugural- se compensaba con la llegada al combinado nacional de nueva savia como Flemming Povlsen, Lars Elstrup, Peter Nielsen, Peter Schmeichel o Brian Laudrup.

Dinamarca se adentraba en la década los 90 sin billete para el Mundial de Italia y sin pasaporte para la Euro 1992. Aunque el destino tenía reservada una plaza especial para ellos.

Tres países con circunstancias complicadas
Ocho equipos estaban clasificados para la fase final de la Eurocopa que se iba a celebrar en Suecia desde el 10 de junio de 1992: Italia, Francia, Escocia, Inglaterra, Suecia, Países Bajos, C.E.I, Yugoslavia y Alemania.

Tres eran las federaciones que reflejaban los cambios políticos producidos en el viejo continente:
  • La Comunidad de Estados Independientes asumía la herencia deportiva de la U.R.S.S., aunque no todas las repúblicas estuvieran adheridas.
  • Alemania disputaba su primer torneo internacional con una selección que representara a toda la nación. La RDA cerraba en Bélgica, el 12 de septiembre de 1990, 38 años de aventura en solitario. Mientras que la RFA lo haría poco después, el 31 de octubre de 1990, en Luxemburgo.
  • El conflicto bélico de Yugoslavia seguía su escalada de odio y destrucción.
La expulsión de Yugoslavia del torneo
El Consejo General de las Naciones Unidas y la Comunidad Europea decidieron sancionar, a finales de mayo de 1992, a Yugoslavia, víctima del interminable conflicto. Este bloqueo incluyó la imposibilidad de que cualquier combinado nacional participara en cualquier evento deportivo.

Yugoslavia, Jugoslavija,
Escudo usado por la federación yugoslava de fútbol.

La prometedora Yugoslavia, que había liderado su grupo en la fase de clasificación con 7 victorias y una sola derrota –ante Dinamarca, en Belgrado- era obligada a otorgar su plaza, precisamente, al conjunto nórdico, los cuales habían quedado en segunda posición y se encontraban planificando su tiempo libre para aquel verano.

Los aliados de Dinamarca para no hacer el ridículo
Dinamarca se vio participando como invitada en un torneo donde a pesar de tener en contra ciertos elementos como la nula preparación física o la ausencia de mentalidad competitiva, tenía otros puntos a favor:
  • Carecía de toda presión deportiva
  • Uno de los grandes favoritos había sido eliminado, Yugoslavia.
  • Su bestia negra no había entrado entre los 8 mejores, caso de España
  • Podía actuar casi como local dada la cercanía con Suecia, aunque todavía no estaba construido el puente de Oresund que ha acercado en los últimos años, todavía más, sendas naciones. 

El reto de Richard Möller Nielsen
A falta de solo 10 días para que empezara la Eurocopa, el seleccionador nacional Richard Möller Nielsen fue diseñando una convocatoria a la que no aceptó uno de los líderes, Michael Laudup, al que se le juntaba el hecho de no tener una buena relación con el míster y la de arrastrar el cansancio tras una extenuante temporada con el Barcelona que había concluido con la consecución de la Copa de Europa de clubes en Wembley.

En cambio, su hermano, Brian, sí aceptó la llamada para la Euro de una selección que en su gran mayoría estaba cambiando sus vacaciones de playa y montaña por el césped sueco.

Dinamarca, Danmark, Denmark,
    El coraje de Kim Vilfort
    No todos los internacionales daneses estaban en destinos paradisíacos o disfrutando del tiempo libre, Kim Vilfort se encontraba en aquellos días en un hospital velando por su hija de 7 años, enferma de leucemia. La mujer de Vilfort fue clave para que el mediapunta del Brøndby accediera a enrolarse en esta sorprendente e histórica aventura del plantel vikingo en la cual puso la rúbrica definitiva.

    La Eurocopa de Suecia, 1992
    Los convocados para la Eurocopa acudieron al campo de entrenamiento de la federación danesa de fútbol que hay a las afueras de Copenhague. La idea que sobrevolaba la mente de la mayoría de ellos era tratar de no hacer el ridículo en los tres partidos de la primera ronda donde estaban encuadrados con Suecia, anfitriones del torneo, Francia e Inglaterra. Pero el mensaje del entrenador era otro y más sorprendente: “Vamos a Suecia a ganar”.

    Elstrup da la primera alegría
    UEFA 1992, EURO 1992,El torneo europeo, cuya gran novedad es ser el primero a nivel internacional donde aparecían los nombres de los futbolistas en la espalda, arrancó con un empate sin goles ante Inglaterra, reforzando la confianza de un equipo que había concluido la edición anterior, la de 1988, con cero puntos en su casillero.

    El gol de Tomas Brolin en la segunda cita con Suecia, en esta clásica amistosa rivalidad entre vecinos, fue una bofetada de realidad y obligaba a vencer a Francia para seguir vivos en el torneo. La postrimera diana de Elstrup ante los galos en el minuto 93 colocaba el 2-1 que prolongaba este cuento de hadas nórdico hasta las semifinales, donde esperaba la temida Holanda.

    Peter Schmeichel exprime a la 'oranje'
    Gullit, Van Basten, Rikjaard, Koeman, van Breukelen, van Aerle, Blind, Bergkamp, Winter, de Boer eran la base de la ‘oranje’, por aquel entonces vigente campeón continental. Los Países Bajos acudían favoritos a un encuentro que resultó mucho más parejo de lo esperado y que Rikjaard niveló en el último suspiro, llevando la semifinal a la tanda de penaltis.

    En la tanda desde los once metros, el guardameta holandés Van Breukelen trató de desestabilizar a los daneses en cada lanzamiento, al final fue un de los mejores jugadores de la historia de Holanda, Marco Van Basten, el único que falló en la tanda, al acertar Peter Schmeichel el lado que eligió el delantero natural de Utrecht.

    Peter Schmeichel, Danmark, Denmark,

    El sueño de verano danés se prolongó hasta su máxima expresión. Alemania, tras vencer a Suecia por 3-2, esperaba pacientemente en una inesperada final con un invitado con el que nadie contaba.

    La Alemania unificada ante la unida Dinamarca
    El modo como afrontaron los dos equipos este choque fue la clave del éxito y del fracaso. Mientras los germanos habían transformado su sede en un búnker hermético, los nórdicos vivían bajo la más absoluta relajación, bajo ese espíritu vacacional del que todavía no se habían desprendido.

    La ‘Mannschaft’ de 1992 era un equipo potente formado por referentes como: Illgner, Kohler, Brehme, Hässler, Effenberg, Riedle, Klinsmann y Sammer, primer representante de la Alemania Oriental en este reestreno de la Alemania unificada. Un equipo campeón que puso en aprietos la meta nórdica, siempre bien cubierta por un inspirado Schmeichel.

    El derechazo de Jensen a los 18 minutos rompió el lento ritmo que llevaba el encuentro y encendió los ánimos de Dinamarca y su bulliciosa hinchada, conocida como ‘roligans’, que teñían de rojo las gradas del Ullevi de Goteborg, ciudad situada justo enfrente de la costa danesa.

    El apoyo también de los aficionados suecos a sus vecinos se notó en las gradas, haciendo que Dinamarca jugara de local en un estadio que definitivamente explotó cuando Vilfort finiquitó el partido a los 78’, justamente el jugador que más estaba sufriendo a nivel personal lograba sellar la tranquilidad al nuevo y casual campeón de Europa, el que heredó el testigo de Yugoslavia, la selección que muchos apostaban como ganadora en 1992.

    viernes, 12 de diciembre de 2014

    La alocada tripulación de Turbonegro arrasa Madrid

    No hay duda de que el inglés es el idioma oficial del rock y del pop. La lengua de Shakespeare ha servido de vehículo para que Inglaterra y Estados Unidos exportaran a sus grupos musicales a todos los confines del globo, ayudados primero por la radio y después por la TV.

    La aparición de sellos internacionales musicales potenciaron el nacimiento de movimientos culturales en otros lugares, abriendo el mercado a países que habían tenido hasta entonces un papel secundario. ABBA fue uno de los responsables de liberar las fronteras del norte. El cuarteto sueco tuvo que esperar un lustro para que otros compatriotas, Europe, volvieran a poner los ojos sobre sus frías tierras. Una mirada que ya no desapareció en los 80 y 90 con la irrupción de Roxette, A-ha o Ace of Base.

    Las posteriores oleadas que comenzaban a venir de los dominios de Odín crecieron en número y potencia. Transformando a Suecia, Noruega y Finlandia como la mejor cantera del sonido gótico y extremo, del metal más demoledor y oscuro.



    De Suecia: Candlemass, Entombed, Bathory, Yngwie Malmsteen, Opeth, At The Gates, In Flames, Hellacopters, Hardcore Superstar, Tiamat, Ghost, Hammerfall, Katatonia, Backyard Babies, Arch Enemy, Therion...

    De Finlandia:  HIM, Nightwish, The Rasmus, Apocalyptica, Children of Bodom, Sonata Arctica, Poisonblack, Charon, Stratovarius, The 69 Eyes, Lordi, Impaled Nazarene, To/Die/For...

    De Noruega surgían parte de los 'mayores demonios' del rock contemporáneo a ritmo de death metal y black metal -con referentes como Mayhem, Burzum, Emperor, Darkthrone, Immortal o Enslaved-.  A la par que ellos, Gluciefer y Turbonegro se abrían paso con toques más garajeros, coqueteando con el punk, un estilo similar al que practicaban Backyard Babies o The Hellacopters en Suecia.

    Turbonegro
    Cuando uno analiza a Turbonegro, no encuentra nada novedoso en su oferta. El combo noruego ha mezclado varios conceptos tanto musicalmente como estéticamente desde que nacieran a finales de los 80. Se trata de un hard-rock que a veces se acerca al punk clásico de Nueva York, mamado directamente de los Dictators, para otras pasar por un estilo glam, tendencia que se vislumbra en sus maquillajes y el aspecto tanto andrógino como teatral, que bien podría haber firmado un Bowie o Alice Cooper.


    Entonces, ¿a qué se debe el éxito? El éxito de Turbonegro se compone de un puñado de muy buenas canciones, temas con atractivas melodías que invitan al movimiento, a una grandiosa puesta en directo -casi circense; siempre cómica-, y a la personalidad de sus líderes sobre el escenario. Una figura encarnada anteriormente por el inconfundible Hank Von Helvete y ahora retomada por un fan del grupo que ha cumplido su sueño de liderar a la banda que tanto adoraba.

    Todo ello sumado al repóquer de discos claves en la historia de la banda, y del punk-rock escandinavo. Un quinteto formado por 'Never Is Forever', 'Ass Cobra', 'Apocalypse Dudes', 'Scandinavian Leather' y 'Party Animals'. 

    Turbonegro en la Sala Penélope. Madrid, 11 de diciembre de 2014

    El ambiente gélido en la sala Penélope fue pronto resuelto por el calor humano del público al hacerse hueco en los estrechos recovecos que dejaba la pista.

    Los encargados de calentar el ambiente fueron los baracaldeses Porco Bravo con un show magistral donde además de sonar compactos, ofrecieron ese punto de implicación con el público que se está perdiendo, así como la capacidad de Manu, cantante, de provocar con la mirada, de incitar en cada gesto y escandalizar tanto con sus poses como actos, como cuando se quemó el periódico en el pecho o se grapó la cara, actitudes rebeldes que parecían haberse apagado en nuestros escenarios. Una herencia perdida desde el punk de los 70 y 80 que esta noche se recuperó.

    Manu no dudó en subirse a una tabla de surf para buscar la ola buena en la Penélope

    La espera se hizo interminable antes de que Turbonegro tomara el relevo de la formación de Barakaldo. Los noruegos se han dejado en el camino a su anterior frontman y desde 2011 el barco está capitaneado por un antiguo seguidor acérrimo que ahora asiste a los conciertos desde el otro lado del escenario.

    Con bastante retraso, la robusta figura del británico Tony Silvester hizo acto de escena junto al resto de la formación, cuya imagen es un cruce entre unos marineros despistados que buscan sexo desesperadamente en cualquier puerto -como si fueran asiduos al legendario bar la Ostra Azul- o un grupo de personas trasnochadoras que pretenden homenajear a los Village People por un puñado de monedas. Y es que Turbonegro además de buena música, es una imagen con su copyright.

    La falta de puntualidad pronto fue perdonada por el impaciente público madrileño. Los noruegos han sido inteligentes a la hora de preparar el material que sonaría en esta gira. Se han olvidado de la escasa repercusión de los últimos dos trabajos para dar la relevancia que se merece a las joyas que guardan su discografía.

    Euroboy eligió un 'discreto atuendo' para saltar a la sala Penélope

    Aunque el protagonismo, y las miradas, se dirigían al nuevo cantante, evaluándole, el peso de la actuación recayó sobre el aparente impasible Knut Schreiner, conocido como Euroboy, el cual marcó el compás a través de esos extraordinarios acordes que tiene Turbonegro y que este portento de las seis cuerdas sabe dosificar.

    Los grandes éxitos caían uno tras otro, con una atronadora fuerza a la que le faltó un mejor sonido desde el micrófono. All My Friends Are Dead, Blow Me (Like The Wind), Are You Ready (For Some Darkness), Rock Against Ass, Sell Your Body (To The Night) desfilaron por la cubierta de proa en la primera parte del set.

    En medio de cada tema se colaba de vez en cuando el número particular de Happy Tom. El bajista, bajo su estética de grumete despistado, hizo de improvisado traductor de un charlatán Silvester. Dos circunstancias que o bien pudieron hacer carcajear o cortar el ritmo de aquel que buscara sólo música.

    Las capas de maquillaje del quinteto iban despareciendo en la noche para dar paso a dos de la más deseadas de su repertorio. Fuck The World y Get It On aceleraron otra vez a la multitud antes de ofrecer el primer parón de su descarga.


    El regreso del grupo sobre las tablas sirvió para dejar patente la calidad como músicos al interpretar primero The Age Of Pamparius y luego encadenar con riffs varios éxitos de la historia de música de los 80 y 90. Entre notas de Nirvana y Metallica asomó una versión de Dire Straits que condujo al inevitable final, al himno de los nórdicos que no es otro que el I Got Erection.

    Un tema corto, sencillo, pero popular en muchos rincones del planeta -no en vano, el equipo alemán del St. Pauli lo usa como banda sonora-. Madrid, que no es menos, también quiso degustarlo, y con su animoso coro y más animado mensaje dejó al público madrileño con la libido subida y una sonrisa de oreja a oreja. Porque la duda es: ¿hay alguien en el mundo al que no le estimule Turbonegro? Lo dudo. Y si hay alguien... ¡que le jodan al mundo!


    miércoles, 1 de febrero de 2012

    Historia de los Mundiales: Estados Unidos (1994)

    Máximo goleador: Salenko (Rusia) y Stoitchkov (Bulgaria), 6 goles
    Sedes: San Francisco, Los Angeles., Dallas, Chicago, Detroit, Nueva York, Boston, Washington y Orlando.
    Partidos: 52
    Número de goles 141 (2.71 por encuentro)
    Número de espectadores (Media por partidos): 3.587.538 (68.991) récord

    Participantes: 24 (Europa, 13) Alemania, Bélgica, Bulgaria, España, Grecia, Italia, Noruega, Holanda, Rep. Irlanda, Rumanía, Rusia, Suecia y Suiza.
    (África, 3) Camerún, Marruecos y Nigeria
    (Asia, 2) Arabia Saudí y Corea del Sur
    (América, 6) Argentina, Bolivia, Brasil, Colombia, México y EE.UU

    Final del campeonato: 10-Julio-1994. Rose Bowl, (Los Angeles). Brasil 0-0 Italia (3-2 en los penaltis)

    En un intento por extender el fútbol a todos los rincones, la FIFA eligió EE. UU como sede para la edición de 1994. A pesar del escepticismo generalizado inicial, debido a la poca cultura futbolística del país, se batieron récord de asistencia de público a los estadios.

    Novedades de Estados Unidos 1994
    Entre los cambios que tuvo este Mundial, fueron:
    • En las camisetas aparecía el número por la parte delantera y el nombre del futbolista en la parte trasera. 
    • Durante la fase de grupos se otorgaban tres puntos por victoria y se podía producir dos sustituciones, más la del portero por lesión o expulsión del meta titular.
    • Una de las reglas más conflictivas y polémicas del fútbol, como es el fuera de juego, se relajaba, siendo posición ilegal sólo la del jugador o jugadores que se encontrara en la zona de acción del balón.
    • Alrededor de los banquillos se delimitaba una zona con líneas discontinuas con el nombre de área técnica, donde los seleccionadores pueden moverse libremente dando instrucciones.
    • Hablando del esférico, el nombre elegido por Adidas fue el Questra y la mascota tenía por nombre “Striker”, un perro con los colores de la bandera.
    Adidas Questra
    Adidas Questra, el protagonista de Estados Unidos 1994. Foto realizada por  RoyFocker12

    Los ausentes para la cita 'yankee'
    Tras la caída del muro de Berlín, Alemania jugaba unificada, no lo hacía desde el Mundial de 1938, y la URSS se había disgregado en múltiples repúblicas, sólo Rusia se había clasificado para esta edición.

    Los ausentes más significativos de esta Copa del Mundo fueron Uruguay, Inglaterra (que quedó detrás de Holanda y Noruega en su grupo de clasificación) y Francia.

    El éxito de Bolivia llega de la mano de un español
    El país sudamericano participaba por tercera ocasión en una Copa del Mundo. Si bien, las dos veces anteriores lo había hecho como invitada al torneo. La llegada del guipuzcoano Xabier Azkargorta al cargo de seleccionador, en 1992, condujo al país al éxito.

    El escepticismo que provocó la irrupción de un desconocido entrenador vasco en el combinado boliviano se tradujo pronto en un estallido de confianza cuando los malos resultados, como la recordada derrota ante Chile como locales, se tradujeron en históricos triunfos, como la goleada 1-7 ante Venezuela o la victoria, igualmente memorable, frente a Brasil por 2-0.

    El fracaso estrepitoso de los 'bleus'
    El descalabro de los galos fue mayúsculo. Con jugadores de la talla de Cantoná, Ginolá, Deschamps, Papin y Desailly, caminaban como líderes de su grupo en la fase de clasificación europea para el Mundial, por delante de Suecia y Bulgaria. Matemáticamente necesitaban un punto de los dos últimos partidos, ambos en casa, para ser uno de los 24 participantes de la Copa del Mundo. Una tarea, a priori, sencilla.

    El primero fue ante Israel, con la confianza del 0-4 endosado en la ida, pero los hebreos se adelantaron. El asedio galo veía incapaz de doblegar el muro defensivo, donde los balones se estrellaban. Sauzee abría la lata y Ginola con un golazo parecía sentenciar el pase, pero en el los minutos finales Israel hacía saltar la sorpresa, empatando Berkovich en el 83’ y marcando Atar, en el descuento del partido. El 2-3 final obligaba a puntuar ante Bulgaria.

    Francia-Bulgaria 1993
    Francia y Bulgaria, suenan los himnos en el Parque de los Príncipes.
    El 17 de noviembre de 1993, en el mismo escenario del Parque los Príncipes, tenían la oportunidad los ‘bleus’ de enmendar el error, pero en vez de hacerlo, terminaron repitiéndolo. Los actores eran otros, aunque también vistieran de blanco, pero el guión fue parecido: al tanto anotado por Cantoná, le sucedió el empate de Kostadinov. Y cuando el partido agonizaba, se vivió un deja-vu en el momento que Kostadinov anotaba en las postrimerías del encuentro.

    Suecia y Bulgaria se clasificaban, dejando fuera a Francia. Curiosamente ambos países protagonizaron un gran campeonato.

    Primera Fase: Se repetía el mismo formato que en la edición anterior. Es decir, dos clasificados por grupo y los cuatro mejores terceros.

    El grupo A parecía ser el más impredecible, y así fue. Rumanía terminó como líder, acompañada por Suiza y la anfitriona, Colombia era la damnificada. Estados Unidos pasaba como uno de los mejores terceros.

    Los ‘cafeteros’ no pudieron repetir el éxito del anterior campeonato, a pesar de haber llegado con la moral muy alta tras el histórico triunfo que infligieron a Argentina, venciendo por 0-5 en el Monumental de River.

    Colombia sufrió un dolor mayor cuando a volver a casa fue asesinado el defensa central Escobar, que había sido el triste protagonista del encuentro ante Estados Unidos al haber anotado un gol en propia meta. El alegre fútbol de una gran generación de jugadores colombianos ponía fin a la aventura mundialista con un triste desenlace.

    El grupo B deparaba récords y datos curiosos, Brasil y Suecia pasaban de fase dejando a otra de las sensaciones de Italia’90 en el camino: Camerún. La gran incógnita, que era Rusia, sólo sacó su clase cuando todo estaba perdido, ofreciendo un histórico partido ante los africanos en el que el ariete Salenko, que militaba en el Logroñés, anotó 5 tantos, y Milla, con 42 años, también tuvo su cita con el gol, siendo el jugador de más edad en marcar en un Mundial.

    En el grupo C, la R.F.A. y España eran las selecciones clasificadas, la Bolivia de Etcheverry y Edwin Sánchez, dirigidos por Azkargota cerraba el cuarteto, por detrás de Corea del Sur.
    El choque para dilucidar el primer puesto, entre españoles y germanos se saldó con empate.

    La composición del grupo D estuvo marcada por el positivo de Maradona, que dejó huérfana a la albiceleste. Argentina acababa tercera, empatada a puntos con Bulgaria y Nigeria, que contaba con un interesante plantel con futbolistas como Finidi, Yekini, Amunike, Oliseh y Amokachi.

    El grupo E se convertía en el más competido e igualado, todas las selecciones terminaron la última jornada con los mismos puntos y la misma diferencia de goles, por lo que México terminó como líder por haber marcado 3 tantos, seguido de Irlanda e Italia, cuyo partido celebrado en Giants Stadium dividió la metrópoli y llenó el estadio de neoyorkinos con antepasados europeos. Noruega fue la selección perjudicada por el cuádruple empate, teniendo que hacer las maletas. Italia iniciaba su andadura mundialista como en 1982, pasando de ronda por el mayor número de goles anotados.

    El grupo F registraba otro triple empate, inesperado, con Holanda, seguido de la sorprendente Arabia Saudí y Bélgica que cerraba la terna. Los árabes contaban con el excéntrico, pero genial, míster argentino, Jorge Solari y un ariete que había tenido el oficioso título de haber sido el máximo goleador del año 1993, Owairan.
    Estados Unidos 1994
     Octavos de final

    •  R.F.A. 3-2 Bélgica
      El saber hacer de la pareja de delanteros teutones, Rudi Völler y Jürgen Klinsmann, fue suficiente para doblegar una gran generación de ‘diablos rojos’, con Preud'homme y Scifo como hombres más relevantes.
    • España 3-0 Suiza
      Clemente había dado a la selección española cierto equilibrio defensivo que carecía en el pasado, con centrales como Nadal y Alkorta que se apoyaban en un medio del campo rocoso y con músculo, con Hierro al frente. Guardiola ponía la circulación y siempre estaban en la recámara la imaginación aportada por Caminero o Julen Guerrero. Si el partido necesitaba velocidad estaba Luis Enrique y Goiko. En la delantera es donde existían menos opciones, con Julio Salinas como punta nato y el siempre oportuno Bakero.

      El enfrentamiento contra los helvéticos fue cómodo, gracias a la aciaga tarde que vivió Chapuisat, el gran peligro ofensivo de los suizos, y el buen juego de la selección. España, aupada por el éxito del oro olímpico de Barcelona’92 y tras haber dejado atrás en la fase de clasificación a los vigentes campeones de Europa, Dinamarca, parecía aspirar a cotas mayores.
    • Suecia 3-1 Arabia Saudí
      La cenicienta del torneo terminaba su cuento ante los escandinavos, que pasaban a ser una de las revelaciones del torneo. El ataque sueco funcionaba y sus nombres estaban en boca de todos: Dahlin, Brolin, Kenneth Andersson y un jovencísimo Larsson que esperaba su oportunidad.
    • Rumanía 3-2 Argentina
      La albiceleste no podía contar con Maradona, pero aquel día su alter ego apareció, con el '10' a la espalda y con camiseta amarilla: Gica Hagi. Aquel jugador que había mostrado gotas de calidad en el Real Madrid, con una dotada y precisa zurda que le valió el sobrenombre del 'Maradona de los Cárpatos', encontró como Diego un Campeonato en el que reivindicarse. Escoltado por una buena hornada de jugadores como Belodedici, Lupescu, Munteanu, Petrescu o Raduciou, habían convertido la anarquía del fútbol rumano en un juego de toque que pasaba siempre por el pie de Gica.

      Enfrente estaba una selección herida, sin ángel, que había ido de más a menos y que había perdido a su brújula. Los Redondo, Simeone, Balbo, ‘burrito’ Ortega, Sensini, Ruggeri y Batistuta, cayeron con honor en uno de los mejores partidos de esta edición de 1994.
      Rumanía 1994
      Selección de Rumanía en la edición de la Copa del Mundo de 1994.
    • Países Bajos 2-0 República de Irlanda
      Bergkamp lideró a los tulipanes, su aportación a este equipo era esencial. Es a partir de este campeonato cuando el jugador intensificó su miedo a volar, debido a un accidentado viaje en el que se juntaron varias situaciones: una amenaza de bomba y una posterior entrada de la aeronave dentro de una bolsa de aire, que provocó la caída libre del aparato durante un lapso de tiempo.
      Del grupo que había conseguido el mayor éxito del país, la Euro de 1988, quedaban en el once: Rijkaard, Wouters y Ronald Koeman.

      La República de Irlanda, en su segunda participación mundialista, se quedó a un paso de repetir la hazaña de llegar a los cuartos de final. Destacó Houghton, escocés de nacimiento, artífice de la venganza de los verdes sobre Italia en la fase previa.
      Camiseta de Irlanda en Estados Unidos
    • Brasil 1-0 Estados Unidos
      El anfitrión contra el equipo más laureado del balompié, en el día de la independencia norteamericana, el 4 de julio. El guión no podía haber estado escrito mejor. Además, Brasil se quedó con 10 hombres por expulsión de Leonardo, lo que igualó el choque.

      Brasil había apostado también, como España, por un fútbol más físico, con un centro del campo de mucho trabajo con Mazinho, Mauro Silva y Dunga. Romario y Bebeto ponían la magia en el ataque. Precisamente una jugada de ambos fue la que decidió el enfrentamiento. Con esta victoria, Brasil pasaba a ser el único representante del continente americano.
    • Italia 2-1 Nigeria
      Arrigo Sacchi había hecho historia con el Milan. Su capacidad para reducir los espacios, colocando la línea de fuera de juego muy arriba y la gran presión a la que sometía a los rivales, había revolucionado los planteamientos tácticos. La empresa que tenía no era fácil, coronar a Italia como campeón del Mundo. Curiosamente, uno de los jugadores con los que no contaba al principio, Roberto Baggio, se convirtió en el futbolista que mejor interpretaba el juego ofensivo.

      El partido ante Nigeria se les puso cuesta arriba, un córner mal defendido y con jugadores abandonando sus marcas para dejar posición antirreglamentaria al rival, habilitaron a Amunike que anotaba. En los último minutos, con un hombre menos -tras expulsión de Zola-, Roberto Baggio ajustaba un balón al palo. En la prórroga, el oficio italiano permitió plantear mejor el tiempo suplementario que los africanos, y de penalti, Baggio lograba el pase a cuartos de final.
    • Bulgaria 1-1 México
      La velocidad de Stoitckov rompió la lenta defensa mexicana en los primeros minutos. García Aspe, con ese particular estilo de ejecución, empataba para los aztecas desde los 11 metros. Y precisamente fueron los penaltis los que decidieron la clasificación. En la tanda, México falló sus tres primeros lanzamientos, lo que condicionó sus posibilidades de superar los octavos de final. Que se iba a convertir en una maldición, ya que a partir de esta edición nunca superarían esta fase.

      Como anécdota, resaltar que se cambió una de las porterías, ya que se rompió una de las barras de sujeción. Extendiéndose el primer tiempo siete minutos más.

    Cuartos de final 
    • Italia 2-1 España
      Dino Baggio adelantó a Italia en el marcador, Caminero empató y España jugaba mejor. En los minutos finales el otro Baggio, Roberto, anotaba tras un contraataque mal defendido. Pero si por algo es recordado este encuentro es por el mano a mano que tuvo Julio Salinas y por el codazo de Tasotti a Luis Enrique, que rompió la nariz al asturiano y el corazón a los españoles. Una agresión que hubiera supuesto la expulsión y un penalti a favor de los nuestros. La selección comenzaba con Sandro Puhl, una extraña y nociva relación con el gremio arbitral en los Mundiales.
    • Brasil 3-2 Países Bajos
      Ambas selecciones disputaron el duelo de cuartos con sus segundas equipaciones, norma habitual en esta edición.
      Tras unos primeros 45’ sin goles, en la reanudación comenzó el vendaval de buen juego y oportunidades. La temible pareja de la canarinha siguió su extraordinario idilio con la portería rival, primero fue Romario y después Bebeto, con dedicatoria a su hijo que había nacido dos días antes, celebración que marcó una tendencia a partir de entonces.

      Bergkamp, con su habitual clase y sutileza, y Winter, de cabeza, aplazaron la fiesta brasileña durante unos minutos, hasta que Branco lanzó uno de sus famosos misiles de falta directa. Brasil caminaba firme hacia el título.
      Bebeto, Romario, Mauro Silva, Estados Unidos 1994
    • Bulgaria 2-1 Alemania
      Los búlgaros no eran una sorpresa, eran una realidad, se trataba de la mejor generación de jugadores del país, con futbolistas importantes en todas sus líneas. Desde la portería con Mihailov, pasando por la defensa con Ivanov, un medio del campo con Letchkov y Balakov y arriba dinamita pura con Kostadinov, Sirakov y Stoitchkov.

      Como la mayoría de equipos del este europeo, mucha magia en sus botas que cuando dejan atrás la anarquía colectiva, son capaces de alcanzar cualquier tipo de cota. Matthaus adelantó a los germanos, de dudoso penalti, al igual que la falta que dio el empate, obra de un genial Hristo Stoitchkov que se licenció tras unas brillantes campañas en la Liga española como jugador culé. Más tarde, fue la calva de Letchkov la que sirvió de superficie para impactar un extraordinario testarazo, dando una histórica clasificación a Bulgaria.
    • Suecia 2-2 Rumanía
      Eran las dos escuadras, junto a Bulgaria, que habían revolucionado el torneo, y este duelo de cuartos no fue una excepción. Los goles se hicieron de rogar, el primero vino de la imaginación de Brolin que ya había puesto en práctica dicha acción con su club, el Parma. El míster sueco quiso que la tuvieran como alternativa, para una falta en la frontal. La jugada permitía, tras varios amagues, poner el balón raso dentro del área, en lugar de colgarlo, para de primeras tocarla al centro donde cualquier pierna impactaría. Brolin vio hueco en la portería y terminó antes la jugada.
      El empate vino de un libre directo y del pánico que suponía ver a Hagi de lanzador. La nutrida barrera escandinava blocó el balón con tal mala fortuna que llegó a una zona despejada donde Raduciou mandó el cuero a las mallas. La prórroga trajo otros dos tantos, para los rumanos fue obra de Raduciou, quien aprovechaba otro rechace de la defensa sueca para disparar desde fuera del área. Todo se ponía en contra de los nórdicos, el calor apretaba, el reloj corría en contra y el equipo se quedaba con 10.  
      Entonces, emergió Kennet Andersson entre las alturas, sostenido por las valquirias para saltar más alto que nadie y mandar al partido a la suerte de los penaltis. Fieles a la igualdad que habían mantenido, se llegó a la muerte súbita en la tanda. La responsabilidad recayó en un joven con trenzas, con apariencia de surfero, Henrik Larsson, quién marcaba y empezaba a escribir el primer capítulo de su exitosa carrera. El turno era para Rumanía, Belodedici, forjado en mil batallas y con dos Copas de Europas a sus espaldas  -Steaua y Estrella Roja- parecía una apuesta segura, pero Ravelli intuyó el lanzamiento. Suecia entraba en el valhalla. 
      Suecia, Estado Unidos 1994
      La selcción sueca saluda al público tras eliminar a Rumanía.
    Semifinales 
    • Italia 2-1 Bulgaria Las estrellas del fútbol tienen que consagrarse con sus clubes y con la selección, y aparecer en los momentos claves. Roberto Baggio lo volvió a hacer, siguió con su papel estelar y anotó los dos goles con los que la selección azzura se adelantó en el electrónico del Gaints Stadium. Bulgaria se fue quitando de la presión del partido y del rival para empatar de penalti antes del descanso, Stoitchkov lo ejecutó, consiguiendo el sexto tanto del campeonato. Bulgaria, antes de este Mundial, no había ganado ningún partido de la Copa del Mundo, tras esta edición se convertía en una de las revelaciones de la edición.  
    • Brasil 1-0 Suecia Se repetía el partido de la primera fase, que terminó en empate. En esta ocasión el duelo entre ambos suponía un pase a la final, un partido tan histórico como el que decidió el campeonato de 1958, ahora no estaba Pelé en la canarinha y los escandinavos no se veían tan inferiores, pero sí más cansados. 
    Cuando Suecia había perdido definitivamente el respecto a los brasileños, llegó la expulsión de Thern, por roja directa, amparándose en la nueva norma de castigar todo juego brusco. Romario, aquel jugador que parecía venir de los dibujos animados, rápido, endiablado e inteligente, picó un balón que venía desde la derecha para batir a Ravelli, 1-0. Suecia se resarciría ganando a Bulgaria por un contundente 4-0, en el enfrentamiento para decidir la medalla de bronce.
    Final       
    Brasil 0-0 Italia  El tetracampeonato estaba en juego, era la final deseada por muchos. El vencedor se convertiría en el único país con 4 mundiales, con la hegemonía del fútbol mundial. El pasto del Rose Bowl de Pasadena era el escenario, el mismo lugar donde el capitán Dunga había perdido 10 años antes la oportunidad de colgarse el oro olímpico.

    Brasil-Italia, 1994
    Baresi y Dunga, los capitanes de Italia y Brasil en la final de 1994. 
    El partido no se pareció a la mitificada final de 1970, sólo las camisetas recordaban que Italia y Brasil medían sus fuerzas sobre la cancha. El respeto y el cansancio llevaron al partido al tiempo extra, como en 1934 y en 1966, con la diferencia de que el gol se ausentaba en esta edición por primera vez en una final de los Mundiales. El fútbol fue cruel con Roberto Baggio y benévolo con Dunga. El brasileño anotó el cuarto lanzamiento, obligando a Italia a marcar en su quinto disparo. Pero Roberto lo mandó a las nubes. A pesar de su extraordinario campeonato, este error persiguió a Baggio el resto de su carrera deportiva, ‘Il Divino’ era terrenal y los dioses del fútbol injustos con él.

    Casco utilizado por Senna con los colores de Brasil, foto cedida por wikipedia.

    El fallecimiento del piloto brasileño Ayrton Senna en Ímola -GP de San Marino-, apenas unos meses antes, estaban presentes tanto en la afición de la 'verdeamarela' como en los integrantes del equipo nacional. En su memoria se dedicó el triunfo.

    Estados Unidos 1994
    1. Brasil
    2. Italia
    3. Suecia
    4. Bulgaria

    martes, 15 de febrero de 2011

    El fútbol coronó a Pelé como su rey en Suecia

    Pelé (Brasileño) 
    Estrella del Mundial de Suecia en 1958 
    Nacido el 23 de octubre 1940 

    Edson Arantes do Nascimento, conocido futbolísticamente como "Pelé", nació un 23 de octubre de 1940 en Três Corações, un pueblo brasileño en la provincia de Minas Gerais. Era hijo del matrimonio formado por João Ramos do Nascimento y Celeste. Su padre también fue futbolista profesional, jugando como delantero del Fluminense hasta que una lesión terminó su carrera en la primera división.

    Três Corações, Pelé,
    Estatua de Pelé en la entrada de Três Corações
    Cuando todavía Pelé era una niño su familia se trasladó a Baurú, en el interior de la provincia de São Paulo. Comenzó a jugar al fútbol para diferentes equipos locales terminado su etapa juvenil con su paso por el Canto do Rio, el Amerinquinha y en el Baurú Atlético. En 1956 fichó el club que marcó su carrera profesional, el Santos, logrando 36 goles para el club paulista en el campeonato siguiente al ser fichado.

    Pelé, Santos

    Pelé se proclama campeón del mundo en Suecia
    En 1958 terminó como máximo realizador del torneo, llegando a la friolera de 58 tantos, por lo que fue llamado por el seleccionador brasileño para participar en el Campeonato Mundial de Suecia de ese mismo año.

    Con 17 años y, a pesar de su juventud, participa activamente en la consecución del primer Mundial para Brasil. Marcó en los partidos claves de aquel campeonato, como en los cuartos de final ante País de Gales, el hat-trick en semifinales frente a Francia y el doblete en la final contra Suecia.

    Con 17 años y 249 días era el jugador más joven en ganar la Copa del Mundo y el inicio del mito del '10' a la espalda, aunque la elección del dorsal fue casual, ya que la federación brasileña olvidó la relación de números, tarea que fue realizada al azar en la sede de la FIFA por un dirigente.


    Del Santos a los Estados Unidos
    Pelé nunca jugó en ninguna liga europea, aunque tuvo ofertas para haberlo hecho tras su primera retirada en activo. Durante este tiempo la mala gestión económica de su patrimonio hizo que tuviera que volver a los terrenos de juego en 1975.

    Existían dos alternativas: Europa, con un mayor prestigio y una alta exigencia del fútbol frente al plácido retiro que suponía los Estados Unidos, en una liga joven y sin presiones. Todo esto, junto con la suculenta oferta monetaria por parte de Steve Ross -que era el presidente por entonces de la Warner-, hizo que Pelé se embarcara en el proyecto, casi hollywoodiense, del Cosmos de Nueva York.
      
    Los increíbles números de 'O Rei'
    Los éxitos de O’Rei son numerosos:
    • 1.366 partidos jugados, 1.282 goles
    • 3 veces campeón del Mundo en las ediciones de 1958, 1962 y 1970 -único futbolista tricampeón del mundo-
    • 2 Copas Intercontinentales con el Santos
    • 12 Campeonatos de Sao Paulo con el Santos 
    • una Liga de Estados Unidos con el Cosmos.
    De todas estas citas es muy recordada la primera intercontiental, conseguida en 1962, con Santos, ante el Benfica de Eusebio, en un doble duelo entre dos de los grandes colosos del fútbol. El conjunto paulista había vencido en Maracaná con 3-2, y doblete del propio '10', para redondear la actuación con un contundente 2-5 en Lisboa, con 'hat-trick' de Pelé.

    Tras su definitiva retirada en 1977, Pelé realizó diversas actividades, desempeñado distintos cargos políticos en su país y a nivel internacional como Ministro de Deportes y embajador de la ONU.


    Evasión o Victoria, Pelé jugando a ser actor
    Incluso llegó a efectuar alguna incursión en el mundo del cine, interviniendo en el largometraje 'Evasión o victoria' (1980), de John Huston. En el cual estrellas del fútbol como el mencionado Pelé, Ardiles (Argentina) y Bobby Moore (Inglaterra) compartían cartel con Michael Caine, Sylvester Stallone y Max von Sydow.


    El film es un drama bélico con el fútbol como argumento central de un partido entre una selección del bando aliado frente a un conjunto del III Reich. La película está levemente inspirada en un hecho real llamado "el Partido de la Muerte", que se disputó en 1942 en Kiev, entre un equipo de en su mayoría ex jugadores del Dinamo contra un combinado alemán, bajo la amenaza de morir si vencían. El conjunto ucraniano consiguió el triunfo y las amenazas se cumplieron.

    jueves, 20 de enero de 2011

    Historia de los Mundiales: Suecia (1958)

    Máximo Goleador: Fontaine (Francia) 13 goles. Récord en Mundiales.
    Sedes: Sandviken, Vastreras, Estocolmo, Obrero, Eskilstuna, Udevalla, Norrkoping, Goteborg, Boras, Halmstad, Halsingborg, Malmo.
    Número de partidos: 35
    Número de goles (Media por partidos): 126 goles (3’6)
    Número de espectadores (Media por partidos): 905.830 (promedio de 25.880)
    Participantes: 16 (América, 4) Brasil, México, Paraguay y Argentina
    (Europa, 12) Suecia, Yugoslavia, Inglaterra, Austria, Checoslovaquia, Escocia, Francia, Gales, Hungría, Irlanda del Norte, R. F. A. y la U. R. S. S.
    Final: 29-Junio-1958. Estocolmo. Brasil 5-2 Suecia (2-1 descanso)

    Para evitar las luchas por albergar los Mundiales, se habían decidido previamente todas las sedes que lo acogerían durante la década de los 50, por lo que Suecia tuvo tiempo para preparar sus instalaciones y el material necesario, siendo la marca local Sydsvenska Läder la fabricante del balón oficial.

    Esta Copa del Mundo no contaría la presencia de su 'padre' Jules Rimet, quien había fallecido en 1956.

    cartel Suecia 1958

    Las cuatro selecciones británicas clasificadas; Italia y España, ausentes en la cita mundialista
    A pesar de las estrellas que había en sus filas, ni España ni Italia lograron clasificarse para esta Copa del Mundo. España quedó segunda de grupo en una liguilla formada por Escocia y Suiza, e Italia ocupó el mismo puesto, siendo Irlanda del Norte el campeón, y equipo clasificado, del grupo. La Selección contaba con futbolistas del calibre de Gento, el gallego Luis Suárez y los nacionalizados Kubala y Di Stéfano.

    Inglaterra estaba de luto debido a otro desgraciado accidente aéreo, fue en Munich el 6 de febrero de 1958, ocho jugadores, dos técnicos y un directivo del Manchester United murieron. Uno de los supervivientes fue Bobbie Charlton, integrante del combinado inglés aunque no disputara ningún minuto en esta cita.

    La presencia de Israel en la fase previa provocó el rechazo de los países árabes a disputar la clasificación para el Mundial. Finalmente, la FIFA hizo que Israel se cruzara contra el segundo mejor de los grupos de Europa, cuyo rival se decidió tras el sorteo celebrado en Suiza y que sonrió a Gales, quien se clasificó al ganar tanto la ida como la vuelta por 2-0 a los israelitas. Por primera vez en la historia las cuatro federaciones británicas se habían clasificado.

    Otro de los relevantes momentos de esta ronda preliminar se produjo en el lado sudamericano con duelo Uruguay-Paraguay, siempre cargado de una enorme rivalidad y que concluyó con un histórico 5-0 a favor de los guaraníes, dejando a los uruguayos por primera vez fuera de una Copa del Mundo en una fase de clasificación, ya que las dos veces anteriores en las que no acudió a los Mundiales fue por declinar la participación.

    Primera fase
    El formato era idéntico al de la edición anterior, con cuatro grupos de los que se clasificaban los dos primeros. En uno de los entrenamientos de la selección francesa, Bliard se lesionó por lo que tuvieron que dar al joven Fontaine la titularidad, el cual se convertiría en el gran protagonista del certamen.

    De esta primera fase habría que destacar la delantera francesa Kopa-Fontaine, las clasificaciones de Irlanda del Norte y Gales, el primer empate a cero en un Mundial (Brasil-Inglaterra) y el anecdótico hecho de que Argentina jugase de amarillo contra la R.F.A. ya que a través de la TV no se distinguían bien los colores.

    Para loa cuartos de final se clasificaban Irlanda del Norte y la R.F.A., Francia y Yugoslavia por el segundo grupo, Suecia y Gales por el tercero y Brasil y la U.R.S.S. por el cuarto.

    Cuartos de final
    En los cuartos de final, Brasil ganó a Gales con golazo de Pelé (1-0). Suecia 2-0 a la U.R.S.S. -campeones olímpicos en Melbourne, 1956-, quienes contaban con la “araña negra” Yashin en la portería, el cual tiene el honor de ser el único guardameta que tiene el Balón de Oro como mejor jugador (1963) y el privilegio de ser considerado por la FIFA como mejor portero de la historia de los Mundiales.

    Francia se deshizo sin problemas en esta ronda de eliminatorias directas de Irlanda del Norte (4-0) con Kopa y Fontaine como artilleros. Y Rahn salvaba a la R.F.A., eliminando a Yugoslavia (1-0).

    Semifinales:
    Los anfitriones seguían creciendo en su torneo, alcanzando su primera final mundialista al derrotanr a la R.F.A. (3-1).

    En la otra cita, Brasil y Francia jugaban una “final anticipada”. Brasil encajaba su primer gol en la Copa, cómo no, obra de Fontaine, pero la capacidad de Didí, Garrincha y Pelé hicieron que Brasil ganara con holgura, incluyendo un hat-trick de Pelé para terminar el marcador (5-2).

    Fontaine, máximo goleador de un Mundial
    El partido para decidir el tercer y cuarto puesto resultó espectacular. El Francia-R.F.A. fue un ofensivo choque que cayó del lado galo por un abultado 6-3. Este encuentro permitió al delantero Fontaine, que llevaba el número 17, anotar otros cuatro tantos, que sumados a los cosechados anteriormente en el campeonato, daban un total de 13 goles para el ariete del Stade de Reims.

    Pelé en la final de 1958

    Final del campeonato:
    Brasil se citó ante Suecia. Debido a la similitud de colores Brasil jugó de azul dejando el amarillo a los suecos. La prenda fue comprada en un negocio de Estocolmo días antes. Gustó la equipación, azul en la expedición brasileña por tener los mismos tonos que el manto de la patrona del país, Nuestra Señora Aparecida.

    El césped mojado, debido a la lluvia, favoreció a los intereses locales, haciendo que Suecia se adelantara, adaptándose mejor al terreno de juego del vetusto Rasunda. Brasil logró remontar a través de la emergente figura de Pelé, quien anotaba un doblete, siendo con 17 años y 249 días el jugador más joven en ganar la Copa. La 'Seleçao' se proclamaba por primera vez campeón del Mundo.

    Brasil paseando la bandera sueca

    Para la posteridad quedaba la imagen de la selección brasileña ondeando y paseando la bandera sueca, el “sombrero” de Pelé dentro del área y los regates de Garrincha, extremo derecho que rebosaba magia y una travesura para esconder el balón que enamoraban al público y desesperaba a los rivales. Su grandeza en el campo rivalizaba con sus limitaciones físicas -escoliosis y poliomielitis- e incluso psíquicas -llegó a preguntar al terminar el encuentro si no se jugaban más partidos o por qué había tanta gente en el estadio para verlos-. Todo un personaje.

    Pelé, 1958 en Rasunda, Suecia

    Fue, sin dudas, el Mundial de Pelé, con el "10" a la espalda, lo que significaría el mito de este número, aunque la elección fue casual, ya que la federación brasileña olvidó la relación de dorsales que debía facilitar a la organización de la Copa del Mundo, tarea que fue realizada al azar en la sede de la FIFA por un dirigente quien otorgó el número 10 a Pelé.

    Suecia 1958
    1. Brasil
    2. Suecia
    3. Francia
    4. R.F.A.

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