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lunes, 12 de agosto de 2013

C. E. Europa, el histórico equipo del barrio de Gracia

"El fútbol en España está abandonando los barrios". Esta frase pronunciada por un ex jugador del modesto, pero histórico, C.E. Europa refleja la triste realidad de las dos grandes urbes como Madrid y Barcelona, cuyos distritos en vez de estar representados por importantes clubes sobreviven frente a la sombra de los grandes.

El fútbol modesto de Madrid
La capital fue en el pasado una ciudad donde distintas sociedades deportivas proliferaban y disputaban campeonatos regionales, e incluso nacionales, con los dos grandes colosos de la Villa, tanto Real Madrid como Atlético, quienes empezaban a aglutinar a un importante número de aficionados y los primeros títulos de sus vitrinas.

De aquellas entidades sobreviven unas pocas como: el RCD Carabanchel (Tercera división), Puerta Bonita -de fundación posterior a la Guerra Civil Española, actualmente en Segunda B- y el Rayo, orgullosos representantes del distrito de Vallecas en la élite del fútbol nacional.

Atrás en el camino se quedaron equipos que se marchaban dejando huella, como el Moderno -absorbido por el Real Madrid-, al igual que el Plus Ultra -transformado en el Castilla, filial blanco-. Otros, como el Iberia o Moncloa, tuvieron fugaces aportaciones en el campeonato regional de la zona centro.

Corrieron la misma suerte el Español de Madrid -subcampeón de Copa de España en 1909-, la Gimnástica -siempre fiel a su condición de amateur-, el CD Nacional de Madrid, el CD Mediodía y la reciente desaparecida AD Ferroviaria -ambos cercanos a la estación de Atocha-. Al igual que el Racing Club de Madrid -afincado en Chamberí- y primer inquilino del estadio de Vallecas, lo que lastró una enorme deuda para los rojinegros y que terminó llevando a su ruina.

Racing Club de Madrid
Escudo del Racing de Madrid
El fútbol modesto de Barcelona
Barcelona ha sido un fiel reflejo de lo ocurrido en Madrid. El pastel futbolero de la Ciudad Condal se lo están engullendo el Barça y el Espanyol en proporciones desiguales. Las migajas del fútbol de la ciudad se reparten entre instituciones, que a diferencia de Madrid, perviven en su mayoría -con excepciones como el Hispania o el FC España, el cual terminó formando parte del Europa- o el CD Condal y el Atlético Cataluña, quienes se solaparon en 1970 para ser la base del filial azulgrana: el Barcelona Atlético, hoy en día Barcelona B. Otro de los que se han quedado en el camino es la Gimnástica Iberiana -desaparecido en 2012-.

Los clubes de barrio más destacados de Barcelona son: UE Sants, CF Montañesa (Nou Barris), Club Esportiu Júpiter (Poble Nou), Futbol Club Martinenc (Guinardo), Unió Atlètica Horta y UE Poble Sec. De todos ellos, sobresalen dos conjuntos: Sant Andreu y Europa.

  • escudo del Sant AndreuEl primero, surgido del distrito de Sant Andreu de Palomar, es un clásico de las categorías inferiores del fútbol nacional donde ha exhibido su característica camiseta compuesta por una senyera. Nacido en 1909, el club cuatribarrado ha pasado por numerosas metamorfosis en su escudo y en la equipación, principalmente en época franquista. 

  • El segundo, vinculado al barrio de Gràcia, nació en 1907 con el nombre de Club Esportiu Europa. El subcampeonato de Copa de España, alcanzado en 1923, y el campeonato de Cataluña sirvieron como salvoconducto para tener un plaza asegurada en la primera edición de la Liga que se estaba fraguando.

Los 'padres' de la Liga española
Diez fueron los equipos llamados a disputar en el curso 1928-1929 la primera edición de la Liga española:
  1. FC Barcelona
  2. Real Madrid
  3. Athletic Club de Bilbao 
  4. Real Sociedad de San Sebastián 
  5. Arenas Club de Getxo
  6. Athletic Club de Madrid (denominación usada hasta 1938)
  7. RCD Español (con el nombre castellanizado)
  8. CD Europa
  9. Real Unión Club de Irún
  10. Real Racing Club de Santander
Los diez elegidos eran los 6 campeones coperos -Athletic de Bilbao, Real Madrid, FC Barcelona, Real Unión Club de Irún, Arenas de Getxo y Club Ciclista, antecesor directo de la Real Sociedad- más 3 subcampeones -Athletic de Madrid, CD Europa y Español de Barcelona-, siendo ésta su denominación oficial por aquel entonces.

El décimo surgió de una confusa eliminatoria, a cuatro rondas, entre: Real Oviedo, Real Betis, Iberia Sport (Zaragoza), Deportivo Alavés, Valencia, Sevilla, Sporting de Gijón, Deportivo de la Coruña, Celta -quienes reclamaban su plaza debido al subcampeonato copero del Real Vigo Sporting en 1908- y Real Racing Club. Los cántabros se impusieron en la final al Sevilla tras un doble desempate.

Un sueño de tres años de duración
La original camiseta escapulada, utilizada desde 1926, de presumible origen inglés -y con gran similitud con la elástica de Vélez Sarsfield- estuvo un trienio en la máxima categoría del balompié español. El descenso se produjo en 1931. El mismo año en el que 'Bata', jugador del Athletic, conseguía el hito de anotar 7 goles en un mismo partido, una hazaña posteriormente igualada por Ladislao Kubala.
Agustín Sauto, 'Bata'. El de Baracaldo anotó 7 tantos en el 12-1 al Barcelona

Pionero en el baloncesto
El equipo del barrio de Gràcia no sólo es una referencia en el fútbol sino que también es parte de la historia del baloncesto. El Europa disputó el primer partido de básquet celebrado en España, en 1922. El rival fue el Laietá, institución surgida de las "Escuelas Pías de San Antón" y pionero del deporte de la canasta guiados por las enseñanzas del Padre Millán, precursor del deporte de la canasta en la península ibérica.

El resultado fue de 8-2 para los europeístas. Ambos conjuntos fueron los grandes aspirantes en la década de los 20 en la batalla por el campeonato de Cataluña.

Único en el continente
El Europa puede presumir de ser la única institución europea en llevar el nombre del viejo continente. Todo comenzó cuando en 1907 dos pequeñas sociedades, Provençal y Madrid, decidieron fusionarse para conseguir un mayor éxito deportivo. Para ahorrar costes tomaron el nombre de una entidad barcelonesa que estaba a punto de pedir la baja federativa, el Europa.

El nombre de Club Deportivo Europa se mantuvo hasta el curso 1985-86, momento en el que la entidad pasó a ser conocida como el Club Esportiu Europa.

Club Deportivo Europa

Un estadio particular
Se trata de uno de los terrenos de juego más estrechos y cortos del panorama nacional. Los 100 x 63 metros del Nou Sardenya sólo superan al estadio de otro histórico como el Arenas de Getxo, que con sus 100 x 60 lidera el ranking de campos pequeños.

El estadio del Nou Sardenya data de 1940. Uno de los primeros inquilinos de sus porterías fue el legendario guardameta Antoni Ramallets, recientemente fallecido y natural del barrio de Gràcia y uno de los mejores cancerberos del fútbol español. Otro de los ilustres en vestir la camiseta escapulada fue el delantero húngaro Czibor, en 1962.

camiseta Europa

Palmarés e hitos europeístas
Además del campeonato de Cataluña de 1923, y de la gloriosa etapa vivida en esa década con las tres mencionadas temporadas consecutivas disputadas en Primera, el C.E. Europa volvió a ser noticia cuando en dos cursos -1997 y 1998- arrebataba al todopoderoso FC Barcelona la Copa de Catalunya.

El Europa, cada vez más europeo
La equipación del club tiene por un lado el emblema de la 'Vila de Gràcia', como representante futbolístico del popular distrito de la Ciudad Condal y en la otra manga las doce estrellas de la bandera europea, debido a su singular nombre.


El carácter europeo se ha incrementado debido a dos hechos: la llegada de un presidente holandés a la institución y la creación, desde 2006, de una peña internacional en Maastricht. La ciudad donde se firmó en 1992 el Tratado que sentó las bases del actual sistema político y económico de la Unión Europea. Toda una declaración de intenciones para un equipo de barrio que reclama su sitio en el fútbol nacional y que parece no entender de fronteras.

martes, 16 de octubre de 2012

La liga de 22: el descenso de Celta y Sevilla en 1995

El curso 1994-95 de la Primera división española, que alcanzaba su 64ª edición, proclamaba al Real Madrid como vencedor, siendo el vigésimosexto título para el cuadro merengue, rompiendo con la sequía liguera que había durado un lustro.

El título blanco daba acceso a los madridistas a participar en la Copa de Europa, eran los tiempos donde sólo accedían los campeones de cada país, el resto de instituciones que iban a defender su escudo por el continente eran el Deportivo y el Real Zaragoza, clasificados para la extinta Recopa, uno por su puesto en la tabla y el otro defendiendo título, junto a un grupo formado por Betis, Barcelona y Sevilla en la siempre transitada y peleada Copa de la UEFA. El Celta, por su parte, se había mantenido en una cómoda decimotercera posición, en la zona templada de la tabla.


Pocas personas eran capaces de prever que el deporte rey, el fútbol, se disponía a vivir de uno de los veranos más calientes con uno de los capítulos más extravagantes de la historia de nuestra Liga.

El verano de 1995
Los clubes de fútbol de España habían iniciado su transformación en sociedades anónimas deportivas (S.A.D.), a excepción de cuatro instituciones con singularidades presupuestarias: Athletic Club , Barcelona, Real Madrid y Osasuna. La crisis económica y los altos salarios estaban afectando a la capacidad económica del deporte y a la salud del fútbol. Las S.A.D. se veía como una de las posibles soluciones para gestionar con más viabilidad a las entidades.


El 1 agosto de 1995, los pilares del fútbol español se tambalearon cuando la Liga de Fútbol Profesional (LFP) anunciaba en un comunicado el descenso administrativo a la Segunda B, tercera categoría nacional y ajena a la LFP, de Celta y Sevilla. Sus plazas iban a ser ocupadas por dos equipos que habían bajado esa temporada: el Albacete y el Real Valladolid.

Los descendidos en el terreno de juego: Albacete y Real Valldolid
Los manchegos habían perdido la categoría, tras cuatro años consecutivos en Primera, en la promoción ante el Salamanca, de infausto recuerdo para José Francisco Molina, por aquel entonces portero del Albacete. El llamado ‘Queso Mecánico’ desperdició el 0-2 conseguido en el Helmántico para recibir un histórico 0-5 en su estadio, en el Carlos Belmonte, tras una inesperada prórroga en la que Urzaiz se convirtió en protagonista, de un valiente equipo charro dirigido por Lillo, empatando la eliminatoria y adelantando a los salmantinos en el tiempo extra.

escudo de la Unión, UD Salamanca

Por su parte, el Real Valladolid había realizado una nefasta campaña con sólo 8 victorias en 38 jornadas que los llevó a ocupar la decimonovena plaza, sólo por delante del histórico y desaparecido C.D. Logroñés. La penúltima posición condenaba a los pucelanos a disputar también la Segunda división.

Los descendidos en los despachos: Celta y Sevilla
El motivo del descenso de vigueses e hispalenses se debía a ciertos retrasos a la hora de presentar una cantidad de dinero, que hacía las veces de aval y que representaba el 5% del presupuesto de cada institución, sirviendo como una futura provisión de deudas, como exigía la Ley del Deporte.

Tales transferencias ascendían a 45 millones de pesetas por parte del Celta y 85 en el caso del Sevilla. El defecto de forma, que argumentaba la LFP, correspondía al retraso del pago dentro del plazo previsto, lo que motivó que ambos equipos recibieran a una sanción ejemplar con la pérdida de la categoría.

La consecuencia fue que los aficionados de ambas instituciones dejaron las gradas para salir espontáneamente a las calles, manifestándose por lo que consideraban una resolución injusta. Un descenso que había unido a dos hinchadas cuyos caminos se habían cruzado levemente en algún momento de la historia de la competición y que ahora tenían un destino común: recuperar su sitio en la Liga profesional.

Es en esta época fue cuando se popularizó uno de los cánticos del sevillismo: “Hasta la muerte, Sevilla hasta la muerte”. El caso de los rojiblancos era aún más complejo dado que se había ganado su puesto para disputar la siguiente Copa de la UEFA.

Los cuatro afectados buscaban soluciones
El trabajo se acumuló en aquel agosto a la LFP, debido a aquella precipitada decisión, dado que tanto el Albacete como el Real Valladolid no iban a renunciar a su reestrenada condición como conjuntos de Primera.

bufanda del Real Valladolid

Por otro lado, tanto el Celta como el Sevilla argumentaban que otros clubes habían disfrutado de un trato de favor en el pago, citando sin citar al Real Madrid, mientras que a ellos no se los había respetado el plazo para la subsanación, tiempo para haber corregido el "error". En el caso hispalense, además, el por entonces vicepresidente, José María del Nido, afirmaba haber realizado la transferencia del aval.

La decisión de la LFP
La solución final elegida fue salomónica, excepcional y caótica para el balompié nacional. El 16 de agosto de 1995, tras dos complicadas semanas llenas de tensas negociaciones, 38 clubes de la LFP aceptaban readmitir al Sevilla y Celta en la Liga profesional dentro de una asamblea extraordinaria retransmitida que había traspasado el umbral de las noticias deportivas.

Liga de Futbol Profesional, LFP

El nuevo sistema de competición dejaba la máxima categoría con 22 equipos durante dos temporadas (1995-96 y 1996-97) que fue paulatinamente desembocando en un trasvase de equipos hacia la Segunda.

El primer año, temporada 1995-96, descendieron dos equipos directamente y otros tantos accedieron a un 'playoff' para promocionar, un curso marcado por las rayas rojiblancas del Atlético de Madrid, triunfador con su doblete en Liga y Copa, y recordado por numerosas novedades:
  • Se instauraba la puntuación de 3 puntos por victoria, en lugar de los 2 otorgados anteriormente.
  • Los jugadores mantenían su dorsal para toda la temporada y aparecía su nombre serigrafiado en la parte trasera de la camiseta.
  • Se podía realizar un tercer cambio desde el banquillo.

El curso 1996-97 empezaba con otra llamativa normativa que cambiaría la manera de entender el mercado: la ley Bosman que consideraba a cualquier jugador de la Unión Europea como propio del país, sin ocupar plaza de extranjero.

En esta temporada se realizó la criba definitiva, con 4 plazas directas para perder la categoría y otro quinto equipo que se jugaba la permanencia a doble eliminatoria. Paradójicamente, tanto Sevilla como Albacete acabaron en la categoría de plata después de estas dos extrañas y complicadas campañas para nuestra Liga.

Para la 97-98, se recuperó el habitual formato de la máxima categoría española con 20 miembros. En cambio, la Segunda división, a partir de este momento, estaría formada por 22 clubes. Un legado que todavía se conserva y que se debe a aquel convulso verano de 1995 y al descenso administrativo de Celta y Sevilla.

jueves, 10 de noviembre de 2011

La otra 'cara' del fútbol madrileño: Carabanchel

Carabanchel es un distrito situado al sur de la capital, cuenta con más de 250.000 habitantes. Fue históricamente una zona agraria que proporcionaba uno de los elementos claves de la gastronomía madrileña: el garbanzo.

Cuando la Corte se trasladó de Toledo a Madrid, en 1561, Carabanchel se convirtió en una zona donde las clases nobles asentaron sus casas de recreo y palacetes, alrededor de una rica fértil zona. En una de esas fincas, la de Vista Alegre, uno de sus accesos, conocido como 'Puerta Bonita', daba nombre a uno de los barrios del distrito de Carabanchel.

En 1948, Carabanchel pasó a formar parte de Madrid, aunque siempre el distrito ha estado presente en la vida de la ciudad como parte de ella ya que fue la cuna del patrón de la villa -San Isidro- y sirvió de escaparate para que Goya pintara un retrato costumbrista de la vida de los madrileños.
distritos de Madrid
C. D. Puerta Bonita 
Creado en 1942, disputa desde el 2007 sus encuentros en el remodelado ‘antiguo canódromo’, habiendo tenido como anterior casa el estadio ‘el Hogar’, donde se rodó la película ‘El penalti más largo del mundo’.

A pesar de su carácter de equipo de barrio, perteneciente al distrito de Carabanchel, el club porteño puede presumir de tener un amplio número de seguidores, incluso fuera de la capital, como así lo atestigua la peña afincada en el País Vasco, en Baracaldo concretamente.

Ha militado 16 temporadas en Tercera, siendo éste su techo deportivo.
  • Equipación: Camiseta, pantalón y medias blancas, toda la indumentaria lleva ribetes azules. 
  • El escudo muestra la verja de la puerta de acceso, llamada puerta bonita o puerta de Madrid. 
escudo Puerta Bonita
R.C.D. Carabanchel 
Fundado en 1916, es el tercer equipo en antigüedad de Madrid -tras el Real Madrid y Atlético-. El emplazamiento de su campo de fútbol, la Mina, es el decano de los estadios de la capital, también de 1916.

En el plano deportivo, en el año 1996 el ‘Cara’ alcanzó la Segunda B, disfrutando durante dos temporadas del tercer escalón del fútbol nacional.

  • Equipación: Camiseta blanco, pantalón negro. 
  • Escudos: El clásico, con las siglas CDC y una franja negra que recorre el emblema y el nuevo que aparece coronado, por el rey Juan Carlos I en 1997, y con la cruz de Santiago, patrón del distrito, sobre fondo plata. 
camiseta RCD Carabanchel
El derbi de Carabanchel 
El partido de fútbol con mayor solera del distrito es el que enfrenta al Real Club Deportivo Carabanchel y el Club Deportivo Puerta Bonita. El 6 de noviembre se vivió una nueva edición de la rivalidad, tras ocho años sin vivir el clásico carabanchelero.
entrada Carabanchel-Puerta Bonita

Mi familia ha tenido un fuerte vínculo con el distrito, del cual hoy sólo queda una pequeña calle como homenaje a un antepasado y los recuerdos de la fábrica de pan de mi abuelo, a la altura de General Ricardos con Clara Campoamor. Por lo que mi corazón estaba dividido, siendo posiblemente el único espectador que deseaba un empate en el electrónico. Como terminó ocurriendo.

marcador de la 'Mina'
En las pobladas gradas de la Mina pude comprobar la pasión que despiertan ambos clubes en el distrito, donde chulapos y chulapas con ese arte, herencia de los extremeños y andaluces que emigraron a la capital, son capaces de animar y de lanzar ingeniosos insultos propios de un Madrid castizo que se ha perdido en otros barrios.

Es un fútbol modesto, no exento de calidad, de ambiente verbenero, festivo, con olor a calamares y entresijos. Un espectáculo de romanticismo que recuerda que en la villa hay otra ‘cara’ en el fútbol, el del balompié más humilde, en el escenario más antiguo y con más historia de Madrid.
La Mina
Inicio de la segunda parte en 'la Mina', del derbi entre el 'Cara' y el 'Puerta'.

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