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sábado, 13 de agosto de 2011

Historia de los Mundiales: España (1982)

Máximo Goleador: Paolo Rossi (Italia) 6 goles
Sedes: La Coruña, Vigo, Gijón, Oviedo, Bilbao, Zaragoza, Barcelona (Nou Camp y Sarriá), Valencia, Alicante, Elche, Málaga, Sevilla (Pizjuán y Villamarín), Valladolid y Madrid (Bernabéu y Calderón)
Número de goles (Media por partidos): 146 goles (2’8)
Asistencia: 2.109.723 (promedio de 40.571)
Número de partidos: 52

Participantes: 24
(África, 2) Argelia, Camerún      (Asia, 1) Kuwait       (Oceanía, 1) Australia
(América, 6) Brasil, Argentina, Chile, Perú, El Salvador y Honduras
(Europa, 14) Austria, Bélgica, Checoslovaquia, Escocia, España, Francia, Hungría, Inglaterra, Irlanda del Norte, Italia, Polonia, RFA, URSS y Yugoslavia.

Final: 11-Julio-1982. Estadio Santiago Bernabéu, Madrid. Italia 3-1 RFA (0-0 al descanso)

España tuvo el honor de ser anfitrión de una Copa del Mundo pero ni la organización ni la selección estuvieron a la altura exigida. La RFEF presentó como novedad muchas sedes, concebidas como dobles, por cercanía geográfica: Coruña-Vigo, Gijón-Oviedo….

Havelange, presidente de la FIFA, devolvió el apoyo recibido por parte de las naciones asiáticas y africanas a su candidatura, por lo que el campeonato pasaba de 16 a 24 participantes, dando más opciones a dichos continentes.

Balón y mascota
Adidas no varió el balón para este campeonato, volvía a ser el "Tango", rebautizado como Tango España y la mascota fue el simpático “Naranjito”

Adidas Tango España 1982

Naranjito, mascota de España 1982

Primera fase: Formada por seis grupos con seis países en cada cuadro.

  • Las selecciones clasificadas fueron Polonia e Italia en un grupo rácano con una sola victoria de los seis encuentros disputados. Italia pasaba sin ganar ningún partido.
  • La R.F.A y Austria en el segundo, dejando fuera a la Argelia de Madjer (que daría una Copa de Europa al Oporto en 1987 marcando de tacón en la final). Los africanos se iban de manera cruel, ganaron su último partido y quedaba por jugarse el RFA-Austria en Gijón, donde con una victoria por lado germano por 1-0 podía valer a ambos países centroeuropeos para clasificarse, y así fue.

    El Molinón y sus espectadores fueron testigos de dos equipos que no querían jugar al fútbol, se les despidió con un “que se besen”. A partir de entonces, la FIFA decidió que se jugarían los últimos partidos de grupos a la vez, para evitar especulaciones.
  • En el tercer grupo, Bélgica y Argentina pasaban de ronda y Hungría lograba la máxima goleada de los Mundiales (10-1 a El Salvador).
  • El grupo cuarto, Inglaterra y Francia eran los países clasificados de ronda, quedaban eliminadas Checoslovaquia, con sólo 2 goles a favor, ambos a cargo de Panenka y Kuwait, que puso otro momento para la historia: Francia ganaba 3-1 a Kuwait, los galos volvían a marcar pero desde la grada se había escuchado un silbato.

    El jeque Fahid, presidente de la Federación, bajó al campo e instó para que el gol fuera anulado, el partido estuvo parado y finalmente no se concedió el gol. Hidalgo, seleccionador francés, incrédulo pidió explicaciones, mientras la policía lo retenía para ser finalmente expulsado por el colegiado.

  • En el quinto grupo, Irlanda del Norte y España (con más ayudas que buen juego) pasaban de fase. La selección cosechaba los siguientes nefastos resultados: 
  •             -Empate ante Honduras (1-1)
                -Derrota ante Irlanda del Norte (0-1) 
                -Victoria, con repetición de penalti incluida, ante Yugoslavia (2-1). 
Norman Whiteside (Irlanda del Norte) se convirtió en el jugador más joven en disputar un Mundial, 17 años y 41 días.
Irlanda del Norte, España 1982
  • En el último grupo, el sexto, Brasil y la U.R.S.S. fueron las selecciones clasificadas para la siguiente ronda de este extraño formato sin cuartos de final, que sólo se puso en práctica en esta edición.
Segunda fase: Los doce países clasificados se encuadraron en cuatro grupos de tres selecciones, un extraño sistema que no se volvió a producir, con cuatro sedes distintas. Los inesperados cruces hicieron que en Barcelona se jugara en el Camp Nou los partidos del grupo de Polonia, URSS y Bélgica (con escasa asistencia) y en cambio en Sarriá, antiguo campo del RCD Espanyol, los del grupo de Argentina, Italia y Brasil (con el campo abarrotado).
  • Polonia se clasificaba a los mandos de Lato y un Boniek estelar, años después compartiría camiseta y buen fútbol con Platini en la Juventus.
  • Ni Kempes ni Maradona, el cual resultó expulsado contra Brasil fruto de la impotencia, evitaban que Argentina no ganara ningún encuentro de los dos que disputó en esta fase. Por lo que el pase a la siguiente ronda quedaba en manos de Brasil e Italia, quienes se jugaron sus cartas en un fantástico partido donde a los transalpinos solo los valía el triunfo. Brasil con Sócrates, Falcao, Junior, Eder y Zico había recuperado la samba en su juego e Italia había ido de menos a más en el torneo.

    El delantero transalpino Rossi, apareció en esta segunda parte del Mundial -había estado ausente dos años de los campos de fútbol debido a una sanción al verse implicado en un escándalo de apuestas deportivas- e Italia se impuso a Brasil (3-2) con hat-trick de Paolo Rossi. La 'canarinha' dejaba la Copa como uno de los mejores combinados de la historia, eso sí, sin el premio del título, como le había ocurrido a los Países Bajos en el 74 o a Hungría en el 54.
  • La R.F.A. se clasificaba en el grupo del Bernabéu superando a Inglaterra y España (quién al menos consiguió un honroso empató ante los ingleses). La selección llegó presionada a un campeonato en el que era anfitrión. Además, días antes del inicio del torneo se realizó una concentración en la alta montaña, que fue contraproducente para un equipo que iba a disputar sus partidos a nivel del mar.
  • Mientras en el del Calderón, Francia quedaba líder, sin muchos problemas, ante Austria e Irlanda del Norte. Los galos tenían por fin un equipo competitivo y con liderazgo en el que destacaba Platini, escoltado por Giresse, Tigana y Genghini, el denominado 'cuadrado mágico' de la medular al que se añadían otras notables piezas como Battiston, Bossis, Six, Rocheteau o Amoros.
Semifinales: Polonia-Italia (0-2) Rossi seguía sumando goles, tras su sequía en los primeros choques. El doblete conseguido por el ariete en Barcelona definía su forma de jugar. El primero, resolviendo con clase un centro al área y el segundo con un remate de cabeza para sellar el pasaporte a la gran final. Francia y la RFA jugaban una emocionante e inolvidable semifinal en Sevilla, habiendo llegado con empate a 1-1 al final del partido, se disputó una prórroga en la que los alemanes remontaron el 3-1 que tenían en contra para empatar el choque. Los penaltis -en este Mundial se instauró las cinco penas máximas en caso de empate en semifinales y final- dieron a los germanos el pase a la final de Madrid. Este hermoso partido demuestra que los tiempos suplementarios pueden aportar buen fútbol. Un espectáculo empañado por la brutal agresión, no sancionada, del portero Schumacher a Battiston.



Final: La 'squadra azzurra' se imponía a la R.F.A. (3-1) con otra diana de Paolo Rossi, que se convirtió en el máximo goleador del campeonato. El guardameta Dino Zoff, con 40 años, recibía el trofeo de campeón de manos de SS.MM. Juan Carlos I de España. Italia era tricampeona, desde 1938 la azzurra no levantaba el trofeo. De ahí que para el recuerdo de todos quedará la imagen de Sandro Pertini olvidando el protocolo como autoridad y brincando con cada gol de los italianos. España 1982:
  1. Italia
  2. R.F.A.
  3. Polonia
  4. Francia

miércoles, 22 de junio de 2011

Antonin Panenka o la osadía desde el punto de penalti

Posiblemente no exista en el mundo un lanzamiento más famoso desde los once metros que el que realizó el jugador de Checoslovaquia Antonín Panenka el 20 de junio de 1976 durante la final de la Eurocopa.

Checoslovaquia era una nación acostumbrada a los éxitos deportivos, como los vividos con los subcampeonatos en los Mundiales de 1934 ante la Italia de Mussolini y en 1962 en Chile frente a una Brasil sin Pelé, lesionado, pero que contaba con Vavá, Garrincha y Amarildo.

La Eurocopa de 1976
La Eurocopa había nacido en 1960 como un campeonato europeo de naciones emulando a la Copa América de la CONMEBOL. La U.R.S.S. (1960), España (1964), Italia (1968) y la R.F.A.(1972) ya habían estampado su nombre como vencedores del torneo.

Firma de Antonin Panenka.
En la edición de 1976, Checoslovaquia había eliminado a la poderosa U.R.S.S., a doble partido, en el enfrentamiento de cuartos de final, primero con victoria en Bratislava -hoy en día Eslovaquia- por 2-0, con gol de Panenka, para empatar en Kiev -actualmente Ucrania- a dos tantos.

La fase final del campeonato europeo
La ronda decisiva del torneo, celebrada en Yugoslavia, suponía otro reto para los checoslovacos. En semifinales esperaba la ‘naranja mecánica’ de Cruyff y Neskeens. El partido terminó empate y en la prórroga el equipo de Panenka anotaba dos goles que le daba el pasaporte para la final, donde esperaba el campeón del mundo, la Alemania Federal de Beckenbauer.

El desenlace del campeonato, disputado en Belgrado, terminaba con empate a dos, al estilo germano. Es decir, con un gol en el último minuto, que los llevaba al tiempo extra, donde el marcador no se movió. Los penaltis iban a decidir por primera vez al vencedor de un torneo internacional.

Fue el periodista español Rafael Ballester, el que ideó este sistema pionero para dilucidar el vencedor del trofeo veraniego Ramón de Carranza, en 1962. Sustituyendo al arcaico lanzamiento de moneda. Poco a poco todos los torneos internacionales lo fueron introduciendo en sus reglamentos.

La tanda de penaltis de Belgrado
En el cuarto lanzamiento, Hoeness, actual presidente del Bayern Múnich, había errado su penal, mandándolo a las nubes. El último de la tanda de Checoslovaquia correspondía al jugador del Bohemians de Praga: Antonin Panenka, curiosamente también máximo mandatario a día de hoy del club checo. Estaba en juego el primer título para Checoslovaquia y el rival era el legendario portero del Bayern, Maier.
Antonin Panenka
Panenka fiel a sí mismo, lanzó como solía hacerlo -llevaba dos años practicándolo-, a pesar de que algunos compañeros sabedores de su peculiar estilo trataran de disuadirle. Y así lo ejecutó, por el centro y suave, con una sutil vaselina que hizo entrar el balón en la red, dando a Checoslovaquia su primer título internacional, convirtiéndose gracias a su osadía en uno de los mitos inmortales del fútbol y creando escuela con una nueva forma de materializar un penalti.


Según Panenka, ningún guardameta era capaz de permanecer en el centro del arco en la ejecución de los 11 metros. En aquel entonces, todos tendían a lanzarse a uno de los lados en el último momento. A esta conclusión había llegado desde el instante que los entrenamientos del Bohemians concluían con una apuesta en forma de cerveza y chocolate, mientras Panenka intentaba marcar penas máximas y el cancerbero atajarlas.

Antonin Panenka, actualmente

Imitadores de Panenka
Muchos futbolistas se han disfrazado de Panenka con mayor o menor éxito: como Zidane, Totti, Juan Román Riquelme, Neymar, o Sebastián Abreu, convirtiendo el descaro del bigotudo checo aquella noche de junio de 1976 en una nueva genialidad para el fútbol.

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