Mostrando entradas con la etiqueta Chamberí. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Chamberí. Mostrar todas las entradas

martes, 22 de octubre de 2024

Yann Tiersen deleita con su piano, pero sin Amélie

 El éxito profesional es siempre complicado de conseguir. El músico francés Yann Tiersen alcanzó su máxima cota de popularidad gracias a la banda sonora de la película 'Amélie' (2001), protagonizada por Audrey Tautou, quien también es recordada por esta cinta. Pero la carrera de ambos ha sido mucho más que este maravilloso film, plagado de una magia que incluso parece rodear a quienes participaron en su proyecto, o al menos a ellos dos.


La discografía de Yann Tiersen no ha parado de crecer. Ya lo hizo antes de encandilarnos con esas melodías que desprendían alegría, ganas de vivir y un toque francés, algo que saben hacer muy bien nuestro vecinos del norte y que no todos los países lo consiguen, porque ellos saben hacer música que suena a un paseo fluvial por el Sena o a un lento caminar romántico por Montmartre, aunque Tiersen sea de Brest, tierra celta donde el océano golpea con fuerza y el cielo es plomizo, pero también bello.

Tiersen se ha embarcado en una extensa gira por España y varias de sus ciudades. Paradójicamente para su parada en Madrid, el sitio elegido ha sido en el distrito de Chamberí, cuyo nombre afrancesado recuerda el asentamiento de las tropas napoleónicas en la capital y cuyas calles recuerdan a héroes españoles que defendieron el lugar.


Yann Tiersen en la Sala But, 22 de octubre de 2024.

La Sala But es coqueta, pequeña y acogedora, también calurosa incluso en otoño. Es un lugar íntimo para ofrecer un concierto, máxime si se el que lo realiza es un reconocido pianista internacional. Hasta minimalista, muy adecuado para un artista que es en apariencia clásico, pero que bebe de múltiples influencias.

Tiersen es multiinstrumentista. Una envidiosa habilidad, especialmente para alguien que no sabe tocar ningún instrumento en condiciones, y que da una dimensión distinta a la creatividad. También lo da su coqueteo juvenil con el rock, dotándole de un estilo personal y ecléctico. 

Además, sus últimos trabajos, 'Kerber' (2021) y '11 5 18 2 5 18' (2022) -cuyos números representan letras del alfabeto y forman la palabra (KERBER)-, abrazan definitivamente los sonidos electrónicos, dando nombre a esta gira que se denomina como 'Solo Piano + Electronics'. No en vano, ambos discos están conectados, siendo una versión remezclada del mismo trabajo.

Si algo tienen estos discos en común es que permiten viajar estando quieto. Navegar estando en tierra. Son billetes a otro universo, el primero más sosegado y con aires orientales, relajantes y reflexivos, más tradicional; el segundo parece una invitación a soñar, a despegar a otros mundos repletos de colores y nuevas sensaciones. Atmósferas musicales que se complementan y tienen la misma base.

El concierto de Tiersen en Madrid tuvo cuatro partes, donde alternaba el piano y la parte electrónica, como dos caras de una misma moneda. El músico bretón empezó con ganas de hablar mientras saboreaba cerveza, para después dejar que sus teclas hablaran por él. Explicó, con cierta gracia, que sus desplazamientos en esta gira los hacía a bordo de un velero. Una tarea muy complicada para aparecer en Madrid solventada con un tranquilo desplazamiento en furgoneta de pocos kilómetros diarios, porque el ecologismo está muy presente en su dogma.

Como los buenos futbolistas a los que les gusta tocar el cuero del balón sin botas, Tiersen ofreció su concierto descalzo, notando los pedales con los dedos de los pies, mientras los de las manos dibujaban imposibles figuras musicales que se asemejaban a una matrioshka sonora, especialmente con esa joya que se llama Kerber.

La experimentación de Tiersen ha sido gradual, de ese estilo más clásico y propio de sus primeros trabajos o de sus bandas sonoras, como la de 'Good Bye Lenin' -otro gran éxito del cine europeo-, derivando a los sintetizadores y ritmos de pista de baile casi propios del dúo galo Daft Punk, maestros de los sonidos electrónicos. Incluso ayudándose de elementos en apariencia ajenos a la música, como la risa de un bebé o el fluir del agua.


El músico galo, quien lució una camiseta que parodiaba el logo de Puma y hacía alusión a su trabajo EUSA, alternó el piano con la electrónica, como rezaba su tour, siendo la última parte la más festivalera y movida, como el corte 3 8 1 16 20 5 18. 14 9 14 5 20 5 5 14, antes de volver al piano para seguir repasando su discografía a base de partituras invisibles que solo existen en su cabeza.

La noche ya caía por Madrid cuando Yann Tiersen daba por finalizado este curioso viaje musical inmersivo con dos partes diferenciadas que habrá hecho la delicia de los amantes de la experimentación y que habrá confundido a los enamorados que querían encontrar a Amélie Poulain, cuyo fabuloso destino no pasó por Chamberí, aunque el nombre del barrio suene también a francés.


domingo, 10 de marzo de 2024

El frontón 'Beti Jai', el centenario rincón de pelota vasca en Madrid

 Uno de los rincones más desconocidos del distrito de Chamberí, y más sorprendentes, es el centenario frontón 'Beti Jai', que en euskera significa "siempre fiesta". Un espacio casi oculto a los transeúntes de la calle Marqués de Riscal de Madrid, y que a la altura del número 7 muestra una preciosa fachada neoclásica decorada con cestas y pelotas, la parte delantera del mayor frontón de pelota vasca de la capital que está todavía en pie, dado que los otros siete frontones madrileños de pelota fueron demolidos a lo largo del pasado siglo.

Facahada del frontón Beti Jai

El promotor donostiarra José Arana, que entre otros papeles fue gerente del Teatro Real de Madrid y se le considera como el 'padre' de la Semana Grande de San Sebastián, además del arquitecto Joaquín Rucoba fueron los responsables de su inauguración en 1894. Como recinto de juego de pelota su vida fue corta debido a la cantidad de partidos amañados, y el consiguiente alejamiento del público.

Frontón Beti Jai

La parte externa del graderío es de estilo neo-mudéjar. Hay que pensar que en aquel entonces Chamberí era uno de los extremos de Madrid, casi a las afueras, por lo que no habría edificios cercanos y estos arcos de herradura serían visibles en la distancia. Además, al contrario que hoy en día, el precio del suelo era de los más baratos de la ciudad.

 Posteriormente pasó por diversas manos y distintos usos, algunos tan sorprendentes como un taller mecánico, una escuela militar, una comisaría, una cárcel, un concesionario de Harley-Davidson y hasta estuvo ocupado y abandonado. No fue hasta 2011 cuando se le incluye como un BIC (Bien de Interés Cultural).

Beti Jai Madrid Chamberí interior


Marcador Beti Jai Madrid

Uno de sus grandes adelantos fue el hecho de contar con un marcador automático, toda una modernidad en aquellos finales del siglo XIX, situado a gran altura y visible desde todas las localidades.

 

El 'Beti Jai' dejó de funcionar como recinto deportivo en 1919. Se estima que podrían acudir hasta 4.000 espectadores en sus gradas de varias plantas.

El Ayuntamiento de Madrid, que en aquel momento contaba con Ana Botella como alcaldesa, compró el frontón en 2015 para uso público por una cantidad de unos siete millones de euros. Toda esta operación se pudo llevar gracias al empuje de muchos ciudadanos anónimos y de colectivos vecinales, especialmente la Asociación sin Ánimo de lucro 'Salvemos el Beti Jai', para que hoy se pueda disfrutar de manera gratuita.


domingo, 29 de junio de 2014

El C.D. Parque Móvil de Chamberí cierra sus verjas

Semioculto, apartado de alboroto, como si tuviera timidez para salir a la calle se encuentra el transeúnte al Club Deportivo Parque Móvil, dentro en un acceso peatonal que parte desde Cea Bermúdez para adentrarse en un laberinto de casas que conforman una microciudad, un remanso de paz dentro del bullicioso tráfico del madrileño distrito de Chamberí.

Sólo los sonidos del hilo musical, ahogados por los chapoteos, junto a un pequeño cartel, que todavía cuelga del lateral, anuncian la existencia de unas instalaciones deportivas compuestas por un funcional gimnasio, un frontón y la joya del barrio: la piscina semi olímpica.

cartel piscina Chamberí

El nombre del Club Deportivo Parque Móvil está tan unido al distrito como a la propia ciudad, siendo un elemento esencial en los éxitos deportivos regionales desde que un pequeño grupo de trabajadores del Parque Móvil Ministerial lo fundaran en el año 1940.

La incansable actividad del centro le hizo crear una sección de baloncesto y balonmano, las cuales llegaron a ocupar plazas en la Primera División, así como secciones de pelota, ciclismo y hockey sobre patines.

Aunque donde sobresalió, y donde dejó su huella, fue a través del agua de su legendaria piscina que pasó a tener un techado para convertirse en la primera piscina cubierta de Madrid, cuna del waterpolo de Castilla y trampolín de campeones nacionales de las distintas disciplinas.

Parque Móvil Municipal


Parte de las vitrinas del C.D. Parque Móvil de Madrid
Hoy, 28 de junio de 2014, tras numerosas décadas dedicadas al deporte, el CD Parque Móvil ha cesado su actividad, cerrando para siempre las verdes verjas del club.


Hace tiempo que la sociedad se ha adentrado en una peligrosa moda de preferir perder los antiguos referentes para sustituirlos por otros más modernos, repletos de lujos y visualmente más atractivos, pero sin la cercanía ni familiaridad, sin la magia de un viejo gimnasio donde numerosos policías o bomberos se han forjado y sin el encanto de una piscina en la que aprendió a nadar todo un barrio y que a la vez servía de punto de encuentro de sus habitantes.

piscina Parque Móvil Chamberí Madrid



La crisis, la futura competencia y la venta de todos los inmuebles vinculados al Patrimonio del Parque Móvil han ayudado a que el eterno rumor que siempre merodeaba en el ambiente se terminara produciendo. Todavía no somos conscientes de lo que hemos perdido. Nos daremos cuenta a partir del lunes, cuando las verdes verjas sigan cerradas y nadie las abra.

LinkWithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...