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martes, 3 de febrero de 2026

Atrapados en el tiempo de Nightwish con Tarja Turunen y Marko Hietala

Todos tendemos a relacionar a la cantante finlandesa Tarja Turunen con el grupo finés Nightwish, cuando lleva más tiempo fuera de la banda que desarrollando su carrera como solista. No en vano, el maravilloso disco 'Once' (2004) fue su última participación como vocalista del grupo antes de su expulsión. Tiempo suficiente como para que una generación no haya visto nunca a Tarja con Nightwish. Tiempo suficiente como para hacernos a la idea de que los caminos entre Tarja y Nightwish se separaron hace mucho.

Del mismo modo que los caminos de ambos se separaron, Tarja empezó a profundizar más en su registro musical. La versatilidad de su voz de soprano le han permitido moverse con comodidad en un amplio abanico que puede ir desde un estilo operístico, pasando por el pop y llegando al metal sinfónico. 

Dicen que los amigos son la familia que no eliges. A lo largo de su carrera, Tarja ha tenido muchos compañeros y colegas sobre el escenario, algunos incluso amigos. Ahora, y para esta gira, ha rescatado al gran Marko Hietala, también finlandés, también vocalista, además de bajista, y también excompañero de Nightwish, formación que dejó en 2021.

Un tour denominado 'Living The Dream Together' que, sin querer, recupera la esencia de la etapa más exitosa de Nightwish, cuando 'Once' llegó a vender más de dos millones de ejemplares, justo la que vivieron Tarja y Marko juntos, porque aunque ellos no pertenezcan actualmente a Nightwish, para muchos siguen siendo gran parte del alma de Nightwish, y que Tuomas Holopainen nos perdone por pensar esto.


Tarja Turunen + Marko Hietala, Rok Ali And The Addiction y Serpentyne, en la Sala La Riviera de Madrid, 2 de febrero de 2026

Con un tiempo invernal y un Madrid recién nevado, parecía la mejor estampa para dar la bienvenida a dos iconos musicales de la fría Finlandia. Antes de su actuación, dos grupos liderados por dos mujeres tomaban las riendas de la tarde-noche: primero eran los más habituales: los británicos Serpentyne, quienes caminan entre el folk y los arreglos orquestales, destilando mucha simpatía, y después llegaban los estadounidenses Rok Ali and The Addiction, con atmósferas de guitarras sucias, maravillosamente conducidas por el virtuoso guitarrista, para confeccionar un grunge que son un cruce entre Soundgarden y Alice In Chains, quizás lo que menos encajaba era la voz en un guiño noventero.

Marko Hietala, quien conoce perfectamente España ya que vive aquí, descargó posteriormente su show: potente y con un sonido clásico de la escuela de Deep Purple o Judas Priest, pero a veces también con ecos medievales, por ese toque tan de obra de Tolkien. El genio barbudo de las cuatro cuerdas interpretó diez temas, destacando Rebel Of The North, con ese porte tan imponente que parece sacado de una película Robert Eggers, para más tarde deleitar con la melancólica Isäni Ääni, cantada en finés.

El timbre de Marko se volvía de nuevo aterciopilado para cantar la épica Roses From The Deep. La misma Tarja salió para hacer un dueto con Marko en Left On Mars, para finalizar con un tono más de música tradicional como Stones, que podrían entrar en cualquier álbum de Blind Guardian, solo que en una versión más vikinga. 

Bill Murray se quedó atrapado en el tiempo durante la gran comedia que recrea el día de la marmota, el cual se produce todos los 2 de febrero. Creo que no nos hubiera importado a todos los presentes vivir este día en bucle junto a Marko Hietala y Tarja Turunen, cuyo español ya no es que haya mejorado, es que es propio de una chulapa. Tarja, al igual que otros muchísimos compatriotas, tiene a la provincia de Málaga como su particular refugio.

 Y bajo ese refugio que era en ese momento La Riviera, la reina Tarja se dirigía a sus súbditos con el señuelo de su voz tarareando Eye Of The Storm, un guiño a Argentina y al tango, un guiño a la etapa en la que vivió en Buenos Aires. Undertaker invitaba a bailar a su ritmo, con la alegría contagiosa con la que cimbreaba. 

Había que repasar muchos temas, porque la discografía de la cantante empieza a ser considerable. Demons In You o Victim Of Ritual ya son clásicos personales. Y también compartir escenario con Marko, ahora con un set semi acústico que transformaba y fusionaba The Crying Moon, Eagle Eye, ¡qué bien queda en este formato a dos voces y con guitarra española!, Feel For You o Higher Than Hope, las primeras de la noche bajo el sello de Nightwish. Como si fuera el Sorteo de Navidad, los premios iban cayendo.

Slaying The Dreamer y Wishmaster eran el tercer y segundo gran premio, con una sala volcadísima en esos momentos. Todo ello se mezclaban con éxitos ya consolidados de la propia Tarja, como ese emotivo Silent Masquerade o el grandioso I Walk Alone, aunque hoy no estuviera sola y tuviera a su lado a Marko. El único pero a tantos halagos y alabanzas es habernos privado en el repertorio de la personal versión que realizan sendos artistas del Fantasma de la Ópera.

El bis final era muy potente, Dead Promises servía de aperitivo para otro regreso de Marko Hietala para cantar el premio gordo: Wish I Had An Angel. Y ya, casi sin aliento, se acababa con Until My Last Breath, la guinda habitual de Tarja en una gira especial por ver a ambos juntos en concierto. Un tour maravilloso que nos ha devuelto a todos a la época del 'Once', aunque sea solo por esta vez.


miércoles, 15 de febrero de 2023

Tarja Turunen rompe corazones por San Valentín

Una de las tareas más complicadas para cualquier grupo es la de sustituir a un cantante. El grupo finlandés Nightwish, en pleno apogeo tras la gira de su disco 'Once', despedía a su vocalista Tarja Turunen en 2005. A partir de entonces la carrera tanto de la banda, como de la propia cantante solista finesa, nunca volvió a ser la misma ni a estar bañada por el mismo éxito.

La pandemia impedía que Tarja pudiera realizar su 'Raw Tour' por Europa. En 2023, ya con las consecuencias del COVID-19 controladas, la estrella escandinava volvía a recorrer el Viejo Continente. Sin los grandes escenarios del pasado y sin sus antiguos compañeros de viaje. Y es que la discografía particular de Tarja, que ya acumula 16 años y 6 discos en estudio, es ya tan sólida como para que camine sola la diva nórdica.


Tarja Turunen + Temperance + Serpentyne en la Sala Mon, 14 de febrero de 2023

La Sala Mon reunía a tres voces femeninas, que en el caso de Temperance compartía liderazgo con dos cantantes masculinos. Tres estilos diferentes de cantantes. Las dos primeras sufrieron problemas con el sonido. Mucho más a los británicos Serpentyne, a quienes solo lo batería parecía tener la fuerza necesaria para ser escuchada en la sala. Poco a poco fueron tomando el pulso, con ese metal que coquetea con el folk, pero ya era tarde y el relevo italiano, que también arrancó con problemas en el micro, estaba presto para arrancar.

Temperance contaba con la ventaja de tener seguidores entre el público, lo que provocó una mayor comunión con la terna de cantantes y el resto de la formación, quienes lograron contagiar con sus ritmos melódicos de power metal. Pese al poco tiempo que lleva la formación, todos tienen a sus espaldas kilómetros de carretera con otros grupos, como Visions Of Atlantis.


Tarja se hizo esperar, y desear, en este día de San Valentín. Y ella no decepcionó. Todo lo contrario. Tarja cantó, enamoró, bailó, danzó, sonrió, se divirtió, tocó los teclados y hasta habló español. Algo que se echaba de menos en otras giras por su idilio personal con Argentina. Porque la pareja de Tarja es un argentino, Marcelo Cabuli, motivo por el que habla tan bien castellano, además de por vivir en la Costa del Sol. También Marcelo fue una de las principales razones de la ruptura entre la cantante y su antigua banda.

 El concierto arrancaba con Serene, perteneciente al último disco. Tarja salía elegante a escena, bañada en aplausos y bajo la luz de los móviles. Demons In You, My Little Phoenix precedieron a Diva. Ahora, que parece estar de moda con Shakira y Piqué mandarse mensajes con las canciones, Tarja también tuvo su respuesta desde las ondas al autoproclamarse "diva", justo el adjetivo con el que quisieron despectivamente etiquetar a la cantante en aquella carta de despedida de 2005 de Nightwish.

"...Nosotros no sabemos quien de vosotros dos os ha hecho llegar a este punto.Tal vez ha sido Marcelo quien te ha hecho pasar de ser una chica encantadora a ser una diva, y que ha dejado de comportarse como solía hacerlo. Estas demasiado segura de tu status y de que eres irreemplazable...".

 Hablando de Nightwish, Wishmaster fue la elegida para representar aquella etapa en el repertorio. Una habitual en la artista nórdica donde da riendas sueltas a sus habilidades como soprano. Demostrando lo polifacética que es, se sentó para tocar con el teclado The Golden Chamber y una sentida versión de You And I. Con Victim Of Ritual se llegaba al primer receso del concierto.

La segunda parte del concierto empezó con la confesión y un sincero agradecimiento de Tarja. Confesión porque, según reveló anoche tuvo dudas en su carrera en solitario de cuánto público le iba a acompañar, y de agradecimiento porque veía que no estaba sola. Por eso Innocence y I Walk Alone eran la mejor banda sonora para ese momento, tremendamente indicados, especialmente la segunda. Dos clásicos modernos antes de que Dead Promises y Until My Last Breathe, otro de los indispensables de Tarja, exhalaran las últimas palabras de la finesa, exhausta y conmovida por seguir siendo la diva del metal sinfónico. Una voz que enamora, especialmente en una noche tan romántica como es un 14 de febrero.


miércoles, 21 de marzo de 2018

Rhapsody entona su último adiós en Madrid

Rhapsody se ha ganado en estas dos décadas de historia un lugar entre los grupos más importantes del metal, no solo por el buen número de discos y temas que dejan para el recuerdo, sino también por poseer un estilo inconfundible y personal, de los que marcan escuela.

El compositor italiano Luca Turilli junto al teclista Alex Staropoli sentaron las bases musicales de una formación que poco a poco iba sumando miembros y que buscaba fusionar la velocidad que ofrecen las guitarras del power metal con la riqueza de otros instrumentos orquestales como pianos o violines. Siempre bajo un ritmo rápido y alegre.

Los referentes del grupo eran tan variados como desde los pioneros del estilo power metal, Helloween, el rock progresivo, las bandas sonoras de las grandes producciones de Hollywood y, en especial, los músicos clásicos Johann Sebastian Bach y Antonio Vivaldi. Todo bañado con una temática de mundos mágicos plagados de guerreros, magos, espadas, dragones y batallas épicas.

Disco y libreto de 'Symphony Of Enchanted Lands' de 1998 (arriba) y la segunda parte de 2004 (abajo).

La llegada a la formación de otro compatriota, Fabio Lione, con una voz envidiable, propia de un tenor, terminó por dar el sello definitivo propio a Rhapsody, que arrancaba su aventura discográfica en 1997 con el 'Legendary Tales' y confirmaba más tarde su brillante comienzo con el indispensable 'Symphony Of Enchanted Lands' de 1998, que seguía la saga argumental de su antecesor, la cual se mantendría durante cinco álbumes.

Precisamente, y pese a la marcha reciente de Fabio Lione del grupo, el vigésimo aniversario del inicio de la banda iba a servir de excusa para interpretar gran parte de sus éxitos en una gira de despedida que iba a contar con Fabio al micrófono, Luca de eterno escudero y sin la presencia de Alex Strapoli, el tercer pilar sobre el que se asentó Rhapsody en su origen.

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Rhapsody Of Fire, en la Sala La Riviera de Madrid, 20 de marzo de 2018

Los rumanos Scarlet Aura y los finlandeses Beast In Black ejercieron su papel de teloneros a la perfección, logrando despertar el interés del público que empezaba a agolparse en La Riviera esperando la descarga de los italianos.

A las 21:15 horas, con una puntualidad digna del mejor reloj suizo, la melodía heroica del In Tenebris de los Rhapsody, renombrados desde 2006 a Rhapsody Of Fire por problemas legales, resonaba sobre el escenario madrileño para dar inicio a un repertorio que trataba de repasar la carrera del grupo, pero centrándose en la 'sinfonía de las tierras encantadas'.

Dawn Of Victory y Wisdom Of The Kings fueron las dos primeras en asomar en la noche, demostrando que la voz de Fabio es capaz de enmudecer cualquier público y manifestando que, pese a los esfuerzos de Luca y demás componentes de la formación por actuar, muchas partes orquestadas de los temas están grabados, restando méritos a la puesta en directo del conjunto.

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La simpatía de Fabio fue otro 'hándicap'. Su interés en dialogar con el público -mezclando el inglés, con el italiano y el español- para explicar ciertos aspectos fue valorado de desigual manera. Se tomó con interés de forma generalizada aunque también se escucharon leves silbidos, mientras el cantante recordaba que Wings Of Destiny fue una de sus primeras baladas o que tocar íntegramente la homónima Symphony Of Encahnted Lands no era habitual.

También trató temas más personales, como dedicar una canción al fallecido actor Christopher Lee, quien hizo migas con la banda al colaborar con ellos tanto como narrador o incluso como cantante, o su encuentro casual en Italia con Andrea Bocelli, discurso previo a la grandiosa interpretación del Con Te Partiró.



Holy Thunderforce supuso el punto y seguido de la actuación para Rhapsody, momento que aprovecharon el resto de compañeros en la carretera, como son los grupos Scarlet Aura y Beast In Black para sumarse a la fiesta y salir todos al escenario, del modo que fuera, daba igual que lo hicieran en ropa interior, con botella en mano o con unas gafas siderales con un mensaje, cualquier forma era válida para dar este primer hasta luego.

El segundo y último hasta luego, que fue un adiós, no tardaría en llegar, por mucho que Fabio contara curiosas anécdotas o que presentara con profundo respeto al resto de sus compañeros en estas dos décadas, para ser luego él que recibiera las alabanzas de Luca, mostrando mucha sintonía entre ambos.

El tiempo se agotaba y el espectáculo daba a su fin a lo grande con un tema en italiano Lamento Eroico y, acto seguido, con el que fuera primer sencillo de estos transalpinos internacionales: Emerald Sword, con el que plantaron batalla hace 20 años en el mundo musical y que ha sido la elegida para decir adiós en esta gira de despedida en la que han echado el telón en Madrid. Esperemos que no sea para siempre.

jueves, 9 de noviembre de 2017

1.755 motivos para que tiemble Madrid con Moonspell

La proximidad geográfica ha convertido a los portugueses Moonspell en uno de los grupos más habituales dentro de la agenda cultural de conciertos en las ciudades españolas. Pese a la frecuencia con la que vienen, fruto también de la prolífica producción musical de los lusos, el público siempre responde a la cita con fidelidad, agradeciendo la cercanía de Fernando Ribeiro y compañía en los escenarios, además de su buen hacer sobre las tablas.

Moonspell volvía a pisar la capital española casi unos meses después de la última vez y dos años desde su anterior visita a la Sala Caracol, evidenciando que el idilio de la banda lisboeta con sus vecinos es continuo y mutuo.

El motivo en esta ocasión era la presentación de un disco que llegaba recién sacado del horno, sin tiempo a ser degustado por la audiencia, pero con buenas sensaciones tanto por la temática como por la producción musical, mucho más orquestada que en anteriores trabajos y con un punto más de metal, menos gótico y más sinfónico, en otro enésimo giro de tuerca al estilo del grupo.

El nombre elegido para el disco no era otro que '1755', la fatídica fecha del terremoto que asoló a Portugal en otro mes de noviembre, y especialmente a Lisboa, por estar a poca distancia del epicentro, destruyendo edificios y dejando multitud de fallecidos tanto por acción directa del temblor como por las consecuencias posteriores de la tragedia. Y sobre este desastre versaba este disco de Moonspell, una obra conceptual dispuesta a ser mostrada a sus seguidores hispanos.

Moonspell, Bizarra Locomotiva, Norunda,

Moonspell en la Sala Caracol, Madrid a 8 de noviembre de 2017
A las 19:30 horas se abrían las puertas de la sala situada en las inmediaciones de Embajadores para dar comienzo al directo de Norunda, banda hispano-lusa novel pero con tablas en la música, donde demuestran que no son principiantes. Su heavy-metal con ramalazos a veces más pesados y otras más rockeros tuvieron buena respuesta.

Bizarra Locomotiva era la siguiente formación en desfilar. Si la misión de los teloneros es entretener y generar en el espectador un futuro interés, esta formación portuguesa lo consiguió con creces. Primero por la potencia de sus canciones, un metal industrial con voz gutural, y también por el magnetismo de su cantante, Rui Sidónio, con gran parecido físicamente a Till Lindemann de Rammstein, compartiendo también con él la fuerza e hiperactividad, incluso el histrionismo.



Rui Sidónio se implicó tanto en su actuación que pronto abandonó el micrófono para bajar a la pista y entremezclarse en la gente, invitando a formar parte del espectáculo, incitando a perder la vergüenza y dejarse llevar, atrapando las miradas y provocando en cada gesto. Todo ello ya lo había conseguido antes de que Fernando Ribeiro apareciera por sorpresa a cantar uno de los temas, O Anjo Exilado, junto con el resto de compañeros de Moonspell, anunciando el plato fuerte de la noche.

En una noche muy lusa, con Norunda a medio camino de Lisboa y Madrid, además de los portugueses Bizarra Locomotiva, quedaba el mayor orgullo metalero de Portugal: Moonspell, con un disco cantado entero en portugués y con el terremoto de 1755 como tema principal. Y así es como empezó el turno de los chicos de Fernando Ribeiro.

Fernando Ribeiro, Moonspell, 1755, 2017, Sala Caracol,

La estrechez de la Sala Caracol no permitió un atrezo demasiado grande para recrear los distintos capítulos del álbum. Si bien, Ribeiro a través de las letras, de su voz y de los distintos atuendos, en especial con la potente Todos Os Santos y la versión convertida en un tenebrosa nana de la Lanterna Dos Afogados iba poniendo la teatralidad que la obra se merecía, mientras su garganta trataba de agarrarse con fuerza al micrófono, visiblemente debilitada por la exigencia sonora que posee el disco, mucho más grave y desgarrador que en otros trabajos.

Moonspell, Sala Caracol, 1755, 2017, Fernando Ribeiro,

Después de tocar todos los temas del CD, apenas editado este mismo noviembre, Moonspell no se quiso olvidar del resto de su discografía y comenzó a desgranar poco a poco lo mejor de su material ante su legión de seguidores, en menor número que en otras ocasiones pero igualmente ruidosos y receptivos.


Vampiria, con la capa cubriendo al espigado cantante, iniciaba la segunda parte del show, mucho más celebrada por sonar algunos de los antiguos grandes éxitos y nuevos clásicos de la banda lisboeta. Desde Alma Mater a Opium, pasando por Awake o Breathe (Until We Are No More), todos ellos con el epílogo habitual del Full Moon Madness, tan embriagador como de costumbre, sensual y sombrío, seductor y potente. Una melodía para ser danzada en la oscuridad cuando el suelo haya dejado de temblar.

domingo, 6 de noviembre de 2016

Tarja Turunen: Los ángeles vienen de Finlandia

Pocas voces femeninas en la historia del rock han llegado a la perfección que siempre ha desprendido Tarja Turunen al cantar. Estuvo durante casi una década tras el micrófono de Nightwish, haciendo del grupo finlandés uno de los grandes referentes del metal sinfónico en el planeta.

Los registros vocales como soprano siempre han situado a la nacida en Karelia en un espacio entre la música clásica, permitiéndose hacer un álbum solo con versiones del Ave Maria de distintos compositores, hasta el metal sinfónico, practicado con Nightwish, moviéndose en ambos campos con idéntica soltura y buscando el equilibrio entre dos estilos tan aparentemente dispares.

Tarja Turunen, Madrid, Tarja,
Tarja Turunen, durante su actuación en la Joy Eslava de Madrid
Justo en el momento en el que la formación estaba alcanzando su cénit musical y comercial, tras la publicación del aclamado disco 'Once' (2004), llegó la expulsión de Tarja por grandes diferencias personales entre ellas y el resto de la banda, argumentos recogidos en una carta que servía de epitafio a una aparente bonita relación que tenía demasiadas espinas en su interior y en la que se señalaba, además del ego de Tarja como causante, también como culpable a Marcelo Cabuli, pareja de Tarja, quien contraatacó acusando a otro de los fundadores del grupo, Tuomas Holopainen, de tomar tal decisión por una cuestión de celos con la propia cantante.

Nightwish, logo, t-shirt, Finland, Suomi,

Este culebrón nórdico provocó el inicio de la carrera en solitario de Tarja y la búsqueda en Nightwish de una sustituta que luego a la postre volvería a ser revelada cinco años después. 

Tarja Turunen en la Sala Joy Eslava de Madrid, el 5 de noviembre de 2016 

La Sala Joy Eslava de Madrid era el recinto elegido para que Tarja presentara su nuevo disco, cerca del Teatro Real, un lugar muy acorde para esta reina a la que han abarrotado la corona y que ahora se pasea por recintos más coquetos, dejándose abrigar por el calor del público, su público de siempre, el cual no le ha dejado de lado y echa de menos.

Un grupo tan apropiado como los italianos Sinheresy, quienes comenzaron haciendo versiones de Nightwish en sus comienzos, fueron los encargados de hacer tiempo para Tarja. El juego de voces masculino y femenino de los transalpinos junto a la propuesta cercana al heavy metal y metal sinfónico convenció al abarrotado teatro, donde ya no cabía un alfiler, expectantes ante el regreso de su sirena escandinava.

Hubo que esperar más de media hora para que la intensidad de las luces anunciara la llegada de los músicos que acompañan a Tarja en esta nueva aventura en solitario. Un quinteto que fue desfilando para dejar los últimos aplausos para ella, el primero de los muchos que se llevaría.

Tarja Turunen, Tarja, Nightwish, Madrid, Joy Eslava,

Y es que la abarrotada Joy Eslava estaba entregada casi desde el inicio, ensimismada ante la eterna sonrisa de Tarja, quien intentaba hablar en castellano entre tema y tema, mientras desgranaba el último trabajo 'The Shadow Self', donde se alternan canciones más melódicas con otras con más ritmo, evidenciando que Tarja se mueve igual de bien con cualquier tipo de música mientras encuentra su rumbo musical, algo más esclarecido tras escuchar este álbum.

Si la letra de Eagle Eye pudo ser considerada la primera referencia velada a su etapa de Nightwish, de un modo metafórico. El recuerdo a su paso por el grupo finés fue completo cuando arrancó un 'medley' compuesto por varios cortes, desde el archiconocido Ever Dream siguiendo con The Riddler y finalizando con Slaying The Dreamer.


Tarja no quiso abusar del recurso fácil de cualquier excantante de reinterpretar todos los éxitos del pasado, sino que fue fiel a sí misma y siguió repasando su carrera en solitario, que sin ser tan brillante como cuando era parte de Nightwish termina siendo resultón, máxime si ofrece sus mejores éxitos en acústico, en una versión más íntima, donde Until Silence, The Reign y I Walk Alone sonaron majestuosas, acompañada de un cello y una guitarra española.

Tarja, Joy Eslava, Madrid,

La comunión entre la audiencia y Tarja era perfecta y completa, casi de sumisión, perdonando que incluso partes del show estuvieran grabados, disculpando que su español no haya mejorado con los años y queriendo olvidar que no hubiera tocado ningún tema más de Nightwish, que ya habría elevado a antológico el nivel del espectáculo ofrecido.

Love To Hate y Too Many, cuya influencia del Ghost Love Score en el coro resulta innegable, subieron la intensidad del último tramo antes del consabido descanso, el cual cedió paso a los tres últimos cortes de la noche: Innocence, Die Alive y Until My Last Breathe, donde la complaciente Tarja hacía honor al título del tema, dando hasta la última gota, hasta su último aliento entre brincos y palmas.


Con ello se cerraba el repertorio, reviviendo los viejos tiempos y el sabor de la victoria, provocando que Tarja no dejara de dar las gracias, de emocionarse, la que fue tachada como fría y diva por sus excompañeros de Nightwish se mostraba cercana y sincera, quitando la razón a sus detractores y asintiendo a sus seguidores, pletóricos ante el regreso de su reina.

El cielo debe ser un sitio tranquilo donde Tarja Turunen canta en todos los rincones y esta noche la Sala Joy Eslava ha descubierto que los ángeles vienen de Finlandia.

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